Mayo

poesía

Sufre mi corazón con sólo rozar tu sombra sin poder abrazarte.
Ola tras ola el mar deja mi ojos como la arena.
Se desmaya la verde primavera todos los días.
A veces, sólo a veces, la espera es tan larga como un día sin baile.
Si hoy eres mi roca, mañana serás mi arena.
Sólo importan las estrellas que te iluminan.
Sígueme. No sé adónde voy. Quizás a todas partes. Quizás a la nada. Pero siempre a ti.
Qué tristes son los caminos que nos separan y qué negras las frías noches en que no estás.
Por las distancias cortas, los besos largos, la flores rojas, …yo te amé.
Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Vosotros que admiráis la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¿Qué sabéis de belleza y de dolor?
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
Love is made of little moments.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Caen al vacío pétalos y palabras que se marchitan.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Tan sólo quiero amarte en defensa propia.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Las alas del amor están vacías de sus brazos y sólo queda arena en las pestañas.
Qué dirán los que han visto el rumor herido de mi sombra sobre tus ojos.

Abril

poesía

HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
En este momento estoy a cero grados de separación de ti.
De tus manos zarparon las caricias que suavizan la sórdida aridez de este mundo que parece vagar a la deriva como un barco fantasma.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Hombre de arena, ya no queda nada, ni perfume en el viento.
El silencio de tu voz se perdió en la neblina.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Soy la luna del sol de tus ojos.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Descargué tu alma de la nube y ahora soy tú lloviendo.
No hay hilo rojo pero para cada corazón hay llaves en el universo infinito del amor.
Todas las estrellas cuentan y yo cuento a las estrellas.
DESAYUNO CON AMANTES Dame el café de tus ojos, el zumo de tu mirada y, de tus labios, el pan, bien untado de tu risa.
La rosa es novia de la espina.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Lentos como la nieve Caían los copos de tu amor Sobre mi espalda dorada.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres TU.
La soledad es el ensayo de la muerte.
Mi vida está pintada sobre un muro incendiado de corazones solitarios.
Si quieres cambiarme, no es a mi a quien quieres. Búscate a otra.
Distracciones sin amor; amor sin distracciones… Where’s my Summer Love?
Las estrellas son almas de besos incendiarios que acarician de luz los bellos labios.

Enero

poesía

Descúbreme, mi única conexión es la palabra.
Tu mirada me dejó sin aliento.
Qué inútil decir adiós a los que ya no escuchan.
Las estrellas son fango donde hundir la mirada.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
El precio del amor es el infierno.
Mi amor estará pensando en mi…
Sin pasión ¿qué puede quedar en pie en nuestras ruinas?
Pasaron las nubes como pasa el olvido.
No quiero sentirlo, lo siento sin querer.
No me sigas, amor… yo voy a todas partes para perderte.
¿Cuánto rinden mis sueños en el banco de tu realidad?
Mis lágrimas quieren escribirse en tu corazón.
Para amarte están las nubes hoy así.
El tiempo es estar a más de una mirada de ti.
La distancia es estar a más de diez labios de mi.
Hay delirio en tus labios, hay locura en mi cuerpo, vayamos al veneno ahora.
Te he raptado tantas veces con mi pensamiento… Y tú sin enterarte.
La ciudad en que nos conocimos era un mito. Por eso jamás te encontré.
Ves la gacela y tras ella un cazador. Desarmado serás mío.
No me sigas, amor… Yo voy a todas partes para perderme.
Busco un amor incondicional. ¿Hay uno así?
El destino te ha traído hasta mi. No juegues con el destino.
No me sigas si no esperas un gran amor en tu vida.
Eres el mejor presagio de una gran tormenta.
Las pestañas se hicieron para volar en tu mirada.
Al fin me encontré en el doble cielo de tus ojos.
Me atravesó la rapsodia en azul de tu mirada.
La música de tu corazón es el jazz de mis latidos.
Cada día saco brillo a tus labios.
No hay fracaso para el que regala amor.
Llenaré mis manos de tu cuerpo.
Guardo mi corazón para el que viva por él.
Tu aliento funde mi cuerpo.
Buenas noches a todos los que hoy me amaron con un click.
Cambio un amor por tu cielo de bolsillo.
Las corcheas al borde del abismo: veneno en tus labios, venus de ébano, ni el aire, ni las hojas arpa de lluvia, son reflejo de otro lado.
Luces de muñecas rusas entre tus labios. Cuajada celeste, la noche del oráculo es nieve y agua.

EXT. COLUMPIO – DÍA

relato

Un niño y una niña de siete años juegan en un columpio.

NIÑA. ¿Me empujas más fuerte?
NIÑO. Vale. Agárrate fuerte.

El niño empuja con más fuerza.

NIÑA. Más… más… más fuerte..!
NIÑO. Te caerás!
NIÑA. Que no, tonto… Empuja..!
NIÑO. Ahora veras… Vas a dar la vuelta… Vas a volar…

El niño empuja más fuerte, con todas sus fuerzas.

NIÑA. JAJAJA! Así, así… más, más..!
NIÑO. No te caigas!

Después de un largo rato así, la niña se baja de repente del columpio y se recuesta sobre un árbol.

NIÑA. (levantándose el vestido hasta descubrir su barriga) ¿Me rascas la barriga?

El niño la mira sorprendido, pero se recuesta junto a ella y le rasca la barriga muy turbado y excitado.

NIÑA. Más abajo…

El niño lo hace pero cada vez más excitado.

NIÑA. Más abajo..!

El niño no sabe que hacer, está excitadísimo, cuando va a hacerlo, la lejana voz de la MADRE se oye gritando.

MADRE (off) ¡Luisito, Maripili..!

El niño se levanta corriendo y se pone a columpiarse, callado. la niña permanece tumbada.

MADRE (off) ¡Luisito, Mari pili..! ¿Donde estáis?

NIÑO. Aquí, aquí..!
MADRE (off, la madre insiste) ¿Qué hacéis?
NIÑO (muy nervioso) Jugando… (con picardía) …Jugando al columpio…
MADRE (off) ¡Venid a merendar!

El niño se baja del columpio para ir a merendar.

NIÑA (con inocente picardía) ¿Jugamos a papás y a mamás?
NIÑO (que contesta a la madre) Jo, ahora no…. Luego vamos!

anónimo

poesía

Quería gritar tu nombre para que el viento frio de la noche lo llevara como un murmullo hasta tus oídos,
pero la sensación de la distancia me lo impidió, y se ancló en la garganta en forma de nudo…
Tan solo llevé mis ojos hacia la luna e intenté sonreír….
Y así dejé que el viento siguiera revolviendo mi cabello,
que mis ideas volaran y las palabras fluyeran…
formando algo parecido a un poema
y llevándose a su paso esas infinitas de ganas de nombrarte.

FESTÍN Propongo sábanas por mantel manos por tenedores…

greguería

FESTÍN

Propongo sábanas por mantel,

manos por tenedores, lengua por servilleta

corazón por cuchara y dientes por cuchillos.

Su cuerpo será mi deseado plato,

preparado a fuego lento de caricias,

su mirada la sal, sus humedades el aceite

y su sexo la pimienta. No usaremos vinagre.

Nos serviremos juntos en cama (o donde le guste) por fuente

y nos devoraremos hasta que no quede

ni el dedo meñique del pie derecho.

Sólo huesitos bien chupados.

Y de postre…bueno,

algo improvisaremos.

PD: vale morder chupar chorrear lamer derramar gemir jadear gritar hurgar pedir nalguear besar acariciar abrirse penetrar negarse susurrar pellizcar oler volar despeinar rogar masajear explorar reir mirar babear atar untar llorar temer vibrar y morir.

BORGEANO

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Mi Mojolofrástico está encerrado en una caja forrada en terciopelo rojo. Hace dos días que no lo dejo salir de allí y lo hago por su bien. Cuando lo libero comienza a volar como todo Mojolofrástico que se precie, como una sutil voluta de humo azulado recorre toda la estancia e intenta escapar a través de las ventanas (los Mojolofrásticos, al igual que las moscas, desconocen la existencia y la esencia de los cristales). Me da pena tenerlo allí, encerrado; pero no será por mucho tiempo. Mi amigo Salvador prometió conseguirme para mañana una Mojolofrástica preciosa. Dijo que sus volutas son de un rosa pálido con un leve jaspeado verde esmeralda. También me dijo que, cuando un Mojolofrástico conoce a su correspondiente Mojolofrástica, puedo dejarlos libres -incluso con las ventanas y las puertas abiertas- ya que, en pareja, ellos nunca abandonan el lugar donde se conocieron.

Tengo mil palabras para derribar los muros con…

greguería

Tengo mil palabras para derribar
los muros, con mis puños de seda.
Millares de palabras atropelladas
con las que hacer temblar
al bronce. Pero ¡Ay! He perdido
los engarces; no hay corona.
Estoy cansada de parecer
“una tía dura” con poco éxito.
Harta, de no poder ser
mimosa, vulnerable, cristalina
tranquila y a gusto. De serlo
a mi pesar, cuando me encuentran
con la guardia baja.
Las ilusiones que se van muriendo
luchan hasta convertirse
en obsesión. Estoy desbordada,
sin nervio, sin aliento.
Quisiera recostarme en la arena,
y no digo morir, sino dejar
volar el tiempo, volverme
espuma de mar,
lecho de gaviotas.
No digo morir,
ni dejar mi último suspiro evaporase
al azar por el éter.
No, sólo permitir que el reloj
deje de pulsar
a fuego lento. Desaparecer
de la mirada de las serpientes
y de la cizaña, sin príncipes
que rompan las cortinas.
Las ilusiones que se difuminan
luchan para no convertirse
en lánguidas sombras.
Espuma de mar y arena;
rehacerme al tercer día
¿Estará ya cerca?

ÁGUILA

poesía

(por Paco Pepe)

Que remonte su vuelo, que te lleve
tu latido de águila a la altura;
yo que intento volar en esta oscura
noche, te siento cerca, eterno, leve.

Firme es tu voz de estrella, y es de nieve
tu respirar del alma !Qué segura
tu soledad! ¡Qué fiel cabalgadura
para mi azul jinete, lento y breve!

Vuela, conquista el aire y lleva el pecho
de la ansiedad celeste en la mirada
siembra de luz la tierra a cada trecho.

Vuela, Invencible amigo, y sé la espada
para la oscura sed; rómpete el lecho,
se corazón, se estrella, se morada.

(con cariño, feliz cumpleaños)

PFNHDM 12.UN PROBLEMA MENOS, UN MILLÓN MÁS

relato

La acera estaba vacía. Seguí caminando hasta la siguiente manzana. Los primeros copos de nieve empezaban a caer. El viento los arremolinaba aleatoriamente. Las ramas de los árboles me saludaban caprichosas también. ¿Me encontraba en una bola de cristal? Tenía la sensación de encontrarme dentro de una de esas infantiles bolas de navidad con renos y Papá Noel. Rodeado de copos de nieve. Mi estúpida sonrisa salió de nuevo imaginándome como un papá noel repartiendo regalos. Incluso pensé en subir por la chimenea y dejarme deslizar para dejar mi regalo en los calcetines colgados. Lástima que no hubiera aprendido a volar.
Todo aquel asunto había sido realmente sucio. Y sólo el cielo era limpio ahora. Respiré. Había cumplido su palabra. Estaba allí.

¿Ni siquiera me había movido de mi habitación? ¿Todo había ocurrido en mi cabeza? ¿Sería la falta de acción? ¿La necesidad de inventarme una vida distinta a la que realmente estaba llevando? ¿La necesidad de fabulación y confabulación con el mundo que no me pertenecía? No se. Pero ahora me alegro de que todo sea un sueño. Una pesadilla que se acaba.

Lo que no acabo de comprender es qué hace este millón aquí… Y… ¿Qué importa? Suena I Am A Foul For You. La copa de güisqui está fría y Aretha canta como los ángeles. ¿Qué más puedo pedir? Una cosa sí, una única cosa: Por favor, no hables más de mí.
elegancia del pavo

ALFONSO TIPODURO

greguería

Salió a la calle, el suelo estaba mojado y se respiraba aire fresco. Poco habitual en esta mierda de ciudad ¿Eh, imbécil? Lo normal es tener el moco más espeso del país y, en un solo día que te las pongas, los cuellos de las camisas más sucios que el rabo de una vaca. Maldita contaminación de mierda. En fin. Necesito despejarme. Encendió otro cigarrillo. Aspiró profundamente. Qué poco nos queda, imbécil -pensó. El coche no había sido robado y dibujó de nuevo su estúpida sonrisa. Qué seguro se sentía de sí mismo. Un millón por un fiambre. Era para pensarlo detenidamente. Por un millón podría retirarse. Tendría que hacerlo por narices. Quién iba a continuar en Madrid después de eso. ¿Tendría bastante para irse a Las Bahamas, por ejemplo? A lo mejor no. Y a un monasterio del Tíbet, ¿Qué tal? Su imaginación empezó a volar. Sí, con ese cantautor, joder, sí, ese que me gusta tanto… Joder, el güisqui hace estragos en la memoria, imbécil. Tenía que dormir. Sería mejor consultarlo con la almohada. Era una decisión muy importante. No podía hacerse a la ligera. Tendría que sopesarlo bien. Y de nuevo volvía a llover. Definitivamente en casa había mejor música y apretó el acelerador. De pronto le vino a la mente, el puto Leonard Cohen, ese era el cantautor que no recordaba hace un momento. Y se vio viviendo en el Tíbet con Leonard Cohen y un monje calvo con gafas de culo de botella y dientes de roedor. De nuevo esa estúpida sonrisa afloró en su comisura.
A estas alturas debería haberme presentado. Ojos y sienes algo hundidos, frente prominente, orejas pequeñas, mentón partido, labios finos -últimamente también partidos- y pómulos salientes. Cualquiera diría que soy un frankestein pero en realidad suelen decir que le doy un aire a Ralph Fiennes. Yo no creo que sea tan atractivo, aunque opiniones hay para todas. Desde luego mis ojos no son azules sino verdes. Creo.
Decir que llevo una vida ordinaria es un halago para esta anodina y rutinaria inactividad que la caracteriza. Lo más exótico que me sucede es echar a los miembros borrachos del club a la puta calle cuando mi jefe me lo ordena. Me da cierta sensación de poder sobre esos ricachones. Maldita sea. Y ocurre tan pocas veces que finalmente mi jefe ha decidido llamarme por teléfono sólo cuando hay algún problema en el club. La gente que lo frecuenta es muy civilizada. Al menos en apariencia. Creo que lo decidió así, para que no fuera yo el primer borracho que acababa todas las noches vomitando en el servicio de su trastienda. Ya ves. Había tan poco trabajo para mí que todas las noches trasegaba varios güisquis y poco más. Mi jefe debió pensárselo mejor y amablemente rehizo mis obligaciones. La música que ponen es buena, aunque siempre sea la misma. Yo no soy un portero. Se supone que me paga para mantener la seguridad del club y de mi propio jefe. Sin embargo, los que entran al club, son miembros selectos y adinerados. Escogidos personalmente por mi jefe. No parece equivocarse mucho y eso me deja a mí sin acción. La verdad es que, para mi descargo, borrachos, lo que se dice borrachos, no he echado jamás a ninguno. Esa es la excusa que utiliza mi jefe para quitarse de en medio a los miembros del club que no aprecian sus trapicheos financieros. Les expulsa y punto. Y yo me encargo de quitarles las ganas de volver, calentándoles un poco las costillas. Tengo un trabajito para ti, dice, y yo me acerco por el club. Él me indica desde la ventanilla de su trastienda quién es el afortunado y yo procedo a darle el premio gordo de la noche. Eso es todo. Entonces tengo derecho a güisqui gratis y a cobrar mi jodido sueldo de matón -que no está nada mal. Así pueden pasar meses hasta que me encarga un nuevo trabajito. En ese paréntesis he de vivir sin otra ocupación que mis maquinaciones mentales y mi propio güisqui y mi propia música en mi propia covacha y con mi propia soledad de matón de tres al cuarto.
Antes de ser este tipo desagradable al que todos temen he sido cosas peores -peor sobre todo por la falta de la pasta gansa que mi actual ocupación me proporciona. Por ejemplo, investigador privado -como dicen los finolis- o sabueso -como todos nos llamamos en la profesión… antes de esto… madero, y aún antes guarda de seguridad, tramoyista, mozo de almacén, barrendero, pocero, guarda de puercos y, excepcionalmente, el único oficio en el que no tenía que limpiar la mierda de la gente, pinchadiscos, gracias al cual me viene mi afición por la música.
Mi flamante y ascendente curriculum se está completando, ahora que me sobra mucho tiempo, con estudios de derecho -otra demostración de mi tendencia a acabar ejerciendo profesiones con inclinación a la coprofilia, aunque esta vez se supone que más refinadamente malolientes. Muy limpias, si señor.
Sin embargo, soy un tío obscenamente feliz.

He decidido ser escritor. La divina trinidad formada por el lector, el personaje y el autor en una sola persona me atrae como un agujero negro.

Era, como todos la llamaban, la dame de voyage. Una auténtica muñeca.

Eso decía él. Yo lo vi de otra forma. Qué juzgue el lector.

Cumpleaños

relato

Cumpleaños de F. Mucha maría. Setas alucinógenas de D. ‘’Eres de Kentucky y no te enteras’’. El ‘’glamour’’ de R.A. La ‘’joyita’’ argentina. Las pruebas de A. Choque generacional. El novio de D., R., un cubano que trabaja en un bar, sale tarde. Llevan años juntos. La moneda del Ché que R. le regala a F. Un cúmulo enloquecido, estamos atrapados en él. Alguien tiene que imponerse. Coqueteo de F. con Al. Coqueteo de JJ. con Al. Intereses comunes de los dos: buceo.

El cultivo de la maría, un tema alucinógeno, por Al: se siembran las semillas en la luna nueva de febrero. Cuando crecen se separan los machos de las hembras, se acaba con todos los machos. Tampoco es eso, dice F. Déjale continuar, digo. Si sigues con el doble lenguaje no continúo contándolo, dice Al. Bueno, sólo se dejan dos machos, separados, mientras crecen las hembras, entre tanto los machos pelean entre sí, sólo uno de ellos podrá fecundarlas. Las hembras se continúan cuidando: todos los días agua, depende del sol que les de, pero no les puede faltar el agua. Es algo animal, comento. Pero estamos hablando de una planta. Sí, el macho muere después de fecundarlas. Y entonces ¿Te quedas sin macho?, dice F. con estupor, No, no, vuelven a salir. En cualquier caso no sirven como alucinógenos, sólo las hembras. Se recogen y hay que dejarlas secar boca abajo, colgadas en un armario, por ejemplo. Listas para hacerte volar, cuando salen del armario. ¿También?, dice F. Rica maría de Al: hembras alucinógenas.

JJ. el lado claro, el artista, frente al lado oscuro y sombrío que yo represento en su cuadro. A., pequeñas complicidades críticas, él también es una cámara de vídeo, como yo, mudo y a la expectativa. Sólo deja su cámara de vídeo virtual cuando adquiere el papel de crítico cine-literario y entonces podemos tener pequeñas complicidades: la visión de F., el gusto por lo rebuscado, ironías sobre arte…

La presentación de R. es un tanto tabú. Sólo que es cubano. No tengo ni idea que relación tiene con cada uno de ellos, soy el único que no le conoce. Se presenta: R. Es cubano, dice F. Incomodidad por no saber a que atenerme. Un absoluto desconocido. Hasta que acabo deduciendo que es la pareja de D. que ha estado observándome como distraído pero muy tenso, desde que R. se ha sentado a mi lado, entre F. y yo. Ahora se cierra el círculo: somos una flor alrededor de una mesa, cada uno somos los pétalos que beben el rocío -la cerveza- del centro. Las abejas -los paseantes de alrededor- van en parejas, tríos, grupos de insectos libando y revoloteando, se paran en esas otras flores, liban y se van.

Empieza el nuevo juego del siete. Somos F., Al, D., A, JJ., yo y el cubano R. El cumpleaños de F., 37. Algunos ya no los cumplen, dice F. mirando con sarcasmo a D. Algunos no llegarán vivos, dice D.