Enithar

relatos

Un v√≥rtice tenebroso que nos arrastra en otros abismos insondables. Postrimer√≠as de un hombre rendido, que rema en la noche ante el numerador cu√°ntico sobre las ciudades afligidas. El oscuro globo sigue latiendo en las profundas estelas, como en el √ļtero de las galaxias… donde permanecen suspendidos lanzando sus atroces chispas, eructando t√©tricos fuegos, sobre las ciudades afligidas, llenando el firmamento de verde polvor√≠n. En la oscuridad  est√°n en calma. Las estrellas brillan serenas en lo alto. Tambi√©n reposa bajo ellas contemplando un azul profundo y un tenue resplandor. Mientras tanto el mundo asiste a las postrimer√≠as del poder ilimitado de las huestes. planetas desiertos. el se√Īor Rojo. arenas draconianas. El solitario en la inmensidad. En el momento del tiempo oscuro… el solitario en la inmensidad sobrevuela los mares de estrellas de carbono desplegando sus alas blancas. No hay globos de atracci√≥n, todo es uniforme, aunque salpicado de espuma. ¬ŅQui√©nes fueron los divergentes y todos los dem√°s? Aulladores. Le infundi√≥ terror en su alma… Aulladores, rugiendo feroces en la noche negra. La Torre se eleva blanca y roja entre las plomizas nubes de la noche. Sobre su culmen el rojo es a√ļn m√°s intenso como un faro alertando del peligro. Todos los h√©roes han muerto, solos quedan los divergentes entre la bruma de un espacio intergal√°ctico sin esferas. El secreto oculto. Mi casa de cristal es un escondrijo secreto, ni todas las mir√≠adas de la eternidad… por el portal dimensional un duende burl√≥n, que ven√≠a del v√≥rtice tenebroso, se desliz√≥ sibilinamente. El p√≥rtico secreto de la biblioteca se abre, los dorados lomos de los libros crujen como espantados. Hemos dejado atr√°s al que trae los √≥bolos necesarios. Principio de la luz. Comenzaron a tejer cortinas de tinieblas para reflejar la primera luz. el infinito que se halla oculto, el transportador raudo. El v√≥rtice tenebroso devora neutrones de fusi√≥n, eructando t√©tricos fuegos en la oscuridad y esparciendo sus luces en el abismo sobre las llamas rojas. Martillos invernales. En torno al estent√≥reo con tenebrosa y let√°rgica dicha contempla los martillos invernales sosteniendo un farol de luces amarillas. Su anillo relumbra en su mano, una capa roja la cubre hasta los hombros dejando sus brazos desnudos. Agachada contempla con expectante mirada la inminente llegada de los martillos invernales. Los divergentes congelados, petrificados se encuentran por todas partes como estatuas de sal, mientras permanece enmarcada en su dorado cuadro. Sobre las llamas rojas. El secreto oculto es llevado sobre las llamas rojas en el transportador raudo por guardianes de las galaxias que luchan encarnizadamente con Millones de estrellas, que arden en la materia oscura. Tenebrosa y let√°rgica dicha. Una estela cruza en el cielo a lo largo de millones de parsec dejando a todo el universo at√≥nito. Un fondo de radiaci√≥n violeta y negro sostiene las estrellas. Ni los guardianes de las galaxias han podido evitarlo, impotentes tras su poder burlado. En torno al estent√≥reo. Desgajados de la eternidad fueron llevados por el transportador raudo. Mi casa de cristal. Se sienta llorando en el umbral, a su lado, trato de persuadirlo en vano.  ha sido cruel al convertir mi casa de cristal en torres de arena semejantes a totems. se ha marchado lejos.  camina entre nubes blancas sobre un cielo azul y todos se esconden en sus guaridas. Como truenos de oto√Īo se desatan las huestes de los … el primer engendro en el transportador raudo surge en torno al estent√≥reo. Eructando t√©tricos fuegos, la de melena larga, eructando t√©tricos fuegos sobre la multitud incauta que la rodea. Desgajados de la eternidad, entramos con las luces en el abismo. Al emerger de las aguas. El ojo ve m√°s que el coraz√≥n. Amar a un gusano. globos de atracci√≥n. Los √≥bolos necesarios. La blanca divergente, bella rubia, pone su √≥bolo dorado sobre el ojo izquierdo y contempla con el otro al que viene por el portal dimensional, su rostro desafiante, intriga al visitante. Se derramaron en los vientos. Primera edad, por el portal dimensional se derramaron en los vientos los √≥bolos necesarios.  encuentras a los divergentes, continua su viaje. Sobre las ciudades afligidas. el magno y Los dragones de las alturas, por el portal dimensional se derramaron en los vientos. principio de la luz.  desciende a las ciudades afligidas. Un complejo mecanismo mantiene a los divergentes en continua y fren√©tica actividad. Las megal√≥polis crecen en todas las dimensiones como un c√°ncer y los espacios se llenan cada vez de m√°s gente que acude de todos los rincones. La noche no para en ellas y las luces permanecen encendidas, como si nadie durmiera nunca. Los plut√≥cratas compiten por hacer los edificios m√°s altos, m√°s profundos, m√°s extensos, m√°s modernos, m√°s … El primer engendro. ¬ŅQu√© fue de los divergentes? Quiz√°s por el portal dimensional se fueron a los planetas desiertos. La mujer negra di√≥ a luz el primer engendro, las paredes manchadas de sangre y de luz adquieren caprichosas formas y un globo rojo se eleva sobre su cabeza. La mujer negra sostiene a su engendro entre sus manos, y se mantiene firme y altanera, orgullosa y fuerte. La vemos de perfil pues no quiere mirarnos, parece ignorarnos, toda la noche nos rodea y enmarca. S√≥lo hay rojo y negro.  la desea. Los divergentes la admiran y temen. Con crujidos, punzadas y palpitaciones. Las tormentas se desgarraron, las olas se extendieron y las aguas hirvieron con crujidos, punzadas y palpitaciones, se derramaron los vientos sobre las ciudades afligidas y un lobo surgi√≥ de la nieve entre los cargados pinos de nieve y de neutrones. Guardianes de las galaxias. Un divergente contempla las estrellas y ve descender por el portal dimensional los guardianes de las galaxias que caen en la noche sobre las llamas rojas, el globo gira y derrama polvo negro sobre el suelo, todo queda oculto, el templo de la vida se tambalea. Luces en el abismo. los ciclos legendarios se conservan en la torre cumular. principio de la luz. El agujero negro primordial. la casa, el solitario en la inmensidad. Apresada en las tinieblas. Brota la bestia como un claro manantial en la oscuridad. Apresada en las tinieblas. buscando el secreto oculto por el portal dimensional. Los ciclos legendarios primera edad. sube a la torre m√°s alta y se lanza al vac√≠o, flota en el √©ter y se desvanece entre luces carmines y blancas. Su vestido blanco ondula suavemente y se derrama en los vientos solares. aunque forma no ten√≠a, neutrones de fusi√≥n. Postrimer√≠as del derecho y del rev√©s V√≥rtice tenebroso planetas desiertos, primera edad.  entierra a. Una c√°lida luz ilumina la caverna frente al mar embravecido. Galaxia. v√≠a l√°ctea Seg√ļn el m√©todo se puede atravesar el universo por el portal dimensional, un agujero de gusano intergal√°ctico. el roble eterno aulladores de, laberintos delusorios, templo de la vida Arrancas una flor y asciendes por el valle entre truenos. Entre desiertos helados y abrasadores transcurre El camino. Todo el espacio intergal√°ctico puede ser recorrido por los neutrones de fusi√≥n… numerador cu√°ntico. Comenz√≥ a andar. Nadie … El camino no es de nadie. Surgen espirales de humo desde el oc√©ano y se condensan en llamas.

INT. PALACIO

juego

DE LA EMPERATRIZ.
Una estancia de un palacio secreto, torre renacentista o castillo imperial de recreo cerca del mar y atravesado por dos v√≠as transversales. Un Juglar cantando con m√ļsica medieval de cuerda que se r√≠e despiadada, ir√≥nica y fr√≠vola de forma alternativa como un loco se queda petrificado de frente con rigidez hier√°tica cuando aparece la emperatriz por La Puerta, una extra√Īa sonrisa brilla en su rostro. Sus atributos, robados a la emperatriz, son El Cetro, La Flor de lis y Un Escudo con √°guila de plata sobre un fondo p√ļrpura y forma de membrana.
El joven TAU es llevado a presencia de la emperatriz GH√ćMEL.
GH√ćMEL, la emperatriz,
Pon tus intenciones por testigo ante ti mismo; mas ante los dem√°s pon por testigo a tus obras.
Esta le recompensa.
GH√ćMEL
Aquí tienes, por no haber sucumbido a las tentaciones y pruebas que yo misma te puse, era una de las mujeres disfrazada.
Ambos se enamoran definitivamente.

INT. MAZMORRA

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Picado de las cloacas y mazmorras del infierno. Una torre invertida muy profunda de estilo g√≥tico con argollas, rejas, ventanas, paredes, puertas, t√ļneles, cloacas.
Fuera en un monte cae una torrencial lluvia de agua y granizo.
TAU, que est√° en la mazmorra calcinante, oye a unos personajes llamando.
AYIN, QOPH y RESH
!Abrid, que llueve!
TAU les pide ayuda.
RESH, que odia al demoniaco SAMECH, le libera, pero este le persigue, escapando de √©l en el √ļltimo momento.
Liberación de TAU y la emperatriz.
Una vez han salido al prado, vuelven a la torre gótica y preparan el ataque a las torres de defensa que los Detritor han tomado en otra parte del reino.

EXT. TORRE – NOCHE

juego

Una torre de defensa medieval ca√≠da a causa del t√ļnel que hay debajo. Hay una fuerte tormenta el√©ctrica. Tormenta, truenos, rel√°mpagos. Un rayo cae sobre la torre, destruy√©ndola o fulmin√°ndola en parte y dejando al descubierto la entrada a un t√ļnel.
El joven TAU persigue a los Detritor.
Cae sobre ellos el rayo de su ira y destruye sus torres de defensa en una nueva batalla.
En uno de los t√ļneles se encuentran nuestros protagonistas, que salen corriendo asustados.
BODOS y TAU, al unísono
¬°S√°lvese quien pueda!
AYIN KO, un arquitecto desastrado y gafe, el arquitecto de la torre al que se le derrumban todas las construcciones, sale corriendo de la torre con reglas, cartabones, l√°pices, un comp√°s, etc.
se queda parado mirando y tira los instrumentos de dibujo.
AYIN
¬°Oh, no, otra vez no!
TAU
Cuidado, la torre también se cae.
BODOS, corriendo ridículamente más lejos
¬°S√°lvese quien pueda!
AYIN, sin inmutarse
No importa.
Ya me da igual.
Que me aplaste a mí también.
BODOS, se√Īalando con sorna al arquitecto
Arquitecto gafe a punto de morir aplastado.
TAU, quitando al arquitecto del peligro
Vamos, vamos.. Que le cae encima.
AYIN, llorando con rabia
No importa, no importa.
AYIN, que está sentado con resignación sobre las piedras en ruinas de la torre fulminada.
Alteraciones, subversiones, debilidades, luz de amanecer, luz de mediodía, luz de atardecer, lo que importa es que sea luz.
TAU
V√°monos, este ya no tiene arreglo.
Prueba suprema.
Caída de la torre que se convierte en un gigante liberado.
TAU contra el gigante.
Una de las se√Īales de derrumbamiento del reino, la liberaci√≥n de los gigantes, torres que se caen y se convierten en peligrosos gigantes.

Torre

juego

TAU
¬ŅEst√°s loco? ¬ŅNo pretender√°s entrar ahora a la torre?
TAU
Alguien puede estar malherido dentro.
AYIN, saliendo de su atontamiento
¬°Ostras! ¬°El Emperador!
TAU
¬°Hay que ayudarle!
BODOS, con sorna
Si no est√° muerto ya.
TAU
T√ļ siempre tan optimista, BODOS.
La torre se convierte en gigante.
GIGANTE
Malditos gusanos, os voy a triturar.

AYIN
Para vencerle hay que lanzarle el comp√°s al ojo.
BODOS
No estar√≠a mal como triturador de basura…

EXT. PUERTO – D√ćA

juego

Puerto mar√≠timo del reino. Frente al dique principal una taberna, un lupanar, los tinglados de los barcos, etc. Sirenas de barco, ajetreo de aparejos y marineros pescando cangrejos con ca√Īa, vuelo y graznidos de gaviotas.
TXT (SUBT√ćTULOS): “NetzachPrincip” (Pr√≠ncipe de la victoria)
Lucha contra el gigante, el cual acaba caído y petrificado en el mar como el coloso de Rodas. Descubren que El Alicor estará bajo un objeto que brilla a lo lejos (estrella).
El ermita√Īo acude al lupanar del puerto a desahogarse con las locas y complacientes mujeres PEH y TZADDI y encuentra al arquitecto de la torre bebiendo en una taberna.
TETH
¬ŅC√≥mo t√ļ por aqu√≠?
AYIN
Ya ves, d√°ndome a la bebida.
TETH
Te veo muy blanco, pareces salido de una caverna.
AYIN
Mira quien fue a hablar.
TETH
Alguna calabaza, ¬ŅVerdad?
AYIN
Sí, mis construcciones. Todas me abandonan.
TETH
Va, no te preocupes. No hay nada que no pueda solucionar un buen …

EXT. DOS TORRES – NOCHE

juego

Una estepa con dos castillos, izquierdo y derecho, en forma de torre cuadrada color carne y ribeteados de oro con ventanas g√≥ticas, detr√°s hay un campo, un bosque de fantasmas, una monta√Īa doble, un precipicio que acaba en un curso de agua vivificadora. Aparece un cangrejo rojizo en el barrizal; dos perros guardianes o arpistas que ladran o cantan a una luna llena, un disco plateado de perfil femenino con largos rayos amarillos y rojos m√°s cortos. Gotas invertidas flotan en el aire. Sonido del viento entre los √°rboles. Ruido lejano de una cascada al caer. M√ļsica de arpa y de c√≠tara. Fantasmas, vampiros, murci√©lagos. Arrastrar de cadenas.
Acabada la batalla, el imperio descansa en paz. Sólo aparentemente ya que algo acecha en la noche. Los Detritor están reaccionando.
Una se√Īal m√°s del Mal, el encantamiento de los habitantes del campo de Selene.
Encuentran un objeto brillante pero que es falso porque no brilla por sí mismo, la luna.
BODOS, desperez√°ndose y bostezando.
¬°Ah! Tengo sue√Īo.
TAU
Est√° bien..
BODOS
Hagamos un alto para dormir.
TAU
Yo también estoy cansado..
DOS ARPISTAS cantan al claro de luna a una joven que desata sus cabellos al borde de la ventana, la princesa TZADDI KA, princesa lun√°tica o encantada.
ARPISTA UNO
En noche l√≥brega gal√°n intr√©pido oscuras calles atraves√≥ y bajo t√≠pica ventana g√≥tica templ√≥ su c√≠tara y as√≠ cant√≥…
TAU
¬°Vaya, un cantama√Īanas! ¬ŅY aqu√≠ es donde quieres dormir?
ARPISTA DOS
Ni√Īa bell√≠sima, de faz ang√©lical, que en blancas s√°banas durmiendo est√°s Despierta y √≥yeme, mis dulces c√°nticos, suspiros “pr√≥fundos” voy a exhalar.
TAU
¬Ņ¬°Otro m√°s!?
ARPISTA UNO
Pero la s√≠lfide que oy√≥ sus c√°nticos entre las s√°banas se arrebuj√≥ y dijo…
TZADDI
¬°C√°scaras,este es el “v√°mpiro”, ventana g√≥tica no le abro yo.
TAU
¬ŅQuieres dejar de decir chorradas, encanto?
BODOS
Dulce es el ta√Īer, dulce el cantar, dulce el escuchar.
TAU
¬°Oh, no, lo que faltaba!
BODOS
Sea tu caridad granero inagotable.
TAU
Y tu paciencia no menos inagotable que tu caridad.
BODOS
¬°Llueve hacia arriba!
TAU
¬ŅC√≥mo que llueve hacia arriba? ¬ŅQu√© est√°s diciendo?
BODOS, medio ido
Los elementos, el mundo visible, la luz reflejada, las formas materiales, el simbolismo…
TAU
¬°Ostras, gotas invertidas flotan en el aire!

INT. LABERINTO

juego

Una torre laber√≠ntica hexagonal que representa al reino en miniatura. Un molino de agua gira interminablemente, la Puerta de Hagiar Kim, gran agujero neol√≠tico, Malta. Gaviotas, oleaje, nubes. Canto de sirenas, m√ļsica cl√°sica de coros celestiales. TAU lleva una br√ļjula sin agujas y debe decidir la direcci√≥n que ha de tomar, El Norte o Arriba, El Sur o Abajo, El Este o Derecha o El Oeste o Izquierda, en cada estancia.
Los Detritor lanzan su √ļltima ofensiva antes de sucumbir definitivamente.
La persecución de los Detritor les alcanza pero logran escapar.
El joven TAU se enfrenta de nuevo a las fuerzas del mal y vence a los mismos definitivamente.
El protagonista vuelve a enfrentarse a los Detritor para renacer en la √ļltima prueba, antes de regresar a su hogar con la misi√≥n cumplida.
Es el clímax del guión.
La conversión del protagonista en héroe llega a su plenitud.
Posible final dram√°tico, condenaci√≥n con los personajes que se han portado mal y restauraci√≥n m√≠tica del Mal y sus siete se√Īales.
El regreso para restituir El Alicor y salir del laberinto.
El cielo, el aire.
Final feliz escapada salvación con los personajes que se han portado bien.
Definitiva instauración mítica del reino del centro del universo.
Perfecci√≥n del c√≠rculo del sol; protecci√≥n de la mujer; salvaci√≥n de los oprimidos; liberaci√≥n de los encantados; encadenamiento de los gigantes; destrucci√≥n de los malhechores y de los animales da√Īinos.
La Jerusalén celeste.
TAU encuentra la nave flotando sobre el mar, pero no está averiada ya, fue un error de BODOS o se comenzó a averiar como efecto del comienzo de la instauración del Mal y ahora ya está bien.
Escapan con ella por el mar.
La emperatriz consigue escapar con los ni√Īos y se re√ļnen felizmente con TAU.
Gritos de alegría.
Fiesta de celebración con fuegos artificiales y traca.
En la fiesta de celebración, BODOS se emborracha, le salen chispas y dice tonterías.
Sorpresa final, TAU es desencantado volviendo a ser el rey bueno de SIL, un unicornio.
TAU consigue los 32 sedem o grados de la sabiduría secreta.
Regreso triunfal de TAU y restitución del orden, TAU y BODOS recogen toda la basura de la batalla, incluidos los Detritor muertos.
Mapa mágico y laberíntico de la aplicación, transportador aleatorio o voluntario. Cada una de las estancias son un paisaje del reino representando los 12 estados del mismo.
Los 12 apóstoles están encerrados en ellas.
AP√ďSTOLES
Hay que saber morir para revivir en la inmortalidad.
Muela mi molino honra para mí y harina para mi vecino.
BODOS
Esto no acabar√° bien.
TAU
¬ŅEsto no acabar√° mal?
BODOS
¬ŅY ahora que direcci√≥n tomamos? ¬ŅD√≥nde hay que dejar El Alicor? ¬ŅCu√°l es su sitio?
TAU
¬ŅEl sitio? ¬ŅEl sitio? Estoooo… Sss… No.
BODOS
El reino del centro del universo ha sido restaurado por TAU, nuestro h√©roe y se√Īor.
El Alicor, que simboliza el reino en miniatura, y por tanto del reino en s√≠, es clavado en su lugar por TAU despu√©s de la √ļltima ofensiva.

CONFESIONES 2

greguerías

escalaba la torre habr√© mientras unos desembarcan otros en una vieja barca se hacen a la mar. maria moderno junto saltimbancos lejos salud serio arden pose√≠do prohibidas hecha idolatr√≠a corral hecho entregada gastada cruel suelo maravilloso hierro estudio literatura arrastra comeos no obstante, trajo largos a√Īos de risa y prudencia ofrec√≠a haber emperador tendr√≠a querida izquierda tuviese alto due√Īo curtir√°n ocurri√≥ blanca tonto otros caminos beb√≠a despreciaba descubrimiento timidez silvestres dir√°n siempre tatuar√© calor blancas fatigosos joven pillaje triunfos multicolores infamia filosof√≠a vale prisionero mendicidad tenemos ejecuci√≥n duda santa; aullar√© telones ciega primitiva ave deber√≠a elegante cantos

EXT. TORRE – D√ćA

greguerías

LAS NUBES son cisnes, cisnes blancos, grises o negros,
sobre el lago azul y sereno del cielo.
El sol es su jinete, y de las nubes, sube y baja
con la montura celeste en que cabalga
el monte o las monta√Īas.
Las nubes del monte lloran el mar sobre nosotros
y nos devuelven, puras, las l√°grimas lloradas
por todos los vivientes.
Mientras el frío viento las va esquilando,
se precipitan como min√ļsculas banderas blancas de nieve:
las banderas de paz de los abismos de la noche.
La nube, aquella larga nube de plata,
dorada tambi√©n por el crep√ļsculo,
es enhebrada por la torre para coser
los abismos del cielo de la noche.
La torre enhebra nubes, jugando entre campanas,
esos camellos verdinegros que por la aguja
pasan, juegan, ta√Īen, cantan, bailan‚Ķ a las almas.
En esas nubes grises, blancas y negras
naufragan las palabras y sus almas.
No son ya nubes de agua o nieve,
son nubes de palabras y de almas,
que reman, como un Caronte de arriba,
con el remo de la torre, y que pasan, pasan, pasan
—pasa otra nube—
un reba√Īo de nubes, de palabras y de almas.

HAY D√ćAS

greguerías

Hay días en que las nubes pasan,
sin dibujar palabra.

Y sin sentido vuelan.

Son casi todo el tiempo
el incomprensible lenguaje de los dioses.

La humareda perdida
de un ángel caído.

El alado algodón de un in-fante.

Desde esta torre de marfil las contemplo
con el est√ļpido rostro de los necios.

Torre

greguerías

No era f√°cil escalar aquella torre, inclinada, como en el Tarot.¬†Su lado norte, el aparentemente m√°s expedito, estaba poblado de musgo h√ļmedo y l√≠quenes escurridizos. Ten√≠a por costumbre hacerme acompa√Īar de G√©rard de Nerval, cuya inestimable ayuda en las faenas de escalada previas a las amatorias nunca sald√© por completo. Aquel atanor no era f√°cil de atacar ni a√ļn con los m√°s belicosos y provocadores consejos de Friedrich Nietzsche. Maldita sea, cada vez que pienso en mi entonces amada D√°nae viene a mi mente aquella Torre de Babel y la inmaculada Virgen Mar√≠a que la habitaba. Yo all√≠ debajo, como un Toro de Creta y aquella torre resistiendo a mis embistes‚Ķ Perseo S√≠mbolos arquitectura formas minarete tortuga…

AHASVERO

greguerías

Mis encuentros con D√°nae siempre se produc√≠an en la Ventana de su habitaci√≥n. Esta costumbre, que mucho m√°s tarde lleg√≥ a imponerse entre los enamorados casi como √ļnica posibilidad, no siempre me acarre√≥ buenos frutos. Ahora lo s√©, pero entonces me parec√≠a una idea incontestable y brillante. Imaginaos al enamorado bajo la ventana, con su c√≠tara o su la√ļd y sus galanter√≠as, agasajando a su amada para que, enternecida, le invite a trepar por la madreselva y una vez cerca de ella, su febril arrebato, primero, e indolente rendici√≥n, despu√©s, acontezca en el dulce y placentero t√°lamo del amor.

Cu√°ntas veces acarici√© la idea, antes de ponerla en pr√°ctica, sin atreverme, por lo innovador y atrevido de la situaci√≥n. Pero hoy, despu√©s de haberla experimentado largos a√Īos, a√ļn me produce estremecimiento e impavidez.

AHASVERO

greguerías

Para colmo de mis desdichas, una vez en la habitaci√≥n, D√°nae no siempre se mostraba tan sol√≠cita como mi imaginaci√≥n y mis deseos lo perge√Īaban. Un d√≠a, cuando acababa de caer el sol, escal√© la alta torre que me separaba de las placenteras victorias del amor, no sin hartos peligros. Con su amplio vestido de vuelo, ella estaba afortunadamente all√≠, y su cors√© o justillo -como entonces le llamaban- elevaba sus erguidos, indomables y danaides senos. Mi inocente coraz√≥n trepidaba ansioso por acariciarlos cuando irrumpi√≥ la Damgalnunna en su ya, por fin, mancillada habitaci√≥n para hacer su a√ļn inmaculada cama. Imaginaos entonces mi azaroso rubor y patetismo tratando de ocultar lo que es m√°s evidente que el sol de mediod√≠a.