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  • viva el Tue13Nov18 Permalink
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    Junio 

    Oh luna silente que los árboles aman y eres sobre el llano dulzura de la sombra o niebla y resonancia en el alma dormida del paisaje.
    Todas la rosas de la pálida luna caían, fantasmales, por la ventana abierta de tu cuerpo desnudo.
    Estábamos juntos. Después lo he olvidado. (Walt Whitman)
    Hazme, divino amor, la lluvia dorada de tus versos.
    Limpios son los abismos de la ausencia. Como besos sin aire que no dejan huella. Como miradas que ni rastro dejan. Como la pena.
    Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
    A los pies que idolatro desplegada, Mano al fin de madurez inesperada, Otro rebelde henchido de mirada Repicará la carne desgarrada.
    Como estrellas fugaces, todos los sueños se rompen. Fin?
    Quiero aprender tu piel como mapa de un tesoro imposible, escondido en la isla de los sueños, en la playa arenosa de tus días, en tu mar.
    El polvo sometido iza sus llamas, conteniendo de luz sólo las formas. Las fúlgidas espinas de mis lágrimas tristes sonríen a tus ojos.
    Cerebro hueco: vergel de perversiones debajo del sombrero.
    Acaríciame como la suave y fresca sombra de junio.
    El amor eterno es inconcluso.

    Anuncios
     
  • viva el Thu15Jan15 Permalink
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    Tan tarde llegó el sombrero que no encontró… 

    Tan tarde llegó el sombrero que no encontró cabeza

     
  • viva el Fri13Sep13 Permalink
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    AHASVERO 

    Verano lunar,
    debajo del sombrero
    soles de himeneo.

     
  • viva el Fri13Sep13 Permalink
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    verano lunar debajo del sombrero soles de himeneo 

    verano lunar
    debajo del sombrero
    soles de himeneo.

     
  • viva el Wed16Feb11 Permalink
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    Cuando mi jefe se pone su sombrero de ll… 

    Cuando mi jefe se pone su sombrero de lluvia es como una seta con patas.

     
  • viva el Thu16Dec10 Permalink
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    RIGOBERT 

    el sombrero con pluma entra y sale del armario

     
  • viva el Thu16Dec10 Permalink
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    el sombrero con pluma entra y sale del a… 

    el sombrero con pluma entra y sale del armario

     
  • viva el Sun28Nov10 Permalink
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    El sombrero verde 

    El sombrero verde se enamoró de una tortuga.

     
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    El sombrero verde se enamoró de una tort… 

    El sombrero verde se enamoró de una tortuga.

     
  • viva el Tue18May10 Permalink
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    abandono y viaje 

    abandono y viaje
    danza de sombras
    de un grillo castrado

    un abrazo vacío
    si va o si viene

    olor de la locura
    debajo del sombrero
    los mares de cristal

     
  • viva el Thu18Sep08 Permalink
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    sacrificio del cabello 

    Ahora estoy lejos. He cogido mi sombrero, mi pluma, mi pendiente de oro… y parto a lejanas y espectrales tierras.

     
  • viva el Wed23Jul08 Permalink
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    Sarrasin, Paul 


    Bajo la Estación de S. Lázaro ha transcurrido la historia de esta mañana. Tras hacer una obligada visita a los servicios, he podido observar el trasiego de gente. Eclipsada tras mi taza de té, esperé paciente. Un chivatazo, que parecía bastante fiable, me alertó de una posible nueva actuación estelar de nuestro hombre. He contemplado fugas, carreras, abandonos de sombreros de paja, cruces precipitados… pero nada de acción por su parte, ningún intento de homicidio, ni siquiera los habituales robos y tirones.

     
  • viva el Sat21Jun08 Permalink
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    CONDENADO 

    Mi libro, manifiesto, sólo es la melodía de una musa incauta. Ahora que nadie me ve, lo impregnaré de un nuevo olor en cada página. Mi piano está afinado para tocar el presente con nuevos acordes. El principio siempre es una puerta que se abre al ritmo que marcan mis satanes. Escribir es depositar el semen de mi pluma sobre los senos de una diosa blanca, la cuartilla. Qué importa, con ello doy sentido a mis jodidas vísceras. Me ajusto mi sombrero de copa mientras sueño con sus tetas. Es tiempo de una nueva Vida, pienso.

     
  • viva el Sat21Jun08 Permalink
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    Mi libro manifiesto sólo es la melodía de… 

    Mi libro, manifiesto, sólo es la melodía de una musa incauta. Ahora que nadie me ve, lo impregnaré de un nuevo olor en cada página. Mi piano está afinado para tocar el presente con nuevos acordes. El principio siempre es una puerta que se abre al ritmo que marcan mis satanes. Escribir es depositar el semen de mi pluma sobre los senos de una diosa blanca, la cuartilla. Qué importa, con ello doy sentido a mis jodidas vísceras. Me ajusto mi sombrero de copa mientras sueño con sus tetas. Es tiempo de una nueva Vida, pienso.

     
  • viva el Sat21Jun08 Permalink
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    Mi libro, manifiesto, sólo es la melod … 

    Mi libro, manifiesto, sólo es la melodía de una musa incauta. Ahora que nadie me ve, lo impregnaré de un nuevo olor en cada página. Mi piano está afinado para tocar el presente con nuevos acordes. El principio siempre es una puerta que se abre al ritmo que marcan mis satanes. Escribir es depositar el semen de mi pluma sobre los senos de una diosa blanca, la cuartilla. Qué importa, con ello doy sentido a mis jodidas vísceras. Me ajusto mi sombrero de copa mientras sueño con sus tetas. Es tiempo de una nueva Vida, pienso.

     
  • viva el Fri20Jun08 Permalink
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    CONDENADO 

    He sembrado como un tubérculo su carne y la he regado de rocío. Conviene tener ese detalle. Sólo porque hoy celebro esa clase de éxito moderno de enterrar al enemigo. Levanto mi sombrero. Le dejé en calzoncillos, pienso con gran satisfacción. En este laberinto, de todas formas, no lo van a encontrar. Qué muerte tan poética, comenta Mira. Ha sido rápido, respondo. El cascabel de la muerte sonando de nuevo en nuestra familia, otro cadáver más, dice. El cementerio huele a orín y ese maldito símbolo está por todas partes. Saco un pañuelo del bolsillo y cubro mi nariz. La literatura, muchacha, es el barco en que este viejo acaricia tus senos, digo para animarla. Sonríe.

     
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    He sembrado como un tubérculo su carne … 

    He sembrado como un tubérculo su carne y la he regado de rocío. Conviene tener ese detalle. Sólo porque hoy celebro esa clase de éxito moderno de enterrar al enemigo. Levanto mi sombrero. Le dejé en calzoncillos, pienso con gran satisfacción. En este laberinto, de todas formas, no lo van a encontrar. Qué muerte tan poética, comenta Mira. Ha sido rápido, respondo. El cascabel de la muerte sonando de nuevo en nuestra familia, otro cadáver más, dice. El cementerio huele a orín y ese maldito símbolo está por todas partes. Saco un pañuelo del bolsillo y cubro mi nariz. La literatura, muchacha, es el barco en que este viejo acaricia tus senos, digo para animarla. Sonríe.

     
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    He sembrado como un tubérculo su carne y… 

    He sembrado como un tubérculo su carne y la he regado de rocío. Conviene tener ese detalle. Sólo porque hoy celebro esa clase de éxito moderno de enterrar al enemigo. Levanto mi sombrero. Le dejé en calzoncillos, pienso con gran satisfacción. En este laberinto, de todas formas, no lo van a encontrar. Qué muerte tan poética, comenta Mira. Ha sido rápido, respondo. El cascabel de la muerte sonando de nuevo en nuestra familia, otro cadáver más, dice. El cementerio huele a orín y ese maldito símbolo está por todas partes. Saco un pañuelo del bolsillo y cubro mi nariz. La literatura, muchacha, es el barco en que este viejo acaricia tus senos, digo para animarla. Sonríe.

     
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    CONDENADO 

    Hace tiempo un cazo era mi sombrero. Hasta este happy end de mi visión. Se acerca agosto y, agitado, me cambio de sitio para perseguir el sentido de vida que encuentro en cada sonrisa, en cada melodía, haciendo cybersex de juventud. No es tontería. Mi blanco es ahora sufrir amables felaciones que alguien con olor a diosa pueda hacerme sobre un piano. No es una estupidez, os lo aseguro.

     
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    Hace tiempo un cazo era mi sombrero. Has … 

    Hace tiempo un cazo era mi sombrero. Hasta este happy end de mi visión. Se acerca agosto y, agitado, me cambio de sitio para perseguir el sentido de vida que encuentro en cada sonrisa, en cada melodía, haciendo cybersex de juventud. No es tontería. Mi blanco es ahora sufrir amables felaciones que alguien con olor a diosa pueda hacerme sobre un piano. No es una estupidez, os lo aseguro.

     
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    Hace tiempo un cazo era mi sombrero Hasta… 

    Hace tiempo un cazo era mi sombrero. Hasta este happy end de mi visión. Se acerca agosto y, agitado, me cambio de sitio para perseguir el sentido de vida que encuentro en cada sonrisa, en cada melodía, haciendo cybersex de juventud. No es tontería. Mi blanco es ahora sufrir amables felaciones que alguien con olor a diosa pueda hacerme sobre un piano. No es una estupidez, os lo aseguro.

     
  • viva el Tue11Dec07 Permalink
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    LOLITA LEVINE 

    ¿MI SOMBRERO ALADO? No es sólo lo que dice, me preocupa lo que piensa y eso no puedo saberlo… Por ahora.

     
  • viva el Tue11Dec07 Permalink
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    sombrero 

    No es sólo lo que dice, me preocupa lo que piensa y eso no puedo saberlo… Por ahora.

     
  • viva el Tue11Dec07 Permalink
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    ASESINO ANÓNIMO 

    “Si hubiera sido un soborno sus hombres estarían ahora aquí. Piénselo así, Inspectora Levine. Use su sombrero alado.”

     
  • viva el Tue11Dec07 Permalink
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    sombrero alado 


    “Si hubiera sido un soborno sus hombres estarían ahora aquí. Piénselo así, Inspectora Levine.”

     
  • viva el Thu28Jun07 Permalink
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    La mujer que después de la riña cierra… 

    La mujer que después de la riña cierra su puerta por dentro no temáis que se suicide. Se está probando un sombrero.

    Ramón

     
  • viva el Thu28Jun07 Permalink
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    La mujer que después de la riña cierra su puerta por dentro no temáis que se suicide. Se está probando un sombrero. 

    (Greguerías, Ramón Gómez de la Serna)

     
  • viva el Thu17May07 Permalink
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    El estío está acechando, Maico 

    El estío está acechando, Maico,
    y da miedo su pupila implacable,
    clavaráse las uñas en mi espalda,
    apenas desde los sures solitarios,
    olvidados.

    Allá ocupada pluma me sostenga
    en el justo junio sin sombrero,
    sin capital, sin jefes.

    En el extremo extremo.

    El estío está acechando, Maico,
    y da miedo su pupila ciega.

    Apenas me ausento, se presiente,
    se acorrala, se desierta,
    y cabe pensar también en otra playa,
    visitada aquel junio,
    aquel cenital junio antes de la carrera.

    Pero dónde está aquel calor,
    me pregunto,
    desde la neutra tela
    que hoy está fría y seca
    y presiente que así morirá.

     
  • viva el Tue15May07 Permalink
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    Tumbacuartillos y calamocanos 2 

    [Nota: léase con acento italiano, argentino o andaluz, a placer de uno]
    Todos sabían que, en aquel puerto de piratas, la llegada del “Il Vicoratto” marcaba el comienzo de la ociosa tarde estival, la tangada, el vaso de ron.. y todo el mundo se puso a terminar sus últimas faenas para poder así iniciar el consumo del fruto de las “Parthenocissus quinquefolius” del país, como, misteriosamente para los demás, llamaba el boticario a lo que más les gusta a los Calamocanos.
    Ugardo el Botánico fue el primero en acudir a la vera de la barra. Llevaba todo el día plantando una nueva semilla traída de ultramar y tenía -según él mismo dijo- “la cocotte seca por el sol y tenía que remojarla”. Conderoti que ya conocía su especialidad, como la de todos sus parroquianos, sacó el vaso llenándolo de grappa hasta el borde. El “culto padrecito de las flores”, apodo que debía desde hacia años al pasamanero, engulló su caldo de una sola gárgara, eructando satisfecho a continuación.
    En pocos minutos la taberna de Conderoti había congregado a todos los religiosos practicantes de Calamoca, incluyendo a su oficiante mayor Chico Potaggio el Trompas, que tomo su habitual tequila.
    Lombroso, con el metro aún en el bolsillo, quiso medir el volumen de cada uno de los vasos, anotando el consumo medio de cada uno de los bebensales, medidas con las que esperaba completar su teoría de la degeneración progresiva de la ética etílica de las razas, pero al quinto vaso, de las manos de un gigantón con sombrero que no se dejó medir los volúmenes etílicos, salió un bastonazo que degeneró sobre su cabeza, haciendo saltar el metro en quince astillas.
    Juliaro Stacatto, el músico, sorteaba su violín entre la concurrencia para poder seguir pagando las deudas contraídas con Conderoti. Su habilidad para colocar el violín era sin duda menor que la que tenía para acabar con los vasos de hidromiel, puesto que aún no había conseguido vender ni un solo boleto. Claro que tampoco parecía mucho el interés de los presentes por un violín que únicamente les daba dolor de cabeza en las resacosas mañanas.
    Más de una vez había sido amenazado de muerte musical -con el instrumento- por sus condescendientes vecinos si no dejaba de tocar. Era quizás por ello que el violín estaba un tanto cascado y, probablemente, alguno se lo hizo probar de hombros para arriba. Dado los problemas que este le acarreaba, esta mañana había decidido rifarlo en la taberna y por eso pasó todo el día abrillantándolo y dándole lustre…

     
  • viva el Tue15May07 Permalink
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    Nota léase con acento italiano argentino o andaluz… 

    [Nota: léase con acento italiano, argentino o andaluz, a placer de uno]
    Todos sabían que, en aquel puerto de piratas, la llegada del “Il Vicoratto” marcaba el comienzo de la ociosa tarde estival, la tangada, el vaso de ron.. y todo el mundo se puso a terminar sus últimas faenas para poder así iniciar el consumo del fruto de las “Parthenocissus quinquefolius” del país, como, misteriosamente para los demás, llamaba el boticario a lo que más les gusta a los Calamocanos.
    Ugardo el Botánico fue el primero en acudir a la vera de la barra. Llevaba todo el día plantando una nueva semilla traída de ultramar y tenía -según él mismo dijo- “la cocotte seca por el sol y tenía que remojarla”. Conderoti que ya conocía su especialidad, como la de todos sus parroquianos, sacó el vaso llenándolo de grappa hasta el borde. El “culto padrecito de las flores”, apodo que debía desde hacia años al pasamanero, engulló su caldo de una sola gárgara, eructando satisfecho a continuación.
    En pocos minutos la taberna de Conderoti había congregado a todos los religiosos practicantes de Calamoca, incluyendo a su oficiante mayor Chico Potaggio el Trompas, que tomo su habitual tequila.
    Lombroso, con el metro aún en el bolsillo, quiso medir el volumen de cada uno de los vasos, anotando el consumo medio de cada uno de los bebensales, medidas con las que esperaba completar su teoría de la degeneración progresiva de la ética etílica de las razas, pero al quinto vaso, de las manos de un gigantón con sombrero que no se dejó medir los volúmenes etílicos, salió un bastonazo que degeneró sobre su cabeza, haciendo saltar el metro en quince astillas.
    Juliaro Stacatto, el músico, sorteaba su violín entre la concurrencia para poder seguir pagando las deudas contraídas con Conderoti. Su habilidad para colocar el violín era sin duda menor que la que tenía para acabar con los vasos de hidromiel, puesto que aún no había conseguido vender ni un solo boleto. Claro que tampoco parecía mucho el interés de los presentes por un violín que únicamente les daba dolor de cabeza en las resacosas mañanas.
    Más de una vez había sido amenazado de muerte musical -con el instrumento- por sus condescendientes vecinos si no dejaba de tocar. Era quizás por ello que el violín estaba un tanto cascado y, probablemente, alguno se lo hizo probar de hombros para arriba. Dado los problemas que este le acarreaba, esta mañana había decidido rifarlo en la taberna y por eso pasó todo el día abrillantándolo y dándole lustre…

     
  • viva el Mon26Mar07 Permalink
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    greguerías e 

    Alimentos:
    * El queso va al rayador para rascarse la espalda.

    * El ketchup es un bailarín caribeño al que le encanta la salsa.

    * A pesar de su aspecto, la cebolla es un triste poema de amor.

    * El ají morrón es la lujuria de una comida ardiente. el amarillo, es para que tu cocina de envidia, y el verde por si no sabes cocinar, que al menos mantengas la esperanza.

    * La mayonesa es la más valiente de los aderezos, porque está hecha a puro huevo.

    * En el guiso se cocina la clase pobre.

    * La ensalada del amor se hace con zanahoria y huevo.

    * La cebolla deja de llorar cuando por el camino de la pumarola va acompañando al chorizo.

    * Las verduras se suicidan en las aguas de la sopa.

    * Al huevo le encanta ver como se desangra la remolacha.

    * He descubierto que la batata es una papa muy zonza.

    Animales y otras yerbas:

    * El tigre tiene manchas porque vive del pecado.

    * El gato es una gacela que puede vivir en casa.

    * La hiena es un animal político, mientras te caga se mata de risa.

    * La cebra es el mamífero más asesino, por eso tiene cadena perpetua.

    * El gato es un poni montes.

    * Cuando se aglomeran demasiadas personas frente a las jaulas, es ahí donde se dan cuenta los animales que han llegado al zoológico.

    * El elefante es el bombero de la selva.

    * El León tiene la melena larga porque no hay peluquero que se anime a cortarle el pelo.

    * La vaca viste de cuero porque ya conoce al toro.

    * El potro es tan dotado que sólo sale con yeguas.

    * El lince es el único animal con larga vista incorporado.

    * El canguro es un trabajador argentino nacionalizado australiano.

    * La jirafa tiene cuello largo porque pertenece a otra clase social.

    * El mono es un niño que desciende del hombre.

    * El loro es un locutor en la radio de la selva.

    * La nutria nació en los charcos con ínfulas de clase alta.

    * La serpiente es un vertebrado que perdió la dignidad.

    * El cien pies no tiene dudas que el camino ha de ser largo.

    * El cocodrilo es chato porque nació para zapato.

    * La araña es una mesa redonda que se le mueven las patas.

    * El escorpión es el mecánico del desierto.

    * El cangrejo es un soldado que sabe bien lo que le espera en el frente.

    * El sapo es el gordito del barrio.

    * Las hormigas son orégano con patas

    * El cerdo es la alcancía de los charcos.

    * Nosotros le decimos burro, en cambio la burra lo llama… animaaaaaaaal.

    Cosas y objetos:

    * El calzador es el tobogán donde el pié juega en la plaza de los zapatos.

    * El cenicero es la ventanilla por donde pagamos en cuotas las llamas de nuestra vida.

    * Parece mentira que en un aparato de radio pueda caber tanta gente.

    * La televisión sirve para introducir una inmensa cantidad de sordos a nuestra casa con los que no podemos hablar.

    * El diario es una sopa de letras.

    * La sábana es el pijama que usa la cama para dormir.

    * Las manecillas del reloj y la gente de los pueblos chicos giran siempre por la misma calle.

    * El tubo fluorescente te da la luz por segmentos.

    * El colchón es la suspensión de la cama.

    * El ventilador es el viento que se volvió motociclista.

    * La botella suplió al sifón porque este era un prepotente que echaba el agua por la fuerza.

    * Las ventanas de los presidios son los nichos de la libertad

    * La llave se inventó para que no pasemos la noche parados junto a la puerta.

    * La foto es el interruptor del tiempo.

    * El espejo solo sirve para que veas donde estás.

    * El lápiz se gasta porque está harto de escribir siempre las mismas palabras.

    * El carnicero es un malevo frustrado.

    * Escritorio: uniforme de inteligencia que usan los inútiles en las oficinas públicas.

    * Los medios de transportes nos hace sentir como en la nada. Ni en el origen ni en la llegada.

    * La puerta es un mueble discriminatorio que separa a los unos de los otros.

    * La casa es la mejor excusa para no vivir en sociedad.

    * El paraguas sólo sirve para esconderse del cielo.

    * Se dejó de usar el sombrero porque daba mala impresión, parecía que el dueño había perdido la mitad de la cabeza.

    * Las rejas en el frente de las casas habla de cárceles domiciliarias.

    * Las llantas son el molde de los neumáticos.

    * El peine tiene la magia de que tu cara pase inmediatamente de la locura a la sensatez.

    * La plantilla es la alfombra de los zapatos.

    De otras gentes:

    * Los chinos tienen los ojos como si desconfiaran de todo.

    * Los suecos son un pueblo compuesto de suela y taco.

    * Por fin descubrí porque los españoles dicen olé. Es un problema de olfato.

    * El italiano es alguien que nace y vive dependiendo de su madre. Ante cualquier contingencia, siempre grita: ¡mamma mía!

    * El alemán no es germano de nadie.

    El Beso:

    * El beso es la mecha de la bomba de los genitales.

    * El beso es la traqueotomía del amor.

    El Hombre y la Mujer:

    * La mujer es como el auto, sería nada sin las gomas.

    * El primer padre es el hijo de nadie. No tuvo abuelos, no tuvo primos, no tuvo madre. Por eso se inventó el día del padre.

    * Si el hombre caminara para atrás viviría doblado.

    * Al fin de cuentas la mujer siempre te acuesta.

    * La mujer tiene un promedio de vida casi dos veces menor al hombre. Todas se detienen en la juventud.

    *Una prostituta es una mujer que está convencida de que el espíritu es tan solo una sensación extraña.

    * Una mujer se embaraza cuando la levadura del amor ha fermentado en su vientre.

    Especies Marinas:

    * La Foca es el abuelo del mar de los años ’50.

    * El tiburón es el patovica del boliche de las aguas.

    * La sirena es la única mujer virgen, por eso vive en el agua.

    * Solamente los peces pueden mirar a ambos lados.

    * El caracol es un molusco que eligió ser mochilero.

    * Al único pez que le cuesta una atrocidad encontrar novia es al bagre.

    * La anguila es el consolador de las sirenas.

    Acl: Patovica en Argentina significa hombre de músculos trabajado en un gimnasio.

    Ferrocarril:

    * La formación de un tren es el más claro ejemplo de la ignorancia de los seres humanos. Aunque tengamos ruedas propias, todos nos necesitamos.

    * Un tren es la formación de los vagones en la escuela de las vías.

    * Nada más arrogante que las vías del tren, siempre se las encuentra en el medio de los pueblos.

    * El tren nos permite creer que lo que se mueve es el campo.

    Frutas y Postres:

    * Manzana: Fruta comestible hereje con inclinación al pecado.

    * Pera: La quijada de las frutas.

    * Banana: Símbolo sexual para las dietas lesbianas.

    * Uva: Fruto que se usa para brindar un mensaje de interés sexual en código morse.

    * Sandía: Mujer insaciable siempre vive embarazada.

    * Ciruela: Simboliza al matrimonio, primero dulce luego ácida.

    * Pomelo: Es una naranja amarga.

    * Limón: Fruta de mal carácter.

    * Naranja: Mujer sensual que se vende por el ombligo.

    * Durazno: Es una ciruela con bello en el pecho.

    * Gelatina: Es el seno de un postre joven y ardiente.

    La calvicie:

    * No hay mejor forma de torturar a un calvo que con un peine.

    * La barba es la solución que Dios le dio a los hombres, para que puedan dar la vuelta la cabeza el día que se quedan calvos.

    La muerte:

    * La muerte es el último acto del teatro de la vida.

    * Los ricos hicieron el mausoleo en la tierra para no pagar impuestos en el infierno.

    * A la tumba de los ricos van los gusanos suicidas.

    * En Argentina, sólo los ‘vivos’ salen del cementerio.

    * Los velorios son como las grandes comilonas en un restaurante, todos se miran para ver quien carga con el muerto.

    * Los velorios son como los coitos, lo que menos importa son los medios.

    * No hay nada más incongruente que vestir a un nudista cuando está muerto.

    * Es fácil darse cuenta cual es la calavera masculina, tiene los ojos hundidos.

    * El verdugo es alguien que mata en defensa propia del estado.

    * El cementerio es el barrio ideal, ahí los chicos no juegan a la apelota en la puerta de tu casa.

    * Un muerto es lo más parecido a una queja al gobierno, porque nunca tendrás respuesta.

    * Las flores que nacen en los cementerios son antenas de los muertos para conectarse al cielo.

    La música:

    * El rock es la danza del cuerpo; el tango del sexo; el vals de los espíritus y la música de cámara… la muerte.

    * De que serviría un CD si no existiese el parlante.

    * La música grabada es el más claro ejemplo del tirano que se esconde en cada ser. Porque esclavizamos la orquesta y le hacemos tocar cuando se nos da la gana sin pagarle un solo centavo.

    * Los instrumentos de viento fueron creados para escupir con ritmo de música.

    * El piano es la oficina de identificación musical para registrar las huellas digitales de cada pianista.

    * Violín: Instrumento político que nos enseña que toda campaña proselitista debe basarse en apoyarse en el izquierda y tocar con la derecha.

    * El órgano es un piano que necesita estar enchufado.

    La ropa:

    * El chaleco se inventó para los que no tienen brazos.

    * Si al pantalón lo usáramos al revés, para salir del migitorio llamaríamos a una ambulancia.

    * Los anteojos sólo sirven para esconder el espíritu.

    * El Corpiño es la alacena donde los niños guardan los alimentos.

    * El corpiño se creo para sostener a los senos, de modo que los lactantes no tomen soda en lugar de leche.

    * El sleep es el tiento que sujeta al potro de los deseos.

    * La ropa de mujer es suave porque su piel así lo exige.

    * El guante es el bunker donde se esconden las huellas.

    * La diferencia entre los indios y la civilización fue la invención del zapato. Le evitaron al blanco todo contacto con la naturaleza.

    * Las medias son los guantes de los pies.

    Los Parientes:

    * El hijo es la forma más parecida de regresar a la tierra.

    * La suegra es nuestra conciencia por eso es que nos descarna.

    * El tío es el padre que hubiésemos querido tener.

    * La abuela tiene el carácter que extrañamos de nuestra madre.

    * Un hermano es el otro yo que va donde yo no puedo.

    * El hijo ideal es un sobrino al que no tengo que mantener.

    * Reflexión: Si mi cuñado es un hermano político, mi hermana comete incesto.

    * Un nieto sirve para hacerme sentir que mi hijo es un copión.

    * A los parientes nadie los elige, pero ellos tampoco.

    * La esposa es un poco de tu madre; un poco de tu abuela; un poco de tu hermana; un poco de tu amiga. En definitiva, es un poco.

    * El esposo es un gerente con relaciones sexuales.

    * La diferencia entre un novio y el esposo, es la pérdida de memoria.

    Las deficiencias físicas:

    * Un sordo es un fanático por el juego de la mímica.

    * El tartamudo es alguien que remarca lo que dice para que todos lo entiendan.

    * El jorobado da toda la impresión como que ha perdido algo.

    * El rengo es alguien que con su forma de caminar, te obliga a dudar entre doblar o seguir.

    * El ciego es un profesional del control mental.

    * El manco es un canchero que quiere demostrarle al mundo que todo lo puede con una mano.

    * Hay personas que son dulces y otras que son diabéticas.

    * Un mudo es alguien que no cree en la libertad de expresión.

    * Una persona sin manos es un desubicado, no tiene tacto.

    * No todos los mogólicos son mogólicos, algunos viajan en subte (Metro).

    * Cuando un sordo se irrita las manos, va al otorrinolaringólogo.

    * El impotente es un experto en dejar a una mujer con ganas.

    * El mal de sambito es la consecuencia de una masturbación exagerada.

    * El que anda en silla de ruedas es un egoista que no está dispuesto a dar un paso por nadie.

    Las flores:

    * La diferencia entre una rosa roja y una blanca es que la segunda no tiene apetito carnal.

    * Las rosas tienen espinas para que sepamos lo que cuesta el amor.

    * La enredadera es la casamentera del barrio de las flores.

    * Las flores silvestres son anónimas porque nacen en barrios pobres.

    * Las flores de plásticos fueron hechas para corazones de hipócritas.

    * Las flores duran en un jarrón lo que el amor en las personas que la compraron.

    * Las orquídeas son flores de clase alta.

    * El girasol es un conjunto de rayos de sol con una verruga al medio.

    Los muebles:

    * La cama es la plaza de la niñez; el campo de juego sexual de la juventud, y la práctica mortuoria de la vejez.

    * El mueble es el fruto del árbol que te devuelve en comodidad los daños que le causaste.

    * La silla es un mueble millonario, porque nació en una familia acomodada.

    * La silla eléctrica es un puente que te conecta al futuro.

    * La cama siempre guarda lo mejor de nuestros sueños.

    Los Niños:

    * El cordón umbilical es la cuerda que ata a la madre con los hijos y ahorca al que juegue de marido.

    * Somos tan crueles los hombres adultos, que competimos con el niño por los pechos de la madre.

    * Hacemos un hijo con desesperación y lo dejamos partir con resignación.

    * En la construcción de un hijo el padre pone el marco pero la madre la foto.

    * Una madre es la escultora de la vida.

    * Un niño sirve para darnos cuenta que es hora de ponerse el saco.

    * El cordón umbilical es para que antes del parto la mujer no pierda al niño.

    * Si el niño no llegara a grande… seguiríamos viviendo.

    Modos, costumbres y el cuerpo humano:

    * El bostezo es el grito de los mudos.

    * La mejor manera de convivir con el mundo es yendo de a pié, pues si observamos por la ventanilla al viajar, vemos que todo regresa mientras nosotros nos vamos.

    * La siesta es el entrenamiento para el partido de la noche.

    * Los mozos son lo más parecido a una suegra, porque nos viven cambiando lo queremos comer.

    * Cuando da el sol no es saludable salir a caminar con la suegra, porque la sombra nos maldice por dos veces.

    * Los seres humanos nos llenamos la boca con la dignidad, el honor, la democracia, la igualdad, los derechos y la justicia. Y al final, al primero que le ofrecemos el asiento es al trasero.

    * El sueño es el único cine donde cada noche te pasan una película distinta.

    * Sacar una silla y sentarse en la calle, es decirles a los vecinos que nuestro domicilio está totalmente ocupado.

    * La patilla es el puente entre el cabello y la barba.

    * El estornudo es la soda del sifón de la nariz.

    * Las cejas son el guión bajo de la escritura del rostro.

    * El hombre es tan incongruente que se lava las manos al salir del migitorio.

    * El ano es un insolente.

    * Las lágrimas son el sudor del cerebro.

    Naturaleza:

    * El Sol es el calefactor de los pobres.

    * El pedo no es otra cosa más que el resultado de la descomposición temporal del silenciador del caño de escape anal.

    * La mejor manera de descomponer los alimentos, es comiéndoselos primero.

    * El árbol es el único soldado del ejército de la tierra que siempre muere de pié.

    * Las ramas son los brazos de la naturaleza.

    * La montaña son un chichón de la tierra.

    * La noche es un día oscuro que se ha convertido en un manto de sospecha.

    * El arco iris es la acuarela del cielo.

    * Cuando el cielo juega al carnaval… llueve.

    * Las nubes muestran que en el cielo no está prohibido fumar.

    * Las estrellas son las luces de las viviendas de nuestros sueños.

    * El temblor es un bostezo que despereza la tierra.

    * El volcán es un alcohólico que vomita la borrachera de toda una etapa de juerga.

    * La meseta es la mesa ratona del living de la naturaleza.

    * La diferencia entre el árbol y los muebles es que estos no dan hojas.

    * La luna nace en la hamaca de su cuarto menguante; danza en la adolescencia de su cuarto creciente; queda embarazada de nostalgia y violines cuando muestra su faz llena, para luego reflejarse en una figura nueva.

    * Las tres marías son las hermanas que danzan en el salón del cielo el vals de las ansiedades de su eterna juventud.

    * Las nubes son perpetuas acuarelas que van dibujando constantemente la visión de nuestras conciencias.

    * La naturaleza siente celos de la mujer porque Dios le dio en sus pechos la razón de la existencia.

    * La nieve es un baño de crema en el postre del universo.

    * El viento es libre porque no tiene puertas.

    * El viento cruza la calle como un ser desesperado.

    * El rayo nos anuncia que alguien en el cielo puso los dedos en el tomacorriente.

    * Las olas son los vendedores del mar que llevan sus productos al mostrador de la playa.

    * La Palmera es una africana de pelo verde.

    * El césped es la barba de la tierra.

    * En las copas de los árboles brinda la naturaleza.

    * El sauce es un alma en pena.

    * El viento en contra te obliga a caminar despacio para que disfrutes la vida.

    * El atardecer llega con el corazón entristecido, porque sabe en su interior que se le viene la noche.

    * Las esquinas te preanuncian que se te acaba la calle.

    * La calle es la mediasuela de la calzada.

    * Presionar el timbre demasiado tiempo, es como meterle con rabia el dedo en el ojo a la dueña de casa.

    * Las avenidas son más anchas porque se inflan con aire.

    Nudistas:

    * El nudista es alguien que está cansado de que le envidien la ropa.

    * Cuando un nudista quiere sorprender a su mujer, se pone el traje en la cama.

    * No hay nada más ridículo que dos nudistas tratándose de usted.

    * De una nudista a otra: ¿Viste el pito que pasó? ¡Debe ser nuevo en el barrio!

    * Una nudista española se presenta y dice: ¡Yo soy Conchita! Y uno de los presentes se sorprende y exclama: ¡debe ser ventrílocuo!

    * Cuando un padre se convierte en nudista deja de disfrutar a sus hijos. Ya que no los puede sentar en la falda.

    * Los nudistas no se casan por la iglesia.

    * Un empleado nudista se presentó vestido en el trabajo y lo echaron porque era una empresa seria.

    * En una playa nudista: la mujer le dice al marido ¿por qué no mirás?

    Pájaros y otras yerbas:

    * Los pájaros no cantan… trinan.

    * El cardenal es un sacerdote que vive a la altura de sus hábitos.

    * El canario es amarillo porque su canto da envidia.

    * El gorrión es un canario de barrio.

    * La paloma es el cartero de las aves del cielo.

    * Una golondrina no hace verano pero te anuncia la primavera.

    * Las abejas son como las suegras, si te acercas te atacan, pero producen en su vientre la dulce acaricia que le dará sabor a tu vida.

    * El halcón es un avión de combate de la aeronáutica de las aves.

    * Cuando una paloma te caga no es casualidad, es diarrea.

    * Dios les quitó el habla a las especies, para enseñarle al hombre como se hace para no mentir.

    * Un pájaro enjaulado es un ave presa por un delito que cometimos nosotros.

    * El pájaro se diferencia del hombre porque tiene vuelo propio.

    Signos del Zodíaco:

    * Aries: Es un signo cinematográfico.

    * Tauro: Es el típico signo de los maridos engañados.

    * Géminis: Bajo su régimen nacen solo mellizos-

    * Cáncer: Un signo que nos da pena.

    * Leo: Signo que interpreta a los lectores.

    * Libra: Signo de medida inglesa.

    * Virgo: Signo mentiroso que te muestra que no debes creer en el horóscopo.

    * Escorpio: Los nativos d eeste signo tienen que tomar la vida con pinzas.

    * Sagitario: Parece un hombre pero es un caballo.

    * Capricornio: Tiene ascendente en tauro (ver tauro).

    * Acuario: Para los amantes de la natación.

    * Piscis: Da toda la sensación que es un signo de agua.

    Temas sexuales:

    * El pene es el mejor amigo del hombre, por eso siempre espera una mano.

    * El ano es el caño de escape del auto humano.

    * La pelvis de la mujer está rodeada de cabellos de ángeles que resguardan la pureza de la vida.

    * El coito fue lo que dio inicio a las compañías petroleras.

    * Los senos son dos globos a medio inflar.

    * Cuando hacemos el amor da toda la sensación de que estamos moliendo sal gruesa en un mortero de carne.

    Vejez:

    * La vejez, por ser el último traje, se recibe sin planchar.

    * Un viejo es un joven con todos los años a cuestas.

    * El abuelo es una pasa de uva de la viña de la vida.

    * Para recibirse de libro hay que llegar a viejo.

    * Una mujer arrugada es como un libro mojado.

    Varios:

    * Nadie tiene la vida asegurada. Es por eso que una amante es una reserva por si se pierde la esposa.

    * La cárcel es el retiro espiritual de los delincuentes.

    * La policía está para amparar a los reos de la avaricia de los inocentes.

    * Por lo general los políticos no tienen parientes carnales.

    * El papel mueve al mundo ¿o qué sería sin dinero ni papel higiénico?

    * La ruta es el cordón umbilical más largo del mundo.

    * Si no fuera por el papel higuiénico, con las ramas nos romperíamos el c….

    * Los gallegos son los únicos en el mundo que usan la oreja de cartuchera. Porque ahí ponen el lápiz.

    * La discriminación es una mentira, fue el negro que se tiñó para diferenciarse del blanco.

    * El viudo llegó a viudo por contraer enlace con la desgracia.

    * El pirata es un jugador de truco que tiene alquilado el ancho de bastos.

    * Condonar una deuda es tomar por forro al acreedor.

    * El chupete es un pezón que se despegó de la teta.

    * El invierno es el freezer de la vida.

    * Los indios adoraban al sol porque no lo tenían cerca.

    * Es cierto que los últimos serán los primeros, por algo los rostros más célebres están en los billetes de menor valor.

     
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    TAROT 

    La fuerza del Tarot reside no tanto en su capacidad de explicar y predecir, cuanto en su capacidad para crear combinaciones de historias y universos. En ese sentido es más parecido a un complejo mecano infantil, un juguete para construir mundos, objetos e interpretaciones que un sistema de explicación universal -como muchos de sus estudiosos han pretendido. Que, a veces, la realidad se parezca al Tarot no es una refutación de lo dicho sino, muy al contrario, la confirmación de que la realidad también es una combinación aleatoria de elementos como lo es el propio Tarot. Personalmente prefiero, al igual que Italo Calvino, utilizarlo como juego para la creación literaria que como instrumento profético o interpretativo. Véase, como ejemplo de su potencia creativa, su mapa de conceptos, que permitió a Temístocles de Alejandría llenar cientos de papiros enrollados, por desgracia hoy perdidos, y que yo, el judío errante, leí con avidez de adolescente mientras permanecí como discípulo suyo.

    Acróbata, el Ahorcado, el Carro, Color positivo-negativo, Destrucción, el Diablo, Dodecanario, el Emperador, la Emperatriz, el Enamorado, el Eremita, las Estrellas, la Fuerza, Gran Sacerdote, Gran Sacerdotisa, Imagen del mundo, Inversión, el Juglar, el Juicio, la Justicia, Lámpara, Letras, el Loco, la Luna, la Muerte, el Mundo, Naipes, Nudo, Números, Ojo, la Rueda de la Fortuna, Simbolismo fonético, el Sol, Sombrero, la Templanza, Torre, la Torre herida por el rayo, Zodíaco

     
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    PFNHDM 1.LA LLAMADA DE MISTER DOLAR 

    El teléfono suena con insistencia, cómo si alguien al otro lado tuviera una prisa desmesurada. Estaba dormitando. Me ha costado salir del sueño. Pero finalmente he descolgado el auricular.
    –¿Hola? ¿Alfonso?
    –Sí, diga.
    –Soy yo, Gonzalo.
    –Ah, hola, jefe.
    –Tengo un trabajito para ti. ¿Puedes venir al local esta misma tarde?
    –Sí claro, jefe.
    –Vale. Aquí te espero.
    –Vale.
    Acabo de recibir una llamada de mi jefe. Tendré que ponerme en marcha cuanto antes. No le gusta esperar. Es de esas personas que están acostumbradas a que todo el mundo le obedezca inmediatamente y sin rechistar. Para eso te pago -dice. Y no hay más que hablar. Resuelve todos los problemas de la misma forma. Firma un cheque y chasquea sus dedos. Mueve tus ancas -dice, como si fuéramos ranas. Y problema resuelto. No le falta razón. Normalmente la gente nos rendimos a Mister Dolar sin la más mínima resistencia. Cogemos el cheque y acallamos nuestra conciencia para otro momento, si es que la tenemos. Yo no, desde luego. Mis ancas se mueven. Vaya sí se mueven.
    El club estaba vacío a esas horas pero la música sonaba como si el humo pudiera cortarse. Sonaba Please, don’t talk about me de Amstrong. Entré. Recordé que había dejado el coche abierto pero no quise volver a cerrarlo. De alguna forma sabía que nadie iba a llevárselo. Pregunté por el jefe al nuevo camarero -un tipo feo que no había dejado de observarme desde que entré en el local.
    club
    –No está.
    –¿No está…?
    –No, no está.
    –¿Pero vendrá?
    –Sí, claro vendrá.
    –¿Cuándo?
    –Eso nunca se sabe. Es muy libre de venir a cualquier hora.
    –Me llamó para un trabajito.
    –¿Y no le dijo cuando vendría?
    –No, no lo dijo, creía que estaba aquí ahora.
    –Pues tendrá que esperarle.
    –Está bien. Póngame un güisqui.
    –Claro, como no.
    Ahora sonaba Charles Lloyd. El bajo se metía en el estómago cosquilleando el alcohol de mi tripa. Algo agradable pasó por mi cabeza a pesar de la depresiva tarde. Recordé un buen polvo echado con esta misma música. Qué lejano. Sin embargo, volví a excitarme como aquella vez. El camarero no comprendía aquella sonrisa estúpida que se me dibujaba. ¿Acaso no estaba contrariado? ¿Cómo podía reírme así? ¿De qué?
    El Jack Daniels comenzó a darme ardor. No había momentos perfectos. Ya lo sabía desde hacía mucho, pero me fastidiaba perder tan rápidamente esos atisbos de gozo sensual. Sentí la necesidad de encender un cigarrillo, como si efectivamente acabara de echar un polvo. El Camel me calmaba el desasosiego. Me sentía como aquellos días en que discutía toda la noche con mi amiga Fiora sobre esas tonterías que tanto me hacían reír.
    –No soporto a Nino Bravo.
    –Yo tampoco.
    –Y ¿Por qué lo pone?
    –Yo no lo pongo, es una grabación con todo eso grabado, sin que se pueda cambiar. Es siempre la misma música. Una mezcla de jazz y música latina.
    –El jazz está bien pero considerar a Nino Bravo como música latina me parece excesivo.
    –Eso pienso.
    – …
    –Bueno, por fin se acabó.
    –También lo malo dura poco.
    –A veces.
    –La gran Aretha.
    –Eso está mejor.
    –Oye, ¿Por qué los camareros siempre estáis secando vasos cuando no hay nadie en el local?
    –Es una costumbre. Una de esas cosas que no tiene explicación.
    –Ya.
    –De esas tengo varias. Por ejemplo, colocar los posavasos completamente alineados…
    El camarero siguió hablando pero ya no le escuchaba seducido por la sensual y profunda voz de Aretha Franklin. Se sentía de nuevo transportado. El camel le había sabido a poco y encendió otro.
    El güisqui empezaba a hacer efecto. Radio Futura. Cuánto tiempo sin escuchar esa canción. Ahora el camel sabía a maría. Eh, tú. Sí tú. Ese escritor que se sienta en su portátil y venga a darle a la tecla. Como si los personajes que salen de su… -iba a decir pluma- pero no. ¿De sus dedos? ¿De su teclado? ¿De su pantalla? Sí, eso de su pantalla. Salen y se ponen a hablarle directamente a la cara, sin necesidad de escribirlo en la pantalla. Porque los personajes se escriben a sí mismos. No necesitan de un imbécil que transcriba lo que dicen, lo que hacen, lo que sienten, lo que perciben, lo mucho o poco que sufren o gozan. Por favor, no hables de mí. Va. Ese imbécil que también está bebiendo un Jack Daniels y que en el fondo desearía ser ese personaje que se ha fabricado a base de malditismo de pacotilla. Es patético ver como se devanan los sesos con la primera hoja en blanco. Hasta que el propio personaje empieza a vivir por sí mismo, a poco que le hallan dibujado la cara, la boca, el cerebro. Sale de la cuartilla -perdón, de la pantalla- y empieza a hacer su vida. A pesar del escritor y sobre todo por encima y más allá del escritor, que no es más que un mero mecanógrafo del personaje. Una secretaria al dictado del verdadero artífice, del verdadero maestro de la pluma -perdón, de la pantalla. El personaje, el héroe o el antihéroe. El personaje que se escribe a sí mismo en su anti-biografía imaginaria. El autor que sueña con ser su anti-personaje. El personaje que sueña con ser su anti-autor. Dos personas y una sola personalidad. Uno y dúo. Jugando a ser dioses. Y luego está el lector que completa la Santísima Trinidad literaria. Uno y trino.
    –Eh, el jefe ya está ahí. En la trastienda. Ha llegado por la puerta de atrás. Te está esperando.
    –Gracias, Charli.
    –Yo no me llamo Charli.
    –Es mi costumbre inexplicable, yo llamo así a todos los camareros.
    Apuró el güisqui y masticó el hielo que le quedaba al vaso, era otra de sus costumbres inexplicables. Hubiera cogido el sombrero pero no lo llevaba. Eso sólo ocurría en las novelas de gánsters de los años treinta y estábamos en el siglo XXI. Algunos imbéciles llevaban sombrero, como para distinguirse del resto de los mortales. Resultaba ridículo. En la ciudad no hacía frío para llevar la cabeza cubierta. Quizás con ello intentaban atrapar a esos personajes. Para que no escaparan de sus cabezas. Se ponían sombrero. Y luego, una vez le daban un nombre al personaje, le dejaban vagar por las calles, ya identificado, con carnet de identidad y pasaporte. No siempre para la fama. Por cierto, ¿Cómo me llamo, imbécil? ¿Lo adivinas? Pero, por favor, no hablemos de mí.
    –Alfonso, necesito que me hagas un trabajito.
    –Usted dirá, jefe.
    –Ya sabes que no me gusta que me llamen jefe.
    –Está bien, jefe, digo, Gonzalo.
    –Hay un canalla que está haciendo la vida imposible a mi familia. Quiero que lo liquides.
    –No te andas con rodeos.
    –No.
    –¿Y cómo se llama?
    –Eso no importa.
    –Pero tendré que saber quién es para hacerlo líquido.
    –Viene por aquí, por el bar.
    –Ya, por aquí vienen doscientas personas cada noche. ¿No querrás que los liquide a todos? ¿Te vas a deshacer de la clientela de esa forma?
    –No estoy para bromas, joder.
    –Bueno, bueno… Vas a decirme de una vez quién es. Y yo le doy el premio, como siempre.
    –No, no como siempre. Ya te he dicho que hay que liquidarlo, liquidarlo, sabes, liquidarlo.
    –Vaya. Eso… Yo no… Quién es…
    –Todo a su debido tiempo. Quiero que me jures que lo harás.
    –Hombre… jefe, digo, Gonzalo, nunca he hecho un trabajito de esos. Yo nunca he pasado del mamporrazo y el susto de muerte pero sin muerto.
    –Tienes que jurármelo.
    –Joder, jefe… Yo le doy una paliza que no se acuerda ni de su madre, pero lo de darle pasaporte para el otro mundo…
    –Te daré lo que quieras, el dinero no es problema, ¿Qué quieres? ¿Un millón?
    –¿Un millón de qué…?
    –Euros, joder, euros.
    –¡Euros! Madre mía, ¿Va en serio?
    –Pero no ves como estoy de desesperado. Si mi mujer se entera de mis negocios, gracias a ese capullo…
    –¿Ah, pero tu mujer no..?
    –No, no lo sabe.
    –No, si digo que si no es la acosada.
    –¿Mi mujer acosada?
    –Vamos a ver, jefe, has dicho que un canalla le estaba haciendo la vida imposible a tu familia ¿No?
    –Sí, pero no a mi mujer, imbécil, a mis hijos.
    –Eso de imbécil ¿Por quién iba? ¿Por mí o por ese?
    –Ese canalla es el que está amenazando a mis hijos, los persigue, los asusta. Si mi mujer se entera me quitarán la custodia.
    –Siempre amenazan con lo mismo.
    –¿Esos canallas?
    –No, esas zorras.
    –Cuidadito con lo que dices, Alfonso.
    –Perdón, jefe, si lo decía por la mía. Dama, dama, de alta cuna, de baja cama…
    –Y ahora a qué viene esa cancioncita de Cecilia, se puede saber.
    –No nada, jefe, estaba recordando.
    –Bueno, basta ya. Si lo vas a hacer, dímelo. Ya sabes lo que hay de recompensa. Si no lo haces tú, lo hará cualquier otro.
    –Por ese dinero, seguro… pero tengo que pensármelo un poco ¿Vale, jefe?
    –Hazlo pronto. No puedo esperar más. ¿Entendido?
    –Joder, jefe.

     
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    ALFONSO TIPODURO 

    El teléfono suena con insistencia, cómo si alguien al otro lado tuviera una prisa desmesurada. Estaba dormitando. Me ha costado salir del sueño. Pero finalmente he descolgado el auricular.
    –¿Hola? ¿Alfonso?
    –Sí, diga.
    –Soy yo, Gonzalo.
    –Ah, hola, jefe.
    –Tengo un trabajito para ti. ¿Puedes venir al local esta misma tarde?
    –Sí claro, jefe.
    –Vale. Aquí te espero.
    –Vale.
    Acabo de recibir una llamada de mi jefe. Tendré que ponerme en marcha cuanto antes. No le gusta esperar. Es de esas personas que están acostumbradas a que todo el mundo le obedezca inmediatamente y sin rechistar. Para eso te pago -dice. Y no hay más que hablar. Resuelve todos los problemas de la misma forma. Firma un cheque y chasquea sus dedos. Mueve tus ancas -dice, como si fuéramos ranas. Y problema resuelto. No le falta razón. Normalmente la gente nos rendimos a Mister Dolar sin la más mínima resistencia. Cogemos el cheque y acallamos nuestra conciencia para otro momento, si es que la tenemos. Yo no, desde luego. Mis ancas se mueven. Vaya sí se mueven.
    El club estaba vacío a esas horas pero la música sonaba como si el humo pudiera cortarse. Sonaba Please, don’t talk about me de Armstrong. Entré. Recordé que había dejado el coche abierto pero no quise volver a cerrarlo. De alguna forma sabía que nadie iba a llevárselo. Pregunté por el jefe al nuevo camarero -un tipo feo que no había dejado de observarme desde que entré en el local.

    –No está.
    –¿No está…?
    –No, no está.
    –¿Pero vendrá?
    –Sí, claro vendrá.
    –¿Cuándo?
    –Eso nunca se sabe. Es muy libre de venir a cualquier hora.
    –Me llamó para un trabajito.
    –¿Y no le dijo cuando vendría?
    –No, no lo dijo, creía que estaba aquí ahora.
    –Pues tendrá que esperarle.
    –Está bien. Póngame un güisqui.
    –Claro, como no.
    Ahora sonaba Charles Lloyd. El bajo se metía en el estómago cosquilleando el alcohol de mi tripa. Algo agradable pasó por mi cabeza a pesar de la depresiva tarde. Recordé un buen polvo echado con esta misma música. Qué lejano. Sin embargo, volví a excitarme como aquella vez. El camarero no comprendía aquella sonrisa estúpida que se me dibujaba. ¿Acaso no estaba contrariado? ¿Cómo podía reírme así? ¿De qué?
    El Jack Daniels comenzó a darme ardor. No había momentos perfectos. Ya lo sabía desde hacía mucho, pero me fastidiaba perder tan rápidamente esos atisbos de gozo sensual. Sentí la necesidad de encender un cigarrillo, como si efectivamente acabara de echar un polvo. El Camel me calmaba el desasosiego. Me sentía como aquellos días en que discutía toda la noche con mi amiga Fiora sobre esas tonterías que tanto me hacían reír.
    –No soporto a Nino Bravo.
    –Yo tampoco.
    –Y ¿Por qué lo pone?
    –Yo no lo pongo, es una grabación con todo eso grabado, sin que se pueda cambiar. Es siempre la misma música. Una mezcla de jazz y música latina.
    –El jazz está bien pero considerar a Nino Bravo como música latina me parece excesivo.
    –Eso pienso.
    – …
    –Bueno, por fin se acabó.
    –También lo malo dura poco.
    –A veces.
    –La gran Aretha.
    –Eso está mejor.
    –Oye, ¿Por qué los camareros siempre estáis secando vasos cuando no hay nadie en el local?
    –Es una costumbre. Una de esas cosas que no tiene explicación.
    –Ya.
    –De esas tengo varias. Por ejemplo, colocar los posavasos completamente alineados…
    El camarero siguió hablando pero ya no le escuchaba seducido por la sensual y profunda voz de Aretha Franklin. Se sentía de nuevo transportado. El camel le había sabido a poco y encendió otro.
    El güisqui empezaba a hacer efecto. Radio Futura. Cuánto tiempo sin escuchar esa canción. Ahora el camel sabía a maría. Eh, tú. Sí tú. Ese escritor que se sienta en su portátil y venga a darle a la tecla. Como si los personajes que salen de su… -iba a decir pluma- pero no. ¿De sus dedos? ¿De su teclado? ¿De su pantalla? Sí, eso de su pantalla. Salen y se ponen a hablarle directamente a la cara, sin necesidad de escribirlo en la pantalla. Porque los personajes se escriben a sí mismos. No necesitan de un imbécil que transcriba lo que dicen, lo que hacen, lo que sienten, lo que perciben, lo mucho o poco que sufren o gozan. Por favor, no hables de mí. Va. Ese imbécil que también está bebiendo un Jack Daniels y que en el fondo desearía ser ese personaje que se ha fabricado a base de malditismo de pacotilla. Es patético ver como se devanan los sesos con la primera hoja en blanco. Hasta que el propio personaje empieza a vivir por sí mismo, a poco que le hallan dibujado la cara, la boca, el cerebro. Sale de la cuartilla -perdón, de la pantalla- y empieza a hacer su vida. A pesar del escritor y sobre todo por encima y más allá del escritor, que no es más que un mero mecanógrafo del personaje. Una secretaria al dictado del verdadero artífice, del verdadero maestro de la pluma -perdón, de la pantalla. El personaje, el héroe o el antihéroe. El personaje que se escribe a sí mismo en su anti-biografía imaginaria. El autor que sueña con ser su anti-personaje. El personaje que sueña con ser su anti-autor. Dos personas y una sola personalidad. Uno y dúo. Jugando a ser dioses. Y luego está el lector que completa la Santísima Trinidad literaria. Uno y trino.
    –Eh, el jefe ya está ahí. En la trastienda. Ha llegado por la puerta de atrás. Te está esperando.
    –Gracias, Charli.
    –Yo no me llamo Charli.
    –Es mi costumbre inexplicable, yo llamo así a todos los camareros.
    Apuró el güisqui y masticó el hielo que le quedaba al vaso, era otra de sus costumbres inexplicables. Hubiera cogido el sombrero pero no lo llevaba. Eso sólo ocurría en las novelas de gánsters de los años treinta y estábamos en el siglo XXI. Algunos imbéciles llevaban sombrero, como para distinguirse del resto de los mortales. Resultaba ridículo. En la ciudad no hacía frío para llevar la cabeza cubierta. Quizás con ello intentaban atrapar a esos personajes. Para que no escaparan de sus cabezas. Se ponían sombrero. Y luego, una vez le daban un nombre al personaje, le dejaban vagar por las calles, ya identificado, con carnet de identidad y pasaporte. No siempre para la fama. Por cierto, ¿Cómo me llamo, imbécil? ¿Lo adivinas? Pero, por favor, no hablemos de mí.
    –Alfonso, necesito que me hagas un trabajito.
    –Usted dirá, jefe.
    –Ya sabes que no me gusta que me llamen jefe.
    –Está bien, jefe, digo, Gonzalo.
    –Hay un canalla que está haciendo la vida imposible a mi familia. Quiero que lo liquides.
    –No te andas con rodeos.
    –No.
    –¿Y cómo se llama?
    –Eso no importa.
    –Pero tendré que saber quién es para hacerlo líquido.
    –Viene por aquí, por el bar.
    –Ya, por aquí vienen doscientas personas cada noche. ¿No querrás que los liquide a todos? ¿Te vas a deshacer de la clientela de esa forma?
    –No estoy para bromas, joder.
    –Bueno, bueno… Vas a decirme de una vez quién es. Y yo le doy el premio, como siempre.
    –No, no como siempre. Ya te he dicho que hay que liquidarlo, liquidarlo, sabes, liquidarlo.
    –Vaya. Eso… Yo no… Quién es…
    –Todo a su debido tiempo. Quiero que me jures que lo harás.
    –Hombre… jefe, digo, Gonzalo, nunca he hecho un trabajito de esos. Yo nunca he pasado del mamporrazo y el susto de muerte pero sin muerto.
    –Tienes que jurármelo.
    –Joder, jefe… Yo le doy una paliza que no se acuerda ni de su madre, pero lo de darle pasaporte para el otro mundo…
    –Te daré lo que quieras, el dinero no es problema, ¿Qué quieres? ¿Un millón?
    –¿Un millón de qué…?
    –Euros, joder, euros.
    –¡Euros! Madre mía, ¿Va en serio?
    –Pero no ves como estoy de desesperado. Si mi mujer se entera de mis negocios, gracias a ese capullo…
    –¿Ah, pero tu mujer no..?
    –No, no lo sabe.
    –No, si digo que si no es la acosada.
    –¿Mi mujer acosada?
    –Vamos a ver, jefe, has dicho que un canalla le estaba haciendo la vida imposible a tu familia ¿No?
    –Sí, pero no a mi mujer, imbécil, a mis hijos.
    –Eso de imbécil ¿Por quién iba? ¿Por mí o por ese?
    –Ese canalla es el que está amenazando a mis hijos, los persigue, los asusta. Si mi mujer se entera me quitarán la custodia.
    –Siempre amenazan con lo mismo.
    –¿Esos canallas?
    –No, esas zorras.
    –Cuidadito con lo que dices, Alfonso.
    –Perdón, jefe, si lo decía por la mía. Dama, dama, de alta cuna, de baja cama…
    –Y ahora a qué viene esa cancioncita de Cecilia, se puede saber.
    –No nada, jefe, estaba recordando.
    –Bueno, basta ya. Si lo vas a hacer, dímelo. Ya sabes lo que hay de recompensa. Si no lo haces tú, lo hará cualquier otro.
    –Por ese dinero, seguro… pero tengo que pensármelo un poco ¿Vale, jefe?
    –Hazlo pronto. No puedo esperar más. ¿Entendido?
    –Joder, jefe.

     
  • viva el Sat2Dec06 Permalink
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    Gasolina y sombra 

    Las estaciones de servicio siempre cuentan con sombrero para los coches

     
  • viva el Tue21Nov06 Permalink
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    COCCIÓN 

    Las ideas que se cuecen en la cazuela del sombrero no son lo mismo que las que se cuecen en la sartén de la pamela… ni en el cazo de las gorras proletarias… ni en las planchas de las chapelas… ni en el perol de los cascos bélicos… ni en las marmitas de los casquetes obispales o judíos… ni en el caldero abollado del turbante: ¡qué bledos, cominos, pimientos, pitos, rábanos, pepinos y carajos tan distintos se cuecen!

     
    • jesusr el Mar21Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      En DosPoetas:

      “el día que esté sujeto a reglas lo pasaremos? a veces me pregunto por la literatura desgarrada del hambre, la guerra, las reglas que rompen, desgarran, hunden …

      Left by Ahasvero on Noviembre 20th, 2006”

      No sé, pero yo si que no lo pasaria. La poesia no se define, de ahi que no tenga frontera o límite.

      Saludos

    • jesusr el Mar21Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      En DosPoetas:

      “el día que esté sujeto a reglas lo pasaremos? a veces me pregunto por la literatura desgarrada del hambre, la guerra, las reglas que rompen, desgarran, hunden …

      Left by Ahasvero on Noviembre 20th, 2006”

      No sé, pero yo si que no lo pasaria. La poesia no se define, de ahi que no tenga frontera o límite.

      Saludos

  • viva el Tue7Nov06 Permalink
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    AHASVERO 

    No hay sombrero que no busque llenarse de cabeza.

     
  • viva el Tue7Nov06 Permalink
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    SOMBRERO 

    No hay sombrero que no busque llenarse de cabeza.

     
  • viva el Thu28Sep06 Permalink
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    EL RUISEÑOR Y LA ROSA 

    —Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas —murmuró el Estudiante—; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja.
    El Ruiseñor le estaba escuchando desde su nido en la encina, y lo miraba a través de las hojas; al oír esto último, se sintió asombrado.
    —¡Ni una sola rosa roja en todo el jardín! —repitió el Estudiante con sus ojos llenos de lágrimas—. ¡Ay, es que la felicidad depende hasta de cosas tan pequeñas! Ya he estudiado todo lo que los sabios han escrito, conozco los secretos de la filosofía y sin embargo, soy desdichado por no tener una rosa roja.
    —Por fin tenemos aquí a un enamorado auténtico —se dijo el ruiseñor—. He estado cantándole noche tras noche, aunque no lo conozco; y noche tras noche le he contado su historia a las estrellas; y por fin lo veo ahora. Su cabello es oscuro como la flor del jacinto, y sus labios son tan rojos como la rosa que desea; pero la pasión ha hecho palidecer su rostro hasta dejarlo del color del marfil, y la tristeza ya le puso su marca en la frente.
    —El Príncipe da el baile mañana por la noche —seguía quejándose el Estudiante—, y allí estará mi amada. Si le llevo una rosa roja bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja la estrecharé entre mis brazos, y ella apoyará su cabeza sobre mi hombro, y apoyará su mano en la mía. Pero como no hay ni una sola rosa roja en mi jardín, tendré que sentarme solo, y ella pasará bailando delante mío, sin siquiera mirarme y se me romperá el corazón.
    —Este sí que es un auténtico enamorado verdadero —seguía pensando el Ruiseñor—. Yo canto y él sufre; lo que para mí es alegría, para él es dolor. No cabe duda que el amor es una cosa admirable, más preciosa que las esmeraldas y más rara que los ópalos blancos. Ni con perlas ni con ungüentos se lo puede comprar, porque no se vende en los mercados. No se puede adquirir en el comercio ni pesar en las balanzas del oro.
    —Los músicos estarán sentados en su estrado —decía el Estudiante—, y harán surgir la música de sus instrumentos, y mi amada bailará al son del arpa y el violín. Ella bailará tan levemente, que sus pies casi no tocarán el suelo, y los cortesanos, con sus trajes fastuosos, formarán corro en torno suyo para admirarla. Pero conmigo no bailará, porque no tengo una rosa roja para darle.
    Y se arrojó sobre la hierba, y ocultando su rostro entre las manos, se puso a llorar amargamente.
    —¿Por qué está llorando? —preguntó una lagartija verde que pasaba frente a él con la cola al aire.
    —¿Sí, por qué? —murmuraba una margarita a su vecina, con voz dulce y tenue.
    —Está llorando por una rosa roja —explicó el Ruiseñor.
    —¿Por una rosa roja? —exclamaron las otras en coro. ¡Qué ridiculez!
    La lagartija, que era un poco cínica, se puso a reír a carcajadas. Sólo el Ruiseñor comprendía el secreto de la pena del Estudiante y, posado silenciosamente en la encina, meditaba sobre el misterio del amor.
    Por último, desplegó sus alas oscuras y se elevó en el aire. Cruzó como una sombra a través de la avenida, y como una sombra se deslizó por el jardín.
    En medio del prado había un magnífico rosal, y el Ruiseñor voló hasta posársele en una de sus ramas.
    —Necesito una rosa roja —le dijo. Dámela y yo te cantaré mi canción más dulce.
    Pero el rosal negó sacudiendo su ramaje.
    —Mis rosas son blancas —le contestó—, como la espuma del mar y más blancas que la nieve de la montaña. Pero ve donde mi hermana que crece al lado del viejo reloj de sol, y puede ser que ella te proporcione la flor que necesitas.
    El Ruiseñor voló hacia el gran rosal que crecía junto al viejo reloj de sol.
    —Dame una rosa roja —le dijo—, y te cantaré mi canción más dulce.
    Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
    —Mis rosas son amarillas —contestó—, tan amarillas como el cabello de la sirena que se sienta en un trono de ámbar, y más amarillas que el Narciso que florece en el prado. Pero anda a ver a mi hermano, que crece al pie de la ventana del Estudiante, y quizás él pueda darte la flor que necesitas.
    El Ruiseñor voló entonces hasta el viejo rosal que crecía al pie de la ventana del Estudiante.
    —Dame una rosa roja —le dijo—, y yo te cantaré mi canción más dulce.
    Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
    —Rojas son, en efecto, mis rosas —contestó—; tan rojas como las patas de las palomas, y más rojas que los abanicos de coral que relumbran en las cavernas del océano. Pero el invierno heló mis venas, y la escarcha marchitó mis capullos, y la tormenta rompió mis ramas y durante todo este año no tendré rosas rojas.
    —Una rosa roja es todo lo que necesito —exclamó el Ruiseñor—; ¡sólo una rosa roja! ¿No hay manera alguna de que la pueda obtener?
    —Hay una manera —contestó el rosal—, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtela.
    —Dímela —repuso el Ruiseñor—. Yo no me asustaré.
    —Si quieres una rosa roja —dijo el rosal—, tienes que construirla con tu música, a la luz de la luna, y teñirla con la sangre de tu corazón. Debes cantar con tu pecho apoyado sobre una de mis espinas. Debes cantar toda la noche, hasta que la espina atraviese tu corazón y la sangre de tu vida fluirá en mis venas y se hará mía…
    —La propia muerte es un precio muy alto por una rosa roja —murmuró el Ruiseñor—, y la vida es dulce para todos. Es agradable detenerse en el bosque verde y ver al sol viajando en su carroza de oro y a la luna en su carroza de perlas. Es muy dulce el aroma del espino, y también son dulces las campanillas azules que crecen en el valle y los brezos que florecen en el collado. Sin embargo, el Amor es mejor que la vida, y, por último, ¿qué es el corazón de un ruiseñor comparado con el corazón de un hombre enamorado?
    Y, desplegando sus alas oscuras, el ruiseñor se elevó en el aire, cruzó por el jardín como una sombra, y como una sombra se deslizó a través de la avenida.
    El Estudiante seguía echado en la hierba, como lo había dejado; y las lágrimas no se secaban en sus anchos ojos.
    —¡Alégrate! —le gritó el Ruiseñor—. ¡Siéntete dichoso, porque tendrás tu rosa roja! Yo la construiré con mi música, a la luz de la luna, y la teñiré con la sangre de mi corazón. Lo único que pido en cambio, es que seas un verdadero amante, porque el Amor es más sabio que la Filosofía, por muy sabia que ésta sea, y es más poderoso que la Fuerza, por muy fuerte que ella sea. Las alas del Amor son llamas de mil tonalidades, y su cuerpo es del color del fuego. Sus labios son dulces como la miel, y su aliento es como la mirra silvestre.
    El Estudiante levantó la vista de la hierba y escuchó, pero no comprendió lo que decía el Ruiseñor, porque él sólo podía entender lo que estaba escrito en los libros.
    En cambio, la encina comprendió y se puso a balancear muy tristemente, porque sentía un hondo cariño por el pequeño Ruiseñor que había construido el nido en sus ramajes.
    —Cántame, por favor, una última canción —le susurró la encina—, porque voy a sentirme muy sola cuando te hayas ido.
    Y el Ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que cae de una jarra de plata.
    Cuando terminó la canción del Ruiseñor, se levantó el Estudiante y sacó del bolsillo un cuadernito y un lápiz.
    —He de admitir que ese pájaro tiene estilo —se dijo a sí mismo caminando por la alameda—, eso no puede negarse; pero ¿acaso siente lo que canta? Temo que no, debe ser como tantos artistas, puro estilo y nada de sinceridad. Jamás se sacrificaría por alguien, piensa solamente en música y ya se sabe que el arte es egoísta. Sin embargo, debo reconocer que su voz da notas muy bellas. ¡Lástima que no signifiquen nada, o que no signifiquen nada importante para nadie!
    Luego entró en su alcoba, y, echándose sobre su cama, comenzó de nuevo a pensar en su amor. Después de unos momentos se quedó dormido.
    Cuando la luna alumbró en los cielos, el Ruiseñor voló hacia el rosal, y apoyó su pecho sobre la mayor de las espinas. Toda la noche estuvo cantando con el pecho contra la espina, y la luna fría y cristalina se inclinó para escuchar. Toda la noche estuvo cantando así apoyado, y la espina se hundía más y más en su carne y la sangre de su vida se derramaba en el rosal.
    Cantó primero al nacimiento del Amor en el corazón de los adolescentes. Entonces, en la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo como canción tras canción. Al principio era pálida, como la niebla que flota sobre el río; pálida como los pies de la mañana y plateada como las alas de la aurora. La rosa que floreció en la rama más alta del rosal era como el reflejo de una rosa en un cáliz de plata, era como el reflejo de una rosa en espejo de agua.
    El rosal le gritó al Ruiseñor para que apretara más su pecho contra la espina.
    —¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o el día llegará antes de haber terminado de fabricar la rosa!
    Y el Ruiseñor se apretó más contra la espina, y más y más creció su canto porque ahora cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un joven y de una virgen.
    Y un delicado rubor comenzó a cubrir las hojas de la rosa, como el rubor que cubre las mejillas del novio cuando besa los labios de su prometida.
    Pero la espina no llegaba todavía al corazón del corazón, y el corazón de la rosa permanecía blanco, porque sólo la sangre de un ruiseñor puede enrojecer el corazón de una rosa.
    Y el rosal le gritó al Ruiseñor para que se apretara más aún contra la espina.
    —¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o llegará el día antes de haber terminado de fabricar la rosa!
    Y el Ruiseñor se apretó más aún contra la espina, y la espina al fin le alcanzó el corazón. Un terrible dolor lo traspasó. Más y más amargo era el dolor, y más y más impetuosa se hacía su canción, porque ahora cantaba el Amor sublimado por la muerte, el Amor que no puede aprisionar la tumba.
    Y la rosa del rosal se puso camersí como la rosa del cielo del Oriente. Su corona de pétalos era púrpura como es purpúreo el corazón de un rubí.
    La voz del Ruiseñor ya desmayaba, sus alitas comenzaron a agitarse, y una nube le cayó sobre sus ojos. Su canto desmayaba más y más, y sentía que algo le obstruía la garganta.
    Entonces tuvo una última explosión de música. Al oírla la luna blanca se olvidó del alba y se demoró en el horizonte. Al oírla la rosa roja tembló de éxtasis y abrió sus pétalos al frescor de la mañana. El eco llevó la canción a la caverna de las montañas, y despertó a los pastores dormidos. Luego navegó entre los juncos del río que llevaron el mensaje hasta el mar.
    —¡Mira, mira —gritó el rosal—, la rosa ya está terminada!
    Pero el Ruiseñor no contestó, porque estaba muerto con la espina clavada en su corazón.
    Ya era eso del mediodía cuando despertó el Estudiante; abrió la ventana y miró hacia afuera.
    —¡Caramba, qué maravillosa visión! —exclamó—. ¡Una rosa roja! En mi vida he visto una rosa semejante. Es tan hermosa que estoy seguro que tiene un nombre muy largo en latín.
    Se inclinó por el balcón y la cortó.
    En seguida se caló el sombrero, y con la rosa en la mano, corrió a la casa del profesor.
    La hija del profesor estaba sentada cerca de la puerta, devanando una madeja de seda azul, con su perrito a los pies.
    —Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja —exclamó el Estudiante—. Aquí tienes la rosa más roja de todo el mundo. Esta noche la prenderás sobre tu corazón y como bailaremos juntos podré decirte cuánto te amo.
    Pero la jovencita frunció el ceño.
    —Me temo que no va a hacer juego con mi vestido nuevo —repuso—, Y, además el sobrino del Chambelán me envió unas joyas de verdad, y todo el mundo sabe que las joyas son más caras que las flores.
    —Eres una ingrata incorregible —dijo agriamente el Estudiante, y tiró con ira la rosa al arroyo donde un carro la aplastó al pasar.
    —¿Ingrata? —dijo la muchacha—. Yo te digo que eres un grosero. ¿Qué eres tú, después de todo? Sólo un estudiante, y ni siquiera creo que lleves hebillas de plata en los zapatos, como lo hace el sobrino del Chambelán.
    Y muy altanera se metió en su casa.
    —¡Qué cosa más estúpida es el Amor! —se dijo el Estudiante mientras caminaba—. No es ni la mitad de útil que la Lógica, porque no demuestra nada y le habla a uno siempre de cosas que no suceden nunca, y hace creer verdades que no son ciertas. En realidad no es nada práctico, y como en estos tiempos ser práctico es serlo todo, volveré a la Filosofía y al estudio de la Metafísica.
    Y al llegar a su casa, abrió un libro lleno de polvo, y se puso a leer.

    Oscar Wilde

     
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