La libertad en Internet continúa en descenso

Internet ha dejado de ser, según los últimos informes, un lugar donde los usuarios gozan de libertad plena para comunicar y expresar cualquier tipo de información, a un espacio cada vez más controlado y vigilado por instituciones políticas de todo el mundo.

Hace apenas unos días, la organización Freedom House, dedicada a tratar de expandir la libertad y democracia por todo el mundo, publicó un informe en el cual se evalúa el estado en el que se encuentran 195 países y 14 territorios en cuanto a la presencia de libertades en sus respectivas sociedades durante el año 2017.  Cada país y territorio recibe una puntuación, teniendo en cuenta 25 indicadores diferentes y puntuando sobre un máximo de 100 puntos.

Según el informe, los derechos políticos y libertades civiles a nivel global en los últimos 10 años llegaron a su punto más bajo en 2017. Es importante recordar que 2017 constituyó un momento político marcado por el alzamiento de autócratas alentados, democracias asediadas, y por la retirada de los Estados Unidos de su papel de liderazgo en la lucha global a favor de las libertades humanas. Además, en los países civilizados, encontramos problemas crecientes como las brechas económicas y sociales, fragmentaciones partidistas, ataques terroristas o el influjo de refugiados que ha provocado un endurecimiento de las políticas migratorias y ha llevado a muchos a desconfiar del prójimo. Todos estos nuevos desafíos a los que se enfrentan gran parte de los países democráticos a día de hoy, han impulsado el ascenso de líderes populistas quienes optan por adoptar medidas anti-inmigración y dan poca atención a defender las libertades civiles y políticas fundamentales. De esta manera, vemos como partidos de extrema derecha en Europa han ganado votos y escaños en países como Francia, Holanda, Alemania y Austria, durante el 2017.

El informe anual de 2018 de esta organización, también recoge que diferentes gobiernos de todo el mundo están intentando hacerse con un control más rígido sobre los datos de los internautas, al mismo tiempo que sacan ventaja de una serie de leyes aprobadas por ellos mismos para luchar contra la desinformación en la red, contra las llamadas “Fake News”, las cuales están floreciendo en estos últimos años.

El presidente de Freedom House, Mike Abramowitz, dijo a los periodistas que existe una creciente aceptación de la idea por parte de la ciudadanía de que internet está siendo cada vez más utilizado para obstaculizar los esfuerzos democráticos, en lugar de para derrocar regímenes dictatoriales. Él añadió: “La propaganda y la desinformación están, cada vez más, envenenando la esfera digital, y los autoritarios y populistas están aprovechándose de la lucha contra estas noticias falsas como pretexto para encarcelar a periodistas de impacto y críticos de las redes sociales, a menudo a través de leyes que criminalizan la difusión de información falsa”.

Además, se sabe que los gobiernos de 18 países han aumentado sus controles de información digital entre junio de 2017 y ahora, con 15 de ellos considerando nuevas leyes de protección de datos, lo que podría obligar a empresas a almacenar localmente los datos de sus usuarios, facilitando en gran medida el acceso a éstos por parte de los gobiernos.

Además, el informe señala que los gobiernos de 32 países emplearon comentaristas pagados, bots y bulos para manipular conversaciones online. WhatsApp y otras apps de mensajería cifradas, se están convirtiendo en blancos de manipulación, los autores del informe señalan.

Informe sobre las libertades en España (Fuente: FreedomHouse.org)

OTROS DATOS INTERESANTES SOBRE ESTE INFORME:

  1. Los países con las puntuaciones más bajas a nivel global son: Siria (-1/100), Sudán del sur (2/100), Eritrea (3/100) y Corea del Norte (3/100).
  2. España cuenta con una puntuación de 94 sobre 100, superior a la de países como Francia (90/100), Italia (89/100), Estados Unidos (86/100) o la República Checa (93/100).
  3. Un 39% de la población mundial disfruta plenamente de libertades fundamentales, frente a un 24% que lo hace parcialmente, y un 37% que carece de libertades de todo tipo.
  4. El país que más ha sufrido en el mantenimiento de sus libertades civiles y derechos políticos es Turquía, que pasa de ser un país “parcialmente libre” a un país “no libre”, perdiendo 34 puntos en los últimos 10 años.
  5. Estados Unidos, quien ha sido considerado el principal país promotor de la defensa de las libertades y de la democracia, ha perdido 8 puntos de la puntuación dada por Freedom House en los últimos 10 años. Ello se debe principalmente a: la hipótesis cada vez más certera de que Rusia haya podido interferir en la campaña presidencial de 2016, violaciones de estándares éticos por la administración Trump, así como la reducción en transparencia por parte del gobierno.
  6. Si observamos el balance neto de los distintos países que participan en el estudio en los últimos 12 años, podemos afirmar que 113 países han empeorado sus respectivas puntuaciones, mientras que 62 países han conseguido mejorar con respecto a la garantía de libertades y actuaciones democráticas.

Fuentes: The Verge | Freedom House | Silicon Republic

Ahora todo es noche. El gran teatro de La Zaranda

Hay muchos tipos de teatro. Hay también, expresado de forma simplista, teatro bueno y teatro malo. Y más allá de las definiciones o categorizaciones fáciles, nos encontramos en contadas ocasiones con la esencia del teatro, con el espíritu de lo teatral como acto de liturgia, aquello que algún creador denominó el teatro sagrado, y al que solo unos pocos pueden acceder, pues es un territorio en el que no entran en juego los recursos efectistas, las vanidades de directores de escena o dramaturgos que necesitan colocarse por encima del propio acto creador, ni las piruetas exhibicionistas de aquellos que, incapaces de entender el texto teatral, tanto el literario como el espectacular, se dedican a encubrir su falta de preparación intelectual y artística y su impericia de artesanos con posicionamientos escénicos vacíos de contenido. El gran teatro solo está al alcance de unos pocos sabios, que, paradójicamente, en este país, y en otros de nuestro entorno mediterráneo, suelen ser recluidos al olvido, obligados a vivir en la oscuridad, a enfrentarse al exilio de los creadores en su propia tierra, porque son molestos para los mediocres burócratas que ostentan un mínimo poder, porque resultan incómodos por su capacidad crítica y su clarividencia para destapar la inmundicia de una sociedad cada vez más ignorante, más entregada al gesto superfluo y al postureo de las redes asociales, que se fotografía ante la imagen vanidosa de su yo vacío de ideas y contenidos y que ni siquiera se plantea, porque no puede o no sabe, en ningún caso porque no se atreve, quién es ese yo que pone morritos en Instagram mientras se fotografía en un teatro fingiendo que ve, porque tampoco saben que el teatro es el arte de ver, de verse viendo.
Pocas veces ya me estremezco en un teatro, y mucho menos se me pone la piel de gallina como me sucedió ayer viendo Ahora todo es noche, el espectáculo de La Zaranda, que no es una obra más, es un jalón en su carrera y en el teatro español, por su intensidad, su autenticidad, su hermosura artística, teatral, pictórica, por su profundidad simple, y por ser un auténtico canto a la esencia del teatro. En Ahora todo es noche late como nunca el espíritu del gran Juan Sánchez, desde el recuerdo, pero no desde la nostalgia, y brilla como en sus mejores momentos, que no han sido pocos, el texto de Calonge, el trazo sabio, pictórico, teatral, rítmico, de Paco el de La Zaranda, y la inigualable interpretación del propio Francisco Sánchez, de Enrique Bustos y de Gaspar Campuzano. Auténtico teatro que sale de las tripas, del alma misma de gente que no solo ama el teatro sino que son la reencarnación del teatro mismo. Y ya no son, desde su inestable atalaya, de la Andalucía baja, ni de la España mediana, ni siquiera como se califican ahora de ninguna parte, como terminan siendo los cómicos auténticos, ahora son ya de todas partes, ahora son patrimonio teatral de la humanidad.
Quien quiera acercarse a la comprensión del auténtico teatro, no se pierda este espectáculo de La Zaranda, Ahora todo es noche, del 19 al 29 de abril en el Teatro Español de Madrid.

Javier Bravo

Salvación de lo bello

En esta sociedad del cansancio,
en esta agonía del eros,
donde el aroma del tiempo
se convierte en un enjambre
de la estupidez y la manía
y la topología de la violencia
resquebraja los muros
de lo humano,
¿quién salvará lo bello?

¡Sabemos de qué va esto!

Felicito la iniciativa de creación de este sitio y quiero contribuir compartiendo algunas ideas.

El fenómeno del 8 de Marzo de 2018 en España, se produce por la conjunción de la sensibilización por la desigualdad que sufrimos las mujeres en nuestra sociedad y el hartazgo que tenemos con nuestros gobernantes en los ultimos años: corrupción, impunidad y privilegios para ellos, recortes sociales continuados, rescates de Bancos, Autopistas, etc. Y empobrecimiento generalizado y pérdida de derechos de la clase trabajadora.

A nivel personal, diré que ayer viví algo desconocido para mí en todas las movilizaciones en las que he participado. Ayer hubo complicidad entre las mujeres de este pais.

Al cruzarnos en las calles, al mirarnos en las manifestaciones, al asomarnos a ventanas y balcones para apoyar con cacerolas a las que desfilaban……
Había comunicación silenciosa. Nos decíamos: ¡SABEMOS DE QUÉ VA ESTO!

LO MÁS VITAL

Ni los pésimos, ni los excelentes, ni los mejoradores sobreviven; sobreviven los vitalmente adaptables, y no por mucho tiempo. Eso, si tienen suerte y no tropiezan con un excelente, un pésimo o un mejorador. Las sociedades están compuestas mayoritariamente de un tipo dominante de individuos vitalmente adaptables a su entorno y has de ser uno de ellos o hacerte pasar por tal si no lo eres. Vivir es continuar adaptándose o morir, ser triturado y reusado por el todo. Este mismo darwinismo social es el que acaba destruyendo a las sociedades humanas en las que domina un concepto ideal de mejora, un ideal absoluto y no dependiente del entorno, que es vitalmente cambiante. El ideal, los ideales, son, por tanto, las heridas y cicatrices que acaban matando a sociedades e individuos. Pero tal vez estoy equivocado, y esta idea, ya vieja, es también un ideal. Las ideas que parecen inmutables quizás lo son porque están talladas en millones de mentes.

DIOSES CAÍDOS

Los ricos roban
El gobierno obedece
La policía mata
La prensa miente
Los jueces ignoran

La gente es estúpida.

La decadente sociedad postburguesa es nauseabunda y los pobres no serán nunca otra cosa que una clase dominada. La igualdad no es más que una bonita quimera. Cualquier clase dominante sólo es sustituida por otra más dominadora. Y son precisamente los pobres los que encumbran a esta nueva clase. Esa clase, ahora emergente, global y mediática, es admirada, encumbrada y sostenida por la infinita estupidez del género humano. Los dioses siempre han vivido entre nosotros, les hacemos homenajes, premios, estatuas, sacrificios… Pero son tan humanos como cualquiera. Somos el resto del rebaño los que los endiosamos, los que los convertimos en lobos de nosotros mismos, en pastores, en gerifaltes, en condotieros de nuestro destino, en estrellas mediáticas… Y la desigualdad se profundiza y amplía con cada crisis, con cada lucha, con cada nueva revuelta. La historia nos enseña que las estatuas derribadas sólo son sustituidas, con el tiempo, por otras. Ad nauseam aeternam.

Permitidme, por tanto, que me ría a carcajadas de vuestros dioses tanto como de los míos propios.