Laberintos delusorios /1

relatos

La Aventura termina aqu√≠. El camino apenas acaba de empezar. La Tierra se encuentra arrasada, plana, g√©lida. No se encuentra nadie en el camino. El Desierto se extiende mucho m√°s all√° de lo que nuestra vista puede alcanzar. Se elevan en la inmensidad vac√≠a unos picos oscuros que no anuncian mejores jornadas. Un duende burl√≥n tira tu cetro y tu t√ļnica y recoge una flor. El hombre cavernoso. Momento del tiempo oscuro, espacio intergal√°ctico. Primera edad. El anciano estaba frente a las puertas de su hermoso palacio… en estado de t√©trica penuria, la caverna hambrienta, con su estriada garganta, avanz√≥ hacia el norte en cerradas espirales… Unas escaleras de caracol descienden a los abismos, entrar en ella es hacerse cada vez m√°s peque√Īos, en consonancia con una espiral que se cierra. Desde nuestro punto de vista, somos iguales, pero desde fuera somos cada vez m√°s peque√Īos. En su centro crecen unas flores amarillas sobre el verd√≠n luminoso y fresco. Nuestra vista se obnubila con las ilusiones √≥pticas que nos provoca una tenebrosa y let√°rgica dicha en los planetas desiertos. La casa acoge a los divergentes. La costa est√° silenciosa, las praderas desfallecen, las sombras se extienden. Laberintos delusorios otra vez. Atravesamos las emanaciones y entramos en los laberintos delusorios. La claridad y el silencio se apoderan de los eternamente huidos… si crees ir recto, nada m√°s lejos de la verdad. Vagas d√≠a y noche… por los planetas desiertos. El palacio es s√≥lo un reflejo en el agua ondulante, neutrones de fusi√≥n atraviesan la atm√≥sfera, haciendo a√ļn m√°s irreal el paisaje de verdes √°rboles y un cielo de azules ondas. La puerta est√° cerrada y las columnas, antes rectas y colosales parecen salom√≥nicas, endebles, barrocas. Una balaustrada parece la dentadura del paisaje. Sobre su cima, la estatua parece clamar al cielo, cuando antes parec√≠a imperiosa y altiva, dos copas negras culminan sus flancos, extasiadas en la contemplaci√≥n.

EXT. TORRE – NOCHE

juego

Una torre de defensa medieval ca√≠da a causa del t√ļnel que hay debajo. Hay una fuerte tormenta el√©ctrica. Tormenta, truenos, rel√°mpagos. Un rayo cae sobre la torre, destruy√©ndola o fulmin√°ndola en parte y dejando al descubierto la entrada a un t√ļnel.
El joven TAU persigue a los Detritor.
Cae sobre ellos el rayo de su ira y destruye sus torres de defensa en una nueva batalla.
En uno de los t√ļneles se encuentran nuestros protagonistas, que salen corriendo asustados.
BODOS y TAU, al unísono
¬°S√°lvese quien pueda!
AYIN KO, un arquitecto desastrado y gafe, el arquitecto de la torre al que se le derrumban todas las construcciones, sale corriendo de la torre con reglas, cartabones, l√°pices, un comp√°s, etc.
se queda parado mirando y tira los instrumentos de dibujo.
AYIN
¬°Oh, no, otra vez no!
TAU
Cuidado, la torre también se cae.
BODOS, corriendo ridículamente más lejos
¬°S√°lvese quien pueda!
AYIN, sin inmutarse
No importa.
Ya me da igual.
Que me aplaste a mí también.
BODOS, se√Īalando con sorna al arquitecto
Arquitecto gafe a punto de morir aplastado.
TAU, quitando al arquitecto del peligro
Vamos, vamos.. Que le cae encima.
AYIN, llorando con rabia
No importa, no importa.
AYIN, que está sentado con resignación sobre las piedras en ruinas de la torre fulminada.
Alteraciones, subversiones, debilidades, luz de amanecer, luz de mediodía, luz de atardecer, lo que importa es que sea luz.
TAU
V√°monos, este ya no tiene arreglo.
Prueba suprema.
Caída de la torre que se convierte en un gigante liberado.
TAU contra el gigante.
Una de las se√Īales de derrumbamiento del reino, la liberaci√≥n de los gigantes, torres que se caen y se convierten en peligrosos gigantes.

La libertad en Internet contin√ļa en descenso

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Internet ha dejado de ser, seg√ļn los √ļltimos informes, un lugar donde los usuarios gozan de libertad plena para comunicar y expresar cualquier tipo de informaci√≥n, a un espacio cada vez m√°s controlado y vigilado por instituciones pol√≠ticas de todo el mundo.

Hace apenas unos d√≠as, la organizaci√≥n Freedom House, dedicada a tratar de expandir la libertad y democracia por todo el mundo, public√≥ un informe en el cual se eval√ļa el estado en el que se encuentran 195 pa√≠ses y 14 territorios en cuanto a la presencia de libertades en sus respectivas sociedades durante el a√Īo 2017.  Cada pa√≠s y territorio recibe una puntuaci√≥n, teniendo en cuenta 25 indicadores diferentes y puntuando sobre un m√°ximo de 100 puntos.

Seg√ļn el informe, los derechos pol√≠ticos y libertades civiles a nivel global en los √ļltimos 10 a√Īos llegaron a su punto m√°s bajo en 2017. Es importante recordar que 2017 constituy√≥ un momento pol√≠tico marcado por el alzamiento de aut√≥cratas alentados, democracias asediadas, y por la retirada de los Estados Unidos de su papel de liderazgo en la lucha global a favor de las libertades humanas. Adem√°s, en los pa√≠ses civilizados, encontramos problemas crecientes como las brechas econ√≥micas y sociales, fragmentaciones partidistas, ataques terroristas o el influjo de refugiados que ha provocado un endurecimiento de las pol√≠ticas migratorias y ha llevado a muchos a desconfiar del pr√≥jimo. Todos estos nuevos desaf√≠os a los que se enfrentan gran parte de los pa√≠ses democr√°ticos a d√≠a de hoy, han impulsado el ascenso de l√≠deres populistas quienes optan por adoptar medidas anti-inmigraci√≥n y dan poca atenci√≥n a defender las libertades civiles y pol√≠ticas fundamentales. De esta manera, vemos como partidos de extrema derecha en Europa han ganado votos y esca√Īos en pa√≠ses como Francia, Holanda, Alemania y Austria, durante el 2017.

El informe anual de 2018 de esta organizaci√≥n, tambi√©n recoge que diferentes gobiernos de todo el mundo est√°n intentando hacerse con un control m√°s r√≠gido sobre los datos de los internautas, al mismo tiempo que sacan ventaja de una serie de leyes aprobadas por ellos mismos para luchar contra la desinformaci√≥n en la red, contra las llamadas ‚ÄúFake News‚ÄĚ, las cuales est√°n floreciendo en estos √ļltimos a√Īos.

El presidente de Freedom House, Mike Abramowitz, dijo a los periodistas que existe una creciente aceptaci√≥n de la idea por parte de la ciudadan√≠a de que internet est√° siendo cada vez m√°s utilizado para obstaculizar los esfuerzos democr√°ticos, en lugar de para derrocar reg√≠menes dictatoriales. √Čl a√Īadi√≥: ‚ÄúLa propaganda y la desinformaci√≥n est√°n, cada vez m√°s, envenenando la esfera digital, y los autoritarios y populistas est√°n aprovech√°ndose de la lucha contra estas noticias falsas como pretexto para encarcelar a periodistas de impacto y cr√≠ticos de las redes sociales, a menudo a trav√©s de leyes que criminalizan la difusi√≥n de informaci√≥n falsa‚ÄĚ.

Además, se sabe que los gobiernos de 18 países han aumentado sus controles de información digital entre junio de 2017 y ahora, con 15 de ellos considerando nuevas leyes de protección de datos, lo que podría obligar a empresas a almacenar localmente los datos de sus usuarios, facilitando en gran medida el acceso a éstos por parte de los gobiernos.

Adem√°s, el informe se√Īala que los gobiernos de 32 pa√≠ses emplearon comentaristas pagados, bots y bulos para manipular conversaciones online. WhatsApp y otras apps de mensajer√≠a cifradas, se est√°n convirtiendo en blancos de manipulaci√≥n, los autores del informe se√Īalan.

Informe sobre las libertades en Espa√Īa (Fuente: FreedomHouse.org)

OTROS DATOS INTERESANTES SOBRE ESTE INFORME:

  1. Los países con las puntuaciones más bajas a nivel global son: Siria (-1/100), Sudán del sur (2/100), Eritrea (3/100) y Corea del Norte (3/100).
  2. Espa√Īa cuenta con una puntuaci√≥n de 94 sobre 100, superior a la de pa√≠ses como Francia (90/100), Italia (89/100), Estados Unidos (86/100) o la Rep√ļblica Checa (93/100).
  3. Un 39% de la población mundial disfruta plenamente de libertades fundamentales, frente a un 24% que lo hace parcialmente, y un 37% que carece de libertades de todo tipo.
  4. El pa√≠s que m√°s ha sufrido en el mantenimiento de sus libertades civiles y derechos pol√≠ticos es Turqu√≠a, que pasa de ser un pa√≠s ‚Äúparcialmente libre‚ÄĚ a un pa√≠s ‚Äúno libre‚ÄĚ, perdiendo 34 puntos en los √ļltimos 10 a√Īos.
  5. Estados Unidos, quien ha sido considerado el principal pa√≠s promotor de la defensa de las libertades y de la democracia, ha perdido 8 puntos de la puntuaci√≥n dada por Freedom House en los √ļltimos 10 a√Īos. Ello se debe principalmente a: la hip√≥tesis cada vez m√°s certera de que Rusia haya podido interferir en la campa√Īa presidencial de 2016, violaciones de est√°ndares √©ticos por la administraci√≥n Trump, as√≠ como la reducci√≥n en transparencia por parte del gobierno.
  6. Si observamos el balance neto de los distintos pa√≠ses que participan en el estudio en los √ļltimos 12 a√Īos, podemos afirmar que 113 pa√≠ses han empeorado sus respectivas puntuaciones, mientras que 62 pa√≠ses han conseguido mejorar con respecto a la garant√≠a de libertades y actuaciones democr√°ticas.

Fuentes: The Verge | Freedom House | Silicon Republic

Que no te timen: El negocio de las suscripciones en la App Store

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El negocio de las suscripciones en la App Store factur√≥ el a√Īo pasado 10.600 millones de d√≥lares y se estima que para el a√Īo 2022 esta cifra ascienda a 75.700 millones. No obstante, existen multitud de empresas que no han dudado en aprovecharse de este sistema de negocio tan lucrativo, a menudo, incorporando unas pr√°cticas basadas en enga√Īos y triqui√Īuelas, un tanto cuestionables desde el punto de vista √©tico y moral.

En este art√≠culo, queremos adentrarnos dentro de la App Store para descubrir cu√°les son las pr√°cticas empleadas por estas aplicaciones, c√≥mo consiguen enga√Īar al cliente y cu√°nto consiguen obtener de beneficio empleando estas t√°cticas.

As√≠ pues, nos pusimos manos a la obra y empezamos a enfocar nuestra investigaci√≥n en ciertas aplicaciones gratuitas, con gran n√ļmero de descargas y valoraciones, y con unas estimaciones de ingresos bastante altas. Estas fueron algunas de estas aplicaciones que nos llamaron la atenci√≥n:

QR CODE SCANNER – Se trata de una aplicaci√≥n muy conocida que ostenta el puesto n√ļmero 8 en la lista Top de aplicaciones de utilidades. La aplicaci√≥n, a pesar de ser gratuita, factur√≥ el pasado a√Īo cerca de 5,3 millones de d√≥lares. ¬ŅC√≥mo puede una app gratuita facturar m√°s de 5 millones en un a√Īo? La respuesta est√° en el despliegue masivo de anuncios pero, sobre todo, en su plan PRO. Este plan PRO que ofrece la app, a√Īade unas cuantas prestaciones m√°s a la lista a cambio de pagar unos 19,99 d√≥lares al mes. El problema es que, al parecer, la app muestra de manera excesiva anuncios referentes a la posibilidad de actualizar a la versi√≥n de pago, por lo que mucha gente, a veces por error, cae en la trampa de la suscripci√≥n y le empiezan a retirar dinero de su cuenta todos los meses.

PHANCED – Consiste en una aplicaci√≥n que te permite personalizar tus fondos de pantalla preferidos. Perteneciente a la categor√≠a de Foto y V√≠deo de la App Store, esta app obtiene cada mes aproximadamente un mill√≥n de descargas. Cuando abrimos la app, despu√©s de haberla comprado de forma gratuita, nos encontramos con una sorpresa un tanto inesperada: un anuncio que ocupa toda la pantalla donde aparecen dos botones: uno de ellos nos permite utilizar la app durante 3 d√≠as gratis para despu√©s pagar 13,49 euros por semana; el otro nos permite actualizar la aplicaci√≥n de manera instant√°nea durante 12 meses por 77,99 euros. Esto nos hace pensar que esta aplicaci√≥n, abierta al p√ļblico de forma totalmente gratuita, est√° dise√Īada para que la gente acabe pagando 80 euros al a√Īo por utilizarla. Cuando empezamos a utilizar la app, podemos reafirmar lo antes dicho: m√°s de la mitad de las plantillas nos exigen que paguemos por la actualizaci√≥n. Puede parecer una pr√°ctica abusiva pero que permite embolsarse a sus fundadores m√°s de 500 mil d√≥lares en ingresos por mes.

‚ÄúEs una trampa para despistados, si le das a “Probar” al cabo de 3 d√≠as te renovaran una suscripci√≥n de 13‚ā¨ por semana. Es enga√Īa bobos.‚ÄĚ

‚ÄúCar√≠simo. Obliga a suscribirse para lanzar la versi√≥n de prueba. Adem√°s, en esa versi√≥n no se puede probar nada. Un enga√Īo.‚ÄĚ

PHOTABLE – Photable es otra de estas aplicaciones que ha sabido exprimir al m√°ximo el potencial de los sistemas de suscripci√≥n en la App Store. Esta app, despu√©s de una intensa campa√Īa de publicidad llevada a cabo en distintas redes sociales ha conseguido escalar en las listas hasta colocarse en el top 50 de las apps de foto y v√≠deo m√°s descargadas de la App Store. Se trata de un editor de im√°genes que permite retocar tus fotos: cambiar el color de tu piel, a√Īadirte barba, tatuajes o unos abdominales y pectorales bien marcados. Esta app, no solo realiza sus retoques con una calidad que deja mucho que desear, sino que para disfrutar de gran parte de sus prestaciones necesitas actualizar la app, es decir, tienes que pagar una suscripci√≥n de 75 euros al a√Īo. Los ingresos que generaron esta aplicaci√≥n (unos 5 millones de d√≥lares en un a√Īo) muestran lo lucrativa que puede llegar a convertirse esta actividad.

‚ÄúTodos los meses me cobran 5 euros sin haberme subscrito ni nada y ahora no se como quitarlo‚ÄĚ

‚ÄúNo dejan ni probar, es un enga√Īo, tienes que pagar para poder usarla, te dejan 3 d√≠as de prueba o eso dicen y seguro que es para que se te olvide y cobrarte, un enga√Īo‚ÄĚ

Otras aplicaciones gratuitas que han conseguido amasar grandes beneficios en el pasado mes, teniendo como principal fuente de ingresos las suscripciones de pago, son:

PicsArt Editor de Fotos (2 millones de dólares) Foto y Vídeo

Facetune2: Editor de Selfies (2 millones de dólares) Foto y Vídeo

Tu Creador de Avatares / Zmoji (1 millón de dólares) Utilidades

InstaSize РEditor de Fotos (1 millón de dólares) Foto y Vídeo

-Whatsit РTraductor (400 mil dólares) Utilidades

Avast SecureLine VPN (200 mil dólares) Utilidades

Moji Edit РEmoji Yourself (20 mil dólares) Utilidades

Como puedes observar, la mayor√≠a de ejemplos se encuentran en las categor√≠as de ‚ÄúFoto y V√≠deo‚ÄĚ y ‚ÄúUtilidades‚ÄĚ. Las cantidades entre par√©ntesis muestran los ingresos estimados en el mes de septiembre, seg√ļn datos proporcionados por Sensor Tower.

Otro de los temas que han causado una gran controversia entre los usuarios de la App Store es la dificultad que supone cancelar las suscripciones. A diferencia de la Play Store de Android, donde el usuario puede ver las suscripciones activas por las cuales est√° pagando desde la propia tienda, en la App Store hay que seguir un procedimiento un poco m√°s costoso: tendr√° que entrar en Ajustes, pinchar la opci√≥n “iTunes Store y App Store”, entrar en el enlace donde pone su ID de Apple y, seguidamente, darle a la opci√≥n “Ver ID de Apple”. Una vez que hayamos entrado, nos aparecer√° una nueva pantalla con un apartado que pone “Suscripciones”.

Como podemos ver, aunque Apple claramente denuncia cualquier actividad fraudulenta relacionada con la oferta de suscripciones e insiste en que las aplicaciones sean claras a la hora de indicar su gama de precios, la App Store sigue dando cobijo a muchas apps que obtienen grandes beneficios de formas un tanto cuestionables. Tendremos que ver ahora si la compa√Ī√≠a de Cupertino decide comenzar un proceso de revisi√≥n de todas estas aplicaciones y si introduce nuevos m√©todos para que el cliente pueda, de una manera mucho m√°s intuitiva, estar al tanto de sus suscripciones de pago y denunciar estos casos. Si esto no es as√≠, m√°s y m√°s gente seguir√° cayendo en estos enga√Īos y la App Store perder√° gran parte del prestigio ganado entre sus usuarios.

Fuentes: Techcrunch | Sensor Tower | Forbes

CONFESIONES 11. Círculo

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sacrilegio gota temer cualquiera heroica artista mundo salvado rub√≠ enterrar tranquila aquello confianza completo abandonase voy t√≠tulo igual cumplimiento vampiro buenas infancia ver abomino sopla mar√≠a estrella puedo continentes arquitectura sano arco pasaba poetas morder esa caseros ninguna concierna error acojamos raz√≥n entremos inventar dodecanario harapos malas suya aburrirse dicho ciclo rostro delante cascos hoy delirios habiendo desde ves acercaba buena digna tomado formas abandonar√≠a ni√Īa dice nac√≠ punto come justicia fijaba volvi√≥ ma√Īanas farsante v√©rtigos piedras firme resulte ma√Īana misteriosas evident√≠simo c√≠rculo

La vuelta a Verne en 80 Jules

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Un 8 de febrero de 1828 nacía en Nantes Jules Gabriel Verne, creador de un género propio en el que, mediante una aventura narrada magistralmente, se describen los grandes avances científicos y técnicos que revolucionaron el s.XIX.
Con 11 a√Īos Jules Verne decidi√≥ enrolarse como grumete en un barco rumbo a la India: quer√≠a saciar su sed de aventuras, huir de su hogar y deslumbrar a su amada prima¬†Caroline. El severo castigo de su padre y la humillaci√≥n ante su prima y amigos hizo que encauzara su rebeld√≠a hacia la literatura.
Tuvo que ocultar su vocación de escritor ya que su padre no lo veía con buenos ojos: quería que le sucediera como abogado. Se licenció en derecho, pero a su vez, le escribió a su padre:

puedo convertirme en un buen escritor, pero nunca sería más que un mal abogado.

Sufri√≥ dos desenga√Īos amorosos y un matrimonio conflictivo que se traducen en la escasa relevancia de las mujeres en sus obras, incluso a veces con un punto mis√≥gino.
En París conoce a Alexandre Dumas que se convierte en su mentor, amigo y protector.
En época de estrecheces económicas se refugiaba del frío en la biblioteca Nacional, donde leía libros y revistas de divulgación científica, así conoció todos los avances de la técnica.
Los héroes de Verne recorren un mundo insólito pero real, enigmático pero comprensible para la razón y la ciencia y, además de un viaje físico realizan un viaje interior.
Su Obra más conocida es La vuelta al mundo en 80 días, novela con la que obtiene el triunfo definitivo y se convierte en el autor más leído y famoso de Francia.
La obra es una reflejo del optimismo de su primera etapa como escritor, en la que cree que el saber científico resolverá todos los obstáculos y reducirá la desigualdad de clases.

SOLES DE MAYO

poesía

De todas las miradas del mundo,
yo me quedo con la poesía,
porque la poesía es el misterio
que se esconde, con pulso herido
y del otro lado, como sombra de l√°grimas,
en todos los secretos del mundo,
en todos los insondables abismos
de las almas luminosas o dolidas
que se asoman a nuestra ventana
como soles jubilosos de mayo.

(Homenaje-par√°frasis a Federico Garc√≠a Lorca en un d√≠a de misterio, como otro cualquiera, a punto de cumplirse los 117 a√Īos de su nacimiento. Perd√≥n por mi osad√≠a al reescribirle, estimados amantes -que no adeptos- de la poes√≠a)

SOLES DE MAYO

poesía

De todas las miradas del mundo,
yo me quedo con la poesía,
porque la poesía es el misterio
que se esconde, con pulso herido
y del otro lado, como sombra de l√°grimas,
en todos los secretos del mundo,
en todos los insondables abismos
de las almas luminosas o dolidas
que se asoman a nuestra ventana
como soles jubilosos de mayo.

(Homenaje-par√°frasis a Federico Garc√≠a Lorca en un d√≠a de misterio, como otro cualquiera, a punto de cumplirse los 117 a√Īos de su nacimiento. Perd√≥n por mi osad√≠a al reescribirle, estimados amantes -que no adeptos- de la poes√≠a)

eatableciendo la coneccion entre dos nodos equidistantes pasando…

greguerías

eatableciendo la coneccion entre dos nodos equidistantes pasando las barreras electroeolicas que derivan en un punto del planeta a traves del aire cual paloma mensajera llega la union de coneccion inalambrica que desde una idra conecta conecta conecta retraso de transmision .conectando dos nodos transformandolos en seres humanos,coneccion establecida satisfactoriamente.dos nodos convertidos en amor ,amistad, relacion

El triunfo de los mediocres

greguerías

Quienes me conocen saben de mis credos e idearios. Por encima de éstos, creo que ha llegado la hora de ser sincero. Es de todo punto necesario, hacer un profundo y sincero ejercicio de autocrítica, tomando, sin que sirva de precedente, la seriedad por bandera.

Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.

Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar los unos contra los otros. 

Reconocer que el principal problema de Espa√Īa no es Grecia, el euro o la se√Īora Merkel.¬†¬†
Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre. 
¬†Ning√ļn pa√≠s alcanza semejante condici√≥n de la noche a la ma√Īana. Tampoco en tres o cuatro a√Īos. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.

Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos m√°s populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que m√°s se hacen escuchar en los medios de comunicaci√≥n y a los √ļnicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan,¬†alguien cuya carrera pol√≠tica o profesional desconocemos por completo, si es que la hay. Tan solo porque son de los nuestros.¬†

Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado  natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia. 

  • Mediocre es un pa√≠s donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al d√≠a frente a un televisor que muestra principalmente basura.
  • Mediocre es un pa√≠s que en toda la democracia no ha dado un solo¬†presidente que hablara ingl√©s o tuviera unos m√≠nimos conocimientos sobre pol√≠tica internacional.¬†
  • Mediocre es el √ļnico pa√≠s del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir, incluso, a las asociaciones de v√≠ctimas del terrorismo.
  • Mediocre es un pa√≠s que ha reformado su sistema educativo seis veces en tres d√©cadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.¬†
  • Mediocre es un pa√≠s que tiene dos universidades entre las 10 m√°s antiguas de Europa, pero, sin embargo, no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
  • Mediocre es un pa√≠s con una cuarta parte de su poblaci√≥n en paro, que sin embargo, encuentra m√°s motivos para indignarse cuando los gui√Īoles de un pa√≠s vecino bromean sobre sus deportistas.¬†
  • Mediocre es un pa√≠s donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada ‚Äďcuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.¬†
  • Mediocre es un pa√≠s en cuyas instituciones p√ļblicas se encuentran dirigentes pol√≠ticos que, en un 48 % de los casos, jam√°s ejercieron sus respectivas profesiones, pero que encontraron en la Pol√≠tica el m√°s relevante modo de vida.¬†
  • Es Mediocre un pa√≠s que ha hecho de la mediocridad la gran aspiraci√≥n nacional, perseguida sin complejos por esos miles de j√≥venes que buscan ocupar la pr√≥xima plaza en el concurso Gran Hermano, por pol√≠ticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compa√Īero que se esfuerza.¬†
  • Mediocre es un pa√≠s que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.¬†
  • Es Mediocre un pa√≠s, a qu√© negarlo, que, para lucir sin complejos su ense√Īa nacional, necesita la motivaci√≥n de alg√ļn √©xito deportivo.¬†

  
ANTONIO FRAGUAS DE PABLOS (FORGES)

Día de campo

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Voy a perseguirte con los galgos
hasta despellejar tus pulmones
y rodearte con el lazo entre las patas
para montarte en pelo hasta el agotamiento

te esquilaré con tijera bien desafilada

ya bien peladita pondré mi marca
con hierro candente entre tus nalgas

y en la cama ya extenuada de sexo
iré con mi daga directo a tu corazón
para que desangres lentamente

y cuando quedes seca como piedra
te voy a despellejar
(quiz√°s antes de clavarte el pu√Īal)

y como el aire de campo me da apetito
hundiré horquetas sobre tierra firme
y por debajo brasas de noble madera
para asarte parsimoniosamente

cuando estés a punto te masticaré gustoso
haré bolos con tu carne ensalibada
y los escupiré bien lejos

seré despiadado

te lo mereces amor

No me alcanza para una greguer√≠a sino apenas…

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No me alcanza para una greguería sino apenas para,…. bueno, no sé que sea:
Tratando estaba yo de entender a algunos de ésos filósofos griegos que tanto han contribuido a que los que como yo pensemos que pensamos y pensé, vino a mí como una luz desde el punto más luminoso de nuestro Universo el siguiente cuestionamiento:
Si el hombre hiciera aplicaciones para los tel√©fonos no inteligentes (mensos), ¬Ņno estar√≠a dando con la soluci√≥n del ser Humano?
Digo porque tanto los hombres como los teléfonos inteligentes ya lo son, mientras que a otros como yo muy bien nos caería tener más capacidades.
¬ŅY usted que piensa?

Toda su vida se dedic√≥ a mullir la…

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Toda su vida se dedicó a mullir la realidad de sus congéneres con mentiras blancas.
Un día la encontraron a punto de asfixiarse entre las plumas blancas de su jaula de cristal. Fue la primera vez que se ahorró regalar su sonrisa a desconocidos, aunque eran sus salvadores, los que acababan de salvar su blanca vida de zambullirse en el negro sin retorno.

¬ŅQuieres cambiar el mundo Deja de salir como…

greguerías

¬ŅQuieres cambiar el mundo? Deja de salir como vaca a caminar de una punta a la otra de la ciudad cada vez que te lo piden. Yo s√© que esas marchas son buenas para conocer chicas revolucionarias, pero esa no es la idea; la idea es cambiar el mundo. Y para cambiar el mundo, lo que hay que hacer es jugar a la Ley. ¬ŅHas jugado al ajedrez? Pues, el ajedrez, tiene unas reglas; t√ļ no ganas la partida volteando al rey opuesto con el dedo, ¬Ņsabes? Claro que lo sabes. Para cambiar el mundo tienes que poner al Estado a trabajar a tu favor; lo curioso del caso (y es igual en el ajedrez) que para currar a tu favor, el Estado tiene que hacerlo en su propia contra. Paradojas. Entonces, punto 1: te vas a un CAP, haces que te visite un m√©dico, al salir te dar√°n una factura informativa (o te la enviar√°n a casa). Punto 2: teniendo la prueba en la mano, te juntas con tus amiguetes, que han hecho eso mismo que t√ļ de ir al CAP (porque se notan como los cojones m√°s hinchados que de costumbre; las se√Īoritas, que elijan su propia dolencia) y esos amigos se juntan a su vez con otros amiguetes m√°s (unos que t√ļ ya ni conoces), y as√≠, y as√≠, y as√≠, y m√°s, m√°s y m√°s, como cuando en esas noches de verano, sudorosos, los seres humanos se contentan impactando una pelvis contra la otra, y se le entregan todas las facturas informativas a un abogado que, a su vez, solicita v√≠a judicial al Estado que, ya que esto de las facturillas informativas es “legal”, t√ļ, como ciudadano legal que eres, quieres la factura informativa de TODO lo que el estado se gasta en ti. Como el peque√Ī√≠simo Estado que hoy tenemos puede mentir (u omitir) de palabra al viento pero no en los papeles oficiales, el estado tendr√° que contarte lo que se gasta, cada fucking vez que lo haga, y cada vez te dar√° m√°s pruebas con las que presentar m√°s demandas. Si te da pereza hacerlo te entiendo, pero luego no me vengas a hablar de que la cosa est√° mal y hay que cambiar el mundo. Y si de veras tienes las pelotas m√°s hinchadas que de costumbre y no quieres ir al CAP a que te visiten, te paso la receta de mi abuelo: llenas el bidet con agua helada, te sientas, y los pones a remojar. Besos.

Ayuda, por favor

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Esta peque√Īa red social est√° a punto de desaparecer por falta de usuarios. Los inversores se han cansado de esperar. Por favor, os pido que pas√©is este mensaje a vuestros amigos para que se registren en ella cuanto antes y escriban o ser√° otra red desaparecida m√°s, frente al gran hermano Twitter.

Puntos suspensivos

greguerías

Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los p√°jaros del sue√Īo,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el s√≠stole sin di√°stole ni due√Īo.

Lo m√°s ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.

Joaquín Sabina

Edgar Allan Poe

greguerías

Si alguna obra literaria es demasiado larga para ser le√≠da de una sola vez, preciso es resignarse a perder el important√≠simo efecto que se deriva de la unidad de impresi√≥n, ya que si la lectura se hace en dos veces, las actividades mundanas interfieren destruyendo al punto toda totalidad… Parece evidente, pues, que en toda obra literaria se impone un l√≠mite preciso en lo que concierne a su extensi√≥n: el l√≠mite de una sola sesi√≥n de lectura.

Edgar Allan Poe

ANTO√ĎITO

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El t√≠o Antonio toma el sol en la esquina y mira su reloj. Su √ļnica preocupaci√≥n es saber la hora exacta. Y mantener su reloj de mu√Īeca en hora, claro, mientras toma el sol en la esquina. Mira su reloj, agarr√°ndose la mu√Īeca, porque el pulso le tiembla, y acerca su vista, porque ya no ve bien. Las cinco y diecinueve, murmura. Dado que su reloj se retrasa por el d√≠a y se adelanta por la noche, le preocupa enormemente saber la hora exacta. Al cabo de los a√Īos ha calculado cuanto se retrasa y cuanto se adelanta. Para su edad es una compleja f√≥rmula de resolver, pero a base de ensayo y error es casi seguro que puede calcular la hora en punto. Eso dice. Con frecuencia, cuando paso a su lado, me pregunta, bueno, en realidad siempre que paso a su lado me pregunta ¬ŅTienes hora? ¬ŅQu√© hora es? ¬ŅLlevas reloj? Aunque de sobra sabe que s√≠ tengo, porque en mi primera comuni√≥n me regal√≥ un reloj, mi primer reloj, y siempre lo llevo puesto. A m√≠ el tiempo no me importa, no, al menos todav√≠a, pero como s√© que me va a preguntar la hora, siempre lo llevo puesto. ¬ŅQu√© hora tiene tu reloj?, insiste. Las cinco y veinte, creo. Digo yo. Pero c√≥mo que creo… —protesta— ¬Ņya son y veinte en punto o no? Como el tuyo tiene segundero es m√°s exacto. A ver, dime la hora exacta, dice. Las cinco, veinte minutos y quince segundos, le digo para tranquilizarlo. Ah, ves, el m√≠o no tiene segundero, …como es viejo. El m√≠o todav√≠a tiene y veinte. Se atrasa, por el d√≠a se atrasa. Y vuelve a mirar su reloj, su dorado y viejo reloj. Aunque por la noche se adelanta, ¬Ņsabes? Me cuenta por en√©sima vez. S√≥lo est√° en hora dos veces al d√≠a, ¬Ņsabes? Es un buen reloj, no creas. El m√≠o s√≥lo se adelanta, le digo, y ni siquiera s√© cu√°nto. Y eso que te compr√© el mejor reloj que ten√≠an en la tienda de Frasco, dice. Ya no hacen relojes como los de antes, Toni. Concluye, como siempre. Este me lo regal√≥ mi t√≠o Anton para mi primera comuni√≥n, como yo a t√≠, me revela. De pronto una n√°usea me invade. Me veo viejo, sentado al sol y contemplando mi viejo reloj con segundero, preocupado por cu√°nto se atrasa o se adelanta mi reloj, preguntando a mi sobrino ¬ŅQu√© hora es en tu reloj, Anto√Īito? Entonces corro a mi casa y agitado le digo a mi madre: yo no quiero llamarme Antonio, y arrojo el reloj a la basura.

surrealismo

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No s√© hasta qu√© punto abordar esta investigaci√≥n desde un punto de vista tan uniforme y una metodolog√≠a tan atomizada es el camino m√°s adecuado. ¬ŅHay imposibles? No en los objetos, me atrever√≠a a adelantar… pero siempre podemos pensar con surrealismo.

S√≥lo yo me percat√© de que un equipo…

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S√≥lo yo me percat√© de que un equipo de rodaje se encontraba en la calle preparando una grabaci√≥n, con actores muy viejos y muy conocidos todos. Me entr√≥ una curiosidad casi morbosa, hasta el punto de que me acerqu√© demasiado, casi meti√©ndome encima de su trabajo. La chica que manejaba los aparatos de sonido hizo un gesto de que me hiciera hacia atr√°s, me callara y esperase. Le hice un gesto de excusarme con una sonrisa que intentaba a la vez ser picarona y ella as√≠ lo entendi√≥ pues nada m√°s acabar vino hacia m√≠ reprendi√©ndome pero tambi√©n con una sonrisa igualmente p√≠cara. Ambos nos acercamos y cuando ya est√°bamos tan cerca que pod√≠amos tocarnos le dije que perdonase pero es que… No pude resistir, al disculparme, acariciarle levemente aquellas hermosas caderas, lo cual, sin duda, le gust√≥ pues a√ļn se acerc√≥ m√°s y me permiti√≥ acabar mi caricia bajando ella misma mis manos desde la cadera hasta la parte m√°s cercana a las piernas. Mientras yo disfrutaba de esta curva imprevista, ella segu√≠a dando explicaciones de porque no deb√≠a acercarme como si reprendiese a un muchacho travieso que en el fondo le hab√≠a divertido con su travesura, pero yo no escuchaba nada ya de lo que dec√≠a y s√≥lo ve√≠a su sonrisa mientras hablaba.
Se percató que no le escuchaba y que, en cambio, me acercaba más a ella, mirando sus atractivos ojos y sus sensuales labios que me hipnotizaban con su sonrisa. Ella acercó su mano a mi cuello quizás sólo intentando centrar mi atención, pero aquello fue para mí como si encendieran de golpe el sol en mi cara. Yo estaba a punto de rozar sus labios y ambos caímos fundidos en un apasionado abrazo. Como unos amantes que han estado mucho tiempo sin verse, separados por la distancia y el tiempo.
Ambos ard√≠amos cada vez m√°s. Yo llev√© una mano a sus nalgas y las acariciaba suavemente. Acercamos nuestros sexos, que se encontraban a la misma altura: desprend√≠an un calor excitante y placentero. Ella revolv√≠a mi pelo con su mano mientras atornill√°bamos nuestros labios. Sin poder despegarnos el uno del otro, roz√°bamos nuestros sexos a trav√©s de la ropa, transmiti√©ndonos el excitante calor progresivamente m√°s h√ļmedo y l√ļbrico, que ahora empapaba nuestra ropa interior e incluso los finos pantalones que a√ļn nos cubr√≠an…

Mientras se alejaba con sus aparatos ella sonrió:
-Volveremos a vernos…

Tumbacuartillos y Calamocanos 1

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[Nota: léase con acento italiano]
A doscientos metros de la cotelpiteca vi un conejo amarillo dispuesto a saltar por encima de los casta√Īeros. A poco se estrella con Abradobro el P√≥cimas que, agarr√°ndolo por los pelos, no pudo mantener el equilibrio y fue a dar con los huesos sobre el asador de casta√Īas. A punto estuvo de asarse junto con el conejo, sin embargo, fue recogido por los casta√Īeros como si de un pelele se tratase. Parec√≠an en esta situaci√≥n una representaci√≥n de t√≠teres con efectos especiales de humo y holl√≠n, polvo y cacerolas. Tras el intento vino una pelea con Urcos que fracas√≥ estrepitosamente. Abradobro cobr√≥ fuerzas. Era asombroso como Lombroso gateando en su cerebro de mosquito se lo midi√≥ como a un criminal. Si no llega a ser por el felino de Manuel el Gato, que tambi√©n intervino para amargura de su querida esposa gata. La gata consorte estaba ciega esa noche y no pudo levantar su barriga de la mesa cuando se le estrell√≥ una lata de dos kilos de tomate pelado de Saeprasa encima de la cocorota. Para colmo de las desdichas el tabernero Conderoti, que estaba auscultando un tonel de vino reci√©n tra√≠do de Calabria, a punto estuvo de trag√°rselo de un solo sorbo √©l solito al tratar de evitar la ca√≠da de la lata sobre su hombro. El tabernero Conde dijo amargamente, con la teatralidad que caracteriza a los calabreses:

—!Mamma m√≠a, qu’estropichio!

Y de repente todo el mundo qued√≥ completamente quieto y en silencio, contemplando al tabernero con la sogalina en la mano y el auscultador en la oreja, como si hubiese pronunciado la palabras m√°gicas que detienen una caja de m√ļsica completamente loca.
El puerto a estas alturas m√°s parec√≠a un volc√°n que un geiser y s√≥lo cuando son√≥ la sirena de “Il Vicoratto” empez√≥ de nuevo el r√≠tmico bullicio habitual de sus habitantes.

XLVIII

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Guardo tu ausencia
en interminables minutos,
largos como cuchillos,
que est√°n a punto de acabar conmigo
y ya no aguantaré mucho más.

El día que regreses,
mientras voy perdiendo
las once, las doce,
las veinticuatro horas,
una tras otra, como un ni√Īo tonto…
El día que regreses -digo-
Ahasvero estar√° m√°s muerto que vivo,
asesinado en manos de un reloj.
Tan inocente él, tan silencioso.

CHIR√ďN 5/5

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He descubierto que puedo dirigir la c√°mara al punto de vista que yo desee, pero nunca cambiar el objeto contemplado, siempre es P. la protagonista de ‚Äúmi‚ÄĚ ficticia pel√≠cula, la c√°mara no responde a mis intentos de cambiar este interminable plano-secuencia. S√≥lo mi sue√Īo produce las elipsis, los cortes, los planos y contra planos tomados a P. Siempre P. Por ejemplo, es in√ļtil calcular la distancia que recorre P. y el tiempo me parece demasiado subjetivo para servir de referencia, por tanto me limitar√© a describir los hechos que se me van presentando, lo m√°s desnudos de interpretaciones y suposiciones precipitadas, tan s√≥lo me permitir√© hacer hip√≥tesis plausibles de lo que se me permite ver. […]

MEME-TEST: BALANCE’06

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¬ŅSufre usted alguna de estas situaciones? Si es as√≠, siga nuestros consejos despu√©s de contestar a este sencillo test.

Instrucciones: Copie este post en su blog, complete las respuestas y sume un punto por cada situación en la que se vea reflejado, la interpretación del test la encontrará aquí una vez haya realizado este meme-test en su propio blog.

  • √öltimamente soy como el spam, tengo preferencia por comentar los post guarros y…
  • Un blog√≥logo me ha dicho que si sigo tirando esos pedos les voy a extinguir el invento, como a los dinosaurios, y para colmo me pidi√≥ que le hiciera un Tera-Meme-Rex pero sin fijarme… (esta respuesta suma 2 puntos).
  • Soy un vago que hace su trabajo las 24 horas del d√≠a aunque, a veces, paro a dormir un rato…
  • Como me he pasado el a√Īo envenenando comentarios, ahora mi ancho de banda me ha abandonado y…
  • Necesito ayuda para subir la cuesta de enero, no s√© como voy a pagar los gastos de reeducaci√≥n y las demandas de los lectores por los perjuicios mentales ocasionados
  • Tendr√© que ayudar a la conferencia episcopal a contratar un nuevo Losantos -se nota que este que tienen ahora es de mercadillo o de chino y pone en evidencia la falta de presupuesto y los problemas de financiaci√≥n de la iglesia cat√≥lica– pero…
  • Estoy intraexpansivo para reducir la almorrana, sufro en silencio de exceso de polvor√≥n y…

BARRENDERO

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Eran las cinco en punto de la madrugada. Hab√≠a llovido y la calle se presentaba desoladora y solitaria. Augusto ten√≠a un aspecto deplorable cuando se asom√≥ por la ventana. En realidad todo en √©l era penoso, lamentable y desolador. Una mirada abotargada y pusil√°nime y una nariz grande como una bota junto con su extremada barriga hac√≠an sentir al que lo contemplaba una repulsi√≥n instintiva. Se despioj√≥ de las inmensas lega√Īas que le cubr√≠an los ojos y bostez√≥ con desidia. El aspecto andrajoso estaba muy en consonancia con su casa. Hab√≠a latas de cerveza tiradas por el suelo, platos sucios acumulados en un aguamanil, ropa enlodada de barro dejada aleatoriamente aqu√≠ y all√°, un sinf√≠n de cachivaches mezclados con comida y botellas de alcohol. Estando dentro, cualquiera pod√≠a imaginar sin dificultad la covacha de un pordiosero en un rinc√≥n de una calle del arrabal, cuando en realidad se trataba de una casa por cuyo aspecto exterior nadie hubiese imaginado lo terrible, sucio y horr√≠sono que escond√≠a dentro.

Arrastrando los pies entr√≥ en el cuarto de ba√Īo y sin encender la luz se mir√≥ al espejo. No pudo soportarlo mucho tiempo. Escupi√≥ en la taza del water pero las flemas cayeron en el suelo al lado de una toalla tirada. Deber√≠a limpiar esto alguna vez, pens√≥, y tom√≥ el primer trago del d√≠a con el que se enjuag√≥ la boca. A la media hora hab√≠a agotado la botella. En la escalera se oy√≥ al portero retirar el cubo de basura de la calle. Se asom√≥ por la mirilla, como hac√≠a siempre, y coment√≥ entre dientes:

—¬°Maldito mierda!

Por la ventana del patio oy√≥ como la vieja de enfrente hac√≠a sus deposiciones matutinas. Una sonrisa est√ļpida recorri√≥ su rostro. Luego le coloc√≥ el ment√≥n a ‚Äúla parienta‚ÄĚ, que estaba empotrada en el sill√≥n. La parienta ol√≠a bastante mal. Para animarse tom√≥ un trago. Las varices de las mejillas y la nariz estaban a punto para tomar su habitual color rojizo e hinchado.

Salió a la calle y encendió medio cigarrillo que encontró tirado en la acera. Se lo puso en los labios y metió las manos en los bolsillos. Sonrió como un idiota con la cabeza inclinada.

Siempre iba andando a todos sitios, tambi√©n al trabajo. Esa ma√Īana ten√≠a que ir a la zona 3 del barrio 5. Ya se lo sab√≠a de memoria, hoy s√≥lo ten√≠a que barrer tres calles y no muy largas, adem√°s, a la velocidad que √©l barr√≠a, habr√≠a acabado a las dos horas y podr√≠a escaparse a la Ballesta. As√≠ que respir√≥ hondo y de nuevo una sonrisa est√ļpida llen√≥ su vacuo semblante. Era la cara que pon√≠a cuando pensaba en las tetas de Boni, tan grandes como su cabeza. Y con las manos en el bolsillo se acarici√≥ los test√≠culos.

Los domingos a las nueve la calle a√ļn est√° solitaria y vac√≠a. Si no fuera por los barrenderos ‚Äďpens√≥- las ciudades estar√≠an desbord√°s de papeles, colillas y cacas de perro, no podr√≠amos vivir en ellas con tanta mierda acumul√°. Cogi√≥ un peri√≥dico tirado y lo dobl√≥ con sumo cuidado, como quien dobla una sabana de beb√©, y lo introdujo en el bolsillo de la chaqueta. Luego continu√≥ barriendo las colillas. Las cacas de perro no las barro ‚Äďdijo para s√≠.

A las once y cuarto estaba listo, seg√ļn √©l. Dio la √ļltima calada a la colilla; dej√≥ la pala y la escoba dentro del carret√≥n y, empuj√°ndolo, se dirigi√≥ con diligencia hacia el Centro.

Aquel d√≠a, muy caluroso para ser enero, acab√≥ la rutina diaria m√°s pronto de lo acostumbrado. Paco el portero, estaba m√°s intranquilo de lo habitual. Su instinto de hur√≥n le dec√≠a algo que no era capaz de comprender. Volvi√≥ a subir la escalera limpiando el pasamanos, y deteni√©ndose un poco en cada puerta. Nada parec√≠a fuera de lo corriente, sin embargo no acababa de rumiar. Algo indefinido que no sab√≠a explicar le produc√≠a un comecome. Extra√Īo silencio. No pod√≠a escuchar las conversaciones de los vecinos. Nadie parec√≠a estar en la casa y sin embargo notaba una desconcertante presencia. Aguz√≥ los sentidos. Si no pod√≠a o√≠r, al menos podr√≠a oler e incluso entrar a mirar. Ya que no parec√≠a haber nadie, ser√≠a el mejor momento para fisgonear. E intrigado por el olor que sal√≠a de la casa de Augusto, no pudiendo aguantar m√°s la curiosidad, decidi√≥ entrar a curiosear. El cad√°ver se conservaba mejor de lo que cab√≠a esperar para llevar oliendo tanto tiempo, y es que Augusto hab√≠a aprendido algo de taxidermia, cuando era joven y hab√≠a dejado a su mujer como un p√°jaro.

RPC

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Hay personas que levantan pasiones, pa√≠ses, guerras, revoluciones, cat√°strofes, inundaciones, huracanes, ruinas, desenlaces dram√°ticos, cataclismos, desastres, hecatombes, destrucciones, desgracias, accidentes, trastornos, quiebras, males, abatimientos, aniquilaciones, demoliciones, descalandrajos, descomposiciones, desintegraciones, desmembramientos, desmoronamientos, desolaciones, da√Īos, destrozos, devastaciones, zafarranchos, estragos, estropicios, exterminios, deshechos, discordias, desavenencias, desvalijamientos, terribles consecuencias por la simple frusler√≠a de un destripacuentos que diab√≥licamente, infernalmente, sat√°nicamente, malignamente no reconoce sus deyecciones.

Esa ma√Īana Ester hab√≠a desayunado un enorme taz√≥n de cereales. Se sent√≠a con mucha energ√≠a para emprender un nuevo d√≠a de trabajo en Radio Patra√Īa Continental, la magn√≠fica emisora de noticias.

Mientras se trasladaba en el taxi hacia la calle en que se hallaban los estudios de RPC pudo percatarse de unos ins√≥litos personajes que discut√≠an en las calles de la ciudad. En todas ellas hab√≠a varios grupos de personas formando un c√≠rculo que parec√≠an mantener una discusi√≥n un tanto acalorada para ser tan temprano. Como ten√≠a un poco de sue√Īo, no le concedi√≥ importancia y simplemente pens√≥ en otra cosa. Hab√≠a que tener muchas ganas para mantener esas absurdas pol√©micas matutinas. Cuando dej√≥ el coche el taxista le gru√Īo malhumorado y estuvo a punto de lanzarle un improperio pero se contuvo. Al llegar a la emisora Ester encontr√≥ tambi√©n al jefe de programas discutiendo con el t√©cnico de sonido y, de nuevo, no le concedi√≥ gran importancia, aunque ya le empezaba a cansar la enervaci√≥n que se respiraba en todos sitios a esas horas de la ma√Īana.

Ester se acerc√≥ al teletipo, que estaba escupiendo las noticias frescas. Hab√≠a un atentado en el extranjero; unas elecciones con muchos disturbios en √Āfrica; la subida del petr√≥leo; la ruptura de los acuerdos de los pa√≠ses de Oriente Pr√≥ximo; un acalorado debate en el Congreso de los diputados‚Ķ; y una extravagante noticia que no comprendi√≥ pero que le llam√≥ enormemente la atenci√≥n. Como ten√≠a mucha prisa, pues ya s√≥lo faltaban veinte minutos para empezar el programa y a√ļn no hab√≠a preparado el comentario, dej√≥ la noticia aparte para volver sobre ella luego. Hizo un resumen y decidi√≥ cual de ellas ser√≠a la noticia comentada del d√≠a.

En pocos minutos estaban emitiendo el programa de Ester, el más famoso de todo el continente. Después de comentar la noticia del día, Ester daba paso a sus infinitos oyentes. Estos llamaban por teléfono para hacer sus propios comentarios sobre la noticia.

Al principio pensaron que se trataba de problemas t√©cnicos, pues no llegaba ninguna llamada. Era realmente raro que no telefonease nadie. Cualquier otro d√≠a el c√ļmulo de llamadas era tal que los t√©cnicos de la emisora se volv√≠an locos para seleccionarlas. Pero curiosamente hoy no entraba ninguna. Ester un poco abochornada se disculp√≥ ante su supuesto auditorio por estos aparentes problemas t√©cnicos e incluso pidi√≥ un poco de paciencia a los que intentaban llamar. Toda fue in√ļtil. Los t√©cnicos no encontraban ninguna aver√≠a y empezaron a discutir acaloradamente entre ellos. En toda esta discusi√≥n alguien entr√≥ de la calle gritando. Nadie le escuch√≥. Ester, un poco enfadada, quiso poner orden y, empezando por el que acababa de entrar, se puso a repartir improperios.

—salid a la calle – dijo de nuevo con rabia el que acababa de entrar. Nadie le hizo caso. Tan solo Ester, que era muy curiosa, se asom√≥ a la ventana. El espect√°culo que contempl√≥ le dej√≥ estupefacta. A pesar del estupendo cielo azul y el sol radiante, desde la calle del ferrocarril hasta la del parque y tambi√©n en todas las calles aleda√Īas, que habitualmente estaban transitadas por una peque√Īa cantidad de personas, se hab√≠an convertido en una aut√©ntica y sorprendente romer√≠a de gentes que se gritaban y lanzaban trastos unos a otros. Ester no daba cr√©dito a sus ojos. Todo el mundo parec√≠a estar loco y no comprend√≠a nada de lo que estaba ocurriendo. Incluso sus compa√Īeros hab√≠an salido ya a la calle y continuaban all√≠ la discusi√≥n que hab√≠an comenzado en el estudio. Ester pens√≥ que estaba teniendo una pesadilla y para cerciorarse se pellizc√≥ en los mofletes. Estaba despierta y bien despierta.

Baj√≥, ella tambi√©n, a la calle con su grabadora, como habitualmente hac√≠a cuando iba a la caza de noticias. Un predicador estaba subido en un p√ļlpito improvisado con unas grandes cajas de transporte y arengaba a las multitudes. Record√≥ la noticia que hab√≠a le√≠do en el teletipo. Hablaba de una secta, del fin del mundo y no recordaba que otros presagios de mal ag√ľero, pero no le otorg√≥ importancia en vista de los tumultos que se arremolinaban a su alrededor.

—De los muchos disturbios que se produjeron, ninguno fue tan sonado como el que recorr√≠a las calles de Madenera a la hora del almuerzo. ‚ÄúArdieron troyas‚ÄĚ, como dec√≠a ufana Ester de Clement√≠n y Z√°rate de Sopichanche, conocid√≠sima diva de la radio y la primera que descubri√≥ el asunto en la ma√Īana del 18 de julio de 1963.
Mientras se fumaba aquel gran Co√≠bas f√°lico que caracterizaba a Ester de Clement√≠n y Z√°rate de Sopichanche, contempl√≥ como el predicador se esforzaba vanamente hasta llegar a la extenuaci√≥n, pues m√°s bien parec√≠a provocar las alergias de los concurrentes que sus adhesiones y amenes. Ya desde que entr√≥ en la secta se caracterizaba por su fulgor fatuo al predicar. Y es que, como dec√≠a mi difunta abuela, ‚Äúuna cosa es predicar y otra dar trigo‚ÄĚ.

Ester, por esa curiosidad innata que la caracterizaba, empez√≥ a escuchar a aquel energ√ļmeno propagandista.
— y una nube dejar√° su rastro de discordia y desolaci√≥n entre los que no escuchan a ‚Äúlos enviados encima de las cajas‚ÄĚ, pues el Se√Īor es justo y compasivo con los que le escuchan – vociferaba el predicante.

Emilio Sobeque. Cuentos escogidos. Madrid, 1987.

CARLOS GAYOL

greguerías, relatos

nieblaLa noche empezaba a tragar el bosque cercano. El pesado aliento de la niebla oto√Īal se acercaba h√ļmedo y sigiloso. Sali√≥ al peque√Īo cementerio de la iglesia. Ya nadie se ocupaba de √©l. Y dese√≥ morir. Un repentino v√©rtigo se apoder√≥ de sus v√≠sceras. Estaba a punto de desmayarse. Sus rodillas se clavaron en el suelo, su frente sobre una l√°pida. En su amplio ment√≥n se imprimieron las primeras letras inscritas en una abandonada tumba: SOL…

Rep√ļblica

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La nave Rep√ļblica parti√≥ del muelle de carga un 27 de mayo. Nadie sabe de que a√Īo. Esperamos su llegada al destino programado en el pr√≥ximo milenio. Ojal√° sea para bien y mucho antes. La carga que transportaba era esperada con impaciencia en los muelles de la Confederaci√≥n desde siglos atr√°s. Todos los preparativos est√°n a punto y se revisan en tiempo y forma apropiados. Los confederados afilan su impaciencia. Los no confederados r√≠en. Veremos qui√©n r√≠e finalmente el √ļltimo. Es m√°s, qui√©n dejar√° su sarc√°stica sonrisa congelada para siempre. ¬°Mamuts prehist√≥ricos!
— Aviso, todo lo expresado en estas p√°ginas es ficticio, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Los administradores no se hacen responsables de su contenido como tampoco lo son de sus actos, aunque sean hijos directos de ellos –dijo el general Disclaimer.
Ya se sabe, cualquier discusi√≥n con el general Disclaimer puede acabar en un tiroteo desigual…

Punto de vista neutral

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El simple hecho de tener un punto de vista se contradice con cualquier tipo de neutralidad. Estamos pues ante una contradicción en los términos. El punto de vista neutral es el menos neutral de los puntos de vista. Únicamente podemos asegurar la neutralidad teniendo todos los puntos de vista. Te rogamos, por ello, que, simplemente, unas tus puntos de vista a todos los puntos de vista que aquí se encuentren. Quizás un día lleguemos a ver el mundo desde todos los puntos de vista y entonces, por fin, podremos contemplar al mundo como realmente es, mientras tanto nos conformamos con ver el mundo como a cada uno de vosotros os parece.
Advertencia: revelar tu punto de vista puede darnos un indicio de tu posición. ¡Cuidado cuando juegues a los barcos!
-He encontrado sumamente provechoso el serial declamante de la se√Īora Cooper. ¬ŅPodr√≠an, si no es molestia, reponerlo en un breve plazo?