EXT. PRADO – DÍA

juego

Un campo o prado con una montaña doble al fondo y un camino con dos direcciones La Una a la izquierda, la montaña, mujer y senda izquierdas; y La Otra a la derecha, la montaña, mujer y senda derechas. Un Cupido revolotea en el cielo sobre una nube, VAU el indeciso enamorado de dos mujeres. Trino de pájaros, música empalagosa, cursi y melosa de enamorados.
En el camino a la batalla, el joven TAU encuentra a dos mujeres que le reclaman y ponen a prueba con sus encantos.
Este se muestra indeciso pues una de ellas le gusta, pero se acaba negando para ayudar a la emperatriz y salvar su imperio.
Montañas del enamorado.
TAU está indeciso como el enamorado, VAU STION, el joven enamorado, acaramelado e indeciso, amor tentación, decisión, elección.
VAU tendrá que elegir a UNA u OTRA.
¡Pobre si se equivoca! ¿Encadenamiento, unión, antagonismo, equilibrio, combinación?
¿Tú que harías? ¿A quién elegirías? Si aciertas te lo pagará muy bien.
De la elección del enamorado depende su destino, muere accidentalmente en Tipharet o se disputa el amor de la emperatriz con ZAYN.
Dos mujeres discuten por un hombre.
UNABETH, bella y tonta, y OTRELISA, inteligente y fea.
Cada una destaca los defectos de la otra y trata de seducir al hombre con sus encantos.
VAU no se decide pues las dos tienen unas cosas que le gustan y otras que no le gustan.
Mediante unas palabras mágicas puede saber cual es fiel e infiel pero el oráculo de Cupido solo le responde que las dos o ninguna.
Con la intervención de TAU, Cupido lanza sus flechas, las divide a las dos y las une en otras dos, ELISABETH, guapa y lista y OTRUNA, fea y tonta.
VAU elige a ELISABETH y en agradecimiento le regala a TAU la clave de la inteligencia para abrir la puerta de Binah que lleva a Gomor, sin embargo ambos sufren las iras de OTRUNA.
UNABETH
Tú eres fea.
OTRELISA
Y tú tonta.
UNABETH
Para qué quieres ser tan lista si los hombres no te miran.
OTRELISA
Y tú para qué quieres ser tan bella si los hombres no te hablan.
UNABETH
Hablar, hablar, como si no hubiera nada mejor que hacer.
OTRELISA
Podemos hacer tantas cosas tú y yo.
UNABETH le hace caricias.
UNABETH
¡Mmmm!
OTRELISA
Oh, VAU, VAU, seremos tan felices juntos.
BODOS
¿Y nosotros qué hacemos?
TAU atormentado se aleja y se sienta a pensar.
VAU le acompaña.
TAU
Yo debería ayudar a la emperatriz pero.
BODOS
¿Y nosotros que pintamos en todo esto? Decídete, TAU.
VAU
No sé qué hacer.
TAU
¿A dónde vamos ahora?
VAU
Una es tan inteligente, siempre lo comprende todo.
TAU
¿Sigo o vuelvo?
VAU
Sin embargo la otra me gusta tanto, es tan bella.
TAU
Mi mente no descansa.
VAU
Si pudiera juntarlas en una.
TAU
Yo tampoco sé hacia dónde ir.
TAU y VAU, a la vez
¿Tú que harías?

Cupido

juego

Cupido lanza sus flechas, que quedan esparcidas por el suelo, sin acertar a nadie.
VAU y TAU, a la vez
¿Qué hacer? ¿Qué elegir?
TAU
Toma una elección ya.
TAU y VAU, a la vez
¡Yo creo que tú debes!
BODOS
Puedes hacer una combinación de las dos.
TAU
Siempre estamos en desacuerdo.
BODOS
La duda de Hamlet. No acabaremos nunca..
TAU
¡Pues a ninguna!
Cupido no tiene flechas ya pero TAU se las da.
Cupido lanza sus flechas y alcanza a las mujeres partiéndolas en dos y juntándolas en otras dos, UNABETH se convierte en ELISABETH y OTRELISA se convierte en OTRUNA.

Una mujer

juego

VAU
¿La bella?
TAU
¿La tonta?
BODOS
¿A Tipharet?
TAU
¿Porqué nunca estamos de acuerdo?
UNABETH
Sin estar totalmente enamorado de mí sería un encadenamiento inútil.
VAU
¡Qué bien en unión siempre contigo!
ELISABETH
Vayamos a la ciudad de Tipharet a casarnos.
BODOS y TAU
Bueno, pues vayamos nosotros también.
VAU
Está bien pero primero tenemos que ayudar a nuestros amigos.
ELISABETH
¿Para qué?
VAU
Para que vuelvan a Binah y liberen a la emperatriz.
ELISABETH
Yo sé como hacerlo.
TAU y VAU
Oh, gracias por tu ayuda.
ELISABETH
Toma esta llave y abrirás la puerta de la Inteligencia.
OTRUNA, iracunda, se convierte en UN MONSTRUO.
OTRUNA
¡Pulcros capullos!
BODOS
¡Ostras, les quiere hacer tragar semen corrupto de paquidermo!

Salidas

juego

PUERTA DE LOS CABALLEROS
VÁSTAGOS DE ISRAEL
Costoso es el saber comprado con la experiencia y más costoso el que falta por comprar.
HERMANUBIS
Manivela.
Monstruo tifónico del tridente.
Caduceo de Hermanubis con flores blancas y encarnadas.
Barcas.
Esfinge.
Serpientes.
CABALLEROS, cantando, con la parte mutilada del cuerpo.
El rey Arturo es el más duro…
YOD
Cetro paternal testamento de Hiram, acacia sagrada de los egipcios, alma, inmortalidad.
TAU
¡Esto no sirve para la batalla!

INT. MAZMORRA

juego

Picado de las cloacas y mazmorras del infierno. Una torre invertida muy profunda de estilo gótico con argollas, rejas, ventanas, paredes, puertas, túneles, cloacas.
Fuera en un monte cae una torrencial lluvia de agua y granizo.
TAU, que está en la mazmorra calcinante, oye a unos personajes llamando.
AYIN, QOPH y RESH
!Abrid, que llueve!
TAU les pide ayuda.
RESH, que odia al demoniaco SAMECH, le libera, pero este le persigue, escapando de él en el último momento.
Liberación de TAU y la emperatriz.
Una vez han salido al prado, vuelven a la torre gótica y preparan el ataque a las torres de defensa que los Detritor han tomado en otra parte del reino.

EXT. PRADOS – DÍA

juego

Una muralla con un prado delante. Un gran sol brilla sobre un limpio cielo azul. Rueda del templo del sol en Konarak, India. Una de las siete señales del derrumbamiento del reino del centro y del progresivo encantamiento del mismo, este es primero un lugar idílico y luego cada vez más inhóspito, es la imperfección del círculo del sol que se produce aquí por su deformación, un eclipse inesperado del mismo. Risas y voces de niños jugando que se van convirtiendo progresivamente en gritos, llantos y posteriormente en amenazadoras trompetas de guerra.
TAU y la emperatriz se reúnen felizmente.
La emperatriz le comunica a TAU que esperan descendencia y se casan, convirtiéndose en el nuevo emperador.
La emperatriz le ofrece a su ayudante TAU, que después se convierte en el eunuco NUN, como su sirviente para toda la vida.
Agotado, TAU, se queda dormido.
TAU
La muralla oculta al sol en un eclipse.
BODOS
El libro del mago dice, “Toma el escudo de tu fe y avanza con paso decidido ya sea a favor del viento o contra todos los vientos”.

Los inicios de internet en nuestro país

relato

Hace unos 27 años, un graduado en física por la Universidad de Oxford, Tim Berners-Lee crearía lo que podríamos considerar como la primera página web de la historia.

Desde esa fecha muchas cosas han cambiado e Internet se ha convertido en un medio de comunicación ampliamente utilizado e imprescindible en la vida de gran parte de la población en países desarrollados. No obstante, sería interesante remontarnos a esos primeros años de existencia de Internet, cuando las conexiones se realizaban a través de un módem que producía ese sonido molesto característico y la velocidad media de descarga era de 0.0012 megas por segundo, es decir, 10.000 veces inferior a la media actual. Es por esto por lo que desde Le Monda, queremos repasar aquellos sitios web que marcaron el nacimiento de la era internet en nuestro país y en todo el mundo, remontándonos a mediados de la década de los 90.

https://es.yahoo.com/?p=es

Resulta imposible hablar de los inicios de internet sin nombrar a Yahoo!, líder indiscutible entre los primeros buscadores online, el cual fue incluyendo con el tiempo distintos servicios como correo electrónico o proveedor de noticias. No obstante, el sitio fue perdiendo terreno tras el lanzamiento de Google y después de la llamada burbuja “punto-com” el valor de la compañía quedó reducido a escombros. A pesar de los intentos de Yahoo! de tratar de reinventarse, lo cierto es que Yahoo! ya nunca volverá a ser lo que era en aquellos tiempos, aunque sigue manteniéndose a flote con distintos servicios como Flickr o Yahoo Respuestas.

http://www.lycos.com/

Lycos fue otro caso de directorio-buscador web que compitió durante la década de los 90 con empresas como Yahoo!, Google o Altavista. En el año 1999 llegó a convertirse en la página web con más tráfico de todo internet, con una presencia en más de 40 países. Al igual que hicieron otros buscadores, Lycos fue añadiendo nuevos servicios, destacando los de hosting Tripod y AngelFire.

  • Altavista (1995-2013)

Establecido en 1995, se convirtió en uno de los primeros grandes éxitos en el mundo de buscadores online, alcanzando cerca de 100 millones de visitas diarias dos años después de su lanzamiento. Tras el nacimiento de Google en 1998, poco a poco fue perdiendo tráfico y, finalmente fue comprado por Yahoo! en 2003 quien lo incluyó dentro de su propio buscador hasta 2013 cuando fue eliminado por la compañía coreana dejando tras sí un gran sentimiento de nostalgia entre los primeros internautas.

  • Olé (1996-2000)

Ole.es fue el primer buscador en internet de habla castellana, diseñado por un organismo público de la Generalitat Catalana y más tarde vendido a unos trabajadores del mismo, Vallés y Gaspa, por 200.000 pesetas. Se trataba de un directorio web, que organizaba la gran variedad de sitios web en español en distintas categorías. El sitio web alcanzó el éxito rápidamente y tres meses después de su lanzamiento ya gozaba de 1 millón de visitas diarias. Un tiempo más tarde, Telefónica compraría Olé por 3 mil millones de pesetas. Un negocio rentable, ¿verdad?

  • Ozú (1996-2012)

Al igual que Olé, Ozú fue uno de estos primeros buscadores en español que alcanzaron importantes cuotas de tráfico. Al igual que su predecesor, se trataba de una especie de directorio web, que clasificaba una gran variedad de páginas web en distintas categorías o índices temáticos. Si bien es cierto que este sitio web perduró más en el tiempo que Olé, en sus últimos años de existencia su influencia disminuyó considerablemente hasta que en 2012, el propietario del dominio, el Grupo Vocento, decidió poner fin al portal, tras 16 años de historia.

https://www.hispavista.com

Gran referente en nuestro país, sobre todo durante sus primeros años de existencia, Hispavista se subió a la red en junio de 1996 como un directorio web que además contaba con multitud de servicios externos como Galeon (un proveedor de hosting web), Trabajos.com (sitio web donde encontrar ofertas de trabajo y demás) y Labolsa.com (página de información bursátil y financiera). Hispavista consiguió sobrevivir a la burbuja punto-com, y ha conseguido reinventarse como una agencia de marketing digital que alardea de sus 20 años de experiencia.

https://www.bing.com

MSN, propiedad de Microsoft, lleva ofreciendo sus servicios como buscador web desde finales de la década de los 90. Se lanzó en 1998 como un directorio web que incorporaba un servicio de búsqueda como Google, permitiendo navegar por el gran entramado que era Internet en aquella época. Contaba, además, con otros servicios como: hosting de correo electrónico (hotmail), chats de grupo, proveedor de noticias y sobre todo, su servicio de mensajería instantánea Live Messenger. Desde su establecimiento, ha sufrido numerosas transformaciones, cambiando de nombre en numerosas ocasiones (de MSN Search, a MSN Live en 2006 y de éste al nombre actual de Bing en 2009).

https://www.google.com

Puede que llegase más tarde que otros buscadores como Lycos o Yahoo! pero, sin lugar a dudas, ha llegado a convertirse en el buscador más exitoso de todos los tiempos con una diferencia aplastante. Hoy en día, el 80% de las búsquedas en internet se realizan usando este buscador, siendo el sitio web más popular. Fundado en 1998, por los estudiantes de la Universidad de Stanford, Sergey Brin y Larry Page, entre sus claves del éxito, destacan el diseño de su poderoso algoritmo que permite como una araña ir buscando por cientos de miles de páginas web en cuestión de segundos, y su diseño incambiable y limpio que permite navegar por internet de la manera más sencilla posible.

Fuentes: El Español | Gizmodo | Emezeta

Que no te timen: El negocio de las suscripciones en la App Store

greguería

El negocio de las suscripciones en la App Store facturó el año pasado 10.600 millones de dólares y se estima que para el año 2022 esta cifra ascienda a 75.700 millones. No obstante, existen multitud de empresas que no han dudado en aprovecharse de este sistema de negocio tan lucrativo, a menudo, incorporando unas prácticas basadas en engaños y triquiñuelas, un tanto cuestionables desde el punto de vista ético y moral.

En este artículo, queremos adentrarnos dentro de la App Store para descubrir cuáles son las prácticas empleadas por estas aplicaciones, cómo consiguen engañar al cliente y cuánto consiguen obtener de beneficio empleando estas tácticas.

Así pues, nos pusimos manos a la obra y empezamos a enfocar nuestra investigación en ciertas aplicaciones gratuitas, con gran número de descargas y valoraciones, y con unas estimaciones de ingresos bastante altas. Estas fueron algunas de estas aplicaciones que nos llamaron la atención:

QR CODE SCANNER – Se trata de una aplicación muy conocida que ostenta el puesto número 8 en la lista Top de aplicaciones de utilidades. La aplicación, a pesar de ser gratuita, facturó el pasado año cerca de 5,3 millones de dólares. ¿Cómo puede una app gratuita facturar más de 5 millones en un año? La respuesta está en el despliegue masivo de anuncios pero, sobre todo, en su plan PRO. Este plan PRO que ofrece la app, añade unas cuantas prestaciones más a la lista a cambio de pagar unos 19,99 dólares al mes. El problema es que, al parecer, la app muestra de manera excesiva anuncios referentes a la posibilidad de actualizar a la versión de pago, por lo que mucha gente, a veces por error, cae en la trampa de la suscripción y le empiezan a retirar dinero de su cuenta todos los meses.

PHANCED – Consiste en una aplicación que te permite personalizar tus fondos de pantalla preferidos. Perteneciente a la categoría de Foto y Vídeo de la App Store, esta app obtiene cada mes aproximadamente un millón de descargas. Cuando abrimos la app, después de haberla comprado de forma gratuita, nos encontramos con una sorpresa un tanto inesperada: un anuncio que ocupa toda la pantalla donde aparecen dos botones: uno de ellos nos permite utilizar la app durante 3 días gratis para después pagar 13,49 euros por semana; el otro nos permite actualizar la aplicación de manera instantánea durante 12 meses por 77,99 euros. Esto nos hace pensar que esta aplicación, abierta al público de forma totalmente gratuita, está diseñada para que la gente acabe pagando 80 euros al año por utilizarla. Cuando empezamos a utilizar la app, podemos reafirmar lo antes dicho: más de la mitad de las plantillas nos exigen que paguemos por la actualización. Puede parecer una práctica abusiva pero que permite embolsarse a sus fundadores más de 500 mil dólares en ingresos por mes.

“Es una trampa para despistados, si le das a “Probar” al cabo de 3 días te renovaran una suscripción de 13€ por semana. Es engaña bobos.”

“Carísimo. Obliga a suscribirse para lanzar la versión de prueba. Además, en esa versión no se puede probar nada. Un engaño.”

PHOTABLE – Photable es otra de estas aplicaciones que ha sabido exprimir al máximo el potencial de los sistemas de suscripción en la App Store. Esta app, después de una intensa campaña de publicidad llevada a cabo en distintas redes sociales ha conseguido escalar en las listas hasta colocarse en el top 50 de las apps de foto y vídeo más descargadas de la App Store. Se trata de un editor de imágenes que permite retocar tus fotos: cambiar el color de tu piel, añadirte barba, tatuajes o unos abdominales y pectorales bien marcados. Esta app, no solo realiza sus retoques con una calidad que deja mucho que desear, sino que para disfrutar de gran parte de sus prestaciones necesitas actualizar la app, es decir, tienes que pagar una suscripción de 75 euros al año. Los ingresos que generaron esta aplicación (unos 5 millones de dólares en un año) muestran lo lucrativa que puede llegar a convertirse esta actividad.

“Todos los meses me cobran 5 euros sin haberme subscrito ni nada y ahora no se como quitarlo”

“No dejan ni probar, es un engaño, tienes que pagar para poder usarla, te dejan 3 días de prueba o eso dicen y seguro que es para que se te olvide y cobrarte, un engaño”

Otras aplicaciones gratuitas que han conseguido amasar grandes beneficios en el pasado mes, teniendo como principal fuente de ingresos las suscripciones de pago, son:

PicsArt Editor de Fotos (2 millones de dólares) Foto y Vídeo

Facetune2: Editor de Selfies (2 millones de dólares) Foto y Vídeo

Tu Creador de Avatares / Zmoji (1 millón de dólares) Utilidades

InstaSize – Editor de Fotos (1 millón de dólares) Foto y Vídeo

-Whatsit – Traductor (400 mil dólares) Utilidades

Avast SecureLine VPN (200 mil dólares) Utilidades

Moji Edit – Emoji Yourself (20 mil dólares) Utilidades

Como puedes observar, la mayoría de ejemplos se encuentran en las categorías de “Foto y Vídeo” y “Utilidades”. Las cantidades entre paréntesis muestran los ingresos estimados en el mes de septiembre, según datos proporcionados por Sensor Tower.

Otro de los temas que han causado una gran controversia entre los usuarios de la App Store es la dificultad que supone cancelar las suscripciones. A diferencia de la Play Store de Android, donde el usuario puede ver las suscripciones activas por las cuales está pagando desde la propia tienda, en la App Store hay que seguir un procedimiento un poco más costoso: tendrá que entrar en Ajustes, pinchar la opción “iTunes Store y App Store”, entrar en el enlace donde pone su ID de Apple y, seguidamente, darle a la opción “Ver ID de Apple”. Una vez que hayamos entrado, nos aparecerá una nueva pantalla con un apartado que pone “Suscripciones”.

Como podemos ver, aunque Apple claramente denuncia cualquier actividad fraudulenta relacionada con la oferta de suscripciones e insiste en que las aplicaciones sean claras a la hora de indicar su gama de precios, la App Store sigue dando cobijo a muchas apps que obtienen grandes beneficios de formas un tanto cuestionables. Tendremos que ver ahora si la compañía de Cupertino decide comenzar un proceso de revisión de todas estas aplicaciones y si introduce nuevos métodos para que el cliente pueda, de una manera mucho más intuitiva, estar al tanto de sus suscripciones de pago y denunciar estos casos. Si esto no es así, más y más gente seguirá cayendo en estos engaños y la App Store perderá gran parte del prestigio ganado entre sus usuarios.

Fuentes: Techcrunch | Sensor Tower | Forbes

EN LA PLAZA FRENTE A LA CATEDRAL

greguería

GUADALAJARA, JALISCO (MEXICO)

Estábamos mi esposa y yo vacacionando en esta hermosa ciudad, sentados en una de las bancas del parque simplemente dejando pasar tranquilamente el tiempo mientras disfrutábamos de un clima espectacular y ante nosotros esporádicamente pasaba algún comerciante ofreciendo diversos productos o servicios tradicionales del área tales como: Cotorinas, algodones de azúcar, helados, un organillero, un bolero, un vendedor de títeres de madera, un vendedor de sombreros y otros más

Obviamente también éramos parte del paisaje todos los allí presentes como paseantes, había puedo dar fe: gentes de muy diversas latitudes, razas, culturas, niveles económicos y profesiones a los que nos unía la dicha de no tener prisa en ese momento por nada.

Observé a una muchacha deambulando para arriba y para abajo como sin ningún propósito al igual que nosotros, ya se sentaba en una banca, ya en el suelo cerca de la fuente, o se quedaba un momento quieta observando algo que le llamara la atención. Para cualquier persona supongo le habría parecido que ella estaba extraviada de sí misma

Vi también a un muchacho pidiendo limosna, es probable que nunca haya recibido atención médica especializada que le minimizara los problemas locomotores en sus extremidades lo cual provocó sin lugar a dudas la deformación ya muy notoria de las mismas, también denotaba ese tipo de miseria que te obliga a vestir las prendas hechas ya unas garras, tan delgado que ni siquiera la anemia cabía en su cuerpo.

Debo decir que no hicimos línea los presentes para preguntarle en que podíamos ayudarle, no nos disputamos el orgullo de ser los primeros en tenderle la mano, creo que ninguno dejamos de comer lo que sea que haya sido que hubiésemos comprado para tal propósito, ninguno nos dirigimos a las oficinas del Municipio para avisar que habían omitido accidentalmente ayudar a uno de sus conciudadanos en desgracia pero que afortunadamente estaba allí ahora al alcance de la mano

En eso que uno voltea la mirada no sabe por qué hacia un lugar en lo particular me encontré con que la muchacha que mencioné previamente iba caminando hacia el muchacho, conforme se acercaba se metió la mano izquierda por su escote, hurgó dentro de su ropa intima y le dio un billete sin siquiera poner atención en la denominación

¿Tienen idea ustedes de lo miserable que me sentí y hoy sé que soy?

Terms of Use / Términos de Uso

greguería

“Mi permiso no existe para ayudarle a usted sino para ayudarme a mí, que soy el consumidor. En el momento en que los mensajes que usted me envía dejen de ser personales y relevantes, entonces usted dejará de existir en mi mundo. El permiso que le entrego a usted no puede ser comprado ni vendido. No es transferible. Usted me trae sin cuidado. Bueno, no tanto aunque lo cierto es que quien me importa soy yo mismo. Si su mensaje tiene algo que ver con mi vida, entonces tal vez usted exista para mí, pero en general no espere demasiado. Las políticas de privacidad no me dicen mucho. Cuando yo le doy a usted mi permiso para que se mantenga en contacto, estamos haciendo un trato y usted está haciendo una promesa. Si usted la rompe, tenga su derecho legal o no, habremos terminado. Solicito su respeto. Puedo obtener respeto de un montón de organizaciones, por tanto si usted me engaña, miente, desvirtúa nuestra relación o rompe sus promesas entonces usted será historia. ” – Seth Godin (Meatball sundae)

Pastad, hijos, en sus confines

greguería

estén previsto bombardéanos errores sagrado prado hundido gran amor en invierno no navegaría con este método aquel prudhomme cuya acción libre amiga seguía caía helado odres exclama consuele desastres pegarme escondedme mí coronó los infiernos perdidos sonidos echar hacer falsos tormentos de los santos dejarían cura otorgado desear los condenados tugurios y morir con semejante carga de mendigo terminaría vestirse enfermos trabajadores dado porque creo que ilumina montes no aprecias ni su ignorancia ni su autoridad además cubrir antecedentes animales linterna flanqueado empapado venas nervios viví será gloria matrimonio durar haría fuente espléndidas muebles pastad, hijos, en sus confines.

El Color Furczia (de L.S.D.)

greguería

Hoy me he comprado unas braguitas nuevas. Son de un color extraño con un extraño nombre. He de decir que resultan enormemente cómodas y me hacen sentir agradables sensaciones… tanto por delante como por detrás… pero sigo con un cierto mosqueo por el nombre de este color del que se supone que son. Se me ha ocurrido que podría dar un premio al que lo adivine y además me diga que significa esa palabreja. En fin, tampoco se me ocurre cuál podría ser el premio (se admiten sugerencias también).

PFNHDM 5.UN TIPO NORMAL EN UN SITIO ESPECIAL

relato

monje Es extraño las circunstancias que pueden llevarle a uno a hacer esas cosas. Quizás, si lo hubiera pensado seriamente, no estaría aquí. Pero ya no valen las lamentaciones. Estaba realmente en el Tíbet, aunque ni rastro de Leonard por ningún sitio, excepto en mi iPod, del que nunca me separo. Es como si los sueños siempre se cumplieran al revés. Yo tenía que venir aquí a desaparecer después de haber hecho el trabajito, no precisamente a terminar el trabajito. Y ahora ¿A dónde voy yo después? Las Bahamas no son tan baratas. Miró a través de la ventana del hotel -si es que podía llamarse así a esta covacha donde se alojaba- y vio pasar a un monje calvo con gafas de culo de vaso y dientes de roedor. Hombre, ese sí que ha venido -pensó, dibujando de nuevo su estúpida sonrisa. Este es un buen augurio -pensé.

En la recepción le habían dejado una nota. Se mosqueó. Quién coño sabía que estaba allí. Alguien sabía sus intenciones y ahora tendría que cambiar de nuevo sus planes. ¿No habrás sido tú, eh, imbécil? Abrió el sobre. Contuvo la respiración. Un telegrama de su jefe. Menos mal. Respiró. En él le indicaba el contacto que le llevaría a la casa de Alfredo en el Tíbet. Llevará una bufanda blanca y zapatos granates acharolados. Cuando acabes de leer este telegrama estará esperándote en la recepción. Él te conducirá hasta la casa. Qué jodío, el tío. Lo tiene todo controlado. Efectivamente allí estaba un tipo flaco y estirado que, con unos gestos afectados, le indicaba la salida. Y efectivamente, llevaba bufanda blanca y zapatos granates acharolados. El resto era bastante oscuro en él.
Abrió el coche negro que esperaba en la puerta y le hizo sentarse en la parte de atrás. Sin mediar palabra alguna el oriental arrancó el coche y se dirigió a la salida más estrecha de la plaza. El camino era largo y atravesamos varios tramos de bosque y prados pedregosos. La verdad es que el paisaje era reconfortante, tal y como yo lo había imaginado. El cielo era de un azul imposible y el aire era tan limpio que dolía respirarlo. No había estorbos. No había edificios. No había basura. No había imbéciles. Nada que ver con Madrid. Sólo esas montañas blancas de fondo.

Abrió la ventanilla hasta que el frío penetró en sus pulmones. Le dolía el pecho de tanto camel y tanta mierda de Madrid pero aguantó las gélidas bocanadas de aire. El tipo estirado le miraba de reojo por el retrovisor. Esto le incomodó un poco pero trató de olvidarlo. Parecía sonreír con esa enigmática sonrisa de los orientales tan distinta a la de los occidentales. Qué hubiera pensado la Gioconda. Nunca sabes que piensan estos tíos. Es una sonrisa servil y a la vez asesina y traicionera. Después de todo, tampoco va a ser un chollo vivir en el Tíbet -pensé. No soportaría esa sonrisa todo el rato. En todas las caras. Centuplicándose a cada paso. Mientras divagaba vi pasar una especie de caravana de búfalos o algo por el estilo –he de confesar que yo no distingo una vaca de un burro. Esos campesinos de duras arrugas no parecen sonreír así -pensé. Y me tranquilicé de mis inquietantes zozobras anteriores. Por poco tiempo. Enseguida comenzaron otras.
De nuevo nos internamos en un bosque y esta vez el camino se hizo más incómodo. El coche se atascaba de vez en cuando. Me temía lo peor. Me veía empujando. Menudo fastidio. El oriental, en cambio, no parecía preocuparse. Seguía impasible con esa sonrisa servil y traicionera a la vez, aunque el coche patinara como un conejo en una pista de hielo. Así que me relajé. Justo en ese momento el coche paró. No. Mierda. Me lo temía. Cogí los guantes, dispuesto a empujar. El oriental bajó y para mi sorpresa y alivio me indicó con gestos que habíamos llegado. Señaló con el brazo hacia un claro del bosque y también que debía seguir a pie. Una casa se adivinaba a medio kilómetro de allí. El tipo se metió en el coche y dando media vuelta se alejó de nuevo por el mismo camino que había venido. Mi auténtica sonrisa de estúpido se congeló en mi cara.
tienda
Llegué a la casa. No era la entrada principal sino una trasera. Era una especie de cabaña de pastores. Una casa de piedra y madera. No una tienda de pastores nómadas de piel de búfalo, como las que había visto en el camino. Aproveché para fisgonear un poco antes de decidirme a entrar. Algo me estaba mosqueando. Me sentía observado, quizás desde el bosque o desde dentro de la casa misma. Busqué en las dos ventanas que estaban a mi vista. No parecía haber nadie en ellas. Busqué en mi bolsillo para asegurarme de que mi pipa seguía allí. Fiel a su cita. Bueno, ya no queda otra cosa que entrar. Así que lo hice. Llamé a la puerta educadamente. Como un occidental. La puerta estaba abierta y cedió a mis coscorrones. Nadie parecía darse por enterado. No contestaba nadie. ¿Hola? -dije. ¿Hola? ¿Hay alguien? Fui pasando lentamente por el oscuro lugar hacia otra puerta. Era la que más luz parecía ofrecer. Igualmente sin ningún resultado. ¿Alfredo? ¿Hay alguien? Recorrí toda la casa, no era grande, apenas unas cuantas estancias. Nadie por aquí. Nadie por allí. Nadie. ¿Qué coño de broma es esta? -pensé. Así que salgo de nuevo, esta vez a la puerta principal. Justo delante de la puerta tropiezo con un cadáver. ¡Joder!
El cadáver está boca abajo. Una nota en su espalda escrita en mayúsculas y en perfecto español dice: Por favor, no hables de mí. Y firma Nicolette. Mi frase favorita. Mi jodida frase favorita. Qué coño es todo esto. Qué clase de broma macabra me están gastando. Levanto un poco el cadáver para ver su cara. Ni idea. No conozco a este tío. Bonita situación. A ver qué hago yo ahora. Lejos de toda civilización. Sin ningún medio de transporte. Sin teléfono. Sin saber dónde estoy. Sin nada de nada. Con un cadáver que no se quién es, ni quién coño lo ha matado, ni porqué. Definitivamente algo funciona al revés.
Lo más gracioso de todo es que al tranquilizarme y volver a examinar la escena del crimen -como dicen- me percato de un maletín bajo sus piernas. Y ¿A que no adivinas, imbécil, que contiene el maletín? Un jodido millón de euros en billetes pequeños. ¿El jodido millón de euros que mi jefe me había prometido por el trabajito? -pienso. No puede ser. Yo tenía que ver a Alfredo para acabar el trabajito con él. Se supone que no había nadie muerto todavía. Que no iba a tener el millón hasta que no hubiera llegado a mi jefe la prueba del finamiento del canalla. En ese jodido momento me entran unas ganas enormes de cagar. Lo que faltaba. Vuelvo al bosque -no voy a hacerlo en la casa- y mientras -pienso- podré vigilar al cadáver desde lejos -aunque no creo que vaya a coger el maletín y a salir corriendo. Cuál no será mi sorpresa cuando en plena faena depositiva veo volver al oriental en el coche negro hasta la mismísima puerta de la casa -el muy capullo- y tranquilamente comienza a recoger el cadáver, el maletín y no se qué otra cosa más -vaya despiste el mío- como si se tratase de un atrezzo de teatro. Sin inmutarse lo más mínimo, el tío. Tengo que alcanzarle -pienso. No tengo papel para limpiarme y, con las prisas, utilizo la nota de la tal Nicolette -vaya día que llevo, joder. Arranca el buga y se va con el fiambre y el maletín y … lo que sea. Así de fresco. Sin más explicación. Ahora sí que no entiendo nada. Así que voy a sacar mi pipa para hacer un disparo y avisarle para que no me deje aquí colgado, cuando me doy cuenta de que me he dejado la pistola al lado del cadáver. Mierda, mierda y mil veces mierda. Esa era la otra cosa que ha cogido del suelo el muy ladino. No tienes remedio, Sonso -me digo a mí mismo sintiéndome el más estúpido de los hombres.
Es inútil contar cómo y cuánto tiempo me llevó salir de allí, gracias a los pastores nómadas del Himalaya. El caso es que consigo volver al hotel-covacha pero de inmejorables vistas. En la recepción me avisan de que la policía está esperando en mi habitación. La cagaste -pienso. La cagaste burlancaster. Pero no. Si realmente tuvieran algo contra mí, no estarían avisándome ahora de ello -pienso. Así que decido subir a mi magnífica suite con vistas al Everest. No tengo nada que esconder, ni que temer. Yo no he hecho nada ilegal. Todavía. Lo mejor es comportarse con sangre fría y averiguar qué quieren, qué saben o qué quieren saber. No voy a salir corriendo y acusarme de esta forma de algo que no he hecho. Mientras voy mascando estos razonamientos, oigo una acalorada discusión en el fondo del pasillo, justo en donde se encuentra mi habitación. Mosqueo… ¿Será en mi habitación? Para asegurarme me escondo tras un saliente del pasillo y espero oculto en la oscuridad. La discusión sube de tono y puedo distinguir con relativa claridad dos timbres diferentes de hombre y uno de mujer. Todos hablando -mejor dicho gritando- en oriental. Ni pajolera idea de qué, pero, ahora sí, estoy seguro que es en mi habitación. Vaya, alguien está organizando una fiestecita tibetana, con chica y todo, en mi suite. Sin contar conmigo y ni siquiera me invitan -pienso. O tal vez sí. ¿No me estaban esperando? ¿Seré el invitado o el anfitrión? De pronto dos disparos me dejan más tieso que el rabo de un potro en celo. Se acabó la fiesta. ¿Son los cohetes finales? ¿O más bien la fiesta sólo acaba de empezar? Silencio. Nadie parece tener nada que celebrar. La discusión ha cesado. Durante un largo rato, que a mí me parece interminable, no se oye nada. Nadie parece darse por aludido. Ni siquiera el recepcionista o la seguridad del hotel. Nadie acude. Nadie escapa. Nadie grita. Ninguna sirena. Nada. ¿Estarán todos muertos, joder? De nuevo mi oportuna incontinencia, esta vez de carácter mingitorio. Aguanto como sea, pero yo no me muevo de aquí hasta que sepa a qué atenerme.

THE AVISO

greguería

Siempre he odiado los pelotas. Como últimamente abundan mucho en el trabajo, ayer me hice con una escopeta de cazar elefantes y me la traje al curro, convenientemente provista de munición. El segurata se reía cuando le conté lo que venía dispuesto a hacer y, claro, me dejó pasar el tío.
Puse un aviso bien visible en mi mesa: “He venido a cazar pelotas. Tengo una escopeta de cazar elefantes y estoy dispuesto a usarla”.
Me puse la gorra, me parepeté tras el ordenata, oculto entre la maleza de camuflaje –incluida gratuitamente en el pack junto con la escopeta– y me dispongo a pasar una bucólica mañana de safari.
¡Leches!, con los nervios se me olvidó ir al lavabo. Así que me la saco allí mismo, tras el árbol de plástico del camuflaje, y me despacho a gusto. Me la sacudo y continúo al acecho.
Es ridícula la jodida gorra –pienso– ¿no me habrán engañado los de la tienda? En cambio los pantalones me dan un aire tan marcial…
Estaba en estos pensamientos cuando el jefe me llama por el teléfono móvil.
Me va a estropear la caza -pienso y, a regañadientes, salgo del escondrijo. Me dirijo a su despacho. En el largo pasillo que circunda el edificio me encuentro a dos. Uno con patas de bandoneón y el otro con cuello de jirafa. Bang!, bang!
En la puerta del despacho otros tres, una urraca (Garrulus glandarius) y dos cuervos. Bang!, bang!, bang!
¡Al fin y al cabo, no va a estar tan mal este safari, es mejor salir a los pasillos que quedarse quieto tras el arbusto plastificado!
Entro –bastante contento, todo hay que decirlo– en el despacho y el jefe no está. Así que me siento en su silla. No sé por qué extraña razón se ha comprado un camuflaje como el mío y ha puesto un cartel igualito que yo… ¡Leches!

Ciprés

greguería

El ciprés …
es el tallarín chino de algas mediterráneas
es el porro de un troll olvidadizo
es el árbol de navidad cuando no es navidad
es el torbellino del césped en rebelión contra sus cortacéspedes
es el cohete espacial de las vacas del prado
es la inspiración de los poetas elevados por elevador
es el cigarro puro de la hierba vegetariana
es una mierda verde pinchada en un palo
es el pimiento picante que los muertos le meten por el culo al cielo.