EXT. PRECIPICIO – DÍA

Un desierto de piedras y arena, cerca hay UnPrecipicio y UnObelisco derribado. Hay UnCocodrilo y un LinceBlanco que muerde a TauMatUrge, el loco del desierto. Silencio, estatismo, leve zumbido de una mosca. Zumbido progresivamente más intenso de algunas moscas hasta convertirse en un fuerte zumbido de muchas moscas.
Al entrar, la puerta del faro se cierra y desaparece, quedando «encerrados» en un desierto lleno de conchas trituradas. A lo lejos se divisa una playa y el mar como una continuación del desierto.
BODOS
¡Un desierto!
GHÍMEL
¡Y el mar!
AYUDANTE
¡Guau, que espejismo!
PD de un cartel que pone «E Chokmah qus Zu -> 1462».
BODOS
¿Qué significa eso, GHÍMEL?
GHÍMEL
«A Sabiduría, por el Desierto de la Locura 1462».
BODOS
Eso no me gusta nada.
GPG de GHÍMEL, TAU y BODOS que vienen agotados caminando por las dunas. A lo lejos alguien viene caminando hacia el precipicio, es TAU, como loco, aparece con traje de colores abigarrados predominando el color rojo anaranjado fuego, lleva una tulipa color púrpura, un cinto de oro con las 12 placas del zodiaco y una alforja sostenida por un bastón. el lince, TAU.
BODOS
Oh, mira, por fin nos encontramos a alguien en este maldito desierto.
AYUDANTE
Tú deliras; Eso es un espejismo.
BODOS
¡No! Es cierto. ¡Mis circuitos no pueden engañarme!
AYUDANTE
Si tú lo dices…
La pierna izquierda de TAU es mordida por un lince blanco y se dirige a un cocodrilo dispuesto a devorar.
BODOS
¡Ten cuidado!
GHÍMEL
Cuidado, un lince blanco te está mordiendo en la pierna izquierda.
TAU
Los locos no tenemos remordimientos.
GHÍMEL
Que no, que es un lince que te está destrozando la pierna.
TAU
¡Ah! En su secreto no entre tu alma ni en mi puerto tu navío.

Jarro

CABALLERO.
¿Jarro? (la esfinge lo devora).
El robot con cara de bobo. BODOS (BOC) «!»
TAU.
¡Ah, esa es muy fácil!
ESFINGE.
¡Tú calla, chivato!
BODOS.
¿Qué? No sé.
BODOS se dirige a TAU.
BODOS.
¡Esto me huele mal!
TAU.
No me extraña.
La respuesta correcta la da casualmente TAU mientras piensa.
TAU.
¡La sé, la sé!
ESFINGE.
¡Correcto! La sed ¿No se lo habrás soplado?
BODOS.
¡No, no, no!
ESFINGE.
Vale, tú pasas. A ver el siguiente si acierta esta… «Gordo lo tengo, más lo quisiera, que entre las piernas no me cogiera».

Caballero dos

SANTIAGO ALFEO GALAHAD
Acuario: Cultiva el vocabulario y los ademanes que caracterizan tu elegancia. En ella escondes el misterio de tu enigmático atractivo.
El de corazón puro pierde las piernas.
TAU consigue una amatista púrpura.
JOSÉ
¿Elegancia? ¿Atractivo? ¡Venga ya!

Lo que las vuelve locas

Un grupo de científicos del Ruayomini ha podido establecer qué característica física de los hombres provoca que las mujeres sientan mayor atracción. Los resultados de la investigación han sido publicados recientemente en la Loyal Tociety ToPenis Longs Master Science Fiction Of Mammals.

Según señalan en la revista Stiente, el mayor atractivo de los hombres no es el color de los ojos o del pelo y tampoco la masa muscular o grasa cervecera. Lo que más llama la atención al sexo opuesto es la proporción del miembro masculino, especialmente el largo de sus piernas centrales. Si además tienen varias, las vuelve locas, ha declarado el científico a cargo de la investigación.

Me desperté embotado

Me desperté embotado y con los ojos tapados. Noté que había alguien sobre mis piernas desnudas a las que acariciaba con su respiración. Los olores, junto con su aliento suave, llenaban la estancia en la que me hallaba; alcohol, sexo, sudor, incienso y noche de juerga se mezclaban formando un perfume que me torturaba, un perfume salvaje que, junto a la presencia que se hallaba sobre mi, comenzó a provocarme un cosquilleo sobre mi miembro, aun medio flácido por la duda: ¿quién era ella? ¿era… Ella? Mis recuerdos de la noche eran borrosos, confusos, inciertos. Intenté mover los brazos para acariciarla, pero estaban atados con una fina y sedosa cuerda. Ya no cabía duda: era Ella, me la estaba devolviendo…

NURIA MURO

Cada vez le costaba más atarse los cordones y ya no sabía si eran sus piernas las que crecían o sus brazos los que encogían.

KUBLAI KHAN

En el perímetro circundante se me ha instalado un aquelarre. No un aquelarre cualquiera. Es evidente. No puedo traspasar el círculo y algo me impele a girar sobre mis piernas como un derviche. Su satánico ritual me está convirtiendo en un consumado giróvago. Ya empiezo a entrar en trance místico. Y eso no es lo peor. Dejando aparte vómitos y náuseas, que ya llevan un tiempo rondando por todos los rincones a los que llega mi escaso aliento, lo más grave, hasta ahora, es el reguero de muertos que salen de mi rijoso bálano. Muertos irreconocibles que van quedando esparcidos formando elipses, círculos, parabólicas curvas, sinuosos e intrincados alfabetos, todos ellos parecidos a egos demediados, a los que yo llamo los kublaikhanes de Ballesta y Montera.

(Kublai Khan en Montera)

No de deja continuar el hilo de Durruti…

No de deja continuar el hilo de Durruti, así que lo continuo aquí:
Es verdad, reina, en wikipedia alguien ha escrito:»…muere por una bala de extraña procedencia». Supongo que porque no hay bala más extraña que la que te disparas tú mismo (y sin ayuda de nadie) en la entrepierna. Y no fue un suicidio porque, evidentemente, se hubiese aplicado el cañón en un lugar más efectivo. De ahí viene el nombre del plato castizo «Huevos a la Durruti» (huevos revueltos con perdigones de pimienta y tomate frito).

En caso de emergencia tenga paciencia y coloque…

En caso de emergencia, tenga paciencia y coloque el arcabuz en el tragaluz. Al hacerlo, no olvide ponerse la linterna en la entrepierna. En caso de duda, no amartille el percutor si este no se ha conectado previamente al interruptor. La carga, por salva, es siempre a elección del consumidor: Confeti o espagueti.