Junio

Oh luna silente que los árboles aman y eres sobre el llano dulzura de la sombra o niebla y resonancia en el alma dormida del paisaje.
Todas la rosas de la pálida luna caían, fantasmales, por la ventana abierta de tu cuerpo desnudo.
Estábamos juntos. Después lo he olvidado. (Walt Whitman)
Hazme, divino amor, la lluvia dorada de tus versos.
Limpios son los abismos de la ausencia. Como besos sin aire que no dejan huella. Como miradas que ni rastro dejan. Como la pena.
Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
A los pies que idolatro desplegada, Mano al fin de madurez inesperada, Otro rebelde henchido de mirada Repicará la carne desgarrada.
Como estrellas fugaces, todos los sueños se rompen. Fin?
Quiero aprender tu piel como mapa de un tesoro imposible, escondido en la isla de los sueños, en la playa arenosa de tus días, en tu mar.
El polvo sometido iza sus llamas, conteniendo de luz sólo las formas. Las fúlgidas espinas de mis lágrimas tristes sonríen a tus ojos.
Cerebro hueco: vergel de perversiones debajo del sombrero.
Acaríciame como la suave y fresca sombra de junio.
El amor eterno es inconcluso.

Marzo

¿Destino? ¿Almas gemelas? ¿Amor verdadero? ¿Aún vives en la Edad Media?
Se llenó el cosmos de preguntas y quisimos responderlas a todas. No hay respuestas. Sólo preguntas. Sólo el vacío nos inunda.
El problema es que no hay tiempo para todos los «Tú». Y no todos los versos son de mármol, ni todos los pensamientos son pájaros.
El roce de tu piel es como brisa fresca de verano. El brillo de tus ojos como el amanecer de un niño. Eres todo poesía en mi recuerdo.
El goteo de luz de su mirada. Los profundos mares de su ausencia. La limosna de la yema de sus dedos. Los silencios oscuros de sus labios.
Rozar tu piel y no alcanzarte es espejismo de locura. Y respirar el aire que respiras es como el fuego del desierto que me abrasa.
Las penas flotan por ti en el mar de la distancia incomprensible y en el oscuro bosque de la ausencia como infinita niebla.
Si amas la rosa en su frescura, aprenderás a amarla ya seca y marchita.
Moriré de pena sin tu amor.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tú.
Inalcanzable como una estrella, tan distante como el fondo del mar, invisible como el aire, prácticamente nada…
El esperpento de un esperpento es la realidad.
Son fríos los cuchillos del amor como frío es el viento de esta tarde.
No me sigas, no. No me sigas si no has venido a quedarte. Sólo el que se queda puede llenar el vacío… …para siempre.
Qué bello el infinito abismo, oscuro y limpio como la muerte…
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Vosotros que admiráis la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¿Qué sabéis de belleza y de dolor?
Se apagó el cigarro del día y para siempre será el cadáver y las cenizas de un poema. (A Leopoldo María Panero)
Quiero besar la luna en tus labios.
Tus labios tienen hoy brillo de luna.
La melancolía es el arpa del corazón acorazado.
Ama. Todo lo demás es etcétera.
Mi destino es ser quien soy. ¿Se ha terminado el camino?
Se llenó de tristeza el ojo enamorado, se llenó de amor el ojo triste.

Febrero

Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
A Paco de Lucía: Corazón flamenco, honda guitarra, embrujo de mujer, soul de Andalucía.
Este desierto sin fin sólo me muestra el espejismo de un amor verdadero.
Para llorar no necesito la cebolla si te tengo a ti.
Ya de tus ojos, oasis Ya de tus labios, desierto O ya de tus manos, cielo.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Luna, labio del cielo besado por el sol.
Mi alma en llamas, hora dorada, por tu luz crepuscular horadada.
Hacerle el amor a tu sonrisa, acariciar despacio tu silencio.
Cuando aprendes a ser princesa todo el mundo quiere ser súbdito.
A las olas, alas de amor a mar.
Se Dilatan Se Deleitan Se Delatan Tus Pupilas
Amarse para siempre en un instante eterno.
Cada mirada pertenece al que la mira.
Unas veces se ama y otras se aprende.
Dispara tus besos y róbame.
La mejor frase de amor es la que no se dice.
Si encajan nuestros cuerpos quizás te empotre el alma.
Hay miradas que enamoran y palabras que lo desmienten.
Deshazme el amor.
Y ahora os dejo, que tengo que inventar la bomba erotónica.
Necesito un brochazo de amor!
Me conquistó tu mirada y tu sonrisa, ya es hora de que me conquisten tus abrazos y besos.
Me asomo al profundo pozo de sus ojos negros para gritarle pero nadie responde.
¿Fui yo tu princesa? Apenas fui un suspiro, Un cruce de miradas. Tan sólo fue eso.
Amor por despecho tras amor de pecho.
Murió habiendo abrazado sólo sueños.
Recomiendo leerme en la intimidad de los abrazos eléctricos…
Ya no son latidos, son balas explosivas…
No quiero volver, no quiero olvidar…
Oculto tu amor en un poema que nadie leerá.
Si el amor se marchita, endurece sus espinas.
Sí… cada mirada, cada beso, cada caricia, cada palabra, cada sonrisa, cada abrazo… son necesarios. Todo lo demás sobra.
Madurar es aceptar la derrota, la humillación y la ofensa.
¿Cómo puedes tener alma si no tienes sonrisa?
Si vienes a buscarme, te acompaño encantada.
Aún busco los contornos de tu rostro, las suaves orillas de tus dedos, el alado sabor de los besos que nunca nos dimos, tu trémulo rubor…
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
«Querer» nunca fue sinónimo de «que te quieran».
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Besos: droga de la claridad.
No soporto la mediocridad.
Quiero un amor que haga daño.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Tal vez un día me vea reflejada en tus labios, en tu sonrisa, en tus besos.
El amor es tan ilusorio como los fantasmas.
Lee mi piel en la intimidad en tono grave y musical con la rotundidad de las olas espumadas que rompen en tus brazos galantes.
Nunca los besos fueron gratis, siempre los paga el desamor.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor es como las olas del mar, a veces calmachicha, otras tsunami y casi siempre una marejadilla.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces «te quiero».
Cartero: un amor en cada puerta.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Llévate lejos este amor, donde el sol lo abrase y fortalezca…
Eres daltónico para mi amor.
Todo está en contra de un amor a destiempo.
Después del primer amor, todos son prescindibles.
Magia, locura, amor… abre la puerta…
Hay tiempos en que los besos dan sapos y otros en los que dan amores.
Como la luna sin luz y como el viento sin aire.
El tiempo es un canalla, ni sumiso a la brisa de la pasión, anega los sueños de estrellas negras.
El primer sueño ¿realmente importa? No hay golondrinas hoy como la sombra. Besa y sigue remando.
Olas de seda, perfume de la higuera entre tus labios, el ruido de las olas por el aire abortado: tu te desnudas luna de sangre…

Primeras noticias de Trhea

Hola, soy Alexa Smith McAll, nací en Cambridge el día de año nuevo de 2002, aunque casi recién nacida mis padres se trasladaron a Granada en el sur de la Península Ibérica. Descubrí Trhea el 31 de diciembre del año 2002, justo un año después de mi nacimiento. Desde entonces se ha convertido en una obsesión. He viajado infinidad de veces allí. Cada vez que lo hago descubro nuevas e increíbles cosas que quiero contarles aquí. Voy a intentar ser sistemática aunque no se si lo conseguiré, pues es un mundo inclasificable a cuyos lugares y personajes he tenido que etiquetar de alguna forma que fuera memorable para mi. En la “Geografía de Trhea” haré la descripción de los lugares que he podido observar y en “Historias de Trhea”, lo que he vivido en mis viajes.

AIN
Llamo así a todo lo que no es Trhea, es decir, a este lado del universo que todos conocemos. Probablemente de este lado sepáis mucho más que yo.

AIN SOPH
Este es el límite o la frontera de nuestro mundo con Trhea. Saltándolo entras en ella y recorriendo esta especie de piel que la rodea puedes llegar a cualquier parte de nuestro universo en muy poco tiempo, en milisegundos. Es sencillo y no duele.

Ahora todo es noche. El gran teatro de La Zaranda

Hay muchos tipos de teatro. Hay también, expresado de forma simplista, teatro bueno y teatro malo. Y más allá de las definiciones o categorizaciones fáciles, nos encontramos en contadas ocasiones con la esencia del teatro, con el espíritu de lo teatral como acto de liturgia, aquello que algún creador denominó el teatro sagrado, y al que solo unos pocos pueden acceder, pues es un territorio en el que no entran en juego los recursos efectistas, las vanidades de directores de escena o dramaturgos que necesitan colocarse por encima del propio acto creador, ni las piruetas exhibicionistas de aquellos que, incapaces de entender el texto teatral, tanto el literario como el espectacular, se dedican a encubrir su falta de preparación intelectual y artística y su impericia de artesanos con posicionamientos escénicos vacíos de contenido. El gran teatro solo está al alcance de unos pocos sabios, que, paradójicamente, en este país, y en otros de nuestro entorno mediterráneo, suelen ser recluidos al olvido, obligados a vivir en la oscuridad, a enfrentarse al exilio de los creadores en su propia tierra, porque son molestos para los mediocres burócratas que ostentan un mínimo poder, porque resultan incómodos por su capacidad crítica y su clarividencia para destapar la inmundicia de una sociedad cada vez más ignorante, más entregada al gesto superfluo y al postureo de las redes asociales, que se fotografía ante la imagen vanidosa de su yo vacío de ideas y contenidos y que ni siquiera se plantea, porque no puede o no sabe, en ningún caso porque no se atreve, quién es ese yo que pone morritos en Instagram mientras se fotografía en un teatro fingiendo que ve, porque tampoco saben que el teatro es el arte de ver, de verse viendo.
Pocas veces ya me estremezco en un teatro, y mucho menos se me pone la piel de gallina como me sucedió ayer viendo Ahora todo es noche, el espectáculo de La Zaranda, que no es una obra más, es un jalón en su carrera y en el teatro español, por su intensidad, su autenticidad, su hermosura artística, teatral, pictórica, por su profundidad simple, y por ser un auténtico canto a la esencia del teatro. En Ahora todo es noche late como nunca el espíritu del gran Juan Sánchez, desde el recuerdo, pero no desde la nostalgia, y brilla como en sus mejores momentos, que no han sido pocos, el texto de Calonge, el trazo sabio, pictórico, teatral, rítmico, de Paco el de La Zaranda, y la inigualable interpretación del propio Francisco Sánchez, de Enrique Bustos y de Gaspar Campuzano. Auténtico teatro que sale de las tripas, del alma misma de gente que no solo ama el teatro sino que son la reencarnación del teatro mismo. Y ya no son, desde su inestable atalaya, de la Andalucía baja, ni de la España mediana, ni siquiera como se califican ahora de ninguna parte, como terminan siendo los cómicos auténticos, ahora son ya de todas partes, ahora son patrimonio teatral de la humanidad.
Quien quiera acercarse a la comprensión del auténtico teatro, no se pierda este espectáculo de La Zaranda, Ahora todo es noche, del 19 al 29 de abril en el Teatro Español de Madrid.

Javier Bravo

Nefastissimus

guadaña que le alarga
de regalo forzoso
sobre el héroe primero
qué hacer con lo que vivo?
ley rige el cruel tablero
labor será quimera
me rodea su presencia
la orilla que sutura
dudando en el alero
que todavía excitada
alegre pulse un verso
la lluvia no era suave
a las esferas del seis
viste letal esencia
lo que me estás pidiendo
al muro encaramada
ensalza al que se inclina
miradas de serpiente
sólo quedó poesía
como duna que emerge
desteje incertidumbres
por nácar irisado
de fraterna indolencia
de los carros ajenos
acaso es el destino
por todo su dinero
como labio ligero
por los pelos aferra
publicamos primero
infunde nuevo fuero
con labia laborable
mas tus deseos no valen
se extiende el derrotero
oculto en la sentina
extraiganle a los mares
bella hasta en la demencia
porque en lo impropio nada
de ti me ha hecho sincero
de la rabia indomable
sangre que se detiene
de unidad, qué profunda
o tú o lo venidero
pezones de estricnina
si sólo fuera helada
viles o repelentes
alusión a la fiebre
no inventó la carencia
del estado latente
memoria que imagina
amarga piel besada
madre tan submarina
el malestar hechizo
dando un sentido nuevo
que primero recuerde
hermano que ama a hermano
alarga un huso ausente
el pan que no germina
en franca disciplina
hay que darle en el pecho
lo distinto es hermoso
solo en las negaciones
no está en venta el paisaje
atroces días mudos
sonriendo indulgente
más no se difumina
mis sueños de clemencia
cabeza es espantosa
tornase en aguacero
por paradoja, el río
haciéndome a mí pobre
cabeza que, postrera
bullente el hormiguero
agonizan muchachos
de los oscuros tiempos
reverdece en afluente
mayo, dolor, morfina
la gota suspendida
también piel insurgente
nuestros sueños imberbes
linde o flujo voraz
imposible aguacero
nuestros sueños deciden
la luz que ríe y declina
límite, umbral, paso postrero
latente en la neblina
por nuevo derrotero
rodeada de ausencia
quiero que ya lo sepas
me pregunto intrigado
su figura esplendente
bajo un cielo infinito
mi casa silenciosa
conjugando los verbos
por qué se equivocaba
el alma ya es certera
no corran por las playas
hasta en el desespero
que avanza cual la sed
con gurús sin solvencia
buscaba en sus calores
tus labios que se cierran
por huir de lo adyacente
la fuente que bebiste
que al fin estalla el gesto
en similar secuencia
en el gran laberinto
tenebrosa conciencia
que jamás se termina
agotó mi paciencia
con más fiebre termina
mezclándose en tus venas
pateras y decencia
libre y vital me hermano
todo texto indolente
con rigor que se instala
la ecuación sea servida
acercarse, con prisa
tan fugaz cual esquina
un temblor que se inicia
da pie a la disidencia
sangre que riega el torso
radical risa alpina
de cuerpo lastimero
criatura más salvaje
el ritmo de las olas
materia o carne muerta
se encara codiciosa
por temor al intruso
lo que en ti más quiero
con manto de guerrero
sube por la pendiente
igual que una pechina
hallé solo su inquina
llega el común hastío
si tanto la quería
esparce el fruto amargo
lo que de ti más quiero
sangre que niega al corso
que todavía conservo
acaso es el damero
beneficencia ciega
y un orgasmo truncado
como siempre dañina
agotada la ciencia
ingente y laborioso
del tarro nunca abierto
tras quienes les dominan
o indiferente o bella
deviene la conciencia
el hundido rebaño
agostó mi potencia
cometió con esmero
ofensa se contagia
demandando obediencia
por las fiestas Lunares
un alma tan mezquina
pues ella enfrenta al sol
por qué no yace entera
huyen vanos y alados
en forma de aguacero
de semblante inocente