La heredera de «El escarabajo»

El libro vino a sus manos. El libro -El escarabajo- la eligió. Decidió que ya era hora de pasar a otra propietaria y la escogió a ella. Había obrado de nuevo la magia de su antiquísimo hechizo. Su ancestral sortilegio. La taumatúrgica transmisión de sus profanos y ocultos poderes.

La reina de las joyas encontró su nueva y digna Heredera. Y los prodigios pronto empezaron a obrar. Aquel talismán egipcio creado para la reina Nefertari, que ahora estaba en posesión de su nueva reina, tras tres mil trescientos treinta y tres años de peripecias, cuyas últimas propietarias habían sido Catalina de Aragón, Olympe de Gouges, Ada Lovelace, Maria Salomea Sklodowska, Amelia Earhart, Carlota Corday, Manuela Malasaña, Emilia Pardo Bazán, Clara Campoamor, Victoria Kent, Rosa Parks, Valentina Tereshkova, Dian Fossey y Rita Levi-Montalcini, llegaba a las delicadas manos de la pintora Diana Sonner.

Hacía tiempo que El Escarabajo había dejado de ser una pieza de suprema joyería para convertirse en otros objetos, no menos preciosos y cargados del mismo poder simbólico de su originaria y metamórfica joya, de la profana transustanciación de su materia primigenia, de su proteica existencia. Bajo su nueva forma se iniciaba un ciclo de florecimiento plástico sin precedentes. Pero nada de esto era ni lejanamente sospechado por su recién estrenada dueña que, ignorante de lo que había de acontecer, empezaba a leer aquellas enigmáticas líneas: «Hacía un mes que navegábamos» y que debían acabar con la invocación del divino nombre de la reina Nerfertari.

Laberintos delusorios /1

La Aventura termina aquí. El camino apenas acaba de empezar. La Tierra se encuentra arrasada, plana, gélida. No se encuentra nadie en el camino. El Desierto se extiende mucho más allá de lo que nuestra vista puede alcanzar. Se elevan en la inmensidad vacía unos picos oscuros que no anuncian mejores jornadas. Un duende burlón tira tu cetro y tu túnica y recoge una flor. El hombre cavernoso. Momento del tiempo oscuro, espacio intergaláctico. Primera edad. El anciano estaba frente a las puertas de su hermoso palacio… en estado de tétrica penuria, la caverna hambrienta, con su estriada garganta, avanzó hacia el norte en cerradas espirales… Unas escaleras de caracol descienden a los abismos, entrar en ella es hacerse cada vez más pequeños, en consonancia con una espiral que se cierra. Desde nuestro punto de vista, somos iguales, pero desde fuera somos cada vez más pequeños. En su centro crecen unas flores amarillas sobre el verdín luminoso y fresco. Nuestra vista se obnubila con las ilusiones ópticas que nos provoca una tenebrosa y letárgica dicha en los planetas desiertos. La casa acoge a los divergentes. La costa está silenciosa, las praderas desfallecen, las sombras se extienden. Laberintos delusorios otra vez. Atravesamos las emanaciones y entramos en los laberintos delusorios. La claridad y el silencio se apoderan de los eternamente huidos… si crees ir recto, nada más lejos de la verdad. Vagas día y noche… por los planetas desiertos. El palacio es sólo un reflejo en el agua ondulante, neutrones de fusión atraviesan la atmósfera, haciendo aún más irreal el paisaje de verdes árboles y un cielo de azules ondas. La puerta está cerrada y las columnas, antes rectas y colosales parecen salomónicas, endebles, barrocas. Una balaustrada parece la dentadura del paisaje. Sobre su cima, la estatua parece clamar al cielo, cuando antes parecía imperiosa y altiva, dos copas negras culminan sus flancos, extasiadas en la contemplación.

Recuerdo de la Navidad futura

Una mujer canosa es vista junto a la ventana de un viejo salón de una casa de pueblo. Es a primeros de noviembre por la tarde. Una caldera de calefacción ruge como un león hambriento. Oye, chico (siempre me llama así), tenemos que hacer tartas, muchas tartas. Trae tu carro, me dice. Lo miro y con desgana mi perro, Karko, adivina que tiene que levantarse del carro. Se viene a mi lado y me mira. Qué hacemos ahora, parece querer decirme. Vamos, le digo.

Tenemos ya todas las gavillas recogidas y esperando en la cocina. Karko se relame. Yo salivo también pero no recibo nada. No puedes comértelas todas antes de haber empezado, me dice.

Lince

BODOS
¡Es un lince blanco!
BODOS
¡Deja de morderle o te arreo un batacazo!
Le asesta un bastonazo al lince y este deja de morderle.
GHÍMEL
!El loco es el comodín, el microcosmo, el resumen de todo en todo! ¡Qué estúpida he sido!
TAU
Basta de discusiones ¿Pero qué es eso que dices? ¿Quieres explicarte?
LINCE, volviendo a su agitación
Oh, sí, sí, El Alicor. Sin el se instaura el Mal y sus siete señales.
TAU
¿Alicor? ¿Señales?
GHÍMEL
Un cuerno.
TAU
¡Al cuerno tú!
BODOS
¿Qué señales son esas?
LINCE
La imperfección del círculo del sol.
La desprotección de la mujer.
El castigo de los opresores a los oprimidos.
La liberación de los gigantes.
El encantamiento de los habitantes del reino.
La destrucción de los bienhechores y de los animales benéficos.
TAU con ironía
¡Estamos perdidos!
GHÍMEL
Sí. Tenemos que encontrarlo o estaremos perdidos para siempre.
TAU con ironía
¡El centro del universo se tambalea, ya empiezo a sentirlo en mis pezuñas!
BODOS
Tranquilos, tranquilos.
GHÍMEL le cuenta el ataque y el lince el robo de El Alicor. Le piden ayuda. TAU se hace el loco, y no cree poder ayudarles. Todos tratan desesperadamente de escapar del desierto.
LINCE
Y nosotros perdidos en este desierto sin poder hacer nada.
BODOS
Nosotros necesitamos reparar nuestra nave, y vosotros buscar esa cosa.
TAU
Todos tenemos problemas ¿No podríamos ayudarnos, lince?
LINCE
Ya estamos menospreciando a los de mi especie. He dicho que me llamo TAU, no lince. Los linces también podemos ayudar, especialmente los que hablamos.
BODOS
Seguro.
TAU
Sólo te ayudaré si me lo pides por favor.
GHÍMEL
Por favor, por favor, TAU.
TAU
Vale, vale… Está bien… Os acompañaré ¿A dónde vamos?
BODOS
Podemos ir a la ciudad más próxima para buscar ayuda.
TAU
¿Ciudad? ¿Próxima? ¿Pero de dónde has salido? La única ciudad que conozco es Tipharet y no está precisamente cerca.
BODOS
Oh, no. No llegaríamos nunca sin nuestra nave.
GHÍMEL
Lo primero es salir de este infernal desierto.

INT. CÁRCEL

Unas mazmorras en una cárcel. Hay un trono estable y macizo. Hay también una balanza, un carnero, una saeta, un pez, un arpa, un cangrejo, un jarro y una madre que está amamantando un niño. KAPH, una mujer en actitud frontal y simétrica con una túnica roja y un manto azul que sostiene en una mano la balanza y en la otra una espada, lleva una corona con florones en forma de hierro de lanza. Goteras. Balidos de carnero, música de arpa, llantos de niño.
El joven TAU, mientras busca a los Detritor para hacer justicia y acabar con ellos, es encarcelado pero consigue escapar.
Peligros. Amigos y enemigos.
En la cárcel, piden justicia a KAPH RE, mujer severa, justiciera y vengativa, la justicia, equilibrio, serenidad, que diplomáticamente se la niega y les acompaña a la ciudad.
¿Vienes al juicio terrenal para acusar o como acusado?
Si has robado o violado, serás encarcelado.
Tienes que intentar escapar.
En otro caso puedes tu acusarles a ellos.
Tienes que pasar la prueba de fuego de la justicia.
Una elección que delatará tus instintos capitales.
La justicia es administrada por KAPH, la madre de CHETH.
Estancia en la cárcel.
KAPH
En nombre de la justicia, quedas detenido, juzgado y absuelto o condenado según tus obras.
Jugar al zodiaco octonario de los protoindios supone aceptar la prueba de fuego.
Los elementos del mismo son los testigos, jueces y verdugos de KAPH.

Satánica

TAU entra en un recinto lleno de políticos, militares y terroristas. SATANÁS, un Detritor con alas de buitre, una cota de mallas roja como un crustáceo y pelo en la cara de ojos crueles, les castiga iracundo.
SATANÁS
¡Largo de mi vista, rata beata!
Le fallan los poderes, TAU se ríe a carcajadas pero al tropezar le consigue convertir en crustáceo con un pequeño rayo.
A TAU le crece el pelo por todo el cuerpo y se le ponen los ojos rojos y saltones.

Que no te timen: El negocio de las suscripciones en la App Store

El negocio de las suscripciones en la App Store facturó el año pasado 10.600 millones de dólares y se estima que para el año 2022 esta cifra ascienda a 75.700 millones. No obstante, existen multitud de empresas que no han dudado en aprovecharse de este sistema de negocio tan lucrativo, a menudo, incorporando unas prácticas basadas en engaños y triquiñuelas, un tanto cuestionables desde el punto de vista ético y moral.

En este artículo, queremos adentrarnos dentro de la App Store para descubrir cuáles son las prácticas empleadas por estas aplicaciones, cómo consiguen engañar al cliente y cuánto consiguen obtener de beneficio empleando estas tácticas.

Así pues, nos pusimos manos a la obra y empezamos a enfocar nuestra investigación en ciertas aplicaciones gratuitas, con gran número de descargas y valoraciones, y con unas estimaciones de ingresos bastante altas. Estas fueron algunas de estas aplicaciones que nos llamaron la atención:

QR CODE SCANNER – Se trata de una aplicación muy conocida que ostenta el puesto número 8 en la lista Top de aplicaciones de utilidades. La aplicación, a pesar de ser gratuita, facturó el pasado año cerca de 5,3 millones de dólares. ¿Cómo puede una app gratuita facturar más de 5 millones en un año? La respuesta está en el despliegue masivo de anuncios pero, sobre todo, en su plan PRO. Este plan PRO que ofrece la app, añade unas cuantas prestaciones más a la lista a cambio de pagar unos 19,99 dólares al mes. El problema es que, al parecer, la app muestra de manera excesiva anuncios referentes a la posibilidad de actualizar a la versión de pago, por lo que mucha gente, a veces por error, cae en la trampa de la suscripción y le empiezan a retirar dinero de su cuenta todos los meses.

PHANCED – Consiste en una aplicación que te permite personalizar tus fondos de pantalla preferidos. Perteneciente a la categoría de Foto y Vídeo de la App Store, esta app obtiene cada mes aproximadamente un millón de descargas. Cuando abrimos la app, después de haberla comprado de forma gratuita, nos encontramos con una sorpresa un tanto inesperada: un anuncio que ocupa toda la pantalla donde aparecen dos botones: uno de ellos nos permite utilizar la app durante 3 días gratis para después pagar 13,49 euros por semana; el otro nos permite actualizar la aplicación de manera instantánea durante 12 meses por 77,99 euros. Esto nos hace pensar que esta aplicación, abierta al público de forma totalmente gratuita, está diseñada para que la gente acabe pagando 80 euros al año por utilizarla. Cuando empezamos a utilizar la app, podemos reafirmar lo antes dicho: más de la mitad de las plantillas nos exigen que paguemos por la actualización. Puede parecer una práctica abusiva pero que permite embolsarse a sus fundadores más de 500 mil dólares en ingresos por mes.

“Es una trampa para despistados, si le das a «Probar» al cabo de 3 días te renovaran una suscripción de 13€ por semana. Es engaña bobos.”

“Carísimo. Obliga a suscribirse para lanzar la versión de prueba. Además, en esa versión no se puede probar nada. Un engaño.”

PHOTABLE – Photable es otra de estas aplicaciones que ha sabido exprimir al máximo el potencial de los sistemas de suscripción en la App Store. Esta app, después de una intensa campaña de publicidad llevada a cabo en distintas redes sociales ha conseguido escalar en las listas hasta colocarse en el top 50 de las apps de foto y vídeo más descargadas de la App Store. Se trata de un editor de imágenes que permite retocar tus fotos: cambiar el color de tu piel, añadirte barba, tatuajes o unos abdominales y pectorales bien marcados. Esta app, no solo realiza sus retoques con una calidad que deja mucho que desear, sino que para disfrutar de gran parte de sus prestaciones necesitas actualizar la app, es decir, tienes que pagar una suscripción de 75 euros al año. Los ingresos que generaron esta aplicación (unos 5 millones de dólares en un año) muestran lo lucrativa que puede llegar a convertirse esta actividad.

“Todos los meses me cobran 5 euros sin haberme subscrito ni nada y ahora no se como quitarlo”

“No dejan ni probar, es un engaño, tienes que pagar para poder usarla, te dejan 3 días de prueba o eso dicen y seguro que es para que se te olvide y cobrarte, un engaño”

Otras aplicaciones gratuitas que han conseguido amasar grandes beneficios en el pasado mes, teniendo como principal fuente de ingresos las suscripciones de pago, son:

PicsArt Editor de Fotos (2 millones de dólares) Foto y Vídeo

Facetune2: Editor de Selfies (2 millones de dólares) Foto y Vídeo

Tu Creador de Avatares / Zmoji (1 millón de dólares) Utilidades

InstaSize – Editor de Fotos (1 millón de dólares) Foto y Vídeo

-Whatsit – Traductor (400 mil dólares) Utilidades

Avast SecureLine VPN (200 mil dólares) Utilidades

Moji Edit – Emoji Yourself (20 mil dólares) Utilidades

Como puedes observar, la mayoría de ejemplos se encuentran en las categorías de “Foto y Vídeo” y “Utilidades”. Las cantidades entre paréntesis muestran los ingresos estimados en el mes de septiembre, según datos proporcionados por Sensor Tower.

Otro de los temas que han causado una gran controversia entre los usuarios de la App Store es la dificultad que supone cancelar las suscripciones. A diferencia de la Play Store de Android, donde el usuario puede ver las suscripciones activas por las cuales está pagando desde la propia tienda, en la App Store hay que seguir un procedimiento un poco más costoso: tendrá que entrar en Ajustes, pinchar la opción «iTunes Store y App Store», entrar en el enlace donde pone su ID de Apple y, seguidamente, darle a la opción «Ver ID de Apple». Una vez que hayamos entrado, nos aparecerá una nueva pantalla con un apartado que pone «Suscripciones».

Como podemos ver, aunque Apple claramente denuncia cualquier actividad fraudulenta relacionada con la oferta de suscripciones e insiste en que las aplicaciones sean claras a la hora de indicar su gama de precios, la App Store sigue dando cobijo a muchas apps que obtienen grandes beneficios de formas un tanto cuestionables. Tendremos que ver ahora si la compañía de Cupertino decide comenzar un proceso de revisión de todas estas aplicaciones y si introduce nuevos métodos para que el cliente pueda, de una manera mucho más intuitiva, estar al tanto de sus suscripciones de pago y denunciar estos casos. Si esto no es así, más y más gente seguirá cayendo en estos engaños y la App Store perderá gran parte del prestigio ganado entre sus usuarios.

Fuentes: Techcrunch | Sensor Tower | Forbes

CONFESIONES 14. Círculo de piedra

bruto nuevo pereza volver playas novelas lóbrego hemos trabajar sofismas atacando ambos cólera minuto oyen encantamientos desmenuzar tristemente desgracia egoísmo sienes hacía cuadrado arrastraba terrenal tiranos ellas millones poseo círculo de piedra innoble avellanos caen piedra pondrían tiene rebaños prohibían explosión brazos enorme reino ahorrará conoceré trabajo canciones torpeza quemadores paciencia muchas éxtasis somos guardarse traer preciosos músicas cuántas suspiros marchado misma logré terror cirios

Nefastissimus

guadaña que le alarga
de regalo forzoso
sobre el héroe primero
qué hacer con lo que vivo?
ley rige el cruel tablero
labor será quimera
me rodea su presencia
la orilla que sutura
dudando en el alero
que todavía excitada
alegre pulse un verso
la lluvia no era suave
a las esferas del seis
viste letal esencia
lo que me estás pidiendo
al muro encaramada
ensalza al que se inclina
miradas de serpiente
sólo quedó poesía
como duna que emerge
desteje incertidumbres
por nácar irisado
de fraterna indolencia
de los carros ajenos
acaso es el destino
por todo su dinero
como labio ligero
por los pelos aferra
publicamos primero
infunde nuevo fuero
con labia laborable
mas tus deseos no valen
se extiende el derrotero
oculto en la sentina
extraiganle a los mares
bella hasta en la demencia
porque en lo impropio nada
de ti me ha hecho sincero
de la rabia indomable
sangre que se detiene
de unidad, qué profunda
o tú o lo venidero
pezones de estricnina
si sólo fuera helada
viles o repelentes
alusión a la fiebre
no inventó la carencia
del estado latente
memoria que imagina
amarga piel besada
madre tan submarina
el malestar hechizo
dando un sentido nuevo
que primero recuerde
hermano que ama a hermano
alarga un huso ausente
el pan que no germina
en franca disciplina
hay que darle en el pecho
lo distinto es hermoso
solo en las negaciones
no está en venta el paisaje
atroces días mudos
sonriendo indulgente
más no se difumina
mis sueños de clemencia
cabeza es espantosa
tornase en aguacero
por paradoja, el río
haciéndome a mí pobre
cabeza que, postrera
bullente el hormiguero
agonizan muchachos
de los oscuros tiempos
reverdece en afluente
mayo, dolor, morfina
la gota suspendida
también piel insurgente
nuestros sueños imberbes
linde o flujo voraz
imposible aguacero
nuestros sueños deciden
la luz que ríe y declina
límite, umbral, paso postrero
latente en la neblina
por nuevo derrotero
rodeada de ausencia
quiero que ya lo sepas
me pregunto intrigado
su figura esplendente
bajo un cielo infinito
mi casa silenciosa
conjugando los verbos
por qué se equivocaba
el alma ya es certera
no corran por las playas
hasta en el desespero
que avanza cual la sed
con gurús sin solvencia
buscaba en sus calores
tus labios que se cierran
por huir de lo adyacente
la fuente que bebiste
que al fin estalla el gesto
en similar secuencia
en el gran laberinto
tenebrosa conciencia
que jamás se termina
agotó mi paciencia
con más fiebre termina
mezclándose en tus venas
pateras y decencia
libre y vital me hermano
todo texto indolente
con rigor que se instala
la ecuación sea servida
acercarse, con prisa
tan fugaz cual esquina
un temblor que se inicia
da pie a la disidencia
sangre que riega el torso
radical risa alpina
de cuerpo lastimero
criatura más salvaje
el ritmo de las olas
materia o carne muerta
se encara codiciosa
por temor al intruso
lo que en ti más quiero
con manto de guerrero
sube por la pendiente
igual que una pechina
hallé solo su inquina
llega el común hastío
si tanto la quería
esparce el fruto amargo
lo que de ti más quiero
sangre que niega al corso
que todavía conservo
acaso es el damero
beneficencia ciega
y un orgasmo truncado
como siempre dañina
agotada la ciencia
ingente y laborioso
del tarro nunca abierto
tras quienes les dominan
o indiferente o bella
deviene la conciencia
el hundido rebaño
agostó mi potencia
cometió con esmero
ofensa se contagia
demandando obediencia
por las fiestas Lunares
un alma tan mezquina
pues ella enfrenta al sol
por qué no yace entera
huyen vanos y alados
en forma de aguacero
de semblante inocente

PANDEMONIA

Recuerdo aquel voluptuoso verano del año que pasé viviendo con mi abuelo, en el que se disiparon todos mis problemas. Venus me era favorable y mis uñas abiertas arañaban el día desde el amanecer hasta la tarde. Mis sueños eran azules y yo besaba hasta el centro de las sombras. El calor del sol, el silencio de la ciudad, el color de las sábanas… crepitaban en mi salvaje cabeza, en mis hasta entonces, desiertos pezones, ahora en llamas. La desnudez de las fiestas, las miradas que lo decían todo, mis montes de mujer arrasados por sus manos y sus ojos… han sido sacralizados por mi imaginación y mi memoria para siempre. Yo era aquel verano la Venus de las sombras.

YO ME BAUTIZO

Un día, no recuerdo cuál, decidí bautizarme yo mismo. Estaba hastiado de que cualesquiera impresentables, empezando por mi padre, pudieran llamarme como les diese la gana a ellos. No señor. No quiero llamarme como los demás elijan, en muchos casos, y gracias al desgraciado nombre de bautismo que eligió mi padre, para burlarse de él, para deformarlo y ridiculizarlo. No señor, me niego a llevar esa cruz. Yo soy libre, puedo elegir, puedo bautizarme como a mi me de la gana. Desde entonces tengo el nombre de bautismo que yo me he dado. Y además todos los nombres que me apetezcan, cada día uno, si quiero. A la mierda, podéis llamarme como os de la gana, pero nunca sabréis el nombre con el que yo contestaré hoy. Es mi impostura frente al mundo, frente a todos vosotros.

CAYENDO DEL BURRO

Otra de mis más tempranas experiencias tiene que ver con los burros y los abuelos. A veces no hay diferencia. Yo les tengo el mismo cariño. Para empezar se parecen en algo. Ambas especies son de pelo suave y son tozudos. Y se les quiere, a pesar de todo, se les quiere mucho. Mi memoria guarda una extraña imagen de aquel día porque el porrazo debió ser para dejarle a uno tonto -ahora me explico muchas cosas, la verdad. Yo iba montado en el burro de mi abuelo. No, esta vez no penséis mal, era de verdad su burro, no mi abuelo. Mi abuelo iba andando al lado, yo creo que un poco distraído, pero esto lo supongo, no lo sé. El caso en cuestión es que en menos de un segundo yo di un giro de 180 grados sobre la peluda panza del burro y caí de cabeza sobre el suelo, suelo de piedra y barro, por supuesto. Ni una maldita brizna de hierba había en la calle, como era corriente en los caminos, para almohadillar mi blandito coco de bebé, que aún no tenia bien cerrada la mollera. El rocín de mi abuelo era listo y afortunadamente paró en seco y no me remató con sus pezuñas. Así que, me libre del pateo. El que no pareció librarse del pateo verbal de mi madre fue su suegro, vamos, mi abuelo. «Pero como se le ocurre», «Pa matar al niño», «Está tonto» y en fin todas esas lindezas que se pueden descargar sobre el suegro, cuando la ha liado parda con un despiste y pierde de vista al inquieto mocoso al que le ha tocado cuidar ese aciago y rocinante día. Al parecer todo quedó en un susto. Ya me lo explico, la cara de mi abuelo no volvió a ser la misma, las orejas eran más grandes y peludas cada vez. Suaves y peludas como las de un platerillo silvestre. Y mi cabeza siempre ha conservado un promontorio en su cenit, duro como un ariete.

MARATÓN DE SUEÑOS

Cuando por fin la humanidad entendió que la realidad había que dejarla, no tocarla, que nada cambiaría para bien de todas formas, que nada sería como esperábamos, el físico teórico expuso su gran teoría, de nuevo, ante el auditorio mundial, que seguía la retransmisión desde todos los rincones del planeta, mediante el InterSphere.
El rico Monopol, patrocinador de todo, que también entendió que su gran riqueza tampoco servía para poseer el mundo, que en realidad, aunque todo el globo terráqueo estuviera a su nombre y le perteneciese por completo, la verdad es que ni siquiera lo que tenía cerca y a su lado le pertenecía, pues ni siquiera su perro le pertenecía, y había muerto, a pesar de los tres mil cirujanos que intentaron revivirlo.
InterSphere estaba conectado globalmente, todos habían sido sometidos a él. El físico comenzó su discurso y todos lo escuchamos subyugados. Después de una larga demostración, que nadie entendió pero que según los más sabios, era incontestable, infalsable, definitiva… concluyó su teoría diciendo: así pues no podemos cambiar el mundo, ni poseerlo, sólo podemos soñarlo, sin tocarlo siquiera, Monopol tendrá que soñar su perro, y todo el que de verdad quiera poseer algo debe únicamente soñarlo.
Fue entonces cuando a Monopol se le ocurrió organizar las Olimpiadas Oníricas Mundiales, cuya prueba reina sería un Maratón de sueños. Se soñó una mascota, se soñaron las diferentes pruebas olímpicas, se soñaron los equipos, los deportes, los símbolos, los kilómetros de sueños que había que hacer, se soñaron las diferentes pruebas y carreras oníricas, se soñaron por supuesto los diferentes estadios, las competiciones, las medallas. Todo era soñado cada día de nuevo. Milimétricamente soñado hasta el más mínimo detalle, incluidas todas las pesadillas dantescas de algunos recalcitrantes. Todo el mundo tuvo su prueba, su sueño o pesadilla exclusivos.
Y entonces ocurrió el milagro, la realidad dejó de pertenecer a nadie, ni siquiera a Monopol, pero los sueños pertenecían a todos. Por fin se hizo justicia: cada uno tenía lo que era suyo. Los sueños nos pertenecían, la realidad no. Al cabo de pocos años de sólo soñar, la naturaleza empezó a ser generosa, el calentamiento descendió en todo el planeta, los bosques volvieron a crecer, el clima se hizo generoso, el mar estaba recuperado y lleno de vida, las ciudades desaparecieron, la temperatura era tan benigna que no era necesario ni ropa, ni casas, ni transporte… porque todo se soñaba y los sueños eran cada vez más bellos, más perfectos, más armónicos.

El terremoto

El desastre se ha sentido en Japón y parte del casquete polar. Se ha detectado un seísmo de magnitud 55 en la escala de Richter que no ha dejado de temblar hasta esta mañana. El capitán Kirk ha tenido que bajar y enseñar Klingon a la policía. Los japoneses han empezado a hablarlo espontáneamente desde el temblor. Nadie se lo explica. Mister Spock tampoco. El Enterprise se ha quedado en misión permanente. Star Trek es ahora una escuela de idiomas. ¡Qué calor! Este desierto me está matando… No puede ser, otra vez esos espejismos. Ahora me parece ver un gran trozo de hielo, casi como un iceberg, en pleno desierto… y noto la arena fría, muy fría, helada.