un viento cimarrón…

poesía

un viento cimarrón cabalga
como vestigio mudo
tengo que caminar dos mil millas
aprendiendo sin sangre
de pálido gris que me estremece
hasta volver a mi lado del sofá
una fiera serenata
por ti bebe y brinda
no asoma el llanto
viejo lirio del campo
por ahora
nada, corre y vuela
regresa pronto
no importa el nombre
está aquí para quedarse
un audaz banquete de chorlitos
bailando en la calle
esa arena tan hija del mar
ligeros hay que cabalgar
hoy, cuando más joven soy
un himno que suena en lo lejano
otra chica, otro planeta
del arrecife al piélago
alodial
abandona tu sombría opinión
dónde estás?
escucha la música del céfiro
con azulado delirio
en los finales clandestinos
con juventud de mayo
el mundo está dispuesto
asciende vulnerable
serpiente fría del invierno
mi beso cuelga de tu labio
cada tibia mañana
relumbrando en mi cabeza
porque quiero escribir
el lago a donde va el cisne
estoy pensando en ti
incluso la bruja más vieja
se suicida
coreando alegremente
abreva la intemperie
entre las flores muertas
puntual y certeramente
aunque hable solo
una muerte glacial
hinchada vela para un largo viaje
entre la sepultura ciega
te dejas embriagar
capaz de morir sin decibelios
toda la gente lo dice
ardiente
en el estanque quieto
donde suena el eco
versa, ora hasta el infinito
un sol, cuya aurora sonríe
una noche robada
en el enigma de un rincón
comienza a despertarse
la bruma nocturna exhala
un glorioso estruendo mudo
ágil y diligente
se agostó de desidia
sale una rana
en la quinta avenida de neón
el sol era memoria
ni rastro
junto a la charca
en el ebrio verano
entre las cortesanas
penetra su voz hasta la roca
en mi faro perdido
camino solitario
apacible insulario de desdichas
con su ala única de águila
chica furtiva del viernes
aunque ¿quién sabe?
del lado oscuro
víctima de la ebriedad
luce remotamente
un cantar fuera de tono
te abrazo
sin miedo de lavar la herida
en la brisa meditada
según se agita
oh, noble dama
insaciable
más que una sensación
el viento de otoño
ya no me acuerdo
el espejo no aprende nuestro gesto
en el fondo, sin límite
en tu boca aletea
una pandemia del alma es Pandemonia
transeúnte
en el cabaret celeste
la vibrante cigarra
con brisa matinal
mi nube tormentosa de mayo
nube, limusina del cielo
no lo pienses dos veces
dónde o cuándo?
febril sirena de las esferas
angelote con alas
solapante y teatral
mi trueno tras tu rayo
fiel a las migajas de la luna
—y qué?
un insondable río
no tienes que ser lejana estrella
tiene un destello divino
una herida amapola
luz de la hoguera
¿por qué sobre mí?
carajo
replegado en mi estancia
te escribo otra canción?
tiempo de alegría, oh virgen!
ondulando las aguas
en tu cristal solemne
un nuevo mirlo
despioja su camisa
nuestra salvaje foresta
deja que el buen tiempo llegue
un pirata del caribe
en el oscuro camino del astro
la suerte está eyaculada
se dijo alguna vez
en tu regazo
en el vals de un pífano ronco
un sepelio de voz
dulce muchacha del paraíso
feroz es el viento implacable
oscuro cigarro tras caoba café
lóbrego sobre lóbrego
el templo yermo de la duda
en el profundo y ancho azul
mágica mujer de rojo
si se empaña
por el crepúsculo del blues
una sideral región
si los fantasmas duermen
mira la hierba germinar
en un instante
con voz quebrada
si puedes palpitar solitario
ponme un café, lleno de noche
quizás por eso está
la colina de cerezos
para hacer esperar al hombre
lo más seguro salga el sol
una esquiva noche
al nuevo sol
al parecer escapa
el día que llegas al mar
la luna es un mendigo tuerto
¿soy yo esa chica?
con el suspiro de la bruma
se pudre o se renueva?
oh, valquiria
de etéreo simulacro
el sol es un caldero bien fregado
aquel trofeo nebuloso
caen las alas al abismo
parte de ti
—día tras noche—
ríndete al murmullo de la ciudad
una nube sombría y remolona
mejor aún?
lloreando cencellada
más sereno
en un viaje de mil millas
frente a las puertas de la luna
puedo soñar despierto
contra el rompedías
encontré la eternidad
más viva, más desnuda
de la perdición
corazón de cerezo
rezuma olor a madera
más me vuelvo a mirarla
dentro de la sombra caoba
se inclina sobre el cadáver diciendo…
el tiempo corre
amante de Roma
con viento fresco
cae hialino el cristal de nieve
un salvaje día
embiste sin domar
balido tras balada
cabalga de nuevo
conmigo eternamente
no puedo tomarme en serio
nada nos queda
seguramente también
mendigo ciego que murmura
está luciendo suave
indeleble y sublime
un rescoldo estelar
el espejo no entiende nuestra cara
recuerda siempre
un nocturno homenaje
insumisa noche del desierto
para salir de esta estrella
al borde del abismo
en blanco y negro
más…
cae sobre mi
de ausencia desnuda y cenicienta
se ruboriza el piélago
enciende mi peregrina voz
leve y lívidamente
sueño en el desierto
deja tu huella hoy
espera…
sueño del terafante
en voz alta y sonora
—absurdo! demencia!
pones una sonrisa en mi cara
bordado con mi cuerpo
un eco se hizo campo de corales
se anuncia silente
otra embriagadora balada
en un oscuro trueno
mientras hablo sola
no necesita eso
ahora y siempre
otro naufragio
la mente resopla confundida
como judío errante, no tengo precio
sin penas y sin pan
el verano lo viste
en cada historia
silente todavía
no lloro lágrimas
¿alguien puede explicarlo?
una bagatela de violín
día tirado al retrete
del azul lacrimoso
en toda su eternidad
del arrítmico latido
la luna sigue girando
no se acaba el camino
canta hasta el trébol
un nardo lanza al viento
para romper el techo de cristal
mi montón de huesos
con la oblicua mirada del loco
un hombre al piano
se infla optimista
no puede ver tu esencia
el liego abandonado
tiembla en el silencioso paisaje
corcoveando equino
Toda ley humana es una forma de opresión sobre otros.
soy yo quien te escribe
una grave montaña
febril cual mosca cojonera
mira el hervor de su cicuta
salvo en la sombra
de París y Madrid
me pregunto
encontraba otro mar
moldeable de promesas
el universo en su rescoldo
un collar de perlas engarzado
se desmayó de primavera
un día de nieve todo cesa
se pavonea el pisaverdes
sin pensar en el desolado lirio
a sueldo de Moscú
nuestro fuego rezonga
el banquero araña su ábaco
delirescente, azulino
laberintos delusorios
de pereza sufrida
si supiera bailar
la ninfa ya no huye
nadie sabe…
caen las hojas
un ingenio penetrante
lo que todo el mundo dice
esta oscura y densa selva
lo que nos atraviesa
—¡oh, roedores judiciales!
parte de mi
caminando bajo el verde tilo
en un fundido a negro
la cúpula de una nube
herida de los labios
todo mi fuego
aguacero de versos
—¡abrid la ventana
un par de corazones escarlata
tras el verde ciprés
tras vivir y soñar
veo mi palabra perdida
háblame de la ociosa pubertad
sobre el verdor inédito
«allegro ma non troppo»
con sanguino añejo
llora en la lluvia, redundante
jugando al escondite
sólo a veces
pétalo de azahar
… mutis por el fiordo
mi satán desatado
postreramente
sin soñarlo siquiera
crepitando sutil
de tierra y cielo
también llega a su ocaso
Destructor y creador
tan risible como arrogante
el azul que me llena
sin nombre
mas, sin sobresaltos
nuestro amor
cruzar la puerta
sin embargo, oh sin embargo
si anochecen lunas en tu piel
más cerca aún, más cerca
pero di que serás mía
abrázame con fuerza, insensato!
ora interminable
ahora que llueve
sumiso como esclavo
ven a bailar conmigo
ante un vendaval
se convierte en canción
con ceniza de luna
indemne entre el cieno de cloaca
bajo el fuego impetuoso
al emerger de las aguas
gimoteando lluvia
estrella fugaz
amada ninfa
entre penumbra e intemperie
de nieve pegajosa
agradable recuento del latido
en la ladera
con el brillo de un alma brumosa
puede ser poco inteligible
pavimento de tumba
el verano sestea entre mies
con hervor sanguíneo
con lágrima de abril
rebosante de gracia
llueve suavemente
conspirando en el cielo
en el muro con lepra de un siglo
sometiendo a las olas de arena
como vieja armadura oxidada
acaso no es así?
tocaba el saxo
para, gozosos, celebrar el día
¿cómo reparar un corazón roto?
limusina
bacante surgida de mi sombra
amor de verano
mi silencio indolente y cobijado
en el profundo cielo y en el mar
huele a miel y rosa
¡ay la leche!
hay señales en la niebla
contigo siempre
ora breve y fugaz
por el oleaje empecinado
embiste nuestro rostro
con mística ebriedad
qué nos queda?
sombra sin ojos
bebe un vino amargo
¡toma castaña, Pandemonia!
cuando estás aquí
las hormigas arrastran
mi domingo de harápos
con la mítica valquiria
latiendo al unísono
di lo que quieras
pongo una sonrisa en tu boca
vuelo a casa
una palabra que grita
en la ensenada
con herrumbroso atardecer
—las olas están rotas
no se acaba la calle
escarcelante, libre
llueve un raudal de luz
llega otro día
surge siniestramente del naufragio
ninfa del cielo
ondea la nieve su bandera
al volver triunfal
un delusorio suspiro
con párpado de escarcha
niño de escarcha
se disuelve y coagula
a su embrujada hora
de vuelta a la melodía
rescoldo sepultado
cuanto más me alejo
sin azul ni desierto
una nada nadea
no será alcanzable
—la savia no está lejos
un silencio invisible
capitán Cebada
en la caverna
el eco claro de tu voz
su satán, otra vez!
agua llorada que cae
mientras pescas en un río revuelto
semejante a las sendas del mar
nuestro caballo más veloz
te entiendo, hermana
viejo y olvidado amor
si ya no significa nada
el origen de toda actividad
a veinte bajo cero
a veces
al alba y al ocaso
del frío monte al salvaje lago
breve cortejo nupcial
el azul es fácil de amar
radiante por el áureo
mira de cara o de reojo
dios bendiga el blee blop blues
mi candor nativo
lanza sus perlas la tempestad
te entiendo, hermano
mi frente sangrante
rompe las enseñanzas de Orfeo
fascinando sin más
con este swing sombrío
nada puede quedar
incontestable
en mi propia piel
si no hay forma de decir adiós
de estrellas deslunadas
con el humo y ceniza terminales
a remojo del cielo
la sombra mendiga

Cómo NO disfrazarse de Halloween

greguería

Según The Washington Post, Las reglas son bastante simples. Sólo hay tres: no te vistas como la versión muerta de un muerto real; Evita los estereotipos culturales y ofensivos, y por favor, no pintes tu cara blanca con pintura negra o marrón.

  • No te vistas de muerto viviente, tipo PP de Mariano Rajoy o Cospedal
  • No te disfraces de nazi, tipo príncipe Harry
  • No te disfraces de terrorista islámico, tipo Chris Brown
  • No te disfraces de KKzado, tipo Married White
  • No te pintes de negro, tipo Gallardón en Reyes

Si se os ocurre alguna más (seguro que sí) compartirla en nuestro twitter. ;-)

Nefastissimus

greguería, poesía

guadaña que le alarga
de regalo forzoso
sobre el héroe primero
qué hacer con lo que vivo?
ley rige el cruel tablero
labor será quimera
me rodea su presencia
la orilla que sutura
dudando en el alero
que todavía excitada
alegre pulse un verso
la lluvia no era suave
a las esferas del seis
viste letal esencia
lo que me estás pidiendo
al muro encaramada
ensalza al que se inclina
miradas de serpiente
sólo quedó poesía
como duna que emerge
desteje incertidumbres
por nácar irisado
de fraterna indolencia
de los carros ajenos
acaso es el destino
por todo su dinero
como labio ligero
por los pelos aferra
publicamos primero
infunde nuevo fuero
con labia laborable
mas tus deseos no valen
se extiende el derrotero
oculto en la sentina
extraiganle a los mares
bella hasta en la demencia
porque en lo impropio nada
de ti me ha hecho sincero
de la rabia indomable
sangre que se detiene
de unidad, qué profunda
o tú o lo venidero
pezones de estricnina
si sólo fuera helada
viles o repelentes
alusión a la fiebre
no inventó la carencia
del estado latente
memoria que imagina
amarga piel besada
madre tan submarina
el malestar hechizo
dando un sentido nuevo
que primero recuerde
hermano que ama a hermano
alarga un huso ausente
el pan que no germina
en franca disciplina
hay que darle en el pecho
lo distinto es hermoso
solo en las negaciones
no está en venta el paisaje
atroces días mudos
sonriendo indulgente
más no se difumina
mis sueños de clemencia
cabeza es espantosa
tornase en aguacero
por paradoja, el río
haciéndome a mí pobre
cabeza que, postrera
bullente el hormiguero
agonizan muchachos
de los oscuros tiempos
reverdece en afluente
mayo, dolor, morfina
la gota suspendida
también piel insurgente
nuestros sueños imberbes
linde o flujo voraz
imposible aguacero
nuestros sueños deciden
la luz que ríe y declina
límite, umbral, paso postrero
latente en la neblina
por nuevo derrotero
rodeada de ausencia
quiero que ya lo sepas
me pregunto intrigado
su figura esplendente
bajo un cielo infinito
mi casa silenciosa
conjugando los verbos
por qué se equivocaba
el alma ya es certera
no corran por las playas
hasta en el desespero
que avanza cual la sed
con gurús sin solvencia
buscaba en sus calores
tus labios que se cierran
por huir de lo adyacente
la fuente que bebiste
que al fin estalla el gesto
en similar secuencia
en el gran laberinto
tenebrosa conciencia
que jamás se termina
agotó mi paciencia
con más fiebre termina
mezclándose en tus venas
pateras y decencia
libre y vital me hermano
todo texto indolente
con rigor que se instala
la ecuación sea servida
acercarse, con prisa
tan fugaz cual esquina
un temblor que se inicia
da pie a la disidencia
sangre que riega el torso
radical risa alpina
de cuerpo lastimero
criatura más salvaje
el ritmo de las olas
materia o carne muerta
se encara codiciosa
por temor al intruso
lo que en ti más quiero
con manto de guerrero
sube por la pendiente
igual que una pechina
hallé solo su inquina
llega el común hastío
si tanto la quería
esparce el fruto amargo
lo que de ti más quiero
sangre que niega al corso
que todavía conservo
acaso es el damero
beneficencia ciega
y un orgasmo truncado
como siempre dañina
agotada la ciencia
ingente y laborioso
del tarro nunca abierto
tras quienes les dominan
o indiferente o bella
deviene la conciencia
el hundido rebaño
agostó mi potencia
cometió con esmero
ofensa se contagia
demandando obediencia
por las fiestas Lunares
un alma tan mezquina
pues ella enfrenta al sol
por qué no yace entera
huyen vanos y alados
en forma de aguacero
de semblante inocente

SOLVE ET COAGULA

poesía

El polvo del espíritu se coagula,
Dejando sitio
A la purpúrea noche.
El espíritu del polvo se disuelve
En el complaciente
Infinito de los días.
Mujer de ébano,
Entre luces y sombras,
Se adormece sobre
Las rastreras raíces
De una higuera seca y muerta.
Caen los sueños
Como lluvia de otoño
Sobre la pútrida hojarasca.
De su boca infectada chorrean
Espumarajos purulentos
Y ponzoñosos
De sangre verdinegra.
Se ha dormido la eterna juventud
Como una oruga irisada y macilenta.
El ruido de las olas
Llega como un susurro
De pétalos caídos.

Tierra tus pulmones arrasados por las fábricas que…

greguería

Tierra tus pulmones arrasados
por las fábricas que te suplantan
para acabar tu mirada al sol
dejando rastros de vergüenza
y hambre, oprobio entre opulencia de otros
revolcándose en la miseria humana.

Al fin del camino, del tiempo y del lugar
todo pasará
pasará la vida y el color fenecerá
muerta el alma solo quedará el amor
por todos tus confornos, Tierra,
como único resto de verdad.

Salvaje

relato

En la techumbre de la terraza, junto a los cadáveres de mosquitos atrapados por la telaraña, se ha posado una mariposa monarca. Ella también parece muerta, y quizás lo esté. Aunque lo más probable, dada la altura del verano a la que estamos, es que haya encontrado por fin el sitio donde poner sus huevos, al abrigo de la intemperie del otoño y cerca del almacén de cadáveres de mosquitos que la voraz araña se ha preparado para el invierno. Tentada estoy de frustrar los planes de ambas, dado mi natural instinto asesino. Pero recapacito, yo aguardaré, como la araña, a devorar los frescos y jugosos huevos depositados en su abdomen, mientras froto mis élitros con fruicción de mantis que acaba de darse como festín a su amante.

compostura desconocida florido orgía manchada dorada muerta romperé…

greguería

compostura desconocida florido orgía manchada dorada muerta romperé feroz nos tortura armas destino cuánta cristianismo último amiguito miseria primavera espléndidos criaturas hechicerías paciencia infancia nacido vasallos malos bebían todavía encantos cultivamos ajeno decir inspiración calcinados querido sufragios malolientes oigamos empedradas crimen piedras tomado tambores principios cedido entregarme afición innoble escuchad joven ejercítate otorgado sentimientos logro traición juntos charlé

Para hacerse desear de las mujeres

greguería

Tómese el corazón de una paloma virgen y hágase tragar por una víbora: la víbora morirá (jeje) de resultas, a causa del emblema de virtud e inocencia que representa la paloma, al paso que ella lo es de vicio y calumnia (jejeje); muerta la víbora (jejejeje), tómese su cabeza, póngase a secar hasta que no le deje olor, májese entonces en una almirez con doble cantidad de cañamón y tómense los polvos que resulten en un vaso de vino de cuatro años, al que se habrán mezclado algunas gotas de extracto de opio, conocido con el nombre de láudano. Con esto la tez se pone encendida, los labios de color rosa, y todas las mujeres lo desean a uno de cualquiera edad que sea. Esto es infalible y la prueba sale siempre bien con tal que se haga en día y hora conveniente.

(Secretos sacados del libro de Cleopatra)

En la trampilla

greguería

La trampilla estaba cerrada, sin embargo, nadie se ha extrañado de que el Administrador general, a pesar de que no es su costumbre, estuviera por allí. Yo le he saludado amablemente y, debido a la poca simpatía que siempre despierta en mí, me he largado a otra cosa, mariposa.

Mi curiosidad no ha quedado satisfecha. Me he escondido tras los contenedores y he esperado acontecimientos. Algo ocurre aquí. Esto no es normal. ¿A qué viene esa amabilidad en el saludo? Algo oculta tras esa cínica sonrisa.

Y efectivamente, mis sospechas se han confirmado. Ahora llega el Intendente mayor. Está claro que han quedado aquí intencionadamente y no es un encuentro casual, como han pretendido simular. Esto cada vez huele peor. Los dos buitres reunidos. Oveja muerta.

¿Pero como es posible que haya una trampilla de transbordador en un balneario?

EL BOTONES

greguería

La trampilla estaba cerrada, sin embargo, nadie se ha extrañado de que el Administrador general, a pesar de que no es su costumbre, estuviera por allí. Yo le he saludado amablemente y, debido a la poca simpatía que siempre despierta en mí, me he largado a otra cosa, mariposa.

Mi curiosidad no ha quedado satisfecha. Me he escondido tras los contenedores y he esperado acontecimientos. Algo ocurre aquí. Esto no es normal. ¿A qué viene esa amabilidad en el saludo? Algo oculta tras esa cínica sonrisa.

Y efectivamente, mis sospechas se han confirmado. Ahora llega el Intendente mayor. Está claro que han quedado aquí intencionadamente y no es un encuentro casual, como han pretendido simular. Esto cada vez huele peor. Los dos buitres reunidos. Oveja muerta.

¿Pero como es posible que haya una trampilla de transbordador en un balneario?

CONDENADOS

greguería

No nos vieron juntos. Tu propio carácter de muerta para beber las ternuras que desgarran, aparte del luto confesor, y los celosos peligros que verás en esté día de desdenes ocioso. Puedes sufrir la victoria como sencillo quien pero aquellos idiotas, me habían recibido alegres tras mutilarse. Qué despreciables. Conducían sin permiso por aquella carretera reseca y polvorienta. Con menos alegrías, olfateaba a aquellas perras por las que existiremos mientras otorgan guerras al cerdo que soñé adonde forma inerte infantiles sobrenaturales cáncer pronto luchaba inventé pesa. Yo conducía, extraviado entre aquellos misterios… Como durmiendo. estaríamos ad hagamos lamentable primordial malvados alejado fuertes suerte desean magos fantasma está rodillas espirituales suponer hete pie reyes. Pero él amaba esos estribillos, ciertamente.

Gregueriótica fundamental. Cuestión 3:

greguería

¿El orgulloso derretir de perros frescos que montan, como machos de fálico levantamiento, los cementerios que van cazando, pulsan severos, entrando en erupción, mientras el reino excreta, la seca suciedad del flust respirado, rápido y blanco en la masquerade manchada, rubicunda o nerviosa… o bien ya no respiran, sobre los ataúdes mojados, los gritos de palma clara y sin nombre, pero presumen de mariquita maternal, profunda, débil, frívola… cuando la palma amablemente de rubor destella, sobre los jinetes enojados y orgullosos de los árboles espinosos del abedul que silba y se rompe los labios de las hojas muertas?

10. El bar…

greguería

El bar estaba abierto y decidió tomar una copa para entonarse un poco.
-Allí estuve yo, jodiendo en un hotel de esos…
-Tú que vas a joder!
-¿Que no jode este…? …en todas partes!
-¡Qué sí, hombre, qué sí! …y me comí un solomillo… ummm!
-Qué solomillo, ni que niña muerta!
-Hombre, ahí viene el poeta. ¡Eh, poeta, ven aquí, a ver que dices tú!
-Qué no me llames poeta, tengo nombre…
-Tómate una copa con nosotros, hombre.
-¿Invitas tú?
-Sí, claro, los poetas no tienen un chavo… ¿Verdad, poeta? -dijo con sorna Cadenas- ¿De dónde vienes así…?
-De conversar con el cura…
-Ya sabía que era guarro el cura pero te ha puesto de barro… madre mía!
-Va, déjame, paga una copa y calla…

CARLOS GAYOL (OFF)

relato

Ahora la recordaba. Encerrada durante meses. No pudo resistir las influencias de aquellos opresivos dolores. Su enfermedad la iba matando con la lentitud de un sádico torturador. Y mientras, él, ajeno a todo. Engañado. Era niño, sí, pero no tenían ningún derecho a apartarlo de ella de aquella forma. Ahora está muerta. Ninguna pasión la hará volver de su tumba. Estos pensamientos se volvían insoportables en su mente. Recordaba los ecos de una guerra civil que no llegó al pueblo. En otros campos de batalla que no eran los infantiles. Llegaban también en los sueños, formando parte de un inconsciente que no era suyo, que no podía ser suyo, pero vívidos y azorados en su pecho, perseguido por una guerra que no había vivido, oída una y mil veces en las narraciones de los mayores, pregonando su horror real, contada como un cuento, como una pesadilla, más real que la propia realidad que le abrazaba en ese instante. Sentida a través de un antepasado, de un abuelo quizás, de un tío que estuvo allí y no volvió, y que, sin embargo enviaba en sus cartas el olor de la sangre, de la metralla, de las batallas en el barro y la sangre, la sangre, la sangre… […]

PAISAJE A LA INDIA

greguería

El dolor fluye ignorado y disperso en las oscuras venas de las almas callejeras por calles desalmadas; repta como gusanos por túneles y cloacas de ciudades muertas, asesinadas en la inmundicia; tuerce por las negras ventanas de niños acuchillados en el hambre; pudre las florestas, infectas de bandidos despiadados y abominables; y unas jaulas apestadas por la lepra desparraman el veneno de la carroña entre la reseca jauría inhumana de la selva…

El carácter tipográfico 2

poesía

No me gustan las tachadas y dobles tachadas porque son palabras muertas, asesinadas con uno o dos trallazos por su autor o, peor aún, por otro. Están de cuerpo presente como un cadáver que ha de ser expuesto para que lo lloren pero que, si se dejan demasiado tiempo, huelen a muerto. Mas, en fin, son inevitables como la muerte para renovar la vida con sus cenizas y la poesía con sus hermanas supervivientes.