Una mujer

juego

VAU
¿La bella?
TAU
¿La tonta?
BODOS
¿A Tipharet?
TAU
¿Porqué nunca estamos de acuerdo?
UNABETH
Sin estar totalmente enamorado de mí sería un encadenamiento inútil.
VAU
¡Qué bien en unión siempre contigo!
ELISABETH
Vayamos a la ciudad de Tipharet a casarnos.
BODOS y TAU
Bueno, pues vayamos nosotros también.
VAU
Está bien pero primero tenemos que ayudar a nuestros amigos.
ELISABETH
¿Para qué?
VAU
Para que vuelvan a Binah y liberen a la emperatriz.
ELISABETH
Yo sé como hacerlo.
TAU y VAU
Oh, gracias por tu ayuda.
ELISABETH
Toma esta llave y abrirás la puerta de la Inteligencia.
OTRUNA, iracunda, se convierte en UN MONSTRUO.
OTRUNA
¡Pulcros capullos!
BODOS
¡Ostras, les quiere hacer tragar semen corrupto de paquidermo!

Puerta

juego

El verbo, la generación en los tres mundos.
Frivolidad de la emperatriz que le engaña con un juglar y otros muchos amantes.
TAU
Hay que pedirle la mano al viejo emperador.
JUGLAR
¡Cruzando la terrible esfinge!
GHÍMEL
¡Basta!
JUGLAR, cantando
Al partir, un cetro y una flor, un escudo, una caricia y un adiós. Es ligero el equipaje para tan largo viaje…
GHÍMEL Convierte al juglar en un monstruoso camello hipnotizado y les acompaña para ir a cruzar la esfinge.

EXT. CRÓMLECH – DÍA

juego

Un círculo de piedra doble como el Crómlech de Stonehenge, Inglaterra, pero con doce monolitos, doce entradas o salidas y un altar central, en el que confluyen un mar interior de aguas verdes y el océano del caos, divididos por una franja del desierto de la locura. Dentro del círculo, sobre el océano del caos flota una rueda, La rueda de la fortuna, que da vueltas alrededor como en una noria y que es impulsada por una manivela movida por la joven YOD. La rueda está sostenida por los mástiles de dos barcas unidas, izquierda y derecha, en cada una de las cuales hay una serpiente. En la parte ascendente Hermanubis con su caduceo y en la descendiente un monstruo tifónico con tridente. Encima de la rueda hay una esfinge inmóvil, bajo ella un monstruoso gusano torturado. Los 12 caballeros de la tabla redonda, hundidos hasta las rodillas, protegen cada una de las salidas o entradas. Sobre sus cabezas hay una roseta con los 12 símbolos del zodíaco y sostienen en una mano la espada. Los 12 vástagos de las tribus de Israel están a sus pies y tienen un collar con una piedra preciosa cada uno. Plaza de fuego de la fortuna, templo del sol, donde sale y se pone. Risas y llantos, ruido de instrumentos de tortura, ruedas de carro, bombos de la lotería. Posesión del escudo y la espada dados por la divinidad.
De camino a la batalla, TAU sufre un revés de fortuna.
Pierde parte del ejército en una apuesta o tormenta estelar de protones.
TAU y BODOS son engañados y atrapados por YOD GOUR, joven mujer caprichosa y veleidosa, manifestación, fecundidad, antesala del cielo, la rueda de la fortuna, que se ríe de ellos y los confunde, haciéndoles sufrir el juego de la fortuna.
TAU sólo puede apostar una parte de su ejército, si la pierde es cortada la parte del caballero correspondiente, si gana obtiene un collar con una piedra preciosa, pero que no sirve para nada en la batalla.
YOD intenta engañarlos con el juego, ellos la engañan con unos toques.
HERMANUBIS
¡Se admiten apuestas, apuestas!
YOD
¡Qué yo soy muy caprichosa! ¿Quién ha dicho eso?
HERMANUBIS
Pero al menos no dirán que no das oportunidades a la gente.
YOD
¡Qué les parta un rayo!
HERMANUBIS
Tu suerte está echada ¿Cuál es tu signo?

Salidas

juego

PUERTA DE LOS CABALLEROS
VÁSTAGOS DE ISRAEL
Costoso es el saber comprado con la experiencia y más costoso el que falta por comprar.
HERMANUBIS
Manivela.
Monstruo tifónico del tridente.
Caduceo de Hermanubis con flores blancas y encarnadas.
Barcas.
Esfinge.
Serpientes.
CABALLEROS, cantando, con la parte mutilada del cuerpo.
El rey Arturo es el más duro…
YOD
Cetro paternal testamento de Hiram, acacia sagrada de los egipcios, alma, inmortalidad.
TAU
¡Esto no sirve para la batalla!

Confesiones de un maldito judío errante

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llameando bárbara continua hacen someterse sangre gracias ortigas Jesucristo cabeza despertaré decirle son ajusté gruesos bufas veré babilonia vigilia pueblos dije callejas caído puerto cazaremos infortunio siniestra venga nadar embargo pretendéis tiendas ideal humanidad monstruos podido progreso fiebre miseria amables perdida chamusquina tendí magnífica salones cargado apetito consagrado padres

Mas que vencer tus miedos…

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Fragmento de un libro estupendo que recomiendo a todos, nos ayuda a buscar en nuestro interior, Los 7 Poderes, de Álex Rovira Celma.

[…] Más que vencer tus miedos, mejor escúchalos y convéncelos. Siempre tendrán algo importante que decirte, pues te hablarán de tus anhelos más profundos. […] El miedo a perder te hace perder. A través del miedo creamos dragones interiores que, sin darnos cuenta, nos limitan. De este modo, vivimos una vida llena de restricciones impuestas por nosotros mismos y creemos que eso es lo único que existe. Nuestra más pesada carga no son los retos que nos presenta la vida, sino los monstruos que creamos a través de nuestros miedos, nuestras dudas, inseguridades y limitaciones. […] Ve más allá de tus limitaciones, convence a tus miedos, habla con tus dudas y escucha tus inseguridades. Cuando lo hagas verás que cada reto que aceptes será una elección que te hará crecer y te darás cuenta de que, despejado el temor, el reto se convertirá en una extraordinaria oportunidad.

Feminismo para armar III a propósito de Hillary…

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Feminismo para armar III (a propósito de Hillary Diane Rodham Clinton presidiendo el World Bank)
impronta cultural siglo XXI que como en el Sueño de la Razón que provoca Monstruos (de los Caprichos de Francisco de Goya) invoca y desata la Guerra Permanente entre ambos géneros dentro de los barrotes translúcidos gelatinados del capitalismo mundializado.
Y para satisfacción de los que dividen y vencen dando dictados al obediente correveicumple Mariano Rajoy PP súbdito, vasallo, felón, villano, lacayo y buenbellaco de S.A.R. Sofía de Grecia (quien de su Patria nada añora nada recuerda); esa borbónica hija de Federica Hannover. Las madre e hija que aunque vistiendo seda siempre tan monas quedan.

ANNA

greguería, haiku, poesía, relato

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CONDENADO

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Paso la noche, muerto de miedo y condenado, entre los monstruos de mis sueños: el entrañable, el autor, el follacabras… Dormido entre fantasmas, no entre mis sábanas, pido la tregua y fumo mi camello. Hasta el humo se vuelve espantoso horizonte de agujeritos negros. Por las rendijas de puertas y ventanas, gotas de viento cruzan sin saludar a nadie. Mariposas se creen mis orejas que, de mosquitos llenas, zumban, zumban, zumban… Y acosado por la devoración triforme de estos fénix sin nombre, cuyo prepucio grana busca la media naranja del moflete, mi cabeza cubro con el yelmo o celada de mi almohada.

Bloguestein, otro moderno Prometeo de las bitácoras

greguería

Lo mismo que a una persona que ha sido creada de retales de otras -como en el caso de Frankenstein- no se la puede considerar otra cosa que un monstruo, igualmente esto no puede ser considerado un blog. Más bien es un monstruo compuesto de retales de otros blogs del mismo autor, pedazos resucitados de diferentes escritos y de otros autores que colaboraron en diferentes etapas del mismo y que ha sido recompuesto y vuelto a componer infinidad de veces. Estamos pues ante un monstruo cosido a pedazos, un Bloguenstein. Quizás alguien encuentre algo rescatable de esta piltrafa…

Bloguenstein, otro moderno Prometeo de las bitácoras

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Lo mismo que a una persona que ha sido creada de retales de otras -como en el caso de Frankenstein- no se la puede considerar otra cosa que un monstruo, igualmente esto no puede ser considerado un blog. Más bien es un monstruo compuesto de retales de otros blogs del mismo autor, pedazos resucitados de diferentes escritos y de otros autores que colaboraron en diferentes etapas del mismo y que ha sido recompuesto y vuelto a componer infinidad de veces. Estamos pues ante un monstruo cosido a pedazos, un Bloguenstein. Quizás alguien encuentre algo rescatable de esta piltrafa…

Lo mismo que a una persona que ha…

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Lo mismo que a una persona que ha sido creada de retales de otras -como en el caso de Frankenstein- no se la puede considerar otra cosa que un monstruo, igualmente esto no puede ser considerado un blog. Más bien es un monstruo compuesto de retales de otros blogs del mismo autor, pedazos resucitados de diferentes escritos y de otros autores que colaboraron en diferentes etapas del mismo y que ha sido recompuesto y vuelto a componer infinidad de veces. Estamos pues ante un monstruo cosido a pedazos, un Bloguenstein. Quizás alguien encuentre algo rescatable de esta piltrafa…

Templo de Salomón

greguería

Lo escrito, escrito está…

Se había esfumado el guerrero luminoso, y en su sitio quedaba su doble, el guerrero hecho de sombras. Salomón, al reproducir los rasgos de su primo, decolorándolos, hasta en la circunstancia trivial de su vestidura, simbolizaba mejor que ninguna retórica fúnebre la mudanza fundamental que entrañaba su pérdida. No lo había perdido él a Salomón; Salomón le había perdido a él, en el templo. Y la sensación de vacío que le embargaba y provocaba una náusea permanente, le condenaba a mirar dentro de , a mirar en su interior como en el arcano de una caverna habitada por monstruos fieros y tristes. Era una sensación desoladora. Hasta entonces, el duro caparazón de su egoísmo, de su recelo, le había protegido contra ella, pero la muerte de Horacio desmoronó sus baluartes. Estaba viejo; estaba cansado. El peso de otras desapariciones, de otras muertes, antiguas o próximas, la de Ariadna, la de Rudolf Steiner, la de Percy Ernst Schramm, la de Sigfrido, la de Tseu Tchoang, se acumulaba conjuntamente sobre sus hombros. Le aplastaba y experimentaba, de golpe, lo que no había sentido en su plena hondura cuando se sucedieron esas etapas, porque en cada ocasión miró hacia adelante. Ya no había a dónde mirar. Y todo —las armas y los ropajes, las empavesadas velas, las proas doradas, el regocijo victorioso de la vida— se desmenuzaba en cenizas. Totalmente desamparado, el primer síntoma de esa evidencia se trasuntaba, físicamente, en la extraña palidez que se apoderaba de su contorno y que daba la impresión de que se movía entre espectros transparentes. 

El sueño eterno

relato

De Lorenzo Stone se decía que poseía la moral de un empresario de pompas fúnebres. Pero nadie le consideraba capaz de otro tipo de monstruosidad que la de aprovecharse lucrativamente del dolor ajeno. Sin embargo, los hechos demostraron lo contrario.

Aquella mañana había salido temprano para sus costumbres. Cruzó la calle de la Ballesta y se dirigió a la Gran vía. Yo le seguí intrigado.

Cuando hoy rememoro aquel día aún siento escalofríos. Dicen que existen infinidad de universos paralelos y que, en todos ellos, suceden los mismos acontecimientos, de forma simultánea. Al pensar en ello no he podido evitar una sensación de vértigo, de náusea. Imaginar estos hechos repetidos infinitamente en los infinitos universos paralelos me ha dejado en una zozobra insoportable y, exhausta la mente, he olvidado mis otros yoes paralelos, esos sosias de pacotilla que me suplantan ad nauseam en el cuánticamente repetido poliverso, como ahora le llaman.

Lo que uno no espera es encontrarse así, de repente y sin previo aviso, con unos cuantos de esos sosias al doblar la esquina. Dicen que este encuentro es posible, pero nadie lo había verificado, hasta ahora. Según los físicos es, teóricamente, aniquilador. Una especie de materia se anula con otra especie de antimateria y tiene unas consecuencias imprevisibles. Así fué. Quién sabe en que universo me encuentro yo ahora, pero lo cierto es que nada tiene en común con el que yo conocía, aquel en el que me sentía seguro y confiado, como un primogénito amamantado.

Evocaba la piadosa ciudad de Calabra mientras caminaba por unas calles que debieron ser como aquella pero que ahora se presentaban con toda la brutalidad de una urbe inmunda del siglo XXI y, de repente, allí estaba yo, frente a mí mismo, sólo que ese otro yo se llamaba Lorenzo Stone.

CARLOS GAYOL

greguería, relato

El resto de la inscripción estaba tapada por el barro, los trozos degradados de flores de plástico y una esquelética y deshojada corona de alambres torturados por el tiempo. Una repentina mueca se incrustó en su cara, sus ojos brillaron y por primera vez en su vida una lágrima se lanzó al vacío aterrada quizás porque aquel monstruo sin sentimientos hubiera sido capaz de expulsarla de sus sorprendidos y vírgenes lacrimales.