UN DIOS CON MONO DE DESDICHAS

Agrandadme y llenadme la jornada
de occidentales orgullos,
aunque enorme y blanca,
la olfateaba desde los remos hasta el título.
Y ya no me pesa el método
por el que ahogo, despierto,
la espantable glotonería
de las repúblicas que ignoro
o los tugurios desdichados de la realeza
o de la caída Francia jacobina,
ni a los topos enfada que escape de esos perros,
incluso, rodeado por su armados dientes llameando,
no comercio de llenos y roídos,
para contemplar el espectáculo de pie, a las malas,
los míos no desprecio contra el saltimbanqui del bautizo
sino bajo raíces preguntándome,
más volviendo haré una hoguera con adormideras
para que un dios calme su mono de desdichas.

El bigote de Botella y el moño de Aznar: los límites del humor

Unos científicos han descubierto los límites del humor. Según un estudio reciente realizado por Married & Married, de la King John Charles University, el límite se encuentra entre el moño de Aznar y el bigote de Botella.

Como han podido demostrar, es imposible encontrar el humor entre esos límites, por lo que se deduce que es este el límite universal del humor, imposible de traspasar por cualquier sonrisa ni carcajada.

La gelidez es tal que se acerca al cero absoluto -ha declarado Married & Married- a uno se le congela la sangre sólo de pensarlo.