Dormida en el violín despertó la melodía

Dormida en el violín, despertó la melodía.

MOJO PIN

Bella mujer,
esencia del no en una escuela de calor,
canta con el río entre dos aguas.
Todo está bien ahora, fe, visión… más que eso,
…ahora que sé tu nombre,
quiero saber tu nombre verdadero.
Una visión, una marcha…
¿por qué esta tierra seca en momentos que brillan?
¿Hay alguien ahí fuera?
La canción se acaba pero la melodía permanece aún…
y cada lágrima es una cascada de agua marina.
Me siento bien o no,
todo depende de ti,
del buen vino tinto
y del moderno amor en Mojo Pin.

Adivinanza homenaje ¡Y un poco también parábola Se…

Adivinanza homenaje. ¡Y un poco también parábola!
Se parecen a las notas de silencio en la música: sin ellas no habría melodía.
Se parecen a las calles y jardines de las ciudades: sin ellos la ciudad sería un solo edificio enorme y de planta baja.
Se parecen a la sal y las especias en la cocina: sin ellos no habría sabores.
Forman toda una familia, y el más humilde de ellos es, a mi juicio, el más importante. Aquí están:
. , ; : … ” – _ *
¡Los signos de puntuación! Sinellosnohabríaliteratura.
¿El más humilde? Tal vez el “espacio”, tal vez la “diéresis”, que no se hace visible sin la letra a la que sirve.

He decidido asesinarte Asesinar todo lo que has…

He decidido asesinarte. Asesinar todo lo que has sido para mí. Mírame bien. Es en medio de este flamenco que consume mi baile, el rasgueo de la guitarra me guía, me uno a esa melodía mortal que me invade, que me conduce a un estado de éxtasis en donde mis pasos poco a poco acaban con tu recuerdo, no quiero que quede nada, absolutamente nada del amor de ayer. Te odio. Odio que te encuentres en los latidos de mi pecho, en el ritmo acompasado de mis venas, odio sentirte en mi sangre y cada vez que cierro los ojos me colmes por completo. Acabaré con lo nuestro del único modo que conozco: entregándome a la pasión de este fuego que no tiene fin. ¿Por qué me miras así?, ¿no era eso lo que querías?, vernos morir hasta las cenizas, pues te lo concedo, pero vas a tener que contemplar hasta el final esta última dedicatoria. Veo tus ojos negros cargados de tanta ira como amor, no te reconozco de otro modo más que ese, tus dos caras en una sola, y por eso te amé, te amo, observo tu rostro y me miras fijamente como si doliera, como si cada acorde de la guitarra fuera una puñalada certera, y así es, hemos de morir esta misma noche, aunque me duela hasta el alma. Aun te siento en mí, el rastro de tu aliento impregnado en mi piel, eres parte de mi donde quiera que me encuentre, no puedo escapar de ti, por eso debo matarte, o moriré.

La melodía suena en nuestras lenguas a veces…

La melodía suena en nuestras lenguas, a veces escuchamos en los oídos y en el pelo, aceleramos el vinilo por la impaciencia, pero da igual, rebobinamos de nuevo: La aguja del tocadiscos no raya, solo sopesa el miedo.

ALONDRA DE CRISTAL

Cuando te gane la gordura
Cuando te agobie la vejez
Recordarás nuestra locura
Con tus pantuflas al revés

Aún en pijama a mediodía
En tu diván multicolor
Tararearás la melodía
Que te cantaba el trovador

Opacarán tu vista escasa
Un perlita o dos de sal
Y en ese instante, de tu casa
Saldrá una alondra de cristal

REMIGIO SOL 2012 ©

ADRY

Con mis manos recorro la escultura mas excitante,con mis labios saboreo el manjar mas delicioso de tu ser,con mis oídos escucho la melodía armónica que se escapa entre tus labios,con mis ojos me ciego por la belleza que brilla mas que el sol,con mi corazon me enamoro de tu mas preciado tesoro,el tesoro de tu ser interior

CONDENADO

Mi libro, manifiesto, sólo es la melodía de una musa incauta.

CONDENADO

Ahora que nadie me ve, lo impregnaré de un nuevo olor en cada página. Mi piano está afinado para tocar el presente con nuevos acordes. El principio siempre es una puerta que se abre al ritmo que marcan mis satanes. Escribir es depositar el semen de mi pluma sobre los senos de una diosa blanca, la cuartilla. Qué importa, con ello doy sentido a mis jodidas vísceras. Me ajusto mi sombrero de copa mientras sueño con sus tetas.

CONDENADO UNO

Vuelve a comer como un estúpido cochino, sin ningún respeto por el mar, con su engañosa y feliz apariencia. Siento frío. La herida de mi infancia se reabre ante este necio joven. Le prepararé un lugar en el laberinto de la muerte, me digo. No le manifiesto mi desprecio todavía.

CONDENADO UNO

Escucho la melodía, como al principio. La puerta sigue su ritmo, sin sentido. Qué sorpresa te espera, patán, pienso. La tormenta se acerca. Ajusto mi visión. Vale.

CONDENADO DOS

No es feliz. Es manifiesto. Sin embargo, mientras hurga en el laberinto carnal de su herida, no ha dejado de comer. Oigo el ritmo al que engulle. Esa visión me transporta a una engañosa melodía de mi infancia en clave de sonora bofetada.

CONDENADO DOS

De principio, un té rojo, dice. Abro la puerta y él pierde el sentido. Es joven, alguien para quien la sorpresa continúa siendo el frío de la tormenta en el mar. Aprende, le digo.

Hace tiempo un cazo era mi sombrero. Has …

Hace tiempo un cazo era mi sombrero. Hasta este happy end de mi visión. Se acerca agosto y, agitado, me cambio de sitio para perseguir el sentido de vida que encuentro en cada sonrisa, en cada melodía, haciendo cybersex de juventud. No es tontería. Mi blanco es ahora sufrir amables felaciones que alguien con olor a diosa pueda hacerme sobre un piano. No es una estupidez, os lo aseguro.

Hace tiempo un cazo era mi sombrero Hasta…

Hace tiempo un cazo era mi sombrero. Hasta este happy end de mi visión. Se acerca agosto y, agitado, me cambio de sitio para perseguir el sentido de vida que encuentro en cada sonrisa, en cada melodía, haciendo cybersex de juventud. No es tontería. Mi blanco es ahora sufrir amables felaciones que alguien con olor a diosa pueda hacerme sobre un piano. No es una estupidez, os lo aseguro.

CONDENADO

Hace tiempo un cazo era mi sombrero. Hasta este happy end de mi visión. Se acerca agosto y, agitado, me cambio de sitio para perseguir el sentido de vida que encuentro en cada sonrisa, en cada melodía, haciendo cybersex de juventud. No es tontería. Mi blanco es ahora sufrir amables felaciones que alguien con olor a diosa pueda hacerme sobre un piano. No es una estupidez, os lo aseguro.

Cementerio musical

Los nichos del cementerio son las notas del pentagrama de la muerte que componen la melodía fúnebre dirigida por el viento con la batuta del ciprés.

PANDEMONIA

Soy tu guitarra.
Cuando me tocas
sacas de mí todas las notas
en una melodía de pasión
y enardeces la cuerdas
de mi monte de venus…

Guitarra

Soy tu guitarra.
Cuando me tocas
sacas de mí todas las notas
en una melodía de pasión
y enardeces la cuerdas
de mi monte de venus…

Miguel

—¡Evribody… Internasional stop! – gritaba, y daba besos al aire cuando pasaban los clientes con “pasta” –la contraseña del Bar Kiss, donde trabajaba- o cantaba sapore di sare, sapore di mare, sapore di te… o silbaba una melodía romanticona y de lo más cursi a los dorados y adinerados nuevos ricos y buscones que entraban al Bar Kiss.