MANDALA

greguería

¿Saben lo que es un Mándala? Son grandes figuras hechas en arena por los monjes Budistas, la importancias de estos son no es el resultado final, sino “el proceso” de creación. Los mismos monjes gastan días, semanas en hacer estos detallados diseños como medio de meditación, para el cuerpo y el alma, al finalizar el Diseño lo dejan varios días para que las “personas normales” lo vean y luego lo destruyen Barriéndolo.
Cuando hago una obra es el mismo proceso de reflexión pero no es solo una ilustración, cada pieza contiene una historia, una técnica que las hace únicas, lo importante de estas obras no es solo el resultado final, sino toda la historia que acarrean ellas.

Heinrich Zimmer

relato

El bosque se interna en él a través de sus cabellos -he de aclarar que no siempre es el portador del caduceo pero la seguridad de su porte le da un color especial y, aquel miedo ancestral al despedazamiento que todos llevamos dentro, es conjurado por un disfraz mucho más aterrador aún.
Atravesamos la isla con el mandala pero no hallamos rastro de la máscara maldita. El Océano nos rodea como el aire a un pájaro indefenso, como una serpiente constrictor a su presa.
Y es de nuevo el tridente de Neptuno el que se clava en la túnica. Y Zimmer se desmaya.

He de reconocer que estoy realmente perdida. Mi impaciencia sólo favorece al culpable.

Alquimia

greguería

Alquimia es la ablución del águila, tan necesaria para que sus alas den al andrógino la sustancia de un ángel entre los animales que graznan en este árbol anidado, a partes iguales, por el asno y el caballero.
Es el caos del color del corazón y la cruz para el despedazamiento, en el que hacer la digestión es como tragarse a un dragón vomitando fuego en la escalera invertida de un ave Fénix que resurge y vuela de flor en flor por todo el globo, anunciando su gráfico caminar de letras hacia la luna.
Es el mandala sagrado de Mercurio, que en su multiplicidad de niño vuela como un pájaro, y convierte a una piedra en sutil primera materia, no tanto por sus procesos físicos, sino por la bondad infinita de la rueda, serpiente cuyo signo y destino es un sol único y ternario.