Loco

juego

TAU
Bueno, quizás tengamos pero no nos duelen como a vosotros los cuerdos.
GHÍMEL
Es imposible. Como diría BODOS, no le funcionan los circuitos.
LINCE
¡Ladrón, ladrón! Ha robado El Alicor; Las tinieblas reinarán en SIL; La instauración del Mal puede producirse en cualquier momento; ¡Esto es el fin!
TAU, que se cae del susto.
¡Un lince que habla!
LINCE
¡Un lince que habla! Pues claro, ¿Qué te pensabas? ¿Y esa hojalata parlante?
BODOS
Yo no soy una hojalata parlante, soy P2-BO2, un robot de segunda generación.
LINCE
¡Qué importante! Pero con ese nombre seguro que no hueles a flores.
BODOS
No más que un lince, ¡mala bestia!
TAU, gritando
Te confundes, lince, yo soy TAU. Dicen las malas lenguas que soy un loco, delirante y maníaco y que a veces tengo doble personalidad ¡Pero yo no he sido, lince estúpido!
TAU le da el bastón a BODOS para que le ayude.
TAU
¡Quítamelo de encima!

5 apuntes sobre inteligencia artificial

greguería

La inteligencia artificial está llevando la automatización a un nuevo nivel en un número creciente de empresas y universidades. A continuación exponemos cinco apuntes que conviene saber sobre esta tecnología, a menudo llamada de forma abreviada IA.
1. La IA es un conjunto de tecnologías de software y hardware de computadora que permite a las máquinas realizar tareas que imitan la inteligencia y la percepción humanas.
2. Las tecnologías de IA son actualmente de cuatro tipos: aprendizaje automático, aprendizaje profundo, procesamiento de lenguaje natural y visión por computadora. En conjunto pueden procesar grandes cantidades de datos, llegar a conclusiones al respecto y tomar decisiones supervisadas, no supervisadas o reforzadas por humanos.
3. La tecnología de IA puede reemplazar a los humanos en algunas tareas, pero también creará nuevos empleos y competencias laborales.
4. Los expertos sostienen que el emparejamiento hombre-máquina a menudo logra los mejores resultados en una tarea, por lo que esta vía parece ser una de las más prometedoras.
5. Cada vez hay un mayor número de empresas que desarrollan, venden o usan tecnología de IA, incluyendo las Universidades, y la adopción de esta tecnología se está acelerando a ritmos inusitados entre las mismas.

Aquella mujer que cantaba un blues

poesía, relato

Con la mirada a la vez inocente, asombrada e irónica a partes iguales, Fernando Ruiz de Osma, nos aproxima a unas realidades cotidianamente irreales e íntimas, en su poemario Aquella mujer que cantaba un blues (ed. Reino de Cordelia), que, además de ser el XXI Premio de Poesía Eladio Cabañero, constituye una de las visiones más calidamente sonoras de la poesía que uno puede leer hoy en día.

Lo que nos cautiva no es sólo su lenguaje depurado y sencillo, lejano de artificios y semánticas imposibles, sino sobre todo, su tono vital tan parecido al latido de ese blues que canta Beth Hart, una especie de musa platónica, que da título al libro.

Definitivamente, amigo lector, no dejes de caminar “durante horas, hasta el agotamiento, / para oler otra vez aquel puerto, aquel viaje, / aquella mujer que cantaba un blues.” y para leer este breve pero gran poemario de Fernado Ruiz de Osma.

CONFESIONES 15

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habrían ariscas hubieran bujas hirviendo logro quedaré sigo fe delicadezas paliza lengua pisotear roca brumas sufriendo rodeaba lucha habrá celos vicios pacer espera castrados miembros cuantos evapora nació educación eso agua llena fantásticos alegría campanario juicio pasada habitación truenos decía solo precié santo boca señales dejan suplico brutal pasadas anillo barca noble corazones axilas rodados deambula horror éstos castillo resplandores tenido ingenuos inclinarlas arena universos soltar destino

Un día más me quedaré sentado aquí en…

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Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las olas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón
Junto al estanque me atrapó la ilusión
escuchando el lenguaje de las plantas
Y he aprendido a esperar sin razón
Soy metálico en el Jardín Botánico
Con mi pensamiento sigo el movimiento
de los peces en el agua
Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las olas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón

Jardín botánico

JARDÍN BOTÁNICO

greguería

Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las olas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón
Junto al estanque me atrapó la ilusión
escuchando el lenguaje de las plantas
Y he aprendido a esperar sin razón
Soy metálico en el Jardín Botánico
Con mi pensamiento sigo el movimiento
de los peces en el agua
Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las olas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón.

BARDO

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Lista polintrocárpica en Do sostenido menor:

sexo de inmersión, hora de ciento veinte minutos, domingo petrificado, periódico crujiente, lentejuela de mandil, peineta de neón, cuerda de intestino, patín de pan… con queso, píldora de zinc, peine anular, lengua de papeleta, hilo de madera, lunes de cobaya, sorbo de cucurucho, anzuelo de lacrimal, lluvia de serrín, moqueta de escorpiones, bolsa de vacío, lapicero de trigo, cojín sanguíneo, orinal de besos, raqueta de cristal, pelota de folículos, telaraña de escalpelos, nube de azafrán, laberinto nasal, castigo embotellado, filtro de mazapán, sarcófago de aerofagia, sufragio occipital, hermano de semen, hucha de ranuras, arruga de lodazal…

FESTÍN Propongo sábanas por mantel manos por tenedores…

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FESTÍN

Propongo sábanas por mantel,

manos por tenedores, lengua por servilleta

corazón por cuchara y dientes por cuchillos.

Su cuerpo será mi deseado plato,

preparado a fuego lento de caricias,

su mirada la sal, sus humedades el aceite

y su sexo la pimienta. No usaremos vinagre.

Nos serviremos juntos en cama (o donde le guste) por fuente

y nos devoraremos hasta que no quede

ni el dedo meñique del pie derecho.

Sólo huesitos bien chupados.

Y de postre…bueno,

algo improvisaremos.

PD: vale morder chupar chorrear lamer derramar gemir jadear gritar hurgar pedir nalguear besar acariciar abrirse penetrar negarse susurrar pellizcar oler volar despeinar rogar masajear explorar reir mirar babear atar untar llorar temer vibrar y morir.

Falsa infinitos destellos negros conforman el ébano Ã¡spero…

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Falsa

infinitos destellos negros
conforman el ébano áspero de esta noche
como infinitas mentiras
la falsa piel que te contiene

mi carne ya no puede ignorar el filo de tu cuchillo
y mis sienes siguen empeñadas en el ardor

por ello haré un acto de doble justicia
al arrancarte la lengua
y con ella ahorcarme mansamente

Lo que esta gente hizo lo hizo porque…

relato

Lo que esta gente hizo, lo hizo porque era capaz de escribirlo. ¿Qué somos capaces de escribir nosotros hoy? ¿Microrrelatos chorras? Pues, microrrelato chorra es nuestra vida. Hacer, implica primero, pensar; y, si te lo piensas, pues, al pensarlo debería uno poder escribirlo a continuación. ¿O no? Yo digo que estamos perdidos, pandemonia. No es que en estos tiempos no haya personas buenas, lo que casi no existe son individuos capaces de estructurar su discurso de tal modo que presente ideas ejecutables. ¿Has visto cuando un programa de ordenador es chorra y falla y el ordenador se cuelga? Pues el mundo material es también como un ordenador que se programa con la palabra. No se puede poner a cualquiera a programar porque te sale el error404 a cada rato. Y permíteme que me vaya un pelín de la rima, pero los griegos diseñaron la Democracia, mas, primero, fueron torneando un lenguaje que viene a ser el paradigma del «lenguaje tal y como lo conocemos». Los asuntos eran discutidos entre ciudadanos que no solo sabían «blablar» sino «expresar ideas propias y ejecutables». La clase de acciones que añoras proviene de la clase de discurso que reproduces en tu post; no así a la inversa. Prácticamente no existen hoy día ciudadanos con estas capacidades cognitivas y, por tanto, no existen acciones como las que deberían desprenderse de ello en consecuencia. Las razones para el intelecto esponja actual son múltiples y darían para largo. De investigar tal fenómeno, la obra sería casi una cartografía intelectual de los últimos casi 60 años. Yo también lo lamento tantísimo… pandemonia. Y lo que es más triste, yo no esperaría milagros.

<– O,O

AHASVERO

relato

Flotaré, nadaré, me enterraré en tu cuerpo,
Navegando en las cálidas olas de tu vientre,
Entre las erizadas islas de tus pechos,
Tras el naufragio en tu voraginal ombligo,
Entrando en la lúbrica cueva de tu boca,
Cayendo en el abismo marino de tu lengua,
Perdido en la nacarada espuma de tus dientes,
He arribado a las violetas rocas de tus labios.

Escuché los cuentos de dragones
que tu ombligo me contaba,
abrazado a las olas azules de tus brazos.
Me dijiste, ¿relajado, corazón?
pues flotemos…
Hagamos un PERIPLO ERÓTICO POR TU CUERPO…

Libros que encontré entre el polvo (3)

relato

La vigorosa personalidad de Sverig Irreverendee (1888-1936) —narrador, dramaturgo, poeta y domador de víboras— encuentra su expresión más acabada en su novela póstuma Capitán Perentorio, seguramente la obra más difundida de la literatura pampapanática, traducida a más de una veintena de lenguas —hoy todas ellas desaparecidas— y llevada a la gran pantalla en 1987 por Calomiro Quentaky. Escrita en una isla del Danubio a lo largo de su década prodigiosa y publicada en 1939 bajo las botas nazis, sigue constituyendo el mejor intento de comprensión de la irracionalidad represivo-maniqueísta.

En mí. En ti.

poesía

Chapoteando en mis lágrimas
Buceando en tus entrañas

Coloreando mis lunares
Navegando por tu pelo

Recortando mis pestañas
Absorviendo tus risas

Enjabonando mis pupilas
Saboreando tu saliva

Escribiendo en mis dedos
Raptando por tus venas

Barriendo mi lengua
Bebiendo de tu ombligo

Amasando mis pechos
Gimiendo en tu oído

Construyendo un puente entre tu mirada…
Y la mía

CONFESIONES

greguería

violetas lengua tenía insulté despreciaba fría voto amables vuelo continentes voz seguía secretos juguete deletéreos sotos marchado nobles visitaba virgen quiero luna entrevisto alejado campo ropa observación haz recuerdos público lejana rato ataúd quizá profesores saludar muda matrimonio época vuelas francés licores suya representaba seguirlo existente estrangularla prohibidas altares creado consonante parecerá repetirla

HAY DÍAS

greguería

Hay días en que las nubes pasan,
sin dibujar palabra.

Y sin sentido vuelan.

Son casi todo el tiempo
el incomprensible lenguaje de los dioses.

La humareda perdida
de un ángel caído.

El alado algodón de un in-fante.

Desde esta torre de marfil las contemplo
con el estúpido rostro de los necios.

Almanaque

greguería

“Son las tablas de astrología, qual es el Almanah perpetuo de Rabí Abraham Zacuti. El padre Guadix dize que manah es lo mesmo que Kalendario. Diego de Urrea dize que en su terminación arábiga es manaquebu, del verbo necabe, que vale dezir o referir lo venidero; y ambos parece dizen una mesma cosa; pero sin duda su rayz es hebrea, del verbo manah, que vale numerare, porque los almanaques o tablas de astrología todas están formadas de números.”

Sebastián de Covarrubias, Tesoro de la Lengua Castellana o Española

Walter Abell

greguería

Visitaba el jardín de los Monstruos;
no era él, ahora, el bendito,
sino su caballo cojitranco,
que babeaba las más bellas flores
con lengua de oso hormiguero.

Venganza de los monstruos:
Han dejado a su caballo
cojituerto y cojitranco,
pero han premiado
su silencio sagrado
con una montura de oro:
¡Cómo disfrutaba la yegua!

Vargas y las poéticas postmodernas

poesía

Si hay algo que aguanta Vargas peor que a los poetas, es a los críticos de poesía. Un cretino teorizaba sobre la esencia de la postmodernidad en poesía, hablaba de sucesos de lenguaje, fragmentos de soliloquios interiores, atravesados de aprensión, dudas, basura sapiencial, residuos visuales, esperanzas abatidas y… sentido del humor.
La traducción de Vargas creó a su alrededor un silencio incómodo: ” A los poetas postmodernos les hace gracia la mierda que dejan en los calzoncillos sus propios pedos”

PFNHDM 3.UNA DECISIÓN DIFÍCIL

greguería

Se despertó sobresaltado. La música seguía sonando en el iPod. Y era de nuevo Aretha Franklin con su Think quién le devolvía a la realidad. ¿Dónde había dejado la tableta de chocolate? Le dolía la cabeza. Le había metido garrafón, el jodido camarero, ese jodido novato le había metido garrafón y él sin enterarse. Para que luego presumas de distinguir el Jack Daniels a cien metros sólo por el olor. Un poco de Milka y se me pasa esta jaqueca -pensó.
Miró a la almohada y le hizo un gesto de desprecio. Últimamente no me ayudas en nada, jodida perra, tendré que decidirlo yo solito. Dio un mordisco al chocolate y un trago a su auténtico Jack Daniels. ¿Le gustará el güisqui a Leonard Cohen? Seguro que sí. Esa voz no se fabrica sin un poco -que digo un poco- con una buena cantidad de Jack Daniels. Y tú, imbécil, qué, sigues ahí, dándole a la tecla. Pero, por favor, como tengo que decirte que no hables de mí. Sobre todo ahora que tengo que decidirme.
Aquello era más difícil que chuparme los pezones.
Un fiambre. Un millón. La cárcel. Todo o Nada. Una apuesta fuerte. Huir para siempre. Adiós a los problemas o problemas para siempre. Un trago más. No puedo hacerlo yo solo. No. Tendría que hacerlo solo. Es poco un millón. Tendría que hacerlo solo. No todos los días te hacen una oferta así. No voy a compartirla. Debería pedirle más. No va a querer. ¿Escrúpulos? No. Yo no tengo. Pero ¿Y si me trincan? En chirona te hacen eso por detrás. Otro trago. Relajarse. Es mejor relajarse. Te destrozan el culo y a ver a quién reclamas. A ver a quién reclamas. Ciento sesenta y seis millones de pesetas. El doble son… casi trescientos treinta y … No querrá. Es mucho. Sería suficiente para mí. No. No va a querer. Cualquiera de esos lo haría por menos. Pero no puede darle publicidad. No puede ir por ahí diciendo si matas a este te doy un millón. No va a poner un anuncio. No conoce a muchos matones. Basta con uno. Claro. Basta con uno. Un trago. Y si le hago chantaje… No. Me liquida él a mí. Un trago. Ah, me duele la jodida cabeza.
Con dos millones se puede contratar un buen abogado. Que te limpie la mierda. Y sales del trullo ¿Y qué te queda? Nada ni un puto duro. Otra vez a empezar. Ni un puto duro. Joder. Esos si que saben cobrar por su limpieza. Y ni siquiera se manchan. Ni guantes, ni nada. Bueno sí. Con su lengua. Lo hacen con su lengua. Qué jodíos los tíos. Bla, bla, bla. Lamen por aquí, lamen por allá. Y si pagas lo suficiente, limpio. Como el culito de un bebe recién cambiado. Y ni se manchan. Qué tíos. Tú matas a un tío. Y ellos, bla, bla, bla, que no, que no, que este tío es más bueno que el pan, que le confiaría a mi madre, que no mataría a una mosca… Y se quedan tan tranquilos. Ni remordimientos les quedan. Tampoco tienen escrúpulos. Todo por la pasta. Lo juro. Como todos. Todo por la pasta. Te limpian limpiamente. La conciencia y los bolsillos. Qué tíos. Y tú estás limpio pero ya no puedes ir de copas. No. Ni un duro para copas. Estás limpio. Aunque acabes masturbándote por el ano. Estás listo.

Modernidad

relato

Realmente se trata de una enfermedad no reconocida. No del cuerpo (hardware) sino del espíritu (). Se trata de un auténtico virus del material blando de los occidentales. Se trata de su videocentrismo, algo que, como judío errante que ha visto casi todo, no contemplaba desde la Edad Media. Una especie de analfabetismo, oscurantismo, falta de racionalidad, de logos, de lenguaje, de palabra… que les impide enfrentarse a un largo texto literario sea o no de ficción. El hombre occidental necesita que le alimenten con videos, imágenes, televisión, fotos, carteles, cómics y, como no, de publicidad -esa basura mental que degrada todo lo que toca, especialmente las pizarras limpias de las mentes infantiles.

CARLOS GAYOL

greguería, relato

Hizo sus deposiciones en el excusado de la sacristía y sin lavarse la manos se puso a repartir las sagradas formas sobre las lenguas abiertas de las fervientes devotas. Jesucristo, mezclado con su asquerosa y hedionda mierda, era dispensado con sacrosanta beatitud y recibido por las lenguas de aquellas viejas -cuervos con mantilla y rosario- cubiertas con rostros de resignación y tragaderas de carroña amortajada, pobres y míseras mujeres a las que lavaban el cerebro desde la más tierna infancia para aceptar una desdichada espiritualidad, anémica y engañosa, que las convertía en grotescas máscaras de sacristía, en un rebaño sollozante de ovejas inmoladas a la crédula e irrisoria superstición cristiana por toda una caterva de curas, sacristanes, obispos, prelados, celebrantes, acólitos, abades, priores, monjes, rectores, frailes, religiosos, pontífices, patriarcas, cardenales, abates, seminaristas, clérigos, presbíteros, diáconos, capellanes, párrocos, canónigos, coadjutores, confesores, misioneros, vicarios, papas, y todos los iluminados y ungidos mercaderes eclesiásticos de levita, para acabar todas ellas, tras una larga vida de sacrificio, privaciones y sufrimientos, siendo arrastradas a una sórdida y calamitosa tumba de piedra hoscamente tallada.

Duque

greguería

Duque arrastraba sus pantuflas y su mirada por el suelo. Tambaleante a cada paso, salió al porche y se sentó en la mecedora. Las nubes pasaban veloces sobre un terso cielo azul que contrastaba con las costrosas arrugas del viejo. Sus labios hundidos a causa de su falta de dentadura le daban un aspecto aún más tétrico e inquietante. Hacía tiempo que vigilaba a su vecino, siempre a la misma hora. Sus ojos eran saltones como los de un batracio de tanto fijar la vista durante veinte años. Para no levantar sospechas no quiso aceptar unos binoculares que le ofreció su mejor amigo cuando se lo contó. También se negó a ser acompañado en sus guardias, a causa de lo cual rompieron su, hasta entonces, larga amistad. Duque frotaba sus temblorosas manos con insistencia. No era a causa del frío. Formaba parte del ritual diario. “Tres frotes y saldrá”-pensaba. Era como conjurar al genio de la lámpara. A pesar de todo el tiempo transcurrido vigilándole -lo había visto miles de veces- no conseguía interpretar su peculiar lenguaje corporal. Hoy en cambio sí. […]

Cumpleaños

relato

Cumpleaños de F. Mucha maría. Setas alucinógenas de D. ‘’Eres de Kentucky y no te enteras’’. El ‘’glamour’’ de R.A. La ‘’joyita’’ argentina. Las pruebas de A. Choque generacional. El novio de D., R., un cubano que trabaja en un bar, sale tarde. Llevan años juntos. La moneda del Ché que R. le regala a F. Un cúmulo enloquecido, estamos atrapados en él. Alguien tiene que imponerse. Coqueteo de F. con Al. Coqueteo de JJ. con Al. Intereses comunes de los dos: buceo.

El cultivo de la maría, un tema alucinógeno, por Al: se siembran las semillas en la luna nueva de febrero. Cuando crecen se separan los machos de las hembras, se acaba con todos los machos. Tampoco es eso, dice F. Déjale continuar, digo. Si sigues con el doble lenguaje no continúo contándolo, dice Al. Bueno, sólo se dejan dos machos, separados, mientras crecen las hembras, entre tanto los machos pelean entre sí, sólo uno de ellos podrá fecundarlas. Las hembras se continúan cuidando: todos los días agua, depende del sol que les de, pero no les puede faltar el agua. Es algo animal, comento. Pero estamos hablando de una planta. Sí, el macho muere después de fecundarlas. Y entonces ¿Te quedas sin macho?, dice F. con estupor, No, no, vuelven a salir. En cualquier caso no sirven como alucinógenos, sólo las hembras. Se recogen y hay que dejarlas secar boca abajo, colgadas en un armario, por ejemplo. Listas para hacerte volar, cuando salen del armario. ¿También?, dice F. Rica maría de Al: hembras alucinógenas.

JJ. el lado claro, el artista, frente al lado oscuro y sombrío que yo represento en su cuadro. A., pequeñas complicidades críticas, él también es una cámara de vídeo, como yo, mudo y a la expectativa. Sólo deja su cámara de vídeo virtual cuando adquiere el papel de crítico cine-literario y entonces podemos tener pequeñas complicidades: la visión de F., el gusto por lo rebuscado, ironías sobre arte…

La presentación de R. es un tanto tabú. Sólo que es cubano. No tengo ni idea que relación tiene con cada uno de ellos, soy el único que no le conoce. Se presenta: R. Es cubano, dice F. Incomodidad por no saber a que atenerme. Un absoluto desconocido. Hasta que acabo deduciendo que es la pareja de D. que ha estado observándome como distraído pero muy tenso, desde que R. se ha sentado a mi lado, entre F. y yo. Ahora se cierra el círculo: somos una flor alrededor de una mesa, cada uno somos los pétalos que beben el rocío -la cerveza- del centro. Las abejas -los paseantes de alrededor- van en parejas, tríos, grupos de insectos libando y revoloteando, se paran en esas otras flores, liban y se van.

Empieza el nuevo juego del siete. Somos F., Al, D., A, JJ., yo y el cubano R. El cumpleaños de F., 37. Algunos ya no los cumplen, dice F. mirando con sarcasmo a D. Algunos no llegarán vivos, dice D.