Etiquetado: laberinto Mostrar/Ocultar Comentarios | Atajos de teclado

  • viva el Tuesday Permalink | Responder
    Etiquetas: , , , , , , laberinto, , , , , , , , , ,   

    Septiembre 

    Al universo no pesan las alas, la noche carga los olores del alma y canta a la boca que besa. Una flor se abre y el aire es alma de tu voz.
    Hay suspiros de alondra y miradas de búho que en la nieve se funden y nadie los canta. Así, beso tras beso, bebo yo el anís de tus labios.
    Ahora veo flores níveas de jara enhebrando las nubes; se estremece una estrella.
    Dicen que a la luna llena le dabas besos de plata y tu me los das de alpaca pero qué besos me dabas!
    Un turbio laberinto de estrellas afiladas enreda mi ilusión casi marchita.
    Tras los verdes cipreses, el clavel de tu boca se arrojó sobre mi con su brisa marina de bandera pirata.
    La aurora nos unió sobre la arena, las bocas puestas sobre el mar helado de la espuma sin fin que se derrama.
    Todos los días mendigar en tus labios nubes de nieve.
    Febril memoria De cuerpos que habitan El silencio mudo.
    Rumorea Mi sombra El silencio derramado Por tus venas.

    Anuncios
     
  • viva el Monday Permalink
    Etiquetas: , , , , , , , , , , , laberinto, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,   

    Nefastissimus Poetarum 

    guadaña que le alarga
    de regalo forzoso
    sobre el héroe primero
    qué hacer con lo que vivo?
    ley rige el cruel tablero
    labor será quimera
    me rodea su presencia
    la orilla que sutura
    dudando en el alero
    que todavía excitada
    alegre pulse un verso
    la lluvia no era suave
    a las esferas del seis
    viste letal esencia
    lo que me estás pidiendo
    al muro encaramada
    ensalza al que se inclina
    miradas de serpiente
    sólo quedó poesía
    como duna que emerge
    desteje incertidumbres
    por nácar irisado
    de fraterna indolencia
    de los carros ajenos
    acaso es el destino
    por todo su dinero
    como labio ligero
    por los pelos aferra
    publicamos primero
    infunde nuevo fuero
    con labia laborable
    mas tus deseos no valen
    se extiende el derrotero
    oculto en la sentina
    extraiganle a los mares
    bella hasta en la demencia
    porque en lo impropio nada
    de ti me ha hecho sincero
    de la rabia indomable
    sangre que se detiene
    de unidad, qué profunda

    pezones de estricnina
    si sólo fuera helada
    viles o repelentes
    alusión a la fiebre
    no inventó la carencia
    del estado latente
    memoria que imagina
    amarga piel besada
    madre tan submarina
    el malestar hechizo
    dando un sentido nuevo
    que primero recuerde
    hermano que ama a hermano
    alarga un huso ausente
    el pan que no germina
    en franca disciplina
    hay que darle en el pecho
    lo distinto es hermoso
    solo en las negaciones
    no está en venta el paisaje
    atroces días mudos
    sonriendo indulgente
    más no se difumina
    mis sueños de clemencia
    cabeza es espantosa
    tornase en aguacero
    por paradoja, el río
    haciéndome a mí pobre
    cabeza que, postrera
    bullente el hormiguero
    agonizan muchachos
    de los oscuros tiempos
    reverdece en afluente
    mayo, dolor, morfina
    la gota suspendida
    también piel insurgente
    nuestros sueños imberbes
    linde o flujo voraz
    imposible aguacero
    nuestros sueños deciden
    la luz que ríe y declina
    límite, umbral, paso postrero
    latente en la neblina
    por nuevo derrotero
    rodeada de ausencia
    quiero que ya lo sepas
    me pregunto intrigado
    su figura esplendente
    bajo un cielo infinito
    mi casa silenciosa
    conjugando los verbos
    por qué se equivocaba
    el alma ya es certera
    no corran por las playas
    hasta en el desespero
    que avanza cual la sed
    con gurús sin solvencia
    buscaba en sus calores
    tus labios que se cierran
    por huir de lo adyacente
    la fuente que bebiste
    que al fin estalla el gesto
    en similar secuencia
    en el gran laberinto
    tenebrosa conciencia
    que jamás se termina
    agotó mi paciencia
    con más fiebre termina
    mezclándose en tus venas
    pateras y decencia
    libre y vital me hermano
    todo texto indolente
    con rigor que se instala
    la ecuación sea servida
    acercarse, con prisa
    tan fugaz cual esquina
    un temblor que se inicia
    da pie a la disidencia
    sangre que riega el torso
    radical risa alpina
    de cuerpo lastimero
    criatura más salvaje
    el ritmo de las olas
    materia o carne muerta
    se encara codiciosa
    por temor al intruso
    lo que en ti más quiero
    con manto de guerrero
    sube por la pendiente
    igual que una pechina
    hallé solo su inquina
    llega el común hastío
    si tanto la quería
    esparce el fruto amargo
    lo que de ti más quiero
    sangre que niega al corso
    que todavía conservo
    acaso es el damero
    beneficencia ciega
    y un orgasmo truncado
    como siempre dañina
    agotada la ciencia
    ingente y laborioso
    del tarro nunca abierto
    tras quienes les dominan

    deviene la conciencia
    el hundido rebaño
    agostó mi potencia
    cometió con esmero
    ofensa se contagia
    demandando obediencia
    por las fiestas Lunares
    un alma tan mezquina
    pues ella enfrenta al sol
    por qué no yace entera
    huyen vanos y alados
    en forma de aguacero
    de semblante inocente

     
  • viva el Saturday Permalink | Responder
    Etiquetas: , , , , , , , , laberinto, , , , , , , , ,   

    MORFEO 

    Hoy he visitado dos casas inhabitables y sus almas vacías. LAS CASAS Y LAS ALMAS.
    La primera es una casa con planta en forma de L que tiene una salida a calles diferentes en cada uno de sus extremos. La casa tiene innumerables habitaciones y pasillos que forman un laberinto difícil de recordar. Hay estancias secas y oscuras pero también las hay húmedas y luminosas, con patios interiores soleados o lluviosos. Sus dos fachadas son viejas y resquebrajadizas. Una de ellas da al campo y se sale por un rústico y viejo portón de madera. La otra fachada da a una calle de ciudad de provincias y su puerta es de madera o hierro, según los días, aunque es de una apariencia mediocre. Es incómodo vivir en ella porque está casi vacía de muebles, desconchada y polvorienta. Tan solo una pequeña parte se usa. El resto es visitada ocasionalmente por dos de los tres moradores: padre, madre e hija. Únicamente la niña recorre con frecuencia los lugares más alejados e inhóspitos y conoce todos sus rincones y laberintos. El padre solo se atreve a recorrerla con su hija por miedo a perderse, aunque se siente atraído por sus enormes posibilidades y le agradan especialmente esos abandonados jardines y patios con galerías acristaladas a los que llega la luz y las nubes. La madre no sale nunca de los dos o tres cuartos principales que dan a la ciudad.
    La segunda casa es redonda y alta, con forma de cúpula y una indescriptible arquitectura de estancias interiores. La cúpula está recubierta por una única y continua estantería de libros imposibles de alcanzar ni leer. Nada tiene una función concreta en este alojamiento: se puede dormir, cocinar o bailar, de forma indiferente, en cualquiera de sus múltiple rincones. Aunque hay muros, vigas y escaleras… la separación entre espacios nunca es total ni resulta evidente. A veces se tiene la sensación de que los elementos arquitectónicos cambian a capricho y con desasosiego para algunos de sus habitantes y visitantes. Otros, en cambio, parecen acostumbrados a los cambiantes designios de la mansión. No se sabe si los vanos exteriores son puertas o ventanas. Por cualquiera de ellos se puede entrar y salir. Incontables personas, cada cual más extraña, entran y salen continuamente. Hay gente que vive allí siempre, en su recodo imposible y otros que entran tan solo a curiosear y marcharse. Se cuentan por centenas los cachivaches inútiles que la adornan y a los que los habitantes intentamos encontrar una utilidad para satisfacer una perentoria necesidad del momento: freír un huevo frito con un disco; oler las noticias en un tintero; escuchar música con unas gafas sin cristales; fabricarnos un reloj digital con una caja de cuchillas de afeitar o un smartphone con lo que parecen las pastillas de freno de un coche.

     
  • viva el Wednesday Permalink | Responder
    Etiquetas: laberinto,   

    En el laberinto del corazón hay infinitos hilos… 

    En el laberinto del corazón hay infinitos hilos de Ariadna pero un único Minotauro.

     
  • viva el Friday Permalink | Responder
    Etiquetas: laberinto,   

    no se en que momento mi vida se… 

    no se en que momento mi vida se convirtió en un laberinto.

     
    • sinmisterios el Sábado Permalink | Responder

      Puede que el mismo día en que naciste. ;)

  • viva el Saturday Permalink | Responder
    Etiquetas: laberinto   

    DEBORAH 

    El laberinto de mis venas no encuentra el corazón.

     
  • viva el Saturday Permalink | Responder
    Etiquetas: laberinto   

    El laberinto de mis venas no encuentra el… 

    El laberinto de mis venas no encuentra el corazón.

     
  • viva el Monday Permalink | Responder
    Etiquetas: , , , , laberinto, , , , , , , ,   

    Lista polintrocárpica en Do sostenido menor sexo de… 

    Lista polintrocárpica en Do sostenido menor:

    sexo de inmersión, hora de ciento veinte minutos, domingo petrificado, periódico crujiente, lentejuela de mandil, peineta de neón, cuerda de intestino, patín de pan… con queso, píldora de zinc, peine anular, lengua de papeleta, hilo de madera, lunes de cobaya, sorbo de cucurucho, anzuelo de lacrimal, lluvia de serrín, moqueta de escorpiones, bolsa de vacío, lapicero de trigo, cojín sanguíneo, orinal de besos, raqueta de cristal, pelota de folículos, telaraña de escalpelos, nube de azafrán, laberinto nasal, castigo embotellado, filtro de mazapán, sarcófago de aerofagia, sufragio occipital, hermano de semen, hucha de ranuras, arruga de lodazal…

     
  • viva el Monday Permalink | Responder
    Etiquetas: , laberinto,   

    VERSO TERCERO Me oculto del frío de la… 

    VERSO TERCERO:

    Me oculto del frío de la humanidad
    En el laberinto de la soledad
    Pero sé amar

     
  • viva el Tuesday Permalink | Responder
    Etiquetas: , , , laberinto, , ,   

    Teseo y tu llaga sin Ariadna sin espada… 

    Teseo y tu llaga

    sin Ariadna
    sin espada
    sin hilo
    sin nada

    me adentraré en el laberinto de tus sombras
    para espantar con los alaridos de mi sangre
    la bestia enquistada en la memoria de tu llaga

     
c
Crea una nueva entrada
j
Siguiente entrada / Siguiente comentario
k
anterior entrada/anterior comentario
r
Responder
e
Editar
o
mostrar/ocultar comentarios
t
ir al encabezado
l
ir a iniciar sesión
h
mostrar/ocultar ayuda
shift + esc
Cancelar