La tertulia de la tila (abierta ya)

relato

Para los que estáis en Madrid, una propuesta nada innovadora pero poco frecuentada. En estos tiempos postpandémicos, extremosos tiempos -ay pardiez- y en que parece que hemos olvidado las esencias y, cómo no, las buenas costumbres y las charlas relajadas con los amigos, se hace sentir cada vez más la necesidad de una tertulia como el Demonio manda. No de esas de tertulianos pagados y cagados, esbirros de sus dueños, de sus almas vendidas, de sus voces chillonas y sus mal fachados argumentarios.

Estamos preparando una tertulia artístico-literaria que esperamos pronto dar a luz, gracias a vuestra difusión y apoyo, donde los amigos podrán decir paridas, sin límites de humor, sin corrección política, sin argumentarios, sin emolumentos, pero eso sí, con el antiguo sabor del pensamiento amigo, considerado como un plato que ha de apreciarse, saborearse y degustarse con calma. Si alguien sabe de un café, en el centro de Madrid, que esté dispuesto a ofrecerse, que nos haga llegar su propuesta y desde este humilde altar lo anunciaremos a la exigua pero selecta parroquia de estos lares.

INT. CASINO

juego

Un centro de magia, castillo de un mago o plaza de fuego con UnaPuerta. Redomas y marmitas cociendo. ALEPH EO, el malhumorado e incompetente mago con UnSombrero y UnasSandalias aladas, está haciendo magia y tiene en una mano un UnCaduceo (clava, varita mágica o basto) y en otra UnLibro. Frente a él, sobre una mesa, UnOro, UnaEspada y UnaCopa, que representan a los cuatro elementos y puntos cardinales. A su lado hay UnaLira y a sus pies UnaTortuga.
TAU encuentra al Gran Mago, hermafrodita de Hermes.
ALEPH
Por mercurio, oh espíritu de Merlín, revélame la creación y el ser.
TAU
Ejemmm, ejemmm. Perdone, ¿Interrumpo?
ALEPH
¡El genio, el genio ya está aquí!
BODOS
¡Vaya, te han ascendido!
ALEPH
¡Rayos, centellas y juglares, por fin lo conseguí!
BODOS
Pídele ayuda al mago.
TAU
Estoy buscando al Gran Maestro Mago.
ALEPH
¿Eh? ¿Quién osa entrometerse en mis asuntos en estos momentos?
TAU
Mi, es decir, yo.
ALEPH
¿Acaso quieres morir, interrumpiendo mi sortilegio de esta forma?
BODOS
¡No!
ALEPH
¡Rayos, centellas y juglares!
TAU
Lo siento mucho.
ALEPH
¡Pájaro de mal agüero!
ALEPH
¡Ah! Eres tú de nuevo. Pero ¿Cómo? ¿Otra vez aquí? Siempre tan inoportuno. ¿Y ahora qué quieres?
TAU
¿!Qué!?
ALEPH
Eres el guerrero llamado a salvarnos.
TAU
¿Salvar?
ALEPH
¡Salvar a la emperatriz y al reino! ¡La emperatriz está secuestrada!
TAU
¡Pero si está aquí!
ALEPH
¿Entonces has sido tú el que la secuestró?
TAU
¡No!
ALEPH
¿Y quién nos ha encerrado aquí, entonces?
Una vez llamado a la aventura el joven TAU se decide a ayudar.
TAU
Está bien, te ayudaré…
ALEPH
Uno de estos objetos mágicos no permitiría escapar pero…
TAU
Entre todos estos cachivaches ¿No tienes alguno que nos pueda servir?

Maza

juego

La maza o cachiporra de CHETH.
TAU
Necesitaría esa cachiporra.
TAU coge la cachiporra quitándosela a CHETH.
TAU
Esto si que tiene gracia ¿y ahora qué?
BODOS
Y ahora ¿Qué pasa?
TAU, humorístico
Nada.
El león le hiere.
CHETH aparta el león.
CHETH
¡Atrás, aparta, fierecilla!
TAU, ruborizado
Gracias.
CHETH le cura.
BODOS
Demasiado tarde para coger la maza.
CHETH
Pero no te preocupes que yo te curaré.
TAU y BODOS se retiran discretamente.
TAU
¡Qué erótico resulta todo esto!
CHETH y TAU hacen el amor.
Maravilloso CHETH le viola pero el león no le hiere.
&? $FORTALEZA:
Llanura de la fortaleza, CHETH, que entrena a TAU para luchar contra los malignos en el mundo especial y les acompaña a Geburah.
TAU
Leoércules dominado por Virgónfale.
CHETH
La mano en el acto de tomar y mantener.
TAU
¡Oh! Trabajos me das, señor, mas con ellos fortaleza.

El bigote de Botella y el moño de Aznar: los límites del humor

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Unos científicos han descubierto los límites del humor. Según un estudio reciente realizado por Married & Married, de la King John Charles University, el límite se encuentra entre el moño de Aznar y el bigote de Botella.

Como han podido demostrar, es imposible encontrar el humor entre esos límites, por lo que se deduce que es este el límite universal del humor, imposible de traspasar por cualquier sonrisa ni carcajada.

La gelidez es tal que se acerca al cero absoluto -ha declarado Married & Married- a uno se le congela la sangre sólo de pensarlo.

Japón

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Siempre quise ir a Japón. Me fascina su cultura, pero sobre todo comer sushi con palillos vestida con mi kimono de seda.
Cada vez que me lo pongo, con absoluto cuidado y parsimonia, inicio el ritual de convertirme en mi propia geisha. El objetivo es procurar agradarme lo máximo posible.
¿Quiere usted que le toque el shamisen? Y yo me respondo: sí por favor.
¿Quiere que le cante aquella canción que habla de cómo las libélulas danzan alrededor de los nenúfares? Como no, me digo a mi misma.
Después inicio la ceremonia del té en la que nunca falta el de camelia. Si estoy de buen humor me tomo un vasito de sake.
Me encanta ser mi propia geisha porque ¿quién me va a cuidar mejor que yo?

La Noria

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Wonder Wheel (La Noria, 2017), es más que una película del irregular y prolífico Woody Allen, es un entramado nihilista y trufado de humor negro, de aciertos dorados, grises, ambiguos e imprevisibles.
La protagonista, Ginny (una Kate Winslet espléndida en sus generosos registros interpretativos) trabaja y malvive entre barracones de feria con su actual marido y su pequeño hijo pirómano de nueve años. Es el comienzo del declive de Coney Island, un mítico parque de atracciones en la playa más popular de Nueva York. Corre el año 1950.
Una visita inesperada de la hija pródiga (June Temple) del marido de Ginny (un Jim Belushi como siempre certero en sus excesos, un personaje que se postula infeliz, tierno y violento) perturba aún más la convivencia resignada de la familia.
Simultáneamente, Mickey, un socorrista de playa con ambiciones literarias (Justin Timberlake dota al personaje de un sorprendente hilo conductor) se cruza entre Ginny y su recién llegada hijastra.

En menos de 5 adivine usted si puede…

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(En menos de 5″ adivine usted, si puede, que letra detesto más que ninguna otra):

Horacio era un Huésped Horrendo a cualquier Hora. Era Huraño Hosco e Hirsuto, con Humor de Hez y la Humanidad propia del Horno de un Holocausto. Su único Hermano, Hilario, un Honrado Horticultor, Había deseado Hacerle comer Humus de Herbicida, que le Hinchase el Hígado como una Hogaza, pero no lo Había Hecho, porque eso Hubiese sido un Homicidio Hepático y él era un Hombre Honorable.

ANNA

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Siri (Iphone 4s)

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P: Teletranspórtame.

R: OK. Quédese quieto.

P: ¿Estoy gorda?

R: Prefiero no decir.

P: ¿Qué llevas puesto?

R: Tienes al asistente personal incorrecto.

P: Siri, ¿cuál es el significado de la vida?

R: No puedo contestar eso ahora, pero deme algo de tiempo para escribir una obra muy larga en la que nada suceda.

P: Siri, hazme un sándwich.

R: No sé qué quiere decir con “Siri, hazme un sándwich”.

P: ¿Puedes contarme un chiste?

R: Realmente no sé ningún buen chiste. Ninguno, de hecho.

P: ¿Puedes contarme un mal chiste?

R: Dos iPhones entran en un bar… Olvidé el resto.

P: Me aburro.

R: ¿Te aburro?

P: Tengo sueño.

R: Espero que no esté conduciendo.

P: ¿Cuál es un buen lugar para emborracharse por aquí?

R: He encontrado una serie de bares muy cerca de ti. Los he ordenado por puntuación.

P: Muy bien. Ahora tengo resaca.

R: He encontrado una serie de bares muy cerca de ti. Los he ordenado por puntuación.

P: El rey de Parangaricutirimicuaro quiere que lo desparangaricutirimicuen, quién lo desparangaricutirimicuará?

R: ¿No tienes nada mejor que hacer?

via https://keor4ever.wordpress.com/2011/10/18/el-buen-humor-de-siri/

AHASVERO

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The Ahasvero’s Secret Words. The only thing worse than people talking about you, is people NOT talking about you. OSCAR WILDE

This is an antic, bon mot, buffoonery, burlesque, caper, caprice, chestnut, clowning, dido, drollery, epigram, escapade, farce, frolic, gag, gambol, game, ha-ha, hoodwinking, horseplay, humor, jape, jest, lark, laugh, mischief, monkeyshine, mummery, one-liner, parody, payoff, play, pleasantry, prank, pun, put-on, quip, quirk, raillery, repartee, revel, rib, sally, saw, shenanigan, snow job, sport, spree, stunt, tomfoolery, trick, vagary, whimsy, wisecrack, witticism, yarn…

All the expressed one in these pages is fictitious, any similarity with the reality is pure coincidence. The administrators do not become people in charge of their content as either they are not it of his acts, although are direct children of them.

CALLE

greguería

Letanía Stigia para los que están aparcados en la calle Desengaño:
El dolor cuando la vida es un monólogo de miles, y miles son los días sin sosiego.
El dolor cuando naufragas en un mar de excrementicias dudas.
El dolor cuando la soledad es más profunda que el abismo.
El dolor cuando el veneno del desconsuelo es tu único vino.
El dolor cuando sientes que todo lo has perdido, hasta tu propio amor, sobre el que escupes sangre.
El dolor cuando la esperanza, el humor y los días azules son una letanía de cenizas blasfemas.
El dolor cuando el semen se pudre sobre los muertos.
El dolor cuando decir madre significa vómito y cuajarón de podredumbre.
El dolor cuando amar es una úlcera miasmática.
El dolor cuando aparcas más de mil veces en la calle Desengaño.

Vargas y las poéticas postmodernas

poesía

Si hay algo que aguanta Vargas peor que a los poetas, es a los críticos de poesía. Un cretino teorizaba sobre la esencia de la postmodernidad en poesía, hablaba de sucesos de lenguaje, fragmentos de soliloquios interiores, atravesados de aprensión, dudas, basura sapiencial, residuos visuales, esperanzas abatidas y… sentido del humor.
La traducción de Vargas creó a su alrededor un silencio incómodo: ” A los poetas postmodernos les hace gracia la mierda que dejan en los calzoncillos sus propios pedos”

HUMOR

greguería

Comprendo que, a veces, añorar los vicios de un cadáver no es, ciertamente, buen camino de delicadezas y delicias. Tal vez para el delirio desesperado del desierto y sus despreciables entregas de folletines coránicos o bíblicos. Tal vez. Pero nunca para las dulzuras estelares de la gracia ingenua. Quizás, sí, para los grotescos ignorantes y gusanos que galopan a lomos de un hipódromo de holgazanes ideales, pero no para las plumas de náufragos nocturnos o risueños. No, no, nunca.

RPC

relato

Hay personas que levantan pasiones, países, guerras, revoluciones, catástrofes, inundaciones, huracanes, ruinas, desenlaces dramáticos, cataclismos, desastres, hecatombes, destrucciones, desgracias, accidentes, trastornos, quiebras, males, abatimientos, aniquilaciones, demoliciones, descalandrajos, descomposiciones, desintegraciones, desmembramientos, desmoronamientos, desolaciones, daños, destrozos, devastaciones, zafarranchos, estragos, estropicios, exterminios, deshechos, discordias, desavenencias, desvalijamientos, terribles consecuencias por la simple fruslería de un destripacuentos que diabólicamente, infernalmente, satánicamente, malignamente no reconoce sus deyecciones.

Esa mañana Ester había desayunado un enorme tazón de cereales. Se sentía con mucha energía para emprender un nuevo día de trabajo en Radio Patraña Continental, la magnífica emisora de noticias.

Mientras se trasladaba en el taxi hacia la calle en que se hallaban los estudios de RPC pudo percatarse de unos insólitos personajes que discutían en las calles de la ciudad. En todas ellas había varios grupos de personas formando un círculo que parecían mantener una discusión un tanto acalorada para ser tan temprano. Como tenía un poco de sueño, no le concedió importancia y simplemente pensó en otra cosa. Había que tener muchas ganas para mantener esas absurdas polémicas matutinas. Cuando dejó el coche el taxista le gruño malhumorado y estuvo a punto de lanzarle un improperio pero se contuvo. Al llegar a la emisora Ester encontró también al jefe de programas discutiendo con el técnico de sonido y, de nuevo, no le concedió gran importancia, aunque ya le empezaba a cansar la enervación que se respiraba en todos sitios a esas horas de la mañana.

Ester se acercó al teletipo, que estaba escupiendo las noticias frescas. Había un atentado en el extranjero; unas elecciones con muchos disturbios en África; la subida del petróleo; la ruptura de los acuerdos de los países de Oriente Próximo; un acalorado debate en el Congreso de los diputados…; y una extravagante noticia que no comprendió pero que le llamó enormemente la atención. Como tenía mucha prisa, pues ya sólo faltaban veinte minutos para empezar el programa y aún no había preparado el comentario, dejó la noticia aparte para volver sobre ella luego. Hizo un resumen y decidió cual de ellas sería la noticia comentada del día.

En pocos minutos estaban emitiendo el programa de Ester, el más famoso de todo el continente. Después de comentar la noticia del día, Ester daba paso a sus infinitos oyentes. Estos llamaban por teléfono para hacer sus propios comentarios sobre la noticia.

Al principio pensaron que se trataba de problemas técnicos, pues no llegaba ninguna llamada. Era realmente raro que no telefonease nadie. Cualquier otro día el cúmulo de llamadas era tal que los técnicos de la emisora se volvían locos para seleccionarlas. Pero curiosamente hoy no entraba ninguna. Ester un poco abochornada se disculpó ante su supuesto auditorio por estos aparentes problemas técnicos e incluso pidió un poco de paciencia a los que intentaban llamar. Toda fue inútil. Los técnicos no encontraban ninguna avería y empezaron a discutir acaloradamente entre ellos. En toda esta discusión alguien entró de la calle gritando. Nadie le escuchó. Ester, un poco enfadada, quiso poner orden y, empezando por el que acababa de entrar, se puso a repartir improperios.

—salid a la calle – dijo de nuevo con rabia el que acababa de entrar. Nadie le hizo caso. Tan solo Ester, que era muy curiosa, se asomó a la ventana. El espectáculo que contempló le dejó estupefacta. A pesar del estupendo cielo azul y el sol radiante, desde la calle del ferrocarril hasta la del parque y también en todas las calles aledañas, que habitualmente estaban transitadas por una pequeña cantidad de personas, se habían convertido en una auténtica y sorprendente romería de gentes que se gritaban y lanzaban trastos unos a otros. Ester no daba crédito a sus ojos. Todo el mundo parecía estar loco y no comprendía nada de lo que estaba ocurriendo. Incluso sus compañeros habían salido ya a la calle y continuaban allí la discusión que habían comenzado en el estudio. Ester pensó que estaba teniendo una pesadilla y para cerciorarse se pellizcó en los mofletes. Estaba despierta y bien despierta.

Bajó, ella también, a la calle con su grabadora, como habitualmente hacía cuando iba a la caza de noticias. Un predicador estaba subido en un púlpito improvisado con unas grandes cajas de transporte y arengaba a las multitudes. Recordó la noticia que había leído en el teletipo. Hablaba de una secta, del fin del mundo y no recordaba que otros presagios de mal agüero, pero no le otorgó importancia en vista de los tumultos que se arremolinaban a su alrededor.

—De los muchos disturbios que se produjeron, ninguno fue tan sonado como el que recorría las calles de Madenera a la hora del almuerzo. “Ardieron troyas”, como decía ufana Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche, conocidísima diva de la radio y la primera que descubrió el asunto en la mañana del 18 de julio de 1963.
Mientras se fumaba aquel gran Coíbas fálico que caracterizaba a Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche, contempló como el predicador se esforzaba vanamente hasta llegar a la extenuación, pues más bien parecía provocar las alergias de los concurrentes que sus adhesiones y amenes. Ya desde que entró en la secta se caracterizaba por su fulgor fatuo al predicar. Y es que, como decía mi difunta abuela, “una cosa es predicar y otra dar trigo”.

Ester, por esa curiosidad innata que la caracterizaba, empezó a escuchar a aquel energúmeno propagandista.
— y una nube dejará su rastro de discordia y desolación entre los que no escuchan a “los enviados encima de las cajas”, pues el Señor es justo y compasivo con los que le escuchan – vociferaba el predicante.

Emilio Sobeque. Cuentos escogidos. Madrid, 1987.

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best wishes,
Ahasvero

EL BOTONES

greguería

El cartel rezaba: Mr. WikiSysop. Administrador general. Y nadie se atrevía a cruzar la puerta.
…

2004

27 de mayo

12:43

Alto secreto: Por favor, señor Jucao, hágame llegar sus comentarios con este membrete cuando las circunstancias así lo requieran para nuestros propósitos. –WikiSysop.

12:58

Estimado señor Juaco, me gustaría comentarle que se ha producido un apagón en la sección 59. Hemos tenido que repartir velas entre los clientes. Afortunadamente ya se ha solucionado el problema, sin embargo, le rogaría pusiera más atención en la vigilancia del sistema, ya que esto no hubiera ocurrido si usted mismo lo hubiera previsto en su libro de protocolo. Espero que el vuelo le resulte agradable a usted también. Mientras tanto, espero que la nave aguante, tal y como usted prometió.–WikiSysop.

Alto secreto: No es fácil mantener la ilusión de los clientes de que se encuentran en el balneario, sobre todo porque, como usted sabe, esta nave tiene sus días contados. No, no se alarme: como le prometí la nave aguantará aunque en ello me vaya la vida. Siento mucho el error cometido, pero en estas condiciones cada vez resulta más difícil mantener el engaño.–Jucao, Intendente mayor.

13:06

Yo no se por qué alguien se atreve a emularme y suplantarme descaradamente, pero empiezo a pensar que existen motivos ocultos, nada honorables… Continuaré mi investigación hasta descrubir al suplantador. Tendréis noticias mías en la Portada de la revista Mw, con su truculencia habitual, o en la sección de Actualidad, si todo sale bien. Esto no puede quedar así. La impunidad no es algo que yo tolere.–WikiSysop.

13:44

Alto secreto: Estimado señor, agradezco su sinceridad y en lo que de mí dependa haré todo lo que esté en mi mano para mantenerle motivado.–WikiSysop.

13:55

Estimado señor, hágame saber todo lo que ocurra y que pueda comprometer nuestra misión. Yo por mi parte así lo haré con usted.–WikiSysop.

Entendido. Gracias. –Jucao.

14:18

Estimado señor, haga trasladar inmediatamente a todos los clientes a sus respectivas estancias. Los últimos acontecimientos así lo exigen. Por mi parte le hago llegar el somnifero necesario para la tarea. Volveremos a poner en marcha el balneario cuando el caso Ani Cooper se haya olvidado. Mientras tanto aprovecharemos para poner un poco de orden aquí.–WikiSysop.

Señor, lo que me pide está fuera de mi capacidad en este momento, yo no puedo hacerlo sólo con la celeridad que exige el caso. Ruego su colaboración o esto será un desastre.–Jucao, Intendente mayor.

14:24

Está bien, dígame donde quedamos y le echaré una mano.–WikiSysop.

Cita: Señor, le espero en la trampilla del transbordador, así ganaremos tiempo. No se demore.–Jucao.

Alto secreto: Se me olvidó comentarle que he descubierto que los víveres escasean cada vez más. Esto no deben saberlo los clientes. Es por ello que le envío este mensaje con el Alto Secreto que acordamos.–Jucao, Intendente mayor.

…

– ¡Le he dicho una y mil veces que no pase sin llamar! – gritó exasperado Mr. Wiki Sysop, el administrador general.
– Lo siento – dijo tímidamente Jucao, y desapareció inmediatamente tras los cristales. La secretaria mirando por encima de las gafas también le dió la razón.
– El administrador tiene muy mal humor hoy, no te acerques a él.
– Estoy de acuerdo.
– Eso es cierto el otro día casi me ladra -dijo también el botones.

Mr. WikiSysop

greguería

El cartel rezaba: Mr. WikiSysop. Administrador general. Y nadie se atrevía a cruzar la puerta.

2004

27 de mayo

12:43

Alto secreto: Por favor, señor Jucao, hágame llegar sus comentarios con este membrete cuando las circunstancias así lo requieran para nuestros propósitos. –WikiSysop.

12:58

Estimado señor Juaco, me gustaría comentarle que se ha producido un apagón en la sección 59. Hemos tenido que repartir velas entre los clientes. Afortunadamente ya se ha solucionado el problema, sin embargo, le rogaría pusiera más atención en la vigilancia del sistema, ya que esto no hubiera ocurrido si usted mismo lo hubiera previsto en su libro de protocolo. Espero que el vuelo le resulte agradable a usted también. Mientras tanto, espero que la nave aguante, tal y como usted prometió.–WikiSysop.

Alto secreto: No es fácil mantener la ilusión de los clientes de que se encuentran en el balneario, sobre todo porque, como usted sabe, esta nave tiene sus días contados. No, no se alarme: como le prometí la nave aguantará aunque en ello me vaya la vida. Siento mucho el error cometido, pero en estas condiciones cada vez resulta más difícil mantener el engaño.–Jucao, Intendente mayor.

13:06

Yo no se por qué alguien se atreve a emularme y suplantarme descaradamente, pero empiezo a pensar que existen motivos ocultos, nada honorables… Continuaré mi investigación hasta descrubir al suplantador. Tendréis noticias mías en la Portada de la revista Mw, con su truculencia habitual, o en la sección de Actualidad, si todo sale bien. Esto no puede quedar así. La impunidad no es algo que yo tolere.–WikiSysop.

13:44

Alto secreto: Estimado señor, agradezco su sinceridad y en lo que de mí dependa haré todo lo que esté en mi mano para mantenerle motivado.–WikiSysop.

13:55

Estimado señor, hágame saber todo lo que ocurra y que pueda comprometer nuestra misión. Yo por mi parte así lo haré con usted.–WikiSysop.

Entendido. Gracias. –Jucao.

14:18

Estimado señor, haga trasladar inmediatamente a todos los clientes a sus respectivas estancias. Los últimos acontecimientos así lo exigen. Por mi parte le hago llegar el somnifero necesario para la tarea. Volveremos a poner en marcha el balneario cuando el caso Ani Cooper se haya olvidado. Mientras tanto aprovecharemos para poner un poco de orden aquí.–WikiSysop.

Señor, lo que me pide está fuera de mi capacidad en este momento, yo no puedo hacerlo sólo con la celeridad que exige el caso. Ruego su colaboración o esto será un desastre.–Jucao, Intendente mayor.

14:24

Está bien, dígame donde quedamos y le echaré una mano.–WikiSysop.

Cita: Señor, le espero en la trampilla del transbordador, así ganaremos tiempo. No se demore.–Jucao.

Alto secreto: Se me olvidó comentarle que he descubierto que los víveres escasean cada vez más. Esto no deben saberlo los clientes. Es por ello que le envío este mensaje con el Alto Secreto que acordamos.–Jucao, Intendente mayor.

– ¡Le he dicho una y mil veces que no pase sin llamar! – gritó exasperado Mr. Wiki Sysop, el administrador general.
– Lo siento – dijo tímidamente Jucao, y desapareció inmediatamente tras los cristales. La secretaria mirando por encima de las gafas también le dió la razón.
РEl administrador tiene muy mal humor hoy, no te acerques a ̩l.
– Estoy de acuerdo.
– Eso es cierto el otro día casi me ladra -dijo también el botones.

Espada

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En el arte de las armas nadie superó al rey Arturo. Su fuego, su pasión en la guerra no dejaban lugar a dudas. Cada objeto bélico era para el rey motivo de sangre. Refulge al sol el acero del unicornio como un espejo cuando Arturo lo eleva para volver a dejarlo caer sobre dragones y enemigos y alzarlo de nuevo ya empañado del rojo humor.