Lápidas

juego

MEM
Las fuerzas enemigas se alían y lucha el martillo de la fortaleza de los buenos contra el hacha de la crueldad de los malos.
Los buenos se dispersan porque pierden la batalla, sin embargo, averiguan que tienen que cruzar al otro lado pero no saben si es un lago o una caverna.

El hacha del pintor El oxígeno enclaustrado alimenta…

greguería

El hacha del pintor:
El oxígeno enclaustrado alimenta
la lumbre que al roble consume
tiznando por completo una estufa
con olor a vieja leña incinerada.
Lo mismo le ocurre a este ánimo,
siempre en un permanente estado
atípico de frías ascuas, pintadas
con el negro más sucio y el blanco
más puro.
Entre tanto, el leñador sugirió ir al Norte,
el pintor, terco, decidió no moverse del Sur.