Lápidas

juego

MEM
Las fuerzas enemigas se alĂ­an y lucha el martillo de la fortaleza de los buenos contra el hacha de la crueldad de los malos.
Los buenos se dispersan porque pierden la batalla, sin embargo, averiguan que tienen que cruzar al otro lado pero no saben si es un lago o una caverna.

El hacha del pintor El oxĂ­geno enclaustrado alimenta…

greguerĂ­a

El hacha del pintor:
El oxĂ­geno enclaustrado alimenta
la lumbre que al roble consume
tiznando por completo una estufa
con olor a vieja leña incinerada.
Lo mismo le ocurre a este ánimo,
siempre en un permanente estado
atĂ­pico de frĂ­as ascuas, pintadas
con el negro más sucio y el blanco
más puro.
Entre tanto, el leñador sugirió ir al Norte,
el pintor, terco, decidiĂł no moverse del Sur.

Pájaro

greguerĂ­a

¡Qué Paisaje! ¿Realmente estaba en Babilonia el Alma del mundo? No había nada que hacer y fui a aprender Alquimia con el profesor Zimmer. Estaba cansado de tantos Símbolos. Mi Alma estaba ahora bajo el hacha y parecía un pájaro blanco y negro. ¿Era infeliz por mi estupidez o era estupido por mi infelicidad?