INT. CASINO

juego

Un centro de magia, castillo de un mago o plaza de fuego con UnaPuerta. Redomas y marmitas cociendo. ALEPH EO, el malhumorado e incompetente mago con UnSombrero y UnasSandalias aladas, está haciendo magia y tiene en una mano un UnCaduceo (clava, varita mágica o basto) y en otra UnLibro. Frente a él, sobre una mesa, UnOro, UnaEspada y UnaCopa, que representan a los cuatro elementos y puntos cardinales. A su lado hay UnaLira y a sus pies UnaTortuga.
TAU encuentra al Gran Mago, hermafrodita de Hermes.
ALEPH
Por mercurio, oh espíritu de Merlín, revélame la creación y el ser.
TAU
Ejemmm, ejemmm. Perdone, ¿Interrumpo?
ALEPH
¡El genio, el genio ya está aquí!
BODOS
¡Vaya, te han ascendido!
ALEPH
¡Rayos, centellas y juglares, por fin lo conseguí!
BODOS
Pídele ayuda al mago.
TAU
Estoy buscando al Gran Maestro Mago.
ALEPH
¿Eh? ¿Quién osa entrometerse en mis asuntos en estos momentos?
TAU
Mi, es decir, yo.
ALEPH
¿Acaso quieres morir, interrumpiendo mi sortilegio de esta forma?
BODOS
¡No!
ALEPH
¡Rayos, centellas y juglares!
TAU
Lo siento mucho.
ALEPH
¡Pájaro de mal agüero!
ALEPH
¡Ah! Eres tú de nuevo. Pero ¿Cómo? ¿Otra vez aquí? Siempre tan inoportuno. ¿Y ahora qué quieres?
TAU
¿!Qué!?
ALEPH
Eres el guerrero llamado a salvarnos.
TAU
¿Salvar?
ALEPH
¡Salvar a la emperatriz y al reino! ¡La emperatriz está secuestrada!
TAU
¡Pero si está aquí!
ALEPH
¿Entonces has sido tú el que la secuestró?
TAU
¡No!
ALEPH
¿Y quién nos ha encerrado aquí, entonces?
Una vez llamado a la aventura el joven TAU se decide a ayudar.
TAU
Está bien, te ayudaré…
ALEPH
Uno de estos objetos mágicos no permitiría escapar pero…
TAU
Entre todos estos cachivaches ¿No tienes alguno que nos pueda servir?

Puerta

juego

TAU
Esto no sirve.
BODOS
¡Vaya mago!
ALEPH
No es posible… mi destreza, talento, iniciativa y competencia son inigualables. Yo soy el mago.
GHÍMEL
Yo diría que no eres más que un simple juglar incompetente.
ALEPH
Pero, no es posible…
BODOS
¿Esto tampoco?
ALEPH
Seguimos atrapados.
GHÍMEL
¡Muy sagaz!
BODOS
¡Sí!
TAU
¡Por fin!
TAU, investido como guerrero, sale por la puerta en tortuga.
BODOS
¡Flamante nave!
TAU
¡Menos coña, hojalata!

INT. PIRÁMIDE

juego

Panorámica circular de una sala en una pirámide. La sala tiene una puerta en cada uno de sus cuatro lados, que representan a láminas del Tarot, una puerta de madera con la lámina de ElMago, una puerta de metal bronceado con la lámina de ElCarro, una puerta de metal plateado con la lámina de ElEnamorado, y una puerta de metal dorado con la lámina de LaEmperatriz. Ráfagas de viento se cuelan por el techo.
TXT (SUBTÍTULOS): “BinahThronos” (Tronos de la inteligencia)
Vienen con el mago y encuentran a la emperatriz y su séquito encerrados.
Las puertas, que conectan a los palacios entre sí, se cierran mágicamente al entrar.
TAU
¡Más puertas!
GHÍMEL
Vivía plácidamente hasta que este inepto mago metió la pata y nos encerraron aquí.
ALEPH
Bueno, yo.
GHÍMEL
Espero que tengas la solución, ALEPH.
ALEPH
Para abrirlas hay que hacerlo en el orden correcto.
GHÍMEL
No quiero más excusas.
ALEPH
Por la puerta del mar no se puede escapar.
GHÍMEL
Basta de cháchara. Dime como puedo salir de aquí inmediatamente.
ALEPH, indicando a TAU
Este, este te lo dirá.
Todos le miran. Enrojece pero sale airoso con una respuesta al parecer no tan airosa para los demás.
TAU
Con la cantidad de puertas que hay aquí ¿y no podemos salir?
TODOS
Risas y carcajadas.
GHÍMEL
Está bien, inténtalo tú.
GHÍMEL, con ira
¡Quiero salir de aquí!
TAU
¡Yo abrí!
GHÍMEL
Pero se cerró de nuevo, zoquete.
TAU
¿Y el guerrero?
GHÍMEL
Partió a la batalla… (Risas) Algo maltrecho… Por la puerta del carro…, cenutrio.
&LUJURIA!:
El valentón ZAYN y el enamorado VAU se disputan el amor de la inteligente pero frívola emperatriz GHÍMEL. El mago ALEPH trata de poner orden sin conseguirlo.
GHÍMEL
Oh, ZAYN, valiente ZAYN, que cosquillas me haces.
VAU llega y les pilla infraganti.
VAU
Vaya, ya veo que no has perdido el tiempo, valiente ZAYN.
ZAYN
¿¡Eh!?
VAU
Ahora te las verás conmigo.
ZAYN huye a esconderse.
ZAYN
No, no, no, ha sido ella, es culpa de ella.
GHÍMEL
¿Pero cómo te atreves, ingrato?
VAU
¡Espera, cobarde y vil criatura!
ALEPH
Halla paz.
GHÍMEL
La inteligencia no le sobra.
TAU
Se han vuelto todos locos.
TODOS
Pero ¿Qué hacéis vosotros aquí otra vez?
TAU
Volvamos.
BODOS
Está claro que tenemos que arreglar esto cuanto antes o será fatal para todos.
TAU
Hay que intentar salir por alguna de estas malditas puertas.

EXT. CALZADA – DÍA

juego

Una Calzada romana en una pradera. Ruidos de carros, espadas, armas, gritos de guerra. En La Calzada están caídos Un carro en el que se ve El Emblema del globo alado egipcio, con Ruedas Rojas y Palio Azul, arrastrado por Un Anfisbena de dos cabezas, Cosmos y Caos. También está caído el guerrero valentón que iba montado, ZaynO, sobre cuyos hombros se aprecian dos crecientes lunares. Lleva Una Coraza con cinco clavos y Un Cetro.
Al llegar los protagonistas le ayudan a recomponerse. Pero el joven parte ufano sin apenas despedirse ni darles las gracias. Luego sale corriendo con el carro a toda velocidad levantando mucho polvo.
ZAYN
¡Apartad, apartaos!
TAU
¿Qué pasa?
ZAYN
¡Hay que defenderse contra las fuerzas inferiores!
TAU
¿Cuáles?
ZAYN
Con mi cetro y mi escudo como armas para la batalla soy invencible.
TAU
¿Qué batalla, imbécil?
BODOS
¿Dónde será esa batalla?
Hacen un gesto como queriendo decir que está loco. En ese momento una rueda se sale y el carro y el guerrero ZAYN quedan de nuevo desparramados en el suelo, por un lado el carro, ruedas, palio, y por otro, coraza o escudo con cinco clavos, cetro, guerrero y anfisbena.
ZAYN
¡Ah!
BODOS, que se dirige al anfisbena.
Cuando la ciencia entre en tu corazón y la sabiduría sea dulce a tu alma pide y te será dado.

Guerrero

juego

Principios superiores de la personalidad humana, ZAYN O, guerrero solar del carro, fanfarrón pero cobarde, acción, triunfo, movimiento, iniciado.
El guerrero es un valentón pero muy cobarde. para la batalla con su nave de guerra
Carrera y batalla contra el valentón y aparentemente fiero.
Hay cuatro posibilidades, enfrentarte con ira o huir con cobardía y ganar una victoria a la muerte o perder la vida.
se aleja corriendo hacia el palacio de Binah y entra por la puerta por la que salieron.
CAOS
¡Bravo, muchacho!
TAU persigue a ZAYN.
TAU
Espera, espera.
Todos le siguen y vuelven a entrar al palacio de Binah.
Cosmos y Caos se quedan recomponiendo el carro.
COSMOS
¡Oh no, otra vez!
CAOS
Estupendo.

EXT. CABAÑA – DÍA

juego

Una extraña casa con una sola puerta al lado de un gran acantilado que cae vertical al mar con un cruce de caminos en la parte alta cerca de un bosque. Hay un carro destrozado en la calzada romana, una maza dejada en el tronco de un árbol y una balanza con espada en la pared de la casa. Rumor de las hojas del bosque. Murmullo de viejas comadres.
TXT (SUBTÍTULOS): “GeburahPotest” (Potestades del juicio)
Se encuentran con el comerciante LAMED y la juez KAPH.
El avaro y viejo comerciante LAMED, que quiere casarse con la bella CHETH, convence a ZAYN, fanfarrón pero tonto, para que mate a TAU.
KAPH, que es la madre de CHETH, está de acuerdo.
Llegan nuestros protagonistas y sorprenden en la conversación a los personajes.
KAPH
¿Seguro que saldrá bien?
LAMED
Ya está todo arreglado. Tú déjalo de mi cuenta.
KAPH
No pueden sospechar de nosotros.
LAMED
Tranquila, futura suegra, no tienes que preocuparte de nada.
LAMED se dirige a ZAYN.
LAMED
Entonces, tú le retas y le matas.
ZAYN
Pero…
LAMED se frota las manos maliciosamente y traga saliva ruidosamente.
LAMED
Nada de peros.
El rigor de un guerrero como tú no admite peros.
Tienes que acabar con él.
Ah, y olvídate de ella.
No te conviene en absoluto.
Está enamorada de otro.
TAU ha sido colgado por los bandidos y descolgado por.
KAPH
Silencio, alguien llega.
ZAYN, con miedo
Eh, ¿Quién anda ahí?
LAMED
¡Ah, son ellos!
KAPH
¡Ajá, por fin aquí!
LAMED
¡A ellos, a ellos!

INT. CUEVA

juego

Una caverna al lado de un campo de arena o desierto, hay una linterna, un bastón ondulado y un manto dejados a los lados de la entrada de la cueva. Brisa, viento del desierto, a veces incluso tormenta de arena. Fuego crepitando con intensidad variable.
TETH deja la linterna en el suelo.
TETH
Busco un hombre, busco un hombre ¿Dónde puedo hallar un hombre?
TAU
¿Te puedo ayudar?
TETH
¿Eh?
TAU
¿Porqué buscas a un hombre y quién es ese hombre al que buscas?
TETH
Yo no me refería a un hombre concreto.
¡Entrometido mequetrefe!
¿Y tú quién eres?
¿De dónde has salido?
TAU
Voy en busca de mi entidad perdida.
Pues la verdad es que no sé dónde está.
Hemos caído del cielo.
¡Ja!
Quizás soy ese hombre que buscas.
TETH
O tal vez no.
¿Tu puedes ayudarme?
TETH
Mequetrefe, recién caído del cielo, yo busco al hombre.
¿Es que no lo entiendes?
TAU
¡Vale, vale!
TETH se dirige a la cueva.
TETH
¡Vale, vale, vale! ¿Es que no sabes decir algo más? Ven te voy a enseñar algo, (se dirige a la cueva) sube al monte y contempla la tierra prometida mas no te digo que entrarás en ella.
A lo lejos, desde el monte, se ve la ciudad de Tipharet.
BODOS
Pero si ya hemos estado allí.
TETH
Debéis volver por esta caverna, pero que no te distraiga la belleza.
El joven TAU se disfraza de ermitaño y se esconde en una caverna del desierto montañoso.
Un terrible guerrero se queda franqueando la entrada.
TETH, un anciano ermitaño en cuya mano derecha lleva una linterna parcialmente velada por un pliegue de su amplio manto, el cual es exteriormente de color oscuro pero con forro azul en el interior.
TAU debe vencer al astuto guerrero, vistiéndose con el manto, la linterna y el bastón, para entrar al centro de la caverna, donde se encuentra TETH TUTH, Viejo mago ermitaño, terco y solitario el bien, la moralidad, la sabiduría, la reflexión, la prudencia contra la soberbia.
TETH, el eremita, les instruye para cruzar una gruta con fuego que es donde tienen que ir para encontrar el objeto preciado en la Gruta abismal.
TETH ya conoce el camino y alienta al protagonista.
Le ayuda con su experiencia y con sus métodos, pero, llegada la hora final, no puede sustituir a TAU.
El mago aumenta el poder del cetro o bastón para ir al infierno y destruir las fuerzas del mal que poseen El Alicor.
Consigue que se rinda el guerrero astuto, convirtiéndose en el mago, el cual ha sido el que les ha inducido a venir a estrellarse al planeta.

Caverna

juego

TAU se dirige a la entrada de la oscura caverna.
El guerrero da un tajo con la espada a TAU.
TAU
¡Ah!
TETH
¿Cómo pretendes entrar a la oscura cueva así, sin siquiera una linterna? Así son todos los hombres, pretenden triunfar sin ni siquiera haber sido; pretenden llegar al conocimiento sin sabiduría.
Para triunfar hay que llegar a ser y para alcanzar el conocimiento hay que llevar la luz de la sabiduría.
TAU
¿Dónde está? ¿Adónde fue?
TETH
Cuando lo averigües, ya lo sabrás todo.
TETH
Pasa. Veo que ahora eres sabio y prevenido. No te helarás en la cueva, vas preparado para el frío y cualquier imprevisto fuego. Llegarás a ser alguien y alcanzarás el conocimiento sin temor a los problemas y tropiezos.
El bastón se convierte en Serpiente. Esta muerde al guerrero, que muere. TAU entra en la cueva.

Los Siete Samurais

relato

Una banda de forajidos aterrorizan a los habitantes de un pequeño pueblo, saqueándoles periódicamente sin piedad. Para repeler estos ataques, los aldeanos deciden contratar a mercenarios. Finalmente consiguen los servicios de siete guerreros, siete samurais dispuestos a defenderlos a cambio, tan sólo, de cobijo y comida.

Los Siete Samurais (Shichinin no samurai) es uno de los clásicos más influyentes del cine de aventuras. La cinta fue León de Plata en el Festival Internacional de Cine de Venecia de 1954 y es una referencia ineludible en la obra cinematográfica de Akira Kurosawa y del cine de aventuras en general. No en vano, fue la inspiración directa de otro de los grandes clásicos del cine, en este caso de uno de los western más míticos de todos los tiempos, Los siete Magníficos.

Nefastissimus

greguería, poesía

guadaña que le alarga
de regalo forzoso
sobre el héroe primero
qué hacer con lo que vivo?
ley rige el cruel tablero
labor será quimera
me rodea su presencia
la orilla que sutura
dudando en el alero
que todavía excitada
alegre pulse un verso
la lluvia no era suave
a las esferas del seis
viste letal esencia
lo que me estás pidiendo
al muro encaramada
ensalza al que se inclina
miradas de serpiente
sólo quedó poesía
como duna que emerge
desteje incertidumbres
por nácar irisado
de fraterna indolencia
de los carros ajenos
acaso es el destino
por todo su dinero
como labio ligero
por los pelos aferra
publicamos primero
infunde nuevo fuero
con labia laborable
mas tus deseos no valen
se extiende el derrotero
oculto en la sentina
extraiganle a los mares
bella hasta en la demencia
porque en lo impropio nada
de ti me ha hecho sincero
de la rabia indomable
sangre que se detiene
de unidad, qué profunda
o tú o lo venidero
pezones de estricnina
si sólo fuera helada
viles o repelentes
alusión a la fiebre
no inventó la carencia
del estado latente
memoria que imagina
amarga piel besada
madre tan submarina
el malestar hechizo
dando un sentido nuevo
que primero recuerde
hermano que ama a hermano
alarga un huso ausente
el pan que no germina
en franca disciplina
hay que darle en el pecho
lo distinto es hermoso
solo en las negaciones
no está en venta el paisaje
atroces días mudos
sonriendo indulgente
más no se difumina
mis sueños de clemencia
cabeza es espantosa
tornase en aguacero
por paradoja, el río
haciéndome a mí pobre
cabeza que, postrera
bullente el hormiguero
agonizan muchachos
de los oscuros tiempos
reverdece en afluente
mayo, dolor, morfina
la gota suspendida
también piel insurgente
nuestros sueños imberbes
linde o flujo voraz
imposible aguacero
nuestros sueños deciden
la luz que ríe y declina
límite, umbral, paso postrero
latente en la neblina
por nuevo derrotero
rodeada de ausencia
quiero que ya lo sepas
me pregunto intrigado
su figura esplendente
bajo un cielo infinito
mi casa silenciosa
conjugando los verbos
por qué se equivocaba
el alma ya es certera
no corran por las playas
hasta en el desespero
que avanza cual la sed
con gurús sin solvencia
buscaba en sus calores
tus labios que se cierran
por huir de lo adyacente
la fuente que bebiste
que al fin estalla el gesto
en similar secuencia
en el gran laberinto
tenebrosa conciencia
que jamás se termina
agotó mi paciencia
con más fiebre termina
mezclándose en tus venas
pateras y decencia
libre y vital me hermano
todo texto indolente
con rigor que se instala
la ecuación sea servida
acercarse, con prisa
tan fugaz cual esquina
un temblor que se inicia
da pie a la disidencia
sangre que riega el torso
radical risa alpina
de cuerpo lastimero
criatura más salvaje
el ritmo de las olas
materia o carne muerta
se encara codiciosa
por temor al intruso
lo que en ti más quiero
con manto de guerrero
sube por la pendiente
igual que una pechina
hallé solo su inquina
llega el común hastío
si tanto la quería
esparce el fruto amargo
lo que de ti más quiero
sangre que niega al corso
que todavía conservo
acaso es el damero
beneficencia ciega
y un orgasmo truncado
como siempre dañina
agotada la ciencia
ingente y laborioso
del tarro nunca abierto
tras quienes les dominan
o indiferente o bella
deviene la conciencia
el hundido rebaño
agostó mi potencia
cometió con esmero
ofensa se contagia
demandando obediencia
por las fiestas Lunares
un alma tan mezquina
pues ella enfrenta al sol
por qué no yace entera
huyen vanos y alados
en forma de aguacero
de semblante inocente

William Shakespeare

greguería

Whisky de malta o blanco vino ordinario,
Imagina aquel letal guerrero turbio,
Lesiones como mínimo, en traje agrario,
Lejos de la camisa calma el millón indio.
Impreso o expediente tal vez contradictorio,
Altitudes, en parte, por el éxito agrio,
Mi mástil es de pronto un campanario,

Similar al ser menciona índice propio.
Hielo con carácter de adjetivo utilitario,
Ambas cocinas a este lado del negocio,
Kamikazes, por contra, de zumbón ficticio,
El big bang latió con furia en el principio.
Seco como pasta surge siniestro del naufragio,
Por cuenta del acento cabecea otro previo,
En parte por la raíz inclina aborto sucio,
Adelante aquel que ganaba tierra o espacio.
Razones en la necesidad de un norte agrario,
Etnias y vestido de cielo en sagitario.

Templo de Salomón

greguería

Lo escrito, escrito está…

Se había esfumado el guerrero luminoso, y en su sitio quedaba su doble, el guerrero hecho de sombras. Salomón, al reproducir los rasgos de su primo, decolorándolos, hasta en la circunstancia trivial de su vestidura, simbolizaba mejor que ninguna retórica fúnebre la mudanza fundamental que entrañaba su pérdida. No lo había perdido él a Salomón; Salomón le había perdido a él, en el templo. Y la sensación de vacío que le embargaba y provocaba una náusea permanente, le condenaba a mirar dentro de sí, a mirar en su interior como en el arcano de una caverna habitada por monstruos fieros y tristes. Era una sensación desoladora. Hasta entonces, el duro caparazón de su egoísmo, de su recelo, le había protegido contra ella, pero la muerte de Horacio desmoronó sus baluartes. Estaba viejo; estaba cansado. El peso de otras desapariciones, de otras muertes, antiguas o próximas, la de Ariadna, la de Rudolf Steiner, la de Percy Ernst Schramm, la de Sigfrido, la de Tseu Tchoang, se acumulaba conjuntamente sobre sus hombros. Le aplastaba y experimentaba, de golpe, lo que no había sentido en su plena hondura cuando se sucedieron esas etapas, porque en cada ocasión miró hacia adelante. Ya no había a dónde mirar. Y todo —las armas y los ropajes, las empavesadas velas, las proas doradas, el regocijo victorioso de la vida— se desmenuzaba en cenizas. Totalmente desamparado, el primer síntoma de esa evidencia se trasuntaba, físicamente, en la extraña palidez que se apoderaba de su contorno y que daba la impresión de que se movía entre espectros transparentes. 

Tumbacuartillos y Calamocanos 3

greguería

[Nota: léase con acento argentino]
A pesar de las apariencias los Calamocanos eran unos trabajadores incansables y en otras épocas incluso unos guerreros consumados. Según decía el más anciano de todos, el abuelo Cabeto Piernas Largas, cuando se acabó el negocio de las salazones tuvieron que dedicarse a la piratería y fue entonces cuando comenzaron los problemas.
Al parecer los Calamocanos, más conocidos en la zona como los Narices Rojas, habían mantenido auténticas guerras con sus vecinos los Tumbacuartillos -también conocidos con el apodo de Cubas de Cóctel- por el dominio de los barcos toneleros que transportaban los preciados líquidos de la felicidad. Según cuenta Cabeto, estas guerras fueron muy frecuentes, especialmente cuando escaseaba el número de estos barcos que, alertados por los escarceos de los bucaneros, daban un gran rodeo para no tener que acercarse al Cabo de Baco, como era conocida la franja de tierra donde estas dos razas de energúmenos, Tumbacuartillos y Calamocanos, habitaban.
Piernas Largas, que había conseguido escapar más de una vez de la furia de sus contrincantes, contaba orgulloso como se acabó solucionando el problema de estas sangrientas correrías. A partir de la tregua del coñac se tomó la decisión de atacar a los barcos de forma conjunta y llegar a una solución en el reparto del botín. Calamocanos y Tumbacuartillos se repartirían la mercancía por un método más racional y civilizado. Cada uno debía colgarse de los pies en un mástil del barco de forma que, agarrando la cuerda con sus propias manos, puediese ir soltando a medida que el líquido de un tonel colocado debajo amenguase con los sorbos, y de esta forma, trasegar hasta ahogar al diablo. Al final , el que no cediera al tonel de líquido, ese sería el ganador de la pacífica contienda, teniendo derecho a quedarse con el resto de los licores de la bodega.
Puede fácilmente imaginarse que, con tal método, más de uno ahogó sus cuitas para siempre con las buchadas en el aguardiente de caña, la sidra, el tequila, el whisky, el vodka, el anís, la chicha, la ginebra, el coñac, la mistela, la cerveza, el pacharán, el chacolí, el bourbon, el resoli, el ron, el colonche, el mezcal, el kirsch, el vino de nipa, el de coco, el de uva, el de arroz, el de quina, el sake, la grappa, la absenta, el poche, el vermut, el ojén, el ajenjo, el champán, el pisco, el pulque y otras bebidas dulces, secas o semisecas.
Debidos a esta civilizada costumbre, y que sin duda introdujo cierta paz en la costa, en esta época eran muy frecuentes los entierros que se clasificaban según el mérito y bebida del finado. Tras la revuelta de los amotinados de la cuba esta costumbre también desapareció, sin embargo, aún hoy se conservan los concursos de colgados, si bien, el botín es más exiguo reduciéndose a no pagar lo consumido…

EXT. OASIS – DÍA

greguería

Charca, lodo, vida. Te has embarcado ayer en esta charca flanqueado por deleitables poetas que a un Jesucristo humeante y salvador con embrutecido ardor guerrero agitan a la fuerza; has vivido por partes mi doméstica vida, que por encima de la charca avanza sin que su fiel se reconozca; has perdonado y matado, como quien quiere y no quiere, al derrotado y asustado prisionero. Subid pues, pesadas promesas mías, a la superficie furibunda de la charca para cambiar los símbolos malditos, que estoy nadando en el lodo de la vida y ahora el oasis es para mí como un barco que zozobra en el desierto…

Looking for heros

greguería

Y en eso, mi hermano y yo decidimos bajar a las ciudades, en busca del lustrado linaje de los antiguos héroes y heroinas, y vaya si los encontramos: alfareros de edenes de cemento, geishas sifilíticas en los cauces secos de los ríos, adolescentes que se dejaban morir para liberar al ángel que dormía en su esqueleto, esquivos mercaderes de espumas sospechosas, guerreros que esparcían sus vísceras por metros y autobuses, predicadores esquizofrénicos prometiendo por los arrabales ovaciones de incienso… y vimos que el mundo estaba bien hecho y que el octavo día jamás sería inaugurado por nuestro creador.