«Yo nací en un día que Dios estuvo enfermo»

Un día como hoy de 1892 nace en Santiago de Chuco, Perú, el poeta, escritor y periodista César Vallejo, considerado uno de los mayores innovadores de la poesía del siglo XX y el máximo exponente de las letras en su país.

La vuelta a Verne en 80 Jules

Un 8 de febrero de 1828 nacía en Nantes Jules Gabriel Verne, creador de un género propio en el que, mediante una aventura narrada magistralmente, se describen los grandes avances científicos y técnicos que revolucionaron el s.XIX.
Con 11 años Jules Verne decidió enrolarse como grumete en un barco rumbo a la India: quería saciar su sed de aventuras, huir de su hogar y deslumbrar a su amada prima Caroline. El severo castigo de su padre y la humillación ante su prima y amigos hizo que encauzara su rebeldía hacia la literatura.
Tuvo que ocultar su vocación de escritor ya que su padre no lo veía con buenos ojos: quería que le sucediera como abogado. Se licenció en derecho, pero a su vez, le escribió a su padre:

puedo convertirme en un buen escritor, pero nunca sería más que un mal abogado.

Sufrió dos desengaños amorosos y un matrimonio conflictivo que se traducen en la escasa relevancia de las mujeres en sus obras, incluso a veces con un punto misógino.
En París conoce a Alexandre Dumas que se convierte en su mentor, amigo y protector.
En época de estrecheces económicas se refugiaba del frío en la biblioteca Nacional, donde leía libros y revistas de divulgación científica, así conoció todos los avances de la técnica.
Los héroes de Verne recorren un mundo insólito pero real, enigmático pero comprensible para la razón y la ciencia y, además de un viaje físico realizan un viaje interior.
Su Obra más conocida es La vuelta al mundo en 80 días, novela con la que obtiene el triunfo definitivo y se convierte en el autor más leído y famoso de Francia.
La obra es una reflejo del optimismo de su primera etapa como escritor, en la que cree que el saber científico resolverá todos los obstáculos y reducirá la desigualdad de clases.

PLATO A LA CARTA

No. Ahora toca el no. Abajo el murmullo no cesa. Están esos pijos con sus pulseras, sus relojes, sus bolsos de diseño, y su conversación banal. Risas. En la tele esos superhéroes que tanto parece necesitar esta puta sociedad en crisis. El humo sube hasta la ventana disipado en el murmullo incomprensible y se mezcla con el mío. Mujeres rubias, flacas, liberadas, sin oficio ni armadura ríen como caracoles asmáticos mientras las otras putas de la calle las miran como vacas que ven pasar el tren. Ese maldito olor a puro sube hasta mi escritorio. Me duele la espalda, el culo, las témporas, la rodilla que me golpeé esta tarde en el trabajo. Todo el mundo tiene algo malo, dice, tras una carcajada, ese tipo imbécil de abajo. La vecina de enfrente tiene su enorme Mac encendido. ¿Dónde está? ¿Qué piensa? ¿Qué hace? El gato se asoma al balconcito. Mira la gente del bareto-teatro. ¿Cuándo se van?, parece decir. Me siento anestesiada por el murmullo y enciendo otro cigarrillo. ¿Realmente he vuelto a fumar? Jodida mierda. Bendito humo. Humo. Humo. Humo. Mojitos. Cócteles. Sangría. Tinto verano. Vinos y copas. Plato a la carta. Al parecer, ahora el tiempo se mide de viernes a viernes. El resto del tiempo no somos humanos, no vivimos, estamos condenados en un trabajo que no nos gusta, haciendo cosas que nos desagradan para corporaciones anónimas y limitadas. ¿Cómo esperamos crear un mundo mejor así? Tampoco parece importarnos. La vecina de enfrente no tiene cara, yo creo que es una persiana. Sus ojos horizontales miran por las rendijas que dejan las lamas de madera. También respira por ellas, y escucha y huele el pescado. Cada una de esas lamas funciona como un sentido diferente. Sentidos que ni nos imaginamos y que captan las imperceptibles sensaciones ultramundanas que le llegan por todas partes. Sensor de terremotos. Detector de gases etéreos, ondas gamma y temblor de mariposas remotas. Visualizador de ectoplasmas evacuatorios. Localizador de angustias referenciales. Señalador de estanqueoladas irresolubles. Descubridor de parasimpatías. Sonda sinuosenoidal obstruida y catalítica. Visor de cuerdas y partículas elementales. Telecopiador de místicas insufribles. Medidor de superlatividad asidua discontinua y forética… Eso, hasta donde yo sé.

Mañana me gustaría poder comer algo Si me…

Mañana me gustaría poder comer algo. Si me dieran a elegir, ese algo sería «milanesas con patatas fritas y huevos fritos, y de postre cheesecake, acompañados por una buena Coca-Cola que, a mi humilde juicio, es mucho más rica que la Pepsi»; sin embargo me conformo con llevarme algo a la boca. De todos modos, como en la vida no todo es dinero, también ayudaría tantísimo, si llovieran cartas al Departamento de Marketing de la Coca-Cola, diciéndoles «conozco a un escritor que me encanta y al que, creo, pronto alguna grande le publicará. Ese escritor va siempre de frente y con la verdad y sabe de qué habla; él ha dicho: “Coca-Cola es, a mi juicio, mucho más rica que la Pepsi“. Que si no os interesaría hacer de sponsor y obtener el link que ahora lleva a ningún sitio». Así, te digo, puedes hacerlo con cualquiera de las palabras que ya han sido escritas. Igual resulta ser que ellos acaban pagando por «publiciverdad» y, quién sabe, igual comienza aquí una manera nueva de ofrecer Publicidad, una que sirve para que personas apasionadas hagan realidad un sueño.