NUBE CAÍDA

greguería

Como una seráfica y caída sombra,
Sin uñas, ni universo, ni vigorosa vida,
Hoy sucumbe al dudoso mundo de Neptuno,
Sin luz, ni realidad, ni gozoso deleite,
Desvanecida bruma, caída en el abismo.
Entre informes figuras de ignorado engrudo,
Sin humo, ni manos, ni música de muerto,
Yace, bajo la imagen inferior del infinito,
Sin cielo, ni dragón, ni erótico suspiro,
Dormida en noche, una invencible nube.

Incesto

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Rebuscando entre mis papeles al fin encontré aquel antiguo tratado sobre el incesto: El gran mito de la devoración por el dragón y el inconsciente de los Símbolos con otros asuntos sobre la Individuación según el consejero real C. G. Jung, seguido del Tratado de los Delitos sexuales de Imdugud. Pero mi decepción no se hizo esperar. El famoso tratado no parecía contener las claves que yo deseaba o quizás no supe descifrarlas…

Agua inferior y superior

relato

Dios quería matarme de aburrimiento haciéndome inmortal. Pero yo le imité en todo, pues siendo él mismo inmortal de alguna forma debía vencer el tedio de los siglos. Y dí con la clave: había que crear el mundo —mi propio mundo— para no caer en su trampa mortal. Separé las aguas en submundos inferiores y superiores; imaginé todas las posibles versiones de un dragón; combine todas las letras hasta escribir todos los libros; convencí a Neptuno de su existencia en infinitos diosecillos; y he recreado en las nubes todos los universos y figuras. Se con seguridad que nunca acabaré mi obra y por tanto que nunca moriré.

Alquimia

greguería

Alquimia es la ablución del águila, tan necesaria para que sus alas den al andrógino la sustancia de un ángel entre los animales que graznan en este árbol anidado, a partes iguales, por el asno y el caballero.
Es el caos del color del corazón y la cruz para el despedazamiento, en el que hacer la digestión es como tragarse a un dragón vomitando fuego en la escalera invertida de un ave Fénix que resurge y vuela de flor en flor por todo el globo, anunciando su gráfico caminar de letras hacia la luna.
Es el mandala sagrado de Mercurio, que en su multiplicidad de niño vuela como un pájaro, y convierte a una piedra en sutil primera materia, no tanto por sus procesos físicos, sino por la bondad infinita de la rueda, serpiente cuyo signo y destino es un sol único y ternario.

SIR JAMES FRAZER

greguería, viaje

Yo ostentaba entonces el título de Sir y el nombre de James Frazer, exactamente igual que mi abuelastro paterno, del que heredé no sólo el nombre sino también una importante fortuna y conocimientos. De nada me sirvieron.
Había que proceder, de todos modos, a la fragmentación del ahorcado. Empuñé mi bastón y salí a pasear, necesitaba aire fresco. Al llegar a aquella sólida plaza un bufón representaba, subido en un cono, el crepúsculo del dragón. Era premonitorio. Siendo como era extranjero en todas partes, nadie dejaba de observar mis más ínfimos movimientos. Sentía fuego en el estómago. Por fin el bufón acabó con el gigante gráfico que representaba al dragón. ¡Estaba confeccionado con tiras que podían volver a unirse! Rememoré mis aventuras, o más bien desventuras, en la habitación de aquel loco, que al descubrír su máscara vomitaba el muérdago de la muerte. Pero yo me sentí liberado como un pájaro por la idea de aquel payaso. Emprendí como un perro salvaje mi carrera hacia la saturnalia. El sol era ahora tan fresco como la sombra. Había llegado el momento…