Aire de silencio

Hay un cielo dulce y triste en el rojo de la tarde,
que da belleza a la nube voluptuosa en la que arde.
Y bajo el malva y el rojo se han remansado los tilos
de blanco, rosado y grana en sus sigilosos nimbos.
Sosegada el agua gime, en el fondo de la fuente,
agua de callada lágrima, bajo la tierra nacida.
Tras su vesánico ensueño, entre rojos y fanales de los cielos,
luz de estrellas, plumas de ángel y en la penumbra luceros.
Por los rosales de nubes la tarde se hacĂ­a incienso.
Y, de repente, un silencio melancĂłlico y distante,
ha temblado sobre el agua en el vacĂ­o del aire.
Es un aire de silencio, es un suave trepidar
entre cúmulos ahogados, soñolientos de la tarde;
un silencio tan difunto que llorando está por nadie
en esta triste y dorada solemnidad de los aires.

Junio

Oh luna silente que los árboles aman y eres sobre el llano dulzura de la sombra o niebla y resonancia en el alma dormida del paisaje.
Todas la rosas de la pálida luna caían, fantasmales, por la ventana abierta de tu cuerpo desnudo.
Estábamos juntos. Después lo he olvidado. (Walt Whitman)
Hazme, divino amor, la lluvia dorada de tus versos.
Limpios son los abismos de la ausencia. Como besos sin aire que no dejan huella. Como miradas que ni rastro dejan. Como la pena.
Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
A los pies que idolatro desplegada, Mano al fin de madurez inesperada, Otro rebelde henchido de mirada Repicará la carne desgarrada.
Como estrellas fugaces, todos los sueños se rompen. Fin?
Quiero aprender tu piel como mapa de un tesoro imposible, escondido en la isla de los sueños, en la playa arenosa de tus días, en tu mar.
El polvo sometido iza sus llamas, conteniendo de luz sólo las formas. Las fúlgidas espinas de mis lágrimas tristes sonríen a tus ojos.
Cerebro hueco: vergel de perversiones debajo del sombrero.
AcarĂ­ciame como la suave y fresca sombra de junio.
El amor eterno es inconcluso.

Abril

HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendiĂł tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Los amores se van como los dĂ­as y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
En este momento estoy a cero grados de separaciĂłn de ti.
De tus manos zarparon las caricias que suavizan la sĂłrdida aridez de este mundo que parece vagar a la deriva como un barco fantasma.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Soy sonoro silencio que incendiĂł tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Hombre de arena, ya no queda nada, ni perfume en el viento.
El silencio de tu voz se perdiĂł en la neblina.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Soy la luna del sol de tus ojos.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Descargué tu alma de la nube y ahora soy tú lloviendo.
No hay hilo rojo pero para cada corazĂłn hay llaves en el universo infinito del amor.
Todas las estrellas cuentan y yo cuento a las estrellas.
DESAYUNO CON AMANTES Dame el café de tus ojos, el zumo de tu mirada y, de tus labios, el pan, bien untado de tu risa.
La rosa es novia de la espina.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Lentos como la nieve CaĂ­an los copos de tu amor Sobre mi espalda dorada.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres TU.
La soledad es el ensayo de la muerte.
Mi vida está pintada sobre un muro incendiado de corazones solitarios.
Si quieres cambiarme, no es a mi a quien quieres. BĂşscate a otra.
Distracciones sin amor; amor sin distracciones… Where’s my Summer Love?
Las estrellas son almas de besos incendiarios que acarician de luz los bellos labios.

Febrero

Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
A Paco de LucĂ­a: CorazĂłn flamenco, honda guitarra, embrujo de mujer, soul de AndalucĂ­a.
Este desierto sin fin sĂłlo me muestra el espejismo de un amor verdadero.
Para llorar no necesito la cebolla si te tengo a ti.
Ya de tus ojos, oasis Ya de tus labios, desierto O ya de tus manos, cielo.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Luna, labio del cielo besado por el sol.
Mi alma en llamas, hora dorada, por tu luz crepuscular horadada.
Hacerle el amor a tu sonrisa, acariciar despacio tu silencio.
Cuando aprendes a ser princesa todo el mundo quiere ser sĂşbdito.
A las olas, alas de amor a mar.
Se Dilatan Se Deleitan Se Delatan Tus Pupilas
Amarse para siempre en un instante eterno.
Cada mirada pertenece al que la mira.
Unas veces se ama y otras se aprende.
Dispara tus besos y rĂłbame.
La mejor frase de amor es la que no se dice.
Si encajan nuestros cuerpos quizás te empotre el alma.
Hay miradas que enamoran y palabras que lo desmienten.
Deshazme el amor.
Y ahora os dejo, que tengo que inventar la bomba erotĂłnica.
Necesito un brochazo de amor!
Me conquistĂł tu mirada y tu sonrisa, ya es hora de que me conquisten tus abrazos y besos.
Me asomo al profundo pozo de sus ojos negros para gritarle pero nadie responde.
ÂżFui yo tu princesa? Apenas fui un suspiro, Un cruce de miradas. Tan sĂłlo fue eso.
Amor por despecho tras amor de pecho.
Murió habiendo abrazado sólo sueños.
Recomiendo leerme en la intimidad de los abrazos elĂ©ctricos…
Ya no son latidos, son balas explosivas…
No quiero volver, no quiero olvidar…
Oculto tu amor en un poema que nadie leerá.
Si el amor se marchita, endurece sus espinas.
SĂ­… cada mirada, cada beso, cada caricia, cada palabra, cada sonrisa, cada abrazo… son necesarios. Todo lo demás sobra.
Madurar es aceptar la derrota, la humillaciĂłn y la ofensa.
ÂżCĂłmo puedes tener alma si no tienes sonrisa?
Si vienes a buscarme, te acompaño encantada.
AĂşn busco los contornos de tu rostro, las suaves orillas de tus dedos, el alado sabor de los besos que nunca nos dimos, tu trĂ©mulo rubor…
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
“Querer” nunca fue sinĂłnimo de “que te quieran”.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Besos: droga de la claridad.
No soporto la mediocridad.
Quiero un amor que haga daño.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Tal vez un dĂ­a me vea reflejada en tus labios, en tu sonrisa, en tus besos.
El amor es tan ilusorio como los fantasmas.
Lee mi piel en la intimidad en tono grave y musical con la rotundidad de las olas espumadas que rompen en tus brazos galantes.
Nunca los besos fueron gratis, siempre los paga el desamor.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor es como las olas del mar, a veces calmachicha, otras tsunami y casi siempre una marejadilla.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cartero: un amor en cada puerta.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
LlĂ©vate lejos este amor, donde el sol lo abrase y fortalezca…
Eres daltĂłnico para mi amor.
Todo está en contra de un amor a destiempo.
Después del primer amor, todos son prescindibles.
Magia, locura, amor… abre la puerta…
Hay tiempos en que los besos dan sapos y otros en los que dan amores.
Como la luna sin luz y como el viento sin aire.
El tiempo es un canalla, ni sumiso a la brisa de la pasión, anega los sueños de estrellas negras.
El primer sueño ¿realmente importa? No hay golondrinas hoy como la sombra. Besa y sigue remando.
Olas de seda, perfume de la higuera entre tus labios, el ruido de las olas por el aire abortado: tu te desnudas luna de sangre…

EXT. TORRE – DĂŤA

LAS NUBES son cisnes, cisnes blancos, grises o negros,
sobre el lago azul y sereno del cielo.
El sol es su jinete, y de las nubes, sube y baja
con la montura celeste en que cabalga
el monte o las montañas.
Las nubes del monte lloran el mar sobre nosotros
y nos devuelven, puras, las lágrimas lloradas
por todos los vivientes.
Mientras el frĂ­o viento las va esquilando,
se precipitan como minĂşsculas banderas blancas de nieve:
las banderas de paz de los abismos de la noche.
La nube, aquella larga nube de plata,
dorada también por el crepúsculo,
es enhebrada por la torre para coser
los abismos del cielo de la noche.
La torre enhebra nubes, jugando entre campanas,
esos camellos verdinegros que por la aguja
pasan, juegan, tañen, cantan, bailan… a las almas.
En esas nubes grises, blancas y negras
naufragan las palabras y sus almas.
No son ya nubes de agua o nieve,
son nubes de palabras y de almas,
que reman, como un Caronte de arriba,
con el remo de la torre, y que pasan, pasan, pasan
—pasa otra nube—
un rebaño de nubes, de palabras y de almas.

ROKE

No soy un tema incompleto, soy solo letras, la costumbre de escribir en una hoja vacía, por momentos me vuelvo poesía que te trata con dulzura. Pero muchas veces soy suspenso que está envuelto en miles de mentiras, y si en mí buscas, evoluciono, convirtiéndome en un libro que encierra en sus páginas muchos cuentos basados en vivencias o en apuros, que con fe guarda la verdad de mis frecuentes sueños o simplemente el desenlace de mi vida.

En la lectura de mis paginas no solo encontraras la historia de mis días, sino un compendio de actitudes y sinceramiento que no tiene una medida, que en verdades y mentiras se conoce como el sueño de no tener un final.

Al leer encontraras paginas descuidadas y exiguas que a través del tiempo fueron desertadas y representan los desastres que genere en mi vida, solo fallos, el desatino sin virtudes sin protestas y sin razones, son paginas sin un sentido, son solo rebeldía, de aquellos días donde no supe escribir de manera consiente y vivía de mentiras, de un engaño o apariencias que con el tiempo se extinguían .

Pero en el libro de mi vida encontraras tanto llantos como sonrisas, páginas duras oscuras de odio y rencores que muchas veces terminan en solo el sueño de una noche o un día, principios y finales, y si gustas una razón para adorar el creer en ti como si de eso dependiera el amor y el respeto que te mereces.

Al final podrĂ­as encontrar muchas hojas de esas que no se leen con alegrĂ­a, pero a la vez encontraras las de borde dorado las que con humildad guĂ­an el comienzo y el final de una etapa, de un proceso que madura de a pocos.
Aun no resuelven nada pero sostienen mis verdades como cada quien sostiene su verdad, y para todos los que leen estas hojas no hay premura en decirles que son las que más perduran, en ellas mi conciencia se regocija en que si bien no soy un modelo de virtud, por lo menos ya no vivo de mentiras.

Llévate este libro, lee un poco de mí, olvida esas páginas duras y oscuras y desglosa las doradas, las que dedican mi vida a querer y amar a los demás por lo que son y significan.

Este libro no termina, no tiene fin, ya que son ustedes los que escriben para mí cada día y enumeran las páginas en ciclos dándole sentido a mi vida.

Y por eso a todos los que leen MUCHAS GRACIAS POR ESTAR ALLĂŤ

Cristopher MarĂ­n Alfaro R

El Compendio de mi vida No soy un…

El Compendio de mi vida

No soy un tema incompleto, soy solo letras, la costumbre de escribir en una hoja vacía, por momentos me vuelvo poesía que te trata con dulzura. Pero muchas veces soy suspenso que está envuelto en miles de mentiras, y si en mí buscas, evoluciono, convirtiéndome en un libro que encierra en sus páginas muchos cuentos basados en vivencias o en apuros, que con fe guarda la verdad de mis frecuentes sueños o simplemente el desenlace de mi vida.

En la lectura de mis paginas no solo encontraras la historia de mis días, sino un compendio de actitudes y sinceramiento que no tiene una medida, que en verdades y mentiras se conoce como el sueño de no tener un final.

Al leer encontraras paginas descuidadas y exiguas que a través del tiempo fueron desertadas y representan los desastres que genere en mi vida, solo fallos, el desatino sin virtudes sin protestas y sin razones, son paginas sin un sentido, son solo rebeldía, de aquellos días donde no supe escribir de manera consiente y vivía de mentiras, de un engaño o apariencias que con el tiempo se extinguían .

Pero en el libro de mi vida encontraras tanto llantos como sonrisas, páginas duras oscuras de odio y rencores que muchas veces terminan en solo el sueño de una noche o un día, principios y finales, y si gustas una razón para adorar el creer en ti como si de eso dependiera el amor y el respeto que te mereces.

Al final podrĂ­as encontrar muchas hojas de esas que no se leen con alegrĂ­a, pero a la vez encontraras las de borde dorado las que con humildad guĂ­an el comienzo y el final de una etapa, de un proceso que madura de a pocos.
Aun no resuelven nada pero sostienen mis verdades como cada quien sostiene su verdad, y para todos los que leen estas hojas no hay premura en decirles que son las que más perduran, en ellas mi conciencia se regocija en que si bien no soy un modelo de virtud, por lo menos ya no vivo de mentiras.

Llévate este libro, lee un poco de mí, olvida esas páginas duras y oscuras y desglosa las doradas, las que dedican mi vida a querer y amar a los demás por lo que son y significan.

Este libro no termina, no tiene fin, ya que son ustedes los que escriben para mí cada día y enumeran las páginas en ciclos dándole sentido a mi vida.

Y por eso a todos los que leen MUCHAS GRACIAS POR ESTAR ALLĂŤ

Cristopher MarĂ­n Alfaro R

Esas cobardes gallinas que gritan prudentes Âˇcentro…

Esas cobardes gallinas que gritan prudentes:
“¡centro!, extremos huelen” y pican en el patio
que a la derecha se impone desde Europa,
falsos demĂłcratas que vinieron del establo,
más bien caverna, de la España del águila y
cuyos polluelos arrastran el culo por las instituciones
de la nueva farsa España.

O los republicanos reconvertidos
en sanguijuelas que se pegan a la corona,
zorra dorada que vigila desde el trono
su dominio ignorante y apestoso,
olor a podrido de transiciĂłn,
la mano de Franco todavĂ­a campante
Âży ellos? socialistas sin socialismo, parasitismo.

Y tantos otros que husmean
con sus hocicos por fuera del espectáculo,
esperando la oportunidad del salto,
unos no pueden en su descarrile al centro,
otros, viejas caras con aspecto nuevo
que repican sus gemidos en la CEOE.

Así el nuevo domingo irás a votar
con oportunidad de algo,
entonces irá a pasar la institución
a otras pocas manos ¿y el dueño del corral?
riendo en su dorado manto.