EXT. DOS TORRES – NOCHE

juego

Una estepa con dos castillos, izquierdo y derecho, en forma de torre cuadrada color carne y ribeteados de oro con ventanas góticas, detrás hay un campo, un bosque de fantasmas, una montaña doble, un precipicio que acaba en un curso de agua vivificadora. Aparece un cangrejo rojizo en el barrizal; dos perros guardianes o arpistas que ladran o cantan a una luna llena, un disco plateado de perfil femenino con largos rayos amarillos y rojos más cortos. Gotas invertidas flotan en el aire. Sonido del viento entre los árboles. Ruido lejano de una cascada al caer. Música de arpa y de cítara. Fantasmas, vampiros, murciélagos. Arrastrar de cadenas.
Acabada la batalla, el imperio descansa en paz. Sólo aparentemente ya que algo acecha en la noche. Los Detritor están reaccionando.
Una señal más del Mal, el encantamiento de los habitantes del campo de Selene.
Encuentran un objeto brillante pero que es falso porque no brilla por sí mismo, la luna.
BODOS, desperezándose y bostezando.
¡Ah! Tengo sueño.
TAU
Está bien..
BODOS
Hagamos un alto para dormir.
TAU
Yo también estoy cansado..
DOS ARPISTAS cantan al claro de luna a una joven que desata sus cabellos al borde de la ventana, la princesa TZADDI KA, princesa lunática o encantada.
ARPISTA UNO
En noche lóbrega galán intrépido oscuras calles atravesó y bajo típica ventana gótica templó su cítara y así cantó…
TAU
¡Vaya, un cantamañanas! ¿Y aquí es donde quieres dormir?
ARPISTA DOS
Niña bellísima, de faz angélical, que en blancas sábanas durmiendo estás Despierta y óyeme, mis dulces cánticos, suspiros “prófundos” voy a exhalar.
TAU
¿¡Otro más!?
ARPISTA UNO
Pero la sílfide que oyó sus cánticos entre las sábanas se arrebujó y dijo…
TZADDI
¡Cáscaras,este es el “vámpiro”, ventana gótica no le abro yo.
TAU
¿Quieres dejar de decir chorradas, encanto?
BODOS
Dulce es el tañer, dulce el cantar, dulce el escuchar.
TAU
¡Oh, no, lo que faltaba!
BODOS
Sea tu caridad granero inagotable.
TAU
Y tu paciencia no menos inagotable que tu caridad.
BODOS
¡Llueve hacia arriba!
TAU
¿Cómo que llueve hacia arriba? ¿Qué estás diciendo?
BODOS, medio ido
Los elementos, el mundo visible, la luz reflejada, las formas materiales, el simbolismo…
TAU
¡Ostras, gotas invertidas flotan en el aire!

Nocturno

greguería

Oigo música para llamar al silencio;
esta noche lo invoca el canto de los grillos
que se ocultan detrás del escombro del parque.
Que se hospedan aquí pese al brutal rugido
de la ciudad que sin razón amamos
y que ya es imbatible en su fracaso.

Julio exhala su ardor rojo y noctívago
y es como si en su combustión anunciase
que hemos de estar para algo más en esta vida.
Para algo más que una ilusión invicta
entre el arbusto cuajado de espliego y la palabra.
Para no siempre ceder ante las cosas del mundo
que a menudo significa renunciar a ser libres.
¿Cómo entender si no el prodigio del martín pescador,
del águila o la libélula sobrevolando el pantano?
¿Cómo explicar el milagro de la música
prendido en los zapatos de baile de un mendigo?

Esa misma música me dice:
Oscura incertidumbre que resuelta
por la noche nos acosas
sin dejar rastro en el tiempo.

No es posible buscar desde el abismo.
Una pletórica indulgencia encuentro a cambio,
densa y estéril como frutos de arizónica
que liban las polillas embaucadas por su olor.
-un olor que se masca como goma arábiga-

Ni el disco solar ni la noche me alumbran,
ni me habla tu voz por ningún recodo
pero tampoco, has de saber,
se ensombrece la hora del relevo.

Federico Leal (De Toma de tierra)