26 de Septiembre declarado Día Internacional de la Blasfemia

El Alto Comisionado para la Declaración de Días Internacionales ha declarado el 26 de septiembre como Día Internacional de la Blasfemia.

Este día la Alta Inquisión Española  (en Inglés, «Nobody Expects The Spanish Inquisition») dará bulo papal para poder blasfemar con santidad y alevosía.

Asimismo, se ha aprobado nombrar a San Guillermo de Toledo, Beatísimo Señor de la Blasfemias, Mecaendioses y Vírgenes (BSBMV).

«El juez del tribunal inquisitorial podrá quemarse en la hoguera pero sólo un poquito» -ha declarado la Asociación de Inquisidores Hispánicos de la Hoguera y la Parrilla a propósito de la declaración internacional.

ESPUTO SANGRANTE

Esputo a vuestros dioses

y estantiguas ilusorias

esputo a vuestras redes sociales

manejadas por los más ricos del mundo

esputo a vuestros ídolos de la televisión

y los canales de youtube

esputo a vuestros rubius, vuestros idiotus,

y a vuestra propaganda de mierda

esputo a la página que escribo,

esputo a mis palabras plasmáticas, purulentas

esputo hacia el cielo

y recibo mi parte de salivajos

esputo en todo lo sagrado:

el amor, la amistad, la paz y la justicia…

esputo en vuestra sangre

esputo en los centros de salud mental

de todo el planeta

esputo en los palacios de justicia,

en vuestros areópagos y en vuestros fueros

esputo sin saliva,

con la garganta reseca

de gritar que os esputo,

que me esputo cada día

para recordar que sólo somos

saliva arrojada hacia el cielo

que cae para devolvernos

nuestra parte de babas

y espumarajos.

DIOSES CAÍDOS

Los ricos roban
El gobierno obedece
La policía mata
La prensa miente
Los jueces ignoran

La gente es estúpida.

La decadente sociedad postburguesa es nauseabunda y los pobres no serán nunca otra cosa que una clase dominada. La igualdad no es más que una bonita quimera. Cualquier clase dominante sólo es sustituida por otra más dominadora. Y son precisamente los pobres los que encumbran a esta nueva clase. Esa clase, ahora emergente, global y mediática, es admirada, encumbrada y sostenida por la infinita estupidez del género humano. Los dioses siempre han vivido entre nosotros, les hacemos homenajes, premios, estatuas, sacrificios… Pero son tan humanos como cualquiera. Somos el resto del rebaño los que los endiosamos, los que los convertimos en lobos de nosotros mismos, en pastores, en gerifaltes, en condotieros de nuestro destino, en estrellas mediáticas… Y la desigualdad se profundiza y amplía con cada crisis, con cada lucha, con cada nueva revuelta. La historia nos enseña que las estatuas derribadas sólo son sustituidas, con el tiempo, por otras. Ad nauseam aeternam.

Permitidme, por tanto, que me ría a carcajadas de vuestros dioses tanto como de los míos propios.