un viento cimarr√≥n…

poesía

un viento cimarrón cabalga
como vestigio mudo
tengo que caminar dos mil millas
aprendiendo sin sangre
de p√°lido gris que me estremece
hasta volver a mi lado del sof√°
una fiera serenata
por ti bebe y brinda
no asoma el llanto
viejo lirio del campo
por ahora
nada, corre y vuela
regresa pronto
no importa el nombre
está aquí para quedarse
un audaz banquete de chorlitos
bailando en la calle
esa arena tan hija del mar
ligeros hay que cabalgar
hoy, cuando m√°s joven soy
un himno que suena en lo lejano
otra chica, otro planeta
del arrecife al piélago
alodial
abandona tu sombría opinión
dónde estás?
escucha la m√ļsica del c√©firo
con azulado delirio
en los finales clandestinos
con juventud de mayo
el mundo est√° dispuesto
asciende vulnerable
serpiente fría del invierno
mi beso cuelga de tu labio
cada tibia ma√Īana
relumbrando en mi cabeza
porque quiero escribir
el lago a donde va el cisne
estoy pensando en ti
incluso la bruja m√°s vieja
se suicida
coreando alegremente
abreva la intemperie
entre las flores muertas
puntual y certeramente
aunque hable solo
una muerte glacial
hinchada vela para un largo viaje
entre la sepultura ciega
te dejas embriagar
capaz de morir sin decibelios
toda la gente lo dice
ardiente
en el estanque quieto
donde suena el eco
versa, ora hasta el infinito
un sol, cuya aurora sonríe
una noche robada
en el enigma de un rincón
comienza a despertarse
la bruma nocturna exhala
un glorioso estruendo mudo
√°gil y diligente
se agostó de desidia
sale una rana
en la quinta avenida de neón
el sol era memoria
ni rastro
junto a la charca
en el ebrio verano
entre las cortesanas
penetra su voz hasta la roca
en mi faro perdido
camino solitario
apacible insulario de desdichas
con su ala √ļnica de √°guila
chica furtiva del viernes
aunque ¬Ņqui√©n sabe?
del lado oscuro
víctima de la ebriedad
luce remotamente
un cantar fuera de tono
te abrazo
sin miedo de lavar la herida
en la brisa meditada
seg√ļn se agita
oh, noble dama
insaciable
más que una sensación
el viento de oto√Īo
ya no me acuerdo
el espejo no aprende nuestro gesto
en el fondo, sin límite
en tu boca aletea
una pandemia del alma es Pandemonia
transe√ļnte
en el cabaret celeste
la vibrante cigarra
con brisa matinal
mi nube tormentosa de mayo
nube, limusina del cielo
no lo pienses dos veces
dónde o cuándo?
febril sirena de las esferas
angelote con alas
solapante y teatral
mi trueno tras tu rayo
fiel a las migajas de la luna
‚ÄĒy qu√©?
un insondable río
no tienes que ser lejana estrella
tiene un destello divino
una herida amapola
luz de la hoguera
¬Ņpor qu√© sobre m√≠?
carajo
replegado en mi estancia
te escribo otra canción?
tiempo de alegría, oh virgen!
ondulando las aguas
en tu cristal solemne
un nuevo mirlo
despioja su camisa
nuestra salvaje foresta
deja que el buen tiempo llegue
un pirata del caribe
en el oscuro camino del astro
la suerte est√° eyaculada
se dijo alguna vez
en tu regazo
en el vals de un pífano ronco
un sepelio de voz
dulce muchacha del paraíso
feroz es el viento implacable
oscuro cigarro tras caoba café
lóbrego sobre lóbrego
el templo yermo de la duda
en el profundo y ancho azul
m√°gica mujer de rojo
si se empa√Īa
por el crep√ļsculo del blues
una sideral región
si los fantasmas duermen
mira la hierba germinar
en un instante
con voz quebrada
si puedes palpitar solitario
ponme un café, lleno de noche
quiz√°s por eso est√°
la colina de cerezos
para hacer esperar al hombre
lo m√°s seguro salga el sol
una esquiva noche
al nuevo sol
al parecer escapa
el día que llegas al mar
la luna es un mendigo tuerto
¬Ņsoy yo esa chica?
con el suspiro de la bruma
se pudre o se renueva?
oh, valquiria
de etéreo simulacro
el sol es un caldero bien fregado
aquel trofeo nebuloso
caen las alas al abismo
parte de ti
‚ÄĒd√≠a tras noche‚ÄĒ
ríndete al murmullo de la ciudad
una nube sombría y remolona
mejor a√ļn?
lloreando cencellada
m√°s sereno
en un viaje de mil millas
frente a las puertas de la luna
puedo so√Īar despierto
contra el rompedías
encontré la eternidad
m√°s viva, m√°s desnuda
de la perdición
corazón de cerezo
rezuma olor a madera
m√°s me vuelvo a mirarla
dentro de la sombra caoba
se inclina sobre el cadáver diciendo…
el tiempo corre
amante de Roma
con viento fresco
cae hialino el cristal de nieve
un salvaje día
embiste sin domar
balido tras balada
cabalga de nuevo
conmigo eternamente
no puedo tomarme en serio
nada nos queda
seguramente también
mendigo ciego que murmura
est√° luciendo suave
indeleble y sublime
un rescoldo estelar
el espejo no entiende nuestra cara
recuerda siempre
un nocturno homenaje
insumisa noche del desierto
para salir de esta estrella
al borde del abismo
en blanco y negro
más…
cae sobre mi
de ausencia desnuda y cenicienta
se ruboriza el piélago
enciende mi peregrina voz
leve y lívidamente
sue√Īo en el desierto
deja tu huella hoy
espera…
sue√Īo del terafante
en voz alta y sonora
‚ÄĒabsurdo! demencia!
pones una sonrisa en mi cara
bordado con mi cuerpo
un eco se hizo campo de corales
se anuncia silente
otra embriagadora balada
en un oscuro trueno
mientras hablo sola
no necesita eso
ahora y siempre
otro naufragio
la mente resopla confundida
como judío errante, no tengo precio
sin penas y sin pan
el verano lo viste
en cada historia
silente todavía
no lloro l√°grimas
¬Ņalguien puede explicarlo?
una bagatela de violín
día tirado al retrete
del azul lacrimoso
en toda su eternidad
del arrítmico latido
la luna sigue girando
no se acaba el camino
canta hasta el trébol
un nardo lanza al viento
para romper el techo de cristal
mi montón de huesos
con la oblicua mirada del loco
un hombre al piano
se infla optimista
no puede ver tu esencia
el liego abandonado
tiembla en el silencioso paisaje
corcoveando equino
Toda ley humana es una forma de opresión sobre otros.
soy yo quien te escribe
una grave monta√Īa
febril cual mosca cojonera
mira el hervor de su cicuta
salvo en la sombra
de París y Madrid
me pregunto
encontraba otro mar
moldeable de promesas
el universo en su rescoldo
un collar de perlas engarzado
se desmayó de primavera
un día de nieve todo cesa
se pavonea el pisaverdes
sin pensar en el desolado lirio
a sueldo de Mosc√ļ
nuestro fuego rezonga
el banquero ara√Īa su √°baco
delirescente, azulino
laberintos delusorios
de pereza sufrida
si supiera bailar
la ninfa ya no huye
nadie sabe…
caen las hojas
un ingenio penetrante
lo que todo el mundo dice
esta oscura y densa selva
lo que nos atraviesa
‚ÄĒ¬°oh, roedores judiciales!
parte de mi
caminando bajo el verde tilo
en un fundido a negro
la c√ļpula de una nube
herida de los labios
todo mi fuego
aguacero de versos
‚ÄĒ¬°abrid la ventana
un par de corazones escarlata
tras el verde ciprés
tras vivir y so√Īar
veo mi palabra perdida
h√°blame de la ociosa pubertad
sobre el verdor inédito
¬ęallegro ma non troppo¬Ľ
con sanguino a√Īejo
llora en la lluvia, redundante
jugando al escondite
sólo a veces
pétalo de azahar
… mutis por el fiordo
mi sat√°n desatado
postreramente
sin so√Īarlo siquiera
crepitando sutil
de tierra y cielo
también llega a su ocaso
Destructor y creador
tan risible como arrogante
el azul que me llena
sin nombre
mas, sin sobresaltos
nuestro amor
cruzar la puerta
sin embargo, oh sin embargo
si anochecen lunas en tu piel
m√°s cerca a√ļn, m√°s cerca
pero di que serás mía
abr√°zame con fuerza, insensato!
ora interminable
ahora que llueve
sumiso como esclavo
ven a bailar conmigo
ante un vendaval
se convierte en canción
con ceniza de luna
indemne entre el cieno de cloaca
bajo el fuego impetuoso
al emerger de las aguas
gimoteando lluvia
estrella fugaz
amada ninfa
entre penumbra e intemperie
de nieve pegajosa
agradable recuento del latido
en la ladera
con el brillo de un alma brumosa
puede ser poco inteligible
pavimento de tumba
el verano sestea entre mies
con hervor sanguíneo
con l√°grima de abril
rebosante de gracia
llueve suavemente
conspirando en el cielo
en el muro con lepra de un siglo
sometiendo a las olas de arena
como vieja armadura oxidada
acaso no es así?
tocaba el saxo
para, gozosos, celebrar el día
¬Ņc√≥mo reparar un coraz√≥n roto?
limusina
bacante surgida de mi sombra
amor de verano
mi silencio indolente y cobijado
en el profundo cielo y en el mar
huele a miel y rosa
¬°ay la leche!
hay se√Īales en la niebla
contigo siempre
ora breve y fugaz
por el oleaje empecinado
embiste nuestro rostro
con mística ebriedad
qué nos queda?
sombra sin ojos
bebe un vino amargo
¬°toma casta√Īa, Pandemonia!
cuando estás aquí
las hormigas arrastran
mi domingo de har√°pos
con la mítica valquiria
latiendo al unísono
di lo que quieras
pongo una sonrisa en tu boca
vuelo a casa
una palabra que grita
en la ensenada
con herrumbroso atardecer
‚ÄĒlas olas est√°n rotas
no se acaba la calle
escarcelante, libre
llueve un raudal de luz
llega otro día
surge siniestramente del naufragio
ninfa del cielo
ondea la nieve su bandera
al volver triunfal
un delusorio suspiro
con p√°rpado de escarcha
ni√Īo de escarcha
se disuelve y coagula
a su embrujada hora
de vuelta a la melodía
rescoldo sepultado
cuanto m√°s me alejo
sin azul ni desierto
una nada nadea
no ser√° alcanzable
‚ÄĒla savia no est√° lejos
un silencio invisible
capit√°n Cebada
en la caverna
el eco claro de tu voz
su sat√°n, otra vez!
agua llorada que cae
mientras pescas en un río revuelto
semejante a las sendas del mar
nuestro caballo m√°s veloz
te entiendo, hermana
viejo y olvidado amor
si ya no significa nada
el origen de toda actividad
a veinte bajo cero
a veces
al alba y al ocaso
del frío monte al salvaje lago
breve cortejo nupcial
el azul es f√°cil de amar
radiante por el √°ureo
mira de cara o de reojo
dios bendiga el blee blop blues
mi candor nativo
lanza sus perlas la tempestad
te entiendo, hermano
mi frente sangrante
rompe las ense√Īanzas de Orfeo
fascinando sin m√°s
con este swing sombrío
nada puede quedar
incontestable
en mi propia piel
si no hay forma de decir adiós
de estrellas deslunadas
con el humo y ceniza terminales
a remojo del cielo
la sombra mendiga

Enithar

relatos

Un v√≥rtice tenebroso que nos arrastra en otros abismos insondables. Postrimer√≠as de un hombre rendido, que rema en la noche ante el numerador cu√°ntico sobre las ciudades afligidas. El oscuro globo sigue latiendo en las profundas estelas, como en el √ļtero de las galaxias… donde permanecen suspendidos lanzando sus atroces chispas, eructando t√©tricos fuegos, sobre las ciudades afligidas, llenando el firmamento de verde polvor√≠n. En la oscuridad  est√°n en calma. Las estrellas brillan serenas en lo alto. Tambi√©n reposa bajo ellas contemplando un azul profundo y un tenue resplandor. Mientras tanto el mundo asiste a las postrimer√≠as del poder ilimitado de las huestes. planetas desiertos. el se√Īor Rojo. arenas draconianas. El solitario en la inmensidad. En el momento del tiempo oscuro… el solitario en la inmensidad sobrevuela los mares de estrellas de carbono desplegando sus alas blancas. No hay globos de atracci√≥n, todo es uniforme, aunque salpicado de espuma. ¬ŅQui√©nes fueron los divergentes y todos los dem√°s? Aulladores. Le infundi√≥ terror en su alma… Aulladores, rugiendo feroces en la noche negra. La Torre se eleva blanca y roja entre las plomizas nubes de la noche. Sobre su culmen el rojo es a√ļn m√°s intenso como un faro alertando del peligro. Todos los h√©roes han muerto, solos quedan los divergentes entre la bruma de un espacio intergal√°ctico sin esferas. El secreto oculto. Mi casa de cristal es un escondrijo secreto, ni todas las mir√≠adas de la eternidad… por el portal dimensional un duende burl√≥n, que ven√≠a del v√≥rtice tenebroso, se desliz√≥ sibilinamente. El p√≥rtico secreto de la biblioteca se abre, los dorados lomos de los libros crujen como espantados. Hemos dejado atr√°s al que trae los √≥bolos necesarios. Principio de la luz. Comenzaron a tejer cortinas de tinieblas para reflejar la primera luz. el infinito que se halla oculto, el transportador raudo. El v√≥rtice tenebroso devora neutrones de fusi√≥n, eructando t√©tricos fuegos en la oscuridad y esparciendo sus luces en el abismo sobre las llamas rojas. Martillos invernales. En torno al estent√≥reo con tenebrosa y let√°rgica dicha contempla los martillos invernales sosteniendo un farol de luces amarillas. Su anillo relumbra en su mano, una capa roja la cubre hasta los hombros dejando sus brazos desnudos. Agachada contempla con expectante mirada la inminente llegada de los martillos invernales. Los divergentes congelados, petrificados se encuentran por todas partes como estatuas de sal, mientras permanece enmarcada en su dorado cuadro. Sobre las llamas rojas. El secreto oculto es llevado sobre las llamas rojas en el transportador raudo por guardianes de las galaxias que luchan encarnizadamente con Millones de estrellas, que arden en la materia oscura. Tenebrosa y let√°rgica dicha. Una estela cruza en el cielo a lo largo de millones de parsec dejando a todo el universo at√≥nito. Un fondo de radiaci√≥n violeta y negro sostiene las estrellas. Ni los guardianes de las galaxias han podido evitarlo, impotentes tras su poder burlado. En torno al estent√≥reo. Desgajados de la eternidad fueron llevados por el transportador raudo. Mi casa de cristal. Se sienta llorando en el umbral, a su lado, trato de persuadirlo en vano.  ha sido cruel al convertir mi casa de cristal en torres de arena semejantes a totems. se ha marchado lejos.  camina entre nubes blancas sobre un cielo azul y todos se esconden en sus guaridas. Como truenos de oto√Īo se desatan las huestes de los … el primer engendro en el transportador raudo surge en torno al estent√≥reo. Eructando t√©tricos fuegos, la de melena larga, eructando t√©tricos fuegos sobre la multitud incauta que la rodea. Desgajados de la eternidad, entramos con las luces en el abismo. Al emerger de las aguas. El ojo ve m√°s que el coraz√≥n. Amar a un gusano. globos de atracci√≥n. Los √≥bolos necesarios. La blanca divergente, bella rubia, pone su √≥bolo dorado sobre el ojo izquierdo y contempla con el otro al que viene por el portal dimensional, su rostro desafiante, intriga al visitante. Se derramaron en los vientos. Primera edad, por el portal dimensional se derramaron en los vientos los √≥bolos necesarios.  encuentras a los divergentes, continua su viaje. Sobre las ciudades afligidas. el magno y Los dragones de las alturas, por el portal dimensional se derramaron en los vientos. principio de la luz.  desciende a las ciudades afligidas. Un complejo mecanismo mantiene a los divergentes en continua y fren√©tica actividad. Las megal√≥polis crecen en todas las dimensiones como un c√°ncer y los espacios se llenan cada vez de m√°s gente que acude de todos los rincones. La noche no para en ellas y las luces permanecen encendidas, como si nadie durmiera nunca. Los plut√≥cratas compiten por hacer los edificios m√°s altos, m√°s profundos, m√°s extensos, m√°s modernos, m√°s … El primer engendro. ¬ŅQu√© fue de los divergentes? Quiz√°s por el portal dimensional se fueron a los planetas desiertos. La mujer negra di√≥ a luz el primer engendro, las paredes manchadas de sangre y de luz adquieren caprichosas formas y un globo rojo se eleva sobre su cabeza. La mujer negra sostiene a su engendro entre sus manos, y se mantiene firme y altanera, orgullosa y fuerte. La vemos de perfil pues no quiere mirarnos, parece ignorarnos, toda la noche nos rodea y enmarca. S√≥lo hay rojo y negro.  la desea. Los divergentes la admiran y temen. Con crujidos, punzadas y palpitaciones. Las tormentas se desgarraron, las olas se extendieron y las aguas hirvieron con crujidos, punzadas y palpitaciones, se derramaron los vientos sobre las ciudades afligidas y un lobo surgi√≥ de la nieve entre los cargados pinos de nieve y de neutrones. Guardianes de las galaxias. Un divergente contempla las estrellas y ve descender por el portal dimensional los guardianes de las galaxias que caen en la noche sobre las llamas rojas, el globo gira y derrama polvo negro sobre el suelo, todo queda oculto, el templo de la vida se tambalea. Luces en el abismo. los ciclos legendarios se conservan en la torre cumular. principio de la luz. El agujero negro primordial. la casa, el solitario en la inmensidad. Apresada en las tinieblas. Brota la bestia como un claro manantial en la oscuridad. Apresada en las tinieblas. buscando el secreto oculto por el portal dimensional. Los ciclos legendarios primera edad. sube a la torre m√°s alta y se lanza al vac√≠o, flota en el √©ter y se desvanece entre luces carmines y blancas. Su vestido blanco ondula suavemente y se derrama en los vientos solares. aunque forma no ten√≠a, neutrones de fusi√≥n. Postrimer√≠as del derecho y del rev√©s V√≥rtice tenebroso planetas desiertos, primera edad.  entierra a. Una c√°lida luz ilumina la caverna frente al mar embravecido. Galaxia. v√≠a l√°ctea Seg√ļn el m√©todo se puede atravesar el universo por el portal dimensional, un agujero de gusano intergal√°ctico. el roble eterno aulladores de, laberintos delusorios, templo de la vida Arrancas una flor y asciendes por el valle entre truenos. Entre desiertos helados y abrasadores transcurre El camino. Todo el espacio intergal√°ctico puede ser recorrido por los neutrones de fusi√≥n… numerador cu√°ntico. Comenz√≥ a andar. Nadie … El camino no es de nadie. Surgen espirales de humo desde el oc√©ano y se condensan en llamas.

Laberintos delusorios /1

relatos

La Aventura termina aqu√≠. El camino apenas acaba de empezar. La Tierra se encuentra arrasada, plana, g√©lida. No se encuentra nadie en el camino. El Desierto se extiende mucho m√°s all√° de lo que nuestra vista puede alcanzar. Se elevan en la inmensidad vac√≠a unos picos oscuros que no anuncian mejores jornadas. Un duende burl√≥n tira tu cetro y tu t√ļnica y recoge una flor. El hombre cavernoso. Momento del tiempo oscuro, espacio intergal√°ctico. Primera edad. El anciano estaba frente a las puertas de su hermoso palacio… en estado de t√©trica penuria, la caverna hambrienta, con su estriada garganta, avanz√≥ hacia el norte en cerradas espirales… Unas escaleras de caracol descienden a los abismos, entrar en ella es hacerse cada vez m√°s peque√Īos, en consonancia con una espiral que se cierra. Desde nuestro punto de vista, somos iguales, pero desde fuera somos cada vez m√°s peque√Īos. En su centro crecen unas flores amarillas sobre el verd√≠n luminoso y fresco. Nuestra vista se obnubila con las ilusiones √≥pticas que nos provoca una tenebrosa y let√°rgica dicha en los planetas desiertos. La casa acoge a los divergentes. La costa est√° silenciosa, las praderas desfallecen, las sombras se extienden. Laberintos delusorios otra vez. Atravesamos las emanaciones y entramos en los laberintos delusorios. La claridad y el silencio se apoderan de los eternamente huidos… si crees ir recto, nada m√°s lejos de la verdad. Vagas d√≠a y noche… por los planetas desiertos. El palacio es s√≥lo un reflejo en el agua ondulante, neutrones de fusi√≥n atraviesan la atm√≥sfera, haciendo a√ļn m√°s irreal el paisaje de verdes √°rboles y un cielo de azules ondas. La puerta est√° cerrada y las columnas, antes rectas y colosales parecen salom√≥nicas, endebles, barrocas. Una balaustrada parece la dentadura del paisaje. Sobre su cima, la estatua parece clamar al cielo, cuando antes parec√≠a imperiosa y altiva, dos copas negras culminan sus flancos, extasiadas en la contemplaci√≥n.

EXT. FARO – NOCHE

juego

Un faro dando vueltas con UnaPuerta de entrada de la que parte UnCamino, que es de piedras rectangulares a lo largo de la parte m√°s alta de un acantilado en ElMar. Hay UnR√≠o navegable con un peque√Īo embarcadero en el que hay un ViejoBote abandonado en el suelo y un carro para uncir un asno. Sonido de sirenas, marea y oleaje.
Después de atravesar el océano del caos en una larga singladura nuestros protagonistas llegan al faro de Kether, la corona del reino.
GH√ćMEL
Est√° bien, ya hemos llegado.
BODOS
¡Menos mal! Creía que no llegaríamos nunca.
AYUDANTE
Bueno, demonios.
GH√ćMEL
¬°Y t√ļ que sea la √ļltima vez que te caes en mi barca!
BODOS
¬ŅPodr√≠an ayudarme a buscar y reparar mi nave?
AYUDANTE
No, hojalata, yo no arreglo naves; soy su ayudante.
BODOS
¬°Vaya! Muchos prometen la corona, pero pocos dan el reino.
AYUDANTE
Y esta es “Su Alteza Imperial”.
BODOS
¬°Caramba! …Ja, y yo el emperador de la basura.
AYUDANTE
Eso seguro.
BODOS
Pero al menos podr√≠an ayudarme, ¬ŅNo?
GH√ćMEL
Bueno, ¬ŅY ahora qu√©?
BODOS
Ah, quiz√°s el farolero nos pueda ayudar.
AYUDANTE, cantando
S√≥lo un joven muy especial…
TAU
¡Magnífico!
GH√ćMEL
Magnífico no sería el término que yo emplearía.
TAU
¬°Pero hemos conseguido escapar del desierto!
GH√ćMEL
Ya ¬ŅY ad√≥nde vamos ahora, listillo?
GH√ćMEL
¡Oh, no, otra vez aquí!
TAU
Mucho talismán y mucho palique pero esa pitonisa nos indicó mal el camino y seguimos sin encontrar la nave.
BODOS
¬ŅY ahora qu√© hacemos, TAU?
GH√ćMEL
Te recuerdo que tienes que encontrar El Alicor para restaurar el reino del centro, TAU, antes de que las siete se√Īales se manifiesten.
TAU
Oh, no otra vez con ese cuento, creía que lo habías olvidado.
GH√ćMEL
No puedes escapar a tu destino, TAU. Tienes que ayudarnos. S√≥lo t√ļ puedes conseguirlo.
BODOS
Bueno, probemos esta vez por otro sitio. ¬ŅNo?
BOTE
GH√ćMEL
Yo no pienso subir a otro bote; me marea.
BODOS
Adem√°s, ese viejo bote ya no sirve de mucho, ¬ŅNo crees?
PD de una llave debajo del bote.
TAU
Mira, alguien se ha dejado una llave aquí. ¡Claro, en el viejo bote se encuentra la llave para entrar al faro!

Puerta

juego

PD de la puerta del faro con un cartel manuscrito que dice: “Matilda, me he ido; la llave est√° donde siempre”.
BODOS, que intenta entrar, pero la puerta est√° cerrada…
¬°Pestes..!
TAU
¬ŅY esa Matilda d√≥nde estar√°?
GH√ćMEL
Eso digo yo, d√≥nde estar√° esa maldita llave…
TAU
Probemos la llave.
BODOS
¬°Bien, hemos conseguido abrir!
GH√ćMEL
Ya, pero no hay nadie.
GH√ćMEL
¬ŅSiempre eres tan optimista?
Salen por la puerta ALEPH y BETH asustados y se van por el camino y el río respectivamente.
TAU
¬°Eh, un momento, esperad!
GH√ćMEL
Es in√ļtil.
TAU
Entremos a ver.
GH√ćMEL
No, no, no, no, yo no entro ahí.
TRAVELLING a lo largo de una playa que es en realidad un desierto de dunas.

EXT. PRECIPICIO – D√ćA

juego

Un desierto de piedras y arena, cerca hay UnPrecipicio y UnObelisco derribado. Hay UnCocodrilo y un LinceBlanco que muerde a TauMatUrge, el loco del desierto. Silencio, estatismo, leve zumbido de una mosca. Zumbido progresivamente m√°s intenso de algunas moscas hasta convertirse en un fuerte zumbido de muchas moscas.
Al entrar, la puerta del faro se cierra y desaparece, quedando “encerrados” en un desierto lleno de conchas trituradas. A lo lejos se divisa una playa y el mar como una continuaci√≥n del desierto.
BODOS
¬°Un desierto!
GH√ćMEL
¬°Y el mar!
AYUDANTE
¬°Guau, que espejismo!
PD de un cartel que pone “E Chokmah qus Zu -> 1462”.
BODOS
¬ŅQu√© significa eso, GH√ćMEL?
GH√ćMEL
“A Sabidur√≠a, por el Desierto de la Locura 1462”.
BODOS
Eso no me gusta nada.
GPG de GH√ćMEL, TAU y BODOS que vienen agotados caminando por las dunas. A lo lejos alguien viene caminando hacia el precipicio, es TAU, como loco, aparece con traje de colores abigarrados predominando el color rojo anaranjado fuego, lleva una tulipa color p√ļrpura, un cinto de oro con las 12 placas del zodiaco y una alforja sostenida por un bast√≥n. el lince, TAU.
BODOS
Oh, mira, por fin nos encontramos a alguien en este maldito desierto.
AYUDANTE
T√ļ deliras; Eso es un espejismo.
BODOS
¬°No! Es cierto. ¬°Mis circuitos no pueden enga√Īarme!
AYUDANTE
Si t√ļ lo dices…
La pierna izquierda de TAU es mordida por un lince blanco y se dirige a un cocodrilo dispuesto a devorar.
BODOS
¬°Ten cuidado!
GH√ćMEL
Cuidado, un lince blanco te est√° mordiendo en la pierna izquierda.
TAU
Los locos no tenemos remordimientos.
GH√ćMEL
Que no, que es un lince que te est√° destrozando la pierna.
TAU
¡Ah! En su secreto no entre tu alma ni en mi puerto tu navío.

Lince

juego

BODOS
¬°Es un lince blanco!
BODOS
¬°Deja de morderle o te arreo un batacazo!
Le asesta un bastonazo al lince y este deja de morderle.
GH√ćMEL
!El loco es el comod√≠n, el microcosmo, el resumen de todo en todo! ¬°Qu√© est√ļpida he sido!
TAU
Basta de discusiones ¬ŅPero qu√© es eso que dices? ¬ŅQuieres explicarte?
LINCE, volviendo a su agitación
Oh, s√≠, s√≠, El Alicor. Sin el se instaura el Mal y sus siete se√Īales.
TAU
¬ŅAlicor? ¬ŅSe√Īales?
GH√ćMEL
Un cuerno.
TAU
¬°Al cuerno t√ļ!
BODOS
¬ŅQu√© se√Īales son esas?
LINCE
La imperfección del círculo del sol.
La desprotección de la mujer.
El castigo de los opresores a los oprimidos.
La liberación de los gigantes.
El encantamiento de los habitantes del reino.
La destrucción de los bienhechores y de los animales benéficos.
TAU con ironía
¬°Estamos perdidos!
GH√ćMEL
Sí. Tenemos que encontrarlo o estaremos perdidos para siempre.
TAU con ironía
¬°El centro del universo se tambalea, ya empiezo a sentirlo en mis pezu√Īas!
BODOS
Tranquilos, tranquilos.
GH√ćMEL le cuenta el ataque y el lince el robo de El Alicor. Le piden ayuda. TAU se hace el loco, y no cree poder ayudarles. Todos tratan desesperadamente de escapar del desierto.
LINCE
Y nosotros perdidos en este desierto sin poder hacer nada.
BODOS
Nosotros necesitamos reparar nuestra nave, y vosotros buscar esa cosa.
TAU
Todos tenemos problemas ¬ŅNo podr√≠amos ayudarnos, lince?
LINCE
Ya estamos menospreciando a los de mi especie. He dicho que me llamo TAU, no lince. Los linces también podemos ayudar, especialmente los que hablamos.
BODOS
Seguro.
TAU
Sólo te ayudaré si me lo pides por favor.
GH√ćMEL
Por favor, por favor, TAU.
TAU
Vale, vale… Est√° bien… Os acompa√Īar√© ¬ŅA d√≥nde vamos?
BODOS
Podemos ir a la ciudad más próxima para buscar ayuda.
TAU
¬ŅCiudad? ¬ŅPr√≥xima? ¬ŅPero de d√≥nde has salido? La √ļnica ciudad que conozco es Tipharet y no est√° precisamente cerca.
BODOS
Oh, no. No llegaríamos nunca sin nuestra nave.
GH√ćMEL
Lo primero es salir de este infernal desierto.

Acantilado

juego

BODOS
Alto. Alto. Te vas a caer al precipicio.
TAU
Los locos siempre caminamos hacia delante.
BODOS
Pero te vas a caer al precipicio.
GH√ćMEL
Si te lanzas no habr√° vuelta atr√°s.
TAU
Nunca miramos hacia atr√°s.
BODOS
Se va a matar, ese incauto.
TAU
Ya. También dicen de mí que me hallo al margen de todo orden o sistema porque normalmente vago libre en el desierto, pero yo no soy el más loco del reino y te sugiero que tengas mucho cuidado con los demás, aparentemente cuerdos, pero mucho peores que yo cuanto más cuerdos. Más te valdría hacerme caso y lanzarte al vacío. Aunque soy algo irónico, yo estoy muy cuerdo.
TAU
Est√° bien, lanc√©monos al precipicio ¬ŅQu√© se puede perder?
El precipicio se convierte en la puerta del faro por el interior.

EXT. ESFINGE – D√ćA

juego

Una playa muy extensa que se prolonga en un desierto de dunas en el que se encuentra una gran esfinge de la sabidur√≠a de terrible aspecto. Todos los personajes est√°n delante esperando. Como desperdigados est√°n los elementos que dan las respuestas, UnJarro, UnCaballo, LasOlas, UnaMina, UnaHuella, UnaAlmohada, UnEspejo, UnaCebra, UnParaguas. M√ļsica misteriosa de √≥rgano electr√≥nico, la esfinge espera tamborileando con los dedos de una pata y apoya su mejilla en la otra con cara de aburrirse.
TXT (SUBT√ćTULOS): “ChokmahCherub” (Querubines de la sabidur√≠a)
Llegan con la emperatriz y encuentran al papa y al emperador con sus caballeros. El primer caballero est√° siendo devorado ahora. Otro valiente caballero es devorado por la esfinge que bosteza abriendo su enorme bocaza, se le escapan unos eructos, se monda los dientes y arroja un trozo de mano del caballero.
ESFINGE, molesta.
¡Oh, no, otra vez aquí!
La ESFINGE amenaza con tragarlos a todos pero no lo hace.
ESFINGE
¡Alto! ¡No puedes pasar! Antes tienes que adivinar un acertijo o seréis devorados.
CABALLERO
¬°Para poder pasar hay que responder una pregunta o acertijo de la esfinge, en caso contrario, al que se equivoque lo devorar√°!
TAU.
Queremos pasar. A ver esas preguntas.
ESFINGE.
¬°Qu√© valientes, os empe√Ī√°is en ser devorados! Acabo de comerme un valiente capit√°n… Algo duro… Pero t√ļ no estar√°s mal de postre, pareces m√°s tierno.
La esfinge se levanta sobre la arena del desierto dispuesta a devorarlos, un gran interrogante sale de su boca también amenazador. Todos intentan huir despavoridos. Un caballero de la tabla redonda será devorado en cada error.
TODOS
¬°No!
Todos huyen menos TAU.
TAU
Est√° bien, est√° bien, pregunta…
La ESFINGE se sorprende de su arrojo pero acerca sus garras a TAU relamiéndose la boca.
ESFINGE
A ver quien sabe el siguiente enigma… “Crece y mengua aunque no se ve y se apaga aunque no es luz”.

EXT. CR√ďMLECH – D√ćA

juego

Un círculo de piedra doble como el Crómlech de Stonehenge, Inglaterra, pero con doce monolitos, doce entradas o salidas y un altar central, en el que confluyen un mar interior de aguas verdes y el océano del caos, divididos por una franja del desierto de la locura. Dentro del círculo, sobre el océano del caos flota una rueda, La rueda de la fortuna, que da vueltas alrededor como en una noria y que es impulsada por una manivela movida por la joven YOD. La rueda está sostenida por los mástiles de dos barcas unidas, izquierda y derecha, en cada una de las cuales hay una serpiente. En la parte ascendente Hermanubis con su caduceo y en la descendiente un monstruo tifónico con tridente. Encima de la rueda hay una esfinge inmóvil, bajo ella un monstruoso gusano torturado. Los 12 caballeros de la tabla redonda, hundidos hasta las rodillas, protegen cada una de las salidas o entradas. Sobre sus cabezas hay una roseta con los 12 símbolos del zodíaco y sostienen en una mano la espada. Los 12 vástagos de las tribus de Israel están a sus pies y tienen un collar con una piedra preciosa cada uno. Plaza de fuego de la fortuna, templo del sol, donde sale y se pone. Risas y llantos, ruido de instrumentos de tortura, ruedas de carro, bombos de la lotería. Posesión del escudo y la espada dados por la divinidad.
De camino a la batalla, TAU sufre un revés de fortuna.
Pierde parte del ejército en una apuesta o tormenta estelar de protones.
TAU y BODOS son enga√Īados y atrapados por YOD GOUR, joven mujer caprichosa y veleidosa, manifestaci√≥n, fecundidad, antesala del cielo, la rueda de la fortuna, que se r√≠e de ellos y los confunde, haci√©ndoles sufrir el juego de la fortuna.
TAU sólo puede apostar una parte de su ejército, si la pierde es cortada la parte del caballero correspondiente, si gana obtiene un collar con una piedra preciosa, pero que no sirve para nada en la batalla.
YOD intenta enga√Īarlos con el juego, ellos la enga√Īan con unos toques.
HERMANUBIS
¬°Se admiten apuestas, apuestas!
YOD
¬°Qu√© yo soy muy caprichosa! ¬ŅQui√©n ha dicho eso?
HERMANUBIS
Pero al menos no dir√°n que no das oportunidades a la gente.
YOD
¡Qué les parta un rayo!
HERMANUBIS
Tu suerte est√° echada ¬ŅCu√°l es tu signo?

EXT. DESIERTO – D√ćA

juego

Una pradera desierta, arenales con hierbas secas, matojos y cardos. Rugido de leones. Viento del desierto que va progresivamente haciéndose más fuerte. Tormenta de arena muy violenta.
El joven TAU cae de nuevo en un desierto y se esconde en él disfrazado de león.
Le encuentra una salvaje mujer que caza animales en el desierto.
CHETH, la reina salvaje con sombrero, doma, sin aparente esfuerzo, un león que aprieta sobre su pecho con las mandíbulas separadas después de haberle dado con la maza.
BODOS
¬ŅPero que hace?
TAU
¬°Le va a devorar!
CHETH PERUDA, joven mujer salvaje e indomable, la fortaleza.
Si pierdes la virginidad, NUN no te dejar√° pasar y convertir la plata en oro y multiplicar las monedas, pecas de lujuria y en el infierno puedes ser castigado por ello.
También podrías ser castigado por la justicia terrenal, KAPH, por violador.
Es la emperatriz.
Se reconocen.
TAU
¬ŅQu√© haces t√ļ aqu√≠?
CHETH
Vivo salvajemente en el campo cazando animales para sobrevivir.
Hacen el amor.
Intentan volver.
CHETH
Gozoso en la esperanza, sufrido en la tribulación, se constante en la oración.
TAU
¬ŅQui√©n a quien?
TAU
¬°Vamos, r√°pido!
TAU
Bueno, bueno ¬ŅPero qu√© hacemos?

CHETH

juego

Reina salvaje, fuerte y bella con una gran maza o cachiporra.
TAU
¬°Para a esa energ√ļmena!
TAU toca a CHETH.
No pasa nada.
TAU
¡Qué apacible joven!
BODOS
¬Ņ¬°Qui√©n!?
Patético, el león le hiere y CHETH le viola.
Odioso, si utiliza la maza primero con CHETH la viola, pero el león le hiere.

León

juego

El león impotente pero fiero.
BODOS
¡Sujeta al león!
TAU agarra al león.
TAU
¬°Ya te tengo!
LE√ďN
¬ŅQu√© pasa, chato?
TAU
¡Qué heroico!
TAU
¡Vaya león, CHETH!
CHETH
Ya estoy cansada de este león impotente.
!Tanta fiereza para nada!
TAU
¬ŅC√≥mo?
CHETH
Soy virgen y me gustaría que me desflorasen.
TAU
Este león es un impotente.
CHETH
Por favor, hazme el amor o me moriré de pena.
TAU
Sí, a mi no me importa ayudarte pero no sé qué tengo que hacer.
CHETH
Oh, inocente, tu también eres virgen.
TAU
¬ŅMe lo podr√≠as explicar?
CHETH
Y adem√°s ni siquiera sabes como dejar de serlo.
TAU
Eso me excita a√ļn m√°s.
CHETH le viola y el león le hiere.
TAU
¬°Oh esto es terrible!
TAU Le da al león con la maza.
TAU
¬°Atr√°s bestia, atr√°s!
CHETH
No te pongas tan furioso.
BODOS
No hace falta que pegues al león de esa manera, so bruto.
TAU
Pero si es para defenderte.
CHETH
Gracias pero no es necesario.
TAU
Desagradecida ni√Īa caprichosa; Ahora ver√°s.
TAU coge a CHETH y le da unos azotes.
CHETH
¡Ay, ay, suéltame!
La suelta; se miran con deseo, la vuelve a coger y se besan con pasión.

Maza

juego

La maza o cachiporra de CHETH.
TAU
Necesitaría esa cachiporra.
TAU coge la cachiporra quit√°ndosela a CHETH.
TAU
Esto si que tiene gracia ¬Ņy ahora qu√©?
BODOS
Y ahora ¬ŅQu√© pasa?
TAU, humorístico
Nada.
El león le hiere.
CHETH aparta el león.
CHETH
¬°Atr√°s, aparta, fierecilla!
TAU, ruborizado
Gracias.
CHETH le cura.
BODOS
Demasiado tarde para coger la maza.
CHETH
Pero no te preocupes que yo te curaré.
TAU y BODOS se retiran discretamente.
TAU
¡Qué erótico resulta todo esto!
CHETH y TAU hacen el amor.
Maravilloso CHETH le viola pero el león no le hiere.
&? $FORTALEZA:
Llanura de la fortaleza, CHETH, que entrena a TAU para luchar contra los malignos en el mundo especial y les acompa√Īa a Geburah.
TAU
Leoércules dominado por Virgónfale.
CHETH
La mano en el acto de tomar y mantener.
TAU
¬°Oh! Trabajos me das, se√Īor, mas con ellos fortaleza.

INT. CUEVA

juego

Una caverna al lado de un campo de arena o desierto, hay una linterna, un bastón ondulado y un manto dejados a los lados de la entrada de la cueva. Brisa, viento del desierto, a veces incluso tormenta de arena. Fuego crepitando con intensidad variable.
TETH deja la linterna en el suelo.
TETH
Busco un hombre, busco un hombre ¬ŅD√≥nde puedo hallar un hombre?
TAU
¬ŅTe puedo ayudar?
TETH
¬ŅEh?
TAU
¬ŅPorqu√© buscas a un hombre y qui√©n es ese hombre al que buscas?
TETH
Yo no me refería a un hombre concreto.
¬°Entrometido mequetrefe!
¬ŅY t√ļ qui√©n eres?
¬ŅDe d√≥nde has salido?
TAU
Voy en busca de mi entidad perdida.
Pues la verdad es que no sé dónde está.
Hemos caído del cielo.
¬°Ja!
Quiz√°s soy ese hombre que buscas.
TETH
O tal vez no.
¬ŅTu puedes ayudarme?
TETH
Mequetrefe, recién caído del cielo, yo busco al hombre.
¬ŅEs que no lo entiendes?
TAU
¬°Vale, vale!
TETH se dirige a la cueva.
TETH
¬°Vale, vale, vale! ¬ŅEs que no sabes decir algo m√°s? Ven te voy a ense√Īar algo, (se dirige a la cueva) sube al monte y contempla la tierra prometida mas no te digo que entrar√°s en ella.
A lo lejos, desde el monte, se ve la ciudad de Tipharet.
BODOS
Pero si ya hemos estado allí.
TETH
Debéis volver por esta caverna, pero que no te distraiga la belleza.
El joven TAU se disfraza de ermita√Īo y se esconde en una caverna del desierto monta√Īoso.
Un terrible guerrero se queda franqueando la entrada.
TETH, un anciano ermita√Īo en cuya mano derecha lleva una linterna parcialmente velada por un pliegue de su amplio manto, el cual es exteriormente de color oscuro pero con forro azul en el interior.
TAU debe vencer al astuto guerrero, visti√©ndose con el manto, la linterna y el bast√≥n, para entrar al centro de la caverna, donde se encuentra TETH TUTH, Viejo mago ermita√Īo, terco y solitario el bien, la moralidad, la sabidur√≠a, la reflexi√≥n, la prudencia contra la soberbia.
TETH, el eremita, les instruye para cruzar una gruta con fuego que es donde tienen que ir para encontrar el objeto preciado en la Gruta abismal.
TETH ya conoce el camino y alienta al protagonista.
Le ayuda con su experiencia y con sus métodos, pero, llegada la hora final, no puede sustituir a TAU.
El mago aumenta el poder del cetro o bastón para ir al infierno y destruir las fuerzas del mal que poseen El Alicor.
Consigue que se rinda el guerrero astuto, convirtiéndose en el mago, el cual ha sido el que les ha inducido a venir a estrellarse al planeta.

EXT. ENTRE ABISMOS ‚Äď D√ćA

greguerías

Todas las barcas flotan,
mar aspirante y aspirado,
bajo nubes profundas c√°rdenas,
azules, rojas y naranjas
en el rumor de sombra.
Del hondo horizonte vienen todas
vestidas de rutilante y azul,
a abrazarse con vueltas de resaca
en verde orilla desde verde orín.
Mar desierto, con mares mezclados
en redonda conciencia del azul,
que me habla y me canta,
que me confía y me afirma;
por ti yo paso en pie de alerta,
en mí pretil sentado,
conforme con mi viaje.
Todas las nubes que vinieron,
que vienen y que vendr√°n,
me rodean con signos insondables;
ellas son para mí
la afirmación alzada de este hondo
fondo de aire en que yo vivo;
el flotar verdadero del flotar,
el flotar del tesoro en lo alto abismal.

Marzo

haikus, poesía

¬ŅDestino? ¬ŅAlmas gemelas? ¬ŅAmor verdadero? ¬ŅA√ļn vives en la Edad Media?
Se llenó el cosmos de preguntas y quisimos responderlas a todas. No hay respuestas. Sólo preguntas. Sólo el vacío nos inunda.
El problema es que no hay tiempo para todos los “T√ļ”. Y no todos los versos son de m√°rmol, ni todos los pensamientos son p√°jaros.
El roce de tu piel es como brisa fresca de verano. El brillo de tus ojos como el amanecer de un ni√Īo. Eres todo poes√≠a en mi recuerdo.
El goteo de luz de su mirada. Los profundos mares de su ausencia. La limosna de la yema de sus dedos. Los silencios oscuros de sus labios.
Rozar tu piel y no alcanzarte es espejismo de locura. Y respirar el aire que respiras es como el fuego del desierto que me abrasa.
Las penas flotan por ti en el mar de la distancia incomprensible y en el oscuro bosque de la ausencia como infinita niebla.
Si amas la rosa en su frescura, aprender√°s a amarla ya seca y marchita.
Moriré de pena sin tu amor.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres t√ļ.
Inalcanzable como una estrella, tan distante como el fondo del mar, invisible como el aire, pr√°cticamente nada…
El esperpento de un esperpento es la realidad.
Son fríos los cuchillos del amor como frío es el viento de esta tarde.
No me sigas, no. No me sigas si no has venido a quedarte. S√≥lo el que se queda puede llenar el vac√≠o… …para siempre.
Qu√© bello el infinito abismo, oscuro y limpio como la muerte…
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Vosotros que admir√°is la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¬ŅQu√© sab√©is de belleza y de dolor?
Se apagó el cigarro del día y para siempre será el cadáver y las cenizas de un poema. (A Leopoldo María Panero)
Quiero besar la luna en tus labios.
Tus labios tienen hoy brillo de luna.
La melancolía es el arpa del corazón acorazado.
Ama. Todo lo demás es etcétera.
Mi destino es ser quien soy. ¬ŅSe ha terminado el camino?
Se llenó de tristeza el ojo enamorado, se llenó de amor el ojo triste.

Febrero

poesía

Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
A Paco de Lucía: Corazón flamenco, honda guitarra, embrujo de mujer, soul de Andalucía.
Este desierto sin fin sólo me muestra el espejismo de un amor verdadero.
Para llorar no necesito la cebolla si te tengo a ti.
Ya de tus ojos, oasis Ya de tus labios, desierto O ya de tus manos, cielo.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Luna, labio del cielo besado por el sol.
Mi alma en llamas, hora dorada, por tu luz crepuscular horadada.
Hacerle el amor a tu sonrisa, acariciar despacio tu silencio.
Cuando aprendes a ser princesa todo el mundo quiere ser s√ļbdito.
A las olas, alas de amor a mar.
Se Dilatan Se Deleitan Se Delatan Tus Pupilas
Amarse para siempre en un instante eterno.
Cada mirada pertenece al que la mira.
Unas veces se ama y otras se aprende.
Dispara tus besos y róbame.
La mejor frase de amor es la que no se dice.
Si encajan nuestros cuerpos quiz√°s te empotre el alma.
Hay miradas que enamoran y palabras que lo desmienten.
Deshazme el amor.
Y ahora os dejo, que tengo que inventar la bomba erotónica.
Necesito un brochazo de amor!
Me conquistó tu mirada y tu sonrisa, ya es hora de que me conquisten tus abrazos y besos.
Me asomo al profundo pozo de sus ojos negros para gritarle pero nadie responde.
¬ŅFui yo tu princesa? Apenas fui un suspiro, Un cruce de miradas. Tan s√≥lo fue eso.
Amor por despecho tras amor de pecho.
Muri√≥ habiendo abrazado s√≥lo sue√Īos.
Recomiendo leerme en la intimidad de los abrazos el√©ctricos…
Ya no son latidos, son balas explosivas…
No quiero volver, no quiero olvidar…
Oculto tu amor en un poema que nadie leer√°.
Si el amor se marchita, endurece sus espinas.
S√≠… cada mirada, cada beso, cada caricia, cada palabra, cada sonrisa, cada abrazo… son necesarios. Todo lo dem√°s sobra.
Madurar es aceptar la derrota, la humillación y la ofensa.
¬ŅC√≥mo puedes tener alma si no tienes sonrisa?
Si vienes a buscarme, te acompa√Īo encantada.
A√ļn busco los contornos de tu rostro, las suaves orillas de tus dedos, el alado sabor de los besos que nunca nos dimos, tu tr√©mulo rubor…
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
“Querer” nunca fue sin√≥nimo de “que te quieran”.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Besos: droga de la claridad.
No soporto la mediocridad.
Quiero un amor que haga da√Īo.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Tal vez un día me vea reflejada en tus labios, en tu sonrisa, en tus besos.
El amor es tan ilusorio como los fantasmas.
Lee mi piel en la intimidad en tono grave y musical con la rotundidad de las olas espumadas que rompen en tus brazos galantes.
Nunca los besos fueron gratis, siempre los paga el desamor.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejar√°n de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreir√°.
El amor es como las olas del mar, a veces calmachicha, otras tsunami y casi siempre una marejadilla.
El amor est√° lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y l√°grimas Y de dulces “te quiero”.
Cartero: un amor en cada puerta.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Ll√©vate lejos este amor, donde el sol lo abrase y fortalezca…
Eres daltónico para mi amor.
Todo est√° en contra de un amor a destiempo.
Después del primer amor, todos son prescindibles.
Magia, locura, amor… abre la puerta…
Hay tiempos en que los besos dan sapos y otros en los que dan amores.
Como la luna sin luz y como el viento sin aire.
El tiempo es un canalla, ni sumiso a la brisa de la pasi√≥n, anega los sue√Īos de estrellas negras.
El primer sue√Īo ¬Ņrealmente importa? No hay golondrinas hoy como la sombra. Besa y sigue remando.
Olas de seda, perfume de la higuera entre tus labios, el ruido de las olas por el aire abortado: tu te desnudas luna de sangre…

CONFESIONES 10

greguerías

rel√°mpago llega velado inexpresable vasto sue√Īo amar√© escapar hijo cu√°ndo complace serme observaci√≥n sorda dirigirme conservo culto pasado pude cuello populares; condenado cristianismo posturas recompensa admiraba regresan pregunt√°ndome sufragios bloques brisas jugar desconocida comprender afici√≥n desiertos u avanzan viajero vestiduras pelo buchada impulsos ante fluye a√Īoranzas integrada estupidez digo cuidan elude ayudar bebido van occidentales vidrieras pobre desesperado paz ideales cortar√°n desaparecido escolan√≠a sentido noche mujer ritmos vas m√°s soy cuidado aurora

CONFESIONES 6

relatos

primavera beodo seguir√°s huelo enga√Īosos centella aguas arm√© perfecci√≥n basta nadie er√≥ticos multitud cabellera ara√Īa desea violetas reavivan romper√© sauces escapamos ello puertas desierto pesares m√°scara canto adquirir dispensado ni√Īos atarjeas llam√© tiernos galope reservaba combate legumbres tonta capaz descarnado di aut√©ntica refiero nacido fest√≠n mec√°nica buscar replicaba cuidados moscas lago; encog√≠a grises manchada m√°rtir recuperado leyes Francia Europa camisa manda decorados oportunidad francesa veras podr√≠a estaban alima√Īa hacerse cuento apagada cuyo guardi√°n llorar aventurera santa mostr√≥ humanos tratad inmediato emborrach√°bamos tengas car√°mbanos espantosamente rodee esto consejos falta cristo existente arrojar paisajes occidente galos clave

PANDEMONIA

greguerías

Recuerdo aquel voluptuoso verano del a√Īo que pas√© viviendo con mi abuelo, en el que se disiparon todos mis problemas. Venus me era favorable y mis u√Īas abiertas ara√Īaban el d√≠a desde el amanecer hasta la tarde. Mis sue√Īos eran azules y yo besaba hasta el centro de las sombras. El calor del sol, el silencio de la ciudad, el color de las s√°banas‚Ķ crepitaban en mi salvaje cabeza, en mis hasta entonces, desiertos pezones, ahora en llamas. La desnudez de las fiestas, las miradas que lo dec√≠an todo, mis montes de mujer arrasados por sus manos y sus ojos‚Ķ han sido sacralizados por mi imaginaci√≥n y mi memoria para siempre. Yo era aquel verano la Venus de las sombras.

El terremoto

greguerías

El desastre se ha sentido en Jap√≥n y parte del casquete polar. Se ha detectado un se√≠smo de magnitud 55 en la escala de Richter que no ha dejado de temblar hasta esta ma√Īana. El capit√°n Kirk ha tenido que bajar y ense√Īar Klingon a la polic√≠a. Los japoneses han empezado a hablarlo espont√°neamente desde el temblor. Nadie se lo explica. Mister Spock tampoco. El Enterprise se ha quedado en misi√≥n permanente. Star Trek es ahora una escuela de idiomas. ¬°Qu√© calor! Este desierto me est√° matando… No puede ser, otra vez esos espejismos. Ahora me parece ver un gran trozo de hielo, casi como un iceberg, en pleno desierto… y noto la arena fr√≠a, muy fr√≠a, helada.

Espejismo

greguerías

La arena del desierto se pegaba a sus ojos como si el sol quisiera hacer con √©l un escalope frito. Llevaba recorridos varios kil√≥metros y el olor a chamusquina de sus pies sub√≠a hasta su nariz, excitando sus jugos g√°stricos. Sus pies descalzos eran como un bistec con patatas. Mir√≥ por en√©sima vez aquel fog√≥n colgado del cielo azul y luego al horizonte infinito, deseando que aquello terminase de una vez, fuera como fuera. Desfallec√≠a por momentos pero a√ļn se manten√≠a en pie. Espejismos despiadados remojaban sus ojos mientras el aire secaba su garganta. Aquello no parec√≠a tener fin.

CONDENADO

greguerías

Ya no espero m√°s saqueos, ni voluntario ofrezco las hesp√©rides que separ√© en mi cesto ¬Ņqu√© importancia tiene ya? No quemar√° paradis√≠acas promesas y cielos prometidos, nunca m√°s, ni me acostumbrar√© al comercio forzado de la dom√©stica vida. ¬ŅQu√© ha cedido?, ¬Ņen busca de qu√©? Ya acab√© con las cortas mangas del porvenir, ya arroj√© sus repugnancias descriptivas como espesa lava. Exasperada, mi causa, se va so√Īando sola, como el rayo que cae en el desierto. ¬ŅAparec√≠a en sus preocupaciones fantasmales? Baj√© de los limbos y por las fogatas inspirado me siento. Arde, arde. Pero, pensemos, aparte de ciza√Īa e innobles corazones ¬Ņqu√© nos queda? ¬ŅOs parece que, embarcado, ya no trabajar√© su almita para que llegue bella, segura, reina, simple? Hoy, de nuevo, desvelar√© la llama de las revoluciones y por fin vivir√© en la claridad de las noches en que antes sequ√©, sin saberlo, el negro pozo de la desesperaci√≥n.

Los ombligos plebeyos

greguerías

Recorro los ombligos plebeyos hasta que llegue el frío enero del deseo y en la gloria de tus senos enredo mis cabellos de diosa alicaída. Yo soy la madre que su pezón desnuda como palmera joven del desierto, la senoidal campana que en silencio, mientras contempla la fábrica de semen de la gente mundana, adora el fálico árbol-rey de la entrepierna.

Wiki

greguerías

Quer√≠a evitar herirle en los ojos e instintivamente me dirig√≠ a la TommeO.Tal como le hab√≠a dicho a NoNakis, prosigui√≥ mi amiga, TraD pensaba proseguir los trabajos que le hab√≠an mantenido hasta ese momento.Durante esos diez a√Īos no s√≥lo se desarroll√≥ la nueva construcci√≥n del templo‚Ķ

verdugo

greguerías

Oigo las voces del desierto, de amigos que no he vuelto a ver. Voy caminando hacia las costas de las perlas. Se que est√°n cerca ya. Un poco m√°s. Un poco. El nombre que ahora digo, que me viene a la cabeza, y no se por qu√© es Mario Morgan. Repaso el buz√≥n del tiempo y no consigo saber qui√©n es. Si todo fuera f√°cil y todos los ombligos redondos, lo recordar√≠a. Lo recordar√≠a. Se oye el rumor. Un rumor de olas lejanas. ¬ŅEs la costa ya? ¬ŅSer√© capaz de llegar?

HAIKUS DEL VOLUPTUOSO

haikus

Como esto parece que se est√° convirtiendo en una buena costumbre, ah√≠ va mi haiku…

Carnal belleza
es madurado fruto
de amor sensual

O quiz√°s mejor este:

De la sensualidad
el m√°s maduro fruto
es la belleza.

Aunque no es lo mismo lo significado… como tampoco en este otro…

En el desierto
caen las m√°s bellas flores:
Las Desdémonas.

EXT. OASIS – D√ćA

greguerías

Charca, lodo, vida. Te has embarcado ayer en esta charca flanqueado por deleitables poetas que a un Jesucristo humeante y salvador con embrutecido ardor guerrero agitan a la fuerza; has vivido por partes mi dom√©stica vida, que por encima de la charca avanza sin que su fiel se reconozca; has perdonado y matado, como quien quiere y no quiere, al derrotado y asustado prisionero. Subid pues, pesadas promesas m√≠as, a la superficie furibunda de la charca para cambiar los s√≠mbolos malditos, que estoy nadando en el lodo de la vida y ahora el oasis es para m√≠ como un barco que zozobra en el desierto…

Querido H.:

greguerías

Probablemente ser√°s uno m√°s de los que me he enamorado sin ser correspondida. Yo no soy tu princesa azul, evidentemente, pues mis besos no despiertan tu coraz√≥n muerto o dormido. Ha sido un a√Īo maravilloso. Lo recordar√© siempre. Vos eras para m√≠ un oasis en el desierto. Recuerdo los d√≠as que hemos pasado juntos. He sido tan feliz: Valle Verde, Los Arrojos, La Pampa, Pelotones, La playa del ahorcado… quedar√°n grabados para siempre en mi memoria. Sobre todo aquella tarde en la playa fue para m√≠ el cenit de mi existencia. Sent√≠ fundirse el mundo completamente reconciliado con mi entero ser. Ser√° posible que para vos pasase desapercibido. No lo s√©. Hay tantas cosas de vos que no s√©… Ahora lamento no haber sido m√°s incisiva en tu vida. Mi pasi√≥n no ha sido todo lo fuerte que debiera. Ese coraz√≥n enquistado que llevas dentro y no muestras a nadie es tambi√©n mi fracaso. Tampoco yo he sabido llegar a √©l. La dificultad no debiera desanimarme pues te amo por encima de todas las cosas. Sin embargo me fallan las fuerzas, siento que es una labor de titanes. Y este amor que siento por vos no debe negarme a m√≠ misma. As√≠ es ahora. Ya no puedo seguir, pues no puedo, no debo, dejar de quererme a m√≠ misma. Lamento tanto no tener m√°s energ√≠as para seguir intent√°ndolo. A veces pienso que te vas a perder para siempre en tu soledad inconquistable y otras me consuela al menos pensar que simplemente no ha llegado la persona que toque en lo profundo de ese abismo tuyo y salgas sin darte cuenta apenas. Otras veces pienso que quiz√°s esa persona ya pas√≥ y la perdiste para siempre. Si es as√≠, debes reaccionar. No mueras. Eres demasiado joven todav√≠a. Debes sobreponerte a tu dolor y cicatrizar las heridas. Yo tambi√©n lo har√© contigo. Si al final desapareces de mi vida tendr√© que continuar viviendo. Te llevar√© siempre dentro… Esta noche he llorado mucho. El gato vino a mi lado y me miraba inquisitivo. Me consol√≥ sentirle cerca. √Čl no entiende nada pero algo me dice que no quiere verme as√≠. Luego se alej√≥ suavemente, como respetando mi dolor, como sabiendo que lo tengo que pasar, que es necesario este sufrimiento, este duelo. Esta ma√Īana me he quedado en la cama. No tengo fuerzas para levantarme y estoy llorando tambi√©n. Me gustar√≠a inundarlo todo de l√°grimas, que mi dolor llegue hasta el mar como un r√≠o caudaloso que arramble con todo y pase de una vez. S√≥lo las l√°grimas har√°n que cicatrice. Las l√°grimas y el tiempo.

Siempre tuya,
Celia Oquendo

al mendigo

CELIA OQUENDO

greguerías

Querido H:

Probablemente ser√°s uno m√°s de los que me he enamorado sin ser correspondida. Yo no soy tu princesa azul, evidentemente, pues mis besos no despiertan tu coraz√≥n muerto o dormido. Ha sido un a√Īo maravilloso. Lo recordar√© siempre. Vos eras para m√≠ un oasis en el desierto. Recuerdo los d√≠as que hemos pasado juntos. He sido tan feliz: Valle Verde, Los Arrojos, La Pampa, Pelotones, La playa del ahorcado… quedar√°n grabados para siempre en mi memoria. Sobre todo aquella tarde en la playa fue para m√≠ el cenit de mi existencia. Sent√≠ fundirse el mundo completamente reconciliado con mi entero ser. Ser√° posible que para vos pasase desapercibido. No lo s√©. Hay tantas cosas de vos que no s√©… Ahora lamento no haber sido m√°s incisiva en tu vida. Mi pasi√≥n no ha sido todo lo fuerte que debiera. Ese coraz√≥n enquistado que llevas dentro y no muestras a nadie es tambi√©n mi fracaso. Tampoco yo he sabido llegar a √©l. La dificultad no debiera desanimarme pues te amo por encima de todas las cosas. Sin embargo me fallan las fuerzas, siento que es una labor de titanes. Y este amor que siento por vos no debe negarme a m√≠ misma. As√≠ es ahora. Ya no puedo seguir, pues no puedo, no debo, dejar de quererme a m√≠ misma. Lamento tanto no tener m√°s energ√≠as para seguir intent√°ndolo. A veces pienso que te vas a perder para siempre en tu soledad inconquistable y otras me consuela al menos pensar que simplemente no ha llegado la persona que toque en lo profundo de ese abismo tuyo y salgas sin darte cuenta apenas. Otras veces pienso que quiz√°s esa persona ya pas√≥ y la perdiste para siempre. Si es as√≠, debes reaccionar. No mueras. Eres demasiado joven todav√≠a. Debes sobreponerte a tu dolor y cicatrizar las heridas. Yo tambi√©n lo har√© contigo. Si al final desapareces de mi vida tendr√© que continuar viviendo. Te llevar√© siempre dentro… Esta noche he llorado mucho. El gato vino a mi lado y me miraba inquisitivo. Me consol√≥ sentirle cerca. √Čl no entiende nada pero algo me dice que no quiere verme as√≠. Luego se alej√≥ suavemente, como respetando mi dolor, como sabiendo que lo tengo que pasar, que es necesario este sufrimiento, este duelo. Esta ma√Īana me he quedado en la cama. No tengo fuerzas para levantarme y estoy llorando tambi√©n. Me gustar√≠a inundarlo todo de l√°grimas, que mi dolor llegue hasta el mar como un r√≠o caudaloso que arramble con todo y pase de una vez. S√≥lo las l√°grimas har√°n que cicatrice. Las l√°grimas y el tiempo.

Siempre tuya,
C.O.

MARES SO√ĎADOS DEL TUAREG

poesía

En los eternos mares de arena
–oh desesperaci√≥n vivaz–
extraviados en los juegos infantiles,
navegan las promesas salvajes
de un m√°gico tuareg
que, acariciando a los lobos
y chacales del desierto
con la gracia instintiva y angélica
del bandolero alquímico
–y ahora febril y disipado–
escapó de las cobras
y de los sagrados linces
del quejumbroso Nilo…

–¬°Preciosos y olvidados sue√Īos de la dulce ni√Īez..!

LA OTRA GLORIA

relatos

Yo era aquel ni√Īo que trillaba al amanecer de aquel d√≠a amarillo de agosto que ascend√≠a en forma de pajas secas desde la parva a las orejas. Era el √ļltimo verano antes de irme al seminario. Mi padre y mis t√≠os segu√≠an a√ļn trillando en la era de mi abuelo con m√©todos medievales: una parva; una trilla tirada por un burro; un burro conducido por un ni√Īo; un ni√Īo que sal√≠a del m√°s r√ļstico de los veranos para ir a un seminario postconciliar que acabar√≠a dejando por un instinto m√°s at√°vico y poderoso: se llamaba Gloria y su cuerpo ten√≠a un aspecto bastante m√°s carnal e incre√≠ble que la del cielo.

Ella me sac√≥ por primera vez de mi infantil estupor, transport√°ndome a una ciudad provinciana que aspiraba a la vanguardia de los cafetines y en el fondo m√°s cateta que yo. Al menos as√≠ lo ve√≠a yo en aquel momento. Recuerdo con v√≠vida timidez el d√≠a en que vino convertida de una adolescente en una sensual mujer, s√≥lo para impresionarme. Fue en una clase de arte, la primera de la ma√Īana. Las iron√≠as de los chicos y las c√≥mplices sonrisas de las otras chicas, expresando todos ellos como una pareja colectiva lo que ni Gloria ni yo pudimos expresar. Fue otro d√≠a de calor como aquel en que trillaba en una interminable y medieval parva y en la entrepierna notaba hervir algo nuevo y placentero, como un nacimiento al desierto. El sol irradiaba desde ese nuevo centro, ahora ya no como un problema de enuresis infantil sino como un calor que hac√≠a palpitar el torso erizado con una intensidad de v√©rtigo. Desnudo en un desierto por primera vez, abras√°ndome en la promesa de un cuerpo voluptuoso de mujer reci√©n salida de la adolescencia.

Lleg√≥ vestida con una enorme capa y un peinado alisado y voluminoso, pintada de carm√≠n y colorete; sombra de ojos y u√Īas salvajemente rojas. Al despojarse de la capa puso al descubierto su escultural cuerpo ya maduro y unas piernas para desmayarse. Mi imaginaci√≥n complet√≥ el resto y empec√© a verla vestirse: primero las bragas negras y caladas que ce√Ī√≠an su monte de venus y su rajita humedeci√©ndose de placer; luego un sujetador ajustad√≠simo que elevaba sus apuntados pezones; unas medias envainando sus piernas obscenamente. Seguramente unas ligas a las que me hubiera gustado reemplazar con mis manos‚Ķ

Se sent√≥ a mi lado y mi cuerpo temblaba eriz√°ndome el vello a oleadas fr√≠as y calientes. Todos sonre√≠an sin atreverse a hacer ning√ļn comentario hasta que el profesor de arte, que preparaba las filminas de la sesi√≥n, rompi√≥ el silencio y coment√≥: te has puesto varios a√Īos encima. Est√° guap√≠sima, comentaron inmediatamente sus amigas que en todo momento proteg√≠an a Gloria con su complicidad. Miraban mis reacciones, delegadas quiz√°s por ella para que luego le contasen mi azorada reacci√≥n. Entretanto ella intentaba hablar conmigo de algo. ¬ŅEst√° libre este asiento?. S√≠, s√≠, claro. Aunque yo sab√≠a que Pepe querr√≠a sentarse donde siempre. C√≥mo vienes hoy, coment√© en voz baja. No, normal‚Ķ muchas veces me visto as√≠‚Ķ, dijo. Me hubiera gustado decirle que estaba guap√≠sima, que me apetec√≠a besarla y abrazarla, pero me lo imped√≠a mi terrible timidez y me conform√© con imaginarlo. Un leve e imperceptible suspiro se escap√≥ de ambos. Otra vez ser√°, pens√© que dec√≠a, pero de nuevo debi√≥ ser mi imaginaci√≥n.

¬ŅEsa es Gloria?, coment√≥ la enorme foca que acababa de llegar, como siempre tarde. Joder, chica, c√≥mo te has puesto, ¬ŅVas de fiesta a estas horas? Se sent√≥ al final haciendo comentarios en voz baja. Luego con un tono claramente audible dijo: ¬°Ah, claro, el Carlos‚Ķ ¬°jolines! Me volv√≠ hacia ella y con una mirada asesina le hice callar. La hipop√≥tama baj√≥ la cabeza.

He olvidado por completo cual era el tema de la clase de arte, si es que alguna vez lo supe, que por fin dio comienzo. Yo continu√©, erizado el vello, transportado a los m√°s c√°lidos y hermosos d√≠as de mi ni√Īez. D√≠as radiantes y azules, transparentes como el agua de los sue√Īos en que sientes que tu cuerpo flota sumergido, se eleva, vuela caprichosamente, con la levedad de lo imperceptible y recordando -o quiz√°s imaginando- su carnal y glorioso culo de piel melocot√≥n retozando en mis manos sobre las s√°banas. En la otra Gloria.

HUMOR

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Comprendo que, a veces, a√Īorar los vicios de un cad√°ver no es, ciertamente, buen camino de delicadezas y delicias. Tal vez para el delirio desesperado del desierto y sus despreciables entregas de folletines cor√°nicos o b√≠blicos. Tal vez. Pero nunca para las dulzuras estelares de la gracia ingenua. Quiz√°s, s√≠, para los grotescos ignorantes y gusanos que galopan a lomos de un hip√≥dromo de holgazanes ideales, pero no para las plumas de n√°ufragos nocturnos o risue√Īos. No, no, nunca.

TR√ĀNSITO

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Sobre praderas olvidadas del desierto
Luce la mercancía de infancia evocadora,
Ya sin derrumbe del sonido que deja el bergantín
Y el vago impulso de brasas decorado.

Su Oriente derrotado de emociones falaces,
Vagando en carreteras melanc√≥licas, sombr√≠as…,
Conmueve las soberbias salvajes de melodías burguesas
Ante avenidas juerguistas de Brooklyn o New York.

Olvido las tibias gradas de oro de los campos de mies,
La humareda de escarcha de los valles de plata,
La exiliada ingenuidad de los coros celestiales,

El espejo crom√°tico del estanque de luna…
Y su ilustrada hosquedad de muchedumbres acu√°ticas…
Por las perfectas bondades del pecado carnal.

Mohyiddin ibn Arabi

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Convivimos juntos durante mucho tiempo en el des√©rtico Mohenjo-Daro, de donde √©l era hijo predilecto y hab√≠a formado parte del consejo de los ilustres gracias a su inefable capacidad de ilusionista para manipular al pueblo. Compartimos tambi√©n la torturante aventura de escribir un libro para deleite de concubinas, a causa del cual fue expulsado del citado ilustre consejo. Cada vez que lo acompa√Īaba en sus correr√≠as y lances entre las doncellas de los bajos fondos era un viaje a los infiernos. Las m√°s bellas eran lisonjeadas hasta caer rendidas entre sus cinco extremidades. Como un Mois√©s, las arrastraba hasta el desierto y all√≠, bajo las condiciones m√°s extremas pero al abrigo de su tienda, era sacrificada su virginidad.

Ouahe

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Me reclaman en los desiertos humeantes, siento el clamor de las caravanas y de los raudos traficantes de camellos, me esperan en el oasis los d√≥ciles dromedarios de Al√°, el cascabeleo hipn√≥tico de las serpientes y la danza del vientre de las cobras, los yunques de sol del mediod√≠a de Arabia y el fuerte sabor testicular del cordero, las altas palmeras de la media luna y los salobres y profundos pozos de la noche en Ouahe…

NILO

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Ven√≠a de la Nigredo y sent√≠ la necesidad de un acuario -o cualquier cosa con agua- en aquel maldito desierto. Pregunt√© al le√≥n -¬Ņo era quiz√°s una esfinge?- y me sugiri√≥ la conversi√≥n en rana antes de introducirme en el gran Nilo que se me ofrec√≠a a mi vista. Ahora es cuando iba a visitar realmente el antro de las ninfas‚Ķ y, a pesar de mis numerosos siglos, comenc√© a mover mis ancas con entusiasmo de adolescente.