temperamentos, cuatro

ternario

Tus heridas y cicatrices se convertirán en harapos del alma, es todo lo que puedo ofrecerte, amigo. A cambio puedo exigirte que rechaces el mundo, del que tanto has disfrutado, y seas la lavandera de tu espíritu.

Zóhar

Ahora ya has visto morir a Tristán e Iseo que, enterrados bajo el árbol, habitan en las tinieblas. Han ascendido la sagrada escalera para alcanzar el cielo de Zóhar, cuyo sol se apaga esta mañana entre la niebla para mostrar su luto por los amantes.

ZÓHAR VENDE

Subidos en su árbol,
adoran su cabeza,
esa víscera urna de camello enjuto y cuaternario.
Descienden la escalera cual divas impolutas.
Mas venden hilo viejo de vanos Sefirotes.
No hay simbolismo más mudo
que el rebuzno fonético
de estos pardos gramáticos.
Ni orín errante
que aclare sus comerciales y bárbaras tinieblas.