Lince

juego

BODOS
¡Es un lince blanco!
BODOS
¡Deja de morderle o te arreo un batacazo!
Le asesta un bastonazo al lince y este deja de morderle.
GHÍMEL
!El loco es el comodín, el microcosmo, el resumen de todo en todo! ¡Qué estúpida he sido!
TAU
Basta de discusiones ¿Pero qué es eso que dices? ¿Quieres explicarte?
LINCE, volviendo a su agitación
Oh, sí, sí, El Alicor. Sin el se instaura el Mal y sus siete señales.
TAU
¿Alicor? ¿Señales?
GHÍMEL
Un cuerno.
TAU
¡Al cuerno tú!
BODOS
¿Qué señales son esas?
LINCE
La imperfección del círculo del sol.
La desprotección de la mujer.
El castigo de los opresores a los oprimidos.
La liberación de los gigantes.
El encantamiento de los habitantes del reino.
La destrucción de los bienhechores y de los animales benéficos.
TAU con ironía
¡Estamos perdidos!
GHÍMEL
Sí. Tenemos que encontrarlo o estaremos perdidos para siempre.
TAU con ironía
¡El centro del universo se tambalea, ya empiezo a sentirlo en mis pezuñas!
BODOS
Tranquilos, tranquilos.
GHÍMEL le cuenta el ataque y el lince el robo de El Alicor. Le piden ayuda. TAU se hace el loco, y no cree poder ayudarles. Todos tratan desesperadamente de escapar del desierto.
LINCE
Y nosotros perdidos en este desierto sin poder hacer nada.
BODOS
Nosotros necesitamos reparar nuestra nave, y vosotros buscar esa cosa.
TAU
Todos tenemos problemas ¿No podríamos ayudarnos, lince?
LINCE
Ya estamos menospreciando a los de mi especie. He dicho que me llamo TAU, no lince. Los linces también podemos ayudar, especialmente los que hablamos.
BODOS
Seguro.
TAU
Sólo te ayudaré si me lo pides por favor.
GHÍMEL
Por favor, por favor, TAU.
TAU
Vale, vale… Está bien… Os acompañaré ¿A dónde vamos?
BODOS
Podemos ir a la ciudad más próxima para buscar ayuda.
TAU
¿Ciudad? ¿Próxima? ¿Pero de dónde has salido? La única ciudad que conozco es Tipharet y no está precisamente cerca.
BODOS
Oh, no. No llegaríamos nunca sin nuestra nave.
GHÍMEL
Lo primero es salir de este infernal desierto.

EXT. CRÓMLECH – DÍA

juego

Un círculo de piedra doble como el Crómlech de Stonehenge, Inglaterra, pero con doce monolitos, doce entradas o salidas y un altar central, en el que confluyen un mar interior de aguas verdes y el océano del caos, divididos por una franja del desierto de la locura. Dentro del círculo, sobre el océano del caos flota una rueda, La rueda de la fortuna, que da vueltas alrededor como en una noria y que es impulsada por una manivela movida por la joven YOD. La rueda está sostenida por los mástiles de dos barcas unidas, izquierda y derecha, en cada una de las cuales hay una serpiente. En la parte ascendente Hermanubis con su caduceo y en la descendiente un monstruo tifónico con tridente. Encima de la rueda hay una esfinge inmóvil, bajo ella un monstruoso gusano torturado. Los 12 caballeros de la tabla redonda, hundidos hasta las rodillas, protegen cada una de las salidas o entradas. Sobre sus cabezas hay una roseta con los 12 símbolos del zodíaco y sostienen en una mano la espada. Los 12 vástagos de las tribus de Israel están a sus pies y tienen un collar con una piedra preciosa cada uno. Plaza de fuego de la fortuna, templo del sol, donde sale y se pone. Risas y llantos, ruido de instrumentos de tortura, ruedas de carro, bombos de la lotería. Posesión del escudo y la espada dados por la divinidad.
De camino a la batalla, TAU sufre un revés de fortuna.
Pierde parte del ejército en una apuesta o tormenta estelar de protones.
TAU y BODOS son engañados y atrapados por YOD GOUR, joven mujer caprichosa y veleidosa, manifestación, fecundidad, antesala del cielo, la rueda de la fortuna, que se ríe de ellos y los confunde, haciéndoles sufrir el juego de la fortuna.
TAU sólo puede apostar una parte de su ejército, si la pierde es cortada la parte del caballero correspondiente, si gana obtiene un collar con una piedra preciosa, pero que no sirve para nada en la batalla.
YOD intenta engañarlos con el juego, ellos la engañan con unos toques.
HERMANUBIS
¡Se admiten apuestas, apuestas!
YOD
¡Qué yo soy muy caprichosa! ¿Quién ha dicho eso?
HERMANUBIS
Pero al menos no dirán que no das oportunidades a la gente.
YOD
¡Qué les parta un rayo!
HERMANUBIS
Tu suerte está echada ¿Cuál es tu signo?

EXT. PRADOS – DÍA

juego

Una muralla con un prado delante. Un gran sol brilla sobre un limpio cielo azul. Rueda del templo del sol en Konarak, India. Una de las siete señales del derrumbamiento del reino del centro y del progresivo encantamiento del mismo, este es primero un lugar idílico y luego cada vez más inhóspito, es la imperfección del círculo del sol que se produce aquí por su deformación, un eclipse inesperado del mismo. Risas y voces de niños jugando que se van convirtiendo progresivamente en gritos, llantos y posteriormente en amenazadoras trompetas de guerra.
TAU y la emperatriz se reúnen felizmente.
La emperatriz le comunica a TAU que esperan descendencia y se casan, convirtiéndose en el nuevo emperador.
La emperatriz le ofrece a su ayudante TAU, que después se convierte en el eunuco NUN, como su sirviente para toda la vida.
Agotado, TAU, se queda dormido.
TAU
La muralla oculta al sol en un eclipse.
BODOS
El libro del mago dice, “Toma el escudo de tu fe y avanza con paso decidido ya sea a favor del viento o contra todos los vientos”.

INT. LABERINTO

juego

Una torre laberíntica hexagonal que representa al reino en miniatura. Un molino de agua gira interminablemente, la Puerta de Hagiar Kim, gran agujero neolítico, Malta. Gaviotas, oleaje, nubes. Canto de sirenas, música clásica de coros celestiales. TAU lleva una brújula sin agujas y debe decidir la dirección que ha de tomar, El Norte o Arriba, El Sur o Abajo, El Este o Derecha o El Oeste o Izquierda, en cada estancia.
Los Detritor lanzan su última ofensiva antes de sucumbir definitivamente.
La persecución de los Detritor les alcanza pero logran escapar.
El joven TAU se enfrenta de nuevo a las fuerzas del mal y vence a los mismos definitivamente.
El protagonista vuelve a enfrentarse a los Detritor para renacer en la última prueba, antes de regresar a su hogar con la misión cumplida.
Es el clímax del guión.
La conversión del protagonista en héroe llega a su plenitud.
Posible final dramático, condenación con los personajes que se han portado mal y restauración mítica del Mal y sus siete señales.
El regreso para restituir El Alicor y salir del laberinto.
El cielo, el aire.
Final feliz escapada salvación con los personajes que se han portado bien.
Definitiva instauración mítica del reino del centro del universo.
Perfección del círculo del sol; protección de la mujer; salvación de los oprimidos; liberación de los encantados; encadenamiento de los gigantes; destrucción de los malhechores y de los animales dañinos.
La Jerusalén celeste.
TAU encuentra la nave flotando sobre el mar, pero no está averiada ya, fue un error de BODOS o se comenzó a averiar como efecto del comienzo de la instauración del Mal y ahora ya está bien.
Escapan con ella por el mar.
La emperatriz consigue escapar con los niños y se reúnen felizmente con TAU.
Gritos de alegría.
Fiesta de celebración con fuegos artificiales y traca.
En la fiesta de celebración, BODOS se emborracha, le salen chispas y dice tonterías.
Sorpresa final, TAU es desencantado volviendo a ser el rey bueno de SIL, un unicornio.
TAU consigue los 32 sedem o grados de la sabiduría secreta.
Regreso triunfal de TAU y restitución del orden, TAU y BODOS recogen toda la basura de la batalla, incluidos los Detritor muertos.
Mapa mágico y laberíntico de la aplicación, transportador aleatorio o voluntario. Cada una de las estancias son un paisaje del reino representando los 12 estados del mismo.
Los 12 apóstoles están encerrados en ellas.
APÓSTOLES
Hay que saber morir para revivir en la inmortalidad.
Muela mi molino honra para mí y harina para mi vecino.
BODOS
Esto no acabará bien.
TAU
¿Esto no acabará mal?
BODOS
¿Y ahora que dirección tomamos? ¿Dónde hay que dejar El Alicor? ¿Cuál es su sitio?
TAU
¿El sitio? ¿El sitio? Estoooo… Sss… No.
BODOS
El reino del centro del universo ha sido restaurado por TAU, nuestro héroe y señor.
El Alicor, que simboliza el reino en miniatura, y por tanto del reino en sí, es clavado en su lugar por TAU después de la última ofensiva.

CONFESIONES 14. Círculo de piedra

greguería

bruto nuevo pereza volver playas novelas lóbrego hemos trabajar sofismas atacando ambos cólera minuto oyen encantamientos desmenuzar tristemente desgracia egoísmo sienes hacía cuadrado arrastraba terrenal tiranos ellas millones poseo círculo de piedra innoble avellanos caen piedra pondrían tiene rebaños prohibían explosión brazos enorme reino ahorrará conoceré trabajo canciones torpeza quemadores paciencia muchas éxtasis somos guardarse traer preciosos músicas cuántas suspiros marchado misma logré terror cirios

CONFESIONES 13. Cuadratura del círculo.

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Como inmóviles topos que la libertad acotaba de la salvación, siempre intacto en sus alucinaciones y su farsa matutina. Pero tengan imaginación para que holgazaneemos en las ausentes trenzas, entre ruidos escandinavos. Así me muera, revolcaré en el bochorno las fuerzas malolientes que quiero y doy principio de bautismo sin secuestrarme el almuerzo, en que amenazada equivocáis torturas. acaso en insignificante latín formuló mis deseos esperando mi tabaco cansados verdad sino cuadratura del círculo casi acostumbré rabia arranco vinos muro ignoro imagen del mundo buenos madre pocos caída matará divulgar purpurina escribía diversiones respetables pelotón arquitectura

CONFESIONES 11. Círculo

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sacrilegio gota temer cualquiera heroica artista mundo salvado rubí enterrar tranquila aquello confianza completo abandonase voy título igual cumplimiento vampiro buenas infancia ver abomino sopla maría estrella puedo continentes arquitectura sano arco pasaba poetas morder esa caseros ninguna concierna error acojamos razón entremos inventar dodecanario harapos malas suya aburrirse dicho ciclo rostro delante cascos hoy delirios habiendo desde ves acercaba buena digna tomado formas abandonaría niña dice nací punto come justicia fijaba volvió mañanas farsante vértigos piedras firme resulte mañana misteriosas evidentísimo círculo

KUBLAI KHAN

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En el perímetro circundante se me ha instalado un aquelarre. No un aquelarre cualquiera. Es evidente. No puedo traspasar el círculo y algo me impele a girar sobre mis piernas como un derviche. Su satánico ritual me está convirtiendo en un consumado giróvago. Ya empiezo a entrar en trance místico. Y eso no es lo peor. Dejando aparte vómitos y náuseas, que ya llevan un tiempo rondando por todos los rincones a los que llega mi escaso aliento, lo más grave, hasta ahora, es el reguero de muertos que salen de mi rijoso bálano. Muertos irreconocibles que van quedando esparcidos formando elipses, círculos, parabólicas curvas, sinuosos e intrincados alfabetos, todos ellos parecidos a egos demediados, a los que yo llamo los kublaikhanes de Ballesta y Montera.

(Kublai Khan en Montera)

ORACIÓN PROFANA AL SAGRADO CÍRCULO DE FESTOS

relato

Oh, Sacro Círculo de Festos,
concédeme, al menos, los deseos imposibles:
recorrer, en trance, todas las islas griegas,
aspirar el azul de su sagrado cielo.
No arribar nunca a la Ítaca que me ate,
sino a la Ítaca que me impulse, que me arroje, que me lance,
como un lobo de mar, como un Ulises, al proceloso mar,
sobre un caique repleto de cañones,
que disparen los más terribles versos,
a conquistar con ellos
todos los mares nostrum, los jónicos y egeos
y aspirar, finalmente, el azul de su sagrado cielo.

Actividad y pasividad

greguería

La investigación me estaba haciendo dar vueltas en Círculo. Ahora me inclinaba a la actividad y más tarde a la pasividad. Crucé varios universos sin sospechar siquiera, pues su continuidad parecía evidente como el pensamiento y la existencia. Ahora tenía muchos datos pero ninguna interpretación, ninguna teoría que les diera unidad. Era como remover un montón de arena. Volví a mi Mediterráneo. Junto a la ciudad de Alejandría siempre había tenido grandes iluminaciones y de paso daría descanso a mi desasosiego. Era quizás su luz o el azul del cielo, que no se da en ningún otro sitio, pero al fin descansé.

RPC

relato

Hay personas que levantan pasiones, países, guerras, revoluciones, catástrofes, inundaciones, huracanes, ruinas, desenlaces dramáticos, cataclismos, desastres, hecatombes, destrucciones, desgracias, accidentes, trastornos, quiebras, males, abatimientos, aniquilaciones, demoliciones, descalandrajos, descomposiciones, desintegraciones, desmembramientos, desmoronamientos, desolaciones, daños, destrozos, devastaciones, zafarranchos, estragos, estropicios, exterminios, deshechos, discordias, desavenencias, desvalijamientos, terribles consecuencias por la simple fruslería de un destripacuentos que diabólicamente, infernalmente, satánicamente, malignamente no reconoce sus deyecciones.

Esa mañana Ester había desayunado un enorme tazón de cereales. Se sentía con mucha energía para emprender un nuevo día de trabajo en Radio Patraña Continental, la magnífica emisora de noticias.

Mientras se trasladaba en el taxi hacia la calle en que se hallaban los estudios de RPC pudo percatarse de unos insólitos personajes que discutían en las calles de la ciudad. En todas ellas había varios grupos de personas formando un círculo que parecían mantener una discusión un tanto acalorada para ser tan temprano. Como tenía un poco de sueño, no le concedió importancia y simplemente pensó en otra cosa. Había que tener muchas ganas para mantener esas absurdas polémicas matutinas. Cuando dejó el coche el taxista le gruño malhumorado y estuvo a punto de lanzarle un improperio pero se contuvo. Al llegar a la emisora Ester encontró también al jefe de programas discutiendo con el técnico de sonido y, de nuevo, no le concedió gran importancia, aunque ya le empezaba a cansar la enervación que se respiraba en todos sitios a esas horas de la mañana.

Ester se acercó al teletipo, que estaba escupiendo las noticias frescas. Había un atentado en el extranjero; unas elecciones con muchos disturbios en África; la subida del petróleo; la ruptura de los acuerdos de los países de Oriente Próximo; un acalorado debate en el Congreso de los diputados…; y una extravagante noticia que no comprendió pero que le llamó enormemente la atención. Como tenía mucha prisa, pues ya sólo faltaban veinte minutos para empezar el programa y aún no había preparado el comentario, dejó la noticia aparte para volver sobre ella luego. Hizo un resumen y decidió cual de ellas sería la noticia comentada del día.

En pocos minutos estaban emitiendo el programa de Ester, el más famoso de todo el continente. Después de comentar la noticia del día, Ester daba paso a sus infinitos oyentes. Estos llamaban por teléfono para hacer sus propios comentarios sobre la noticia.

Al principio pensaron que se trataba de problemas técnicos, pues no llegaba ninguna llamada. Era realmente raro que no telefonease nadie. Cualquier otro día el cúmulo de llamadas era tal que los técnicos de la emisora se volvían locos para seleccionarlas. Pero curiosamente hoy no entraba ninguna. Ester un poco abochornada se disculpó ante su supuesto auditorio por estos aparentes problemas técnicos e incluso pidió un poco de paciencia a los que intentaban llamar. Toda fue inútil. Los técnicos no encontraban ninguna avería y empezaron a discutir acaloradamente entre ellos. En toda esta discusión alguien entró de la calle gritando. Nadie le escuchó. Ester, un poco enfadada, quiso poner orden y, empezando por el que acababa de entrar, se puso a repartir improperios.

—salid a la calle – dijo de nuevo con rabia el que acababa de entrar. Nadie le hizo caso. Tan solo Ester, que era muy curiosa, se asomó a la ventana. El espectáculo que contempló le dejó estupefacta. A pesar del estupendo cielo azul y el sol radiante, desde la calle del ferrocarril hasta la del parque y también en todas las calles aledañas, que habitualmente estaban transitadas por una pequeña cantidad de personas, se habían convertido en una auténtica y sorprendente romería de gentes que se gritaban y lanzaban trastos unos a otros. Ester no daba crédito a sus ojos. Todo el mundo parecía estar loco y no comprendía nada de lo que estaba ocurriendo. Incluso sus compañeros habían salido ya a la calle y continuaban allí la discusión que habían comenzado en el estudio. Ester pensó que estaba teniendo una pesadilla y para cerciorarse se pellizcó en los mofletes. Estaba despierta y bien despierta.

Bajó, ella también, a la calle con su grabadora, como habitualmente hacía cuando iba a la caza de noticias. Un predicador estaba subido en un púlpito improvisado con unas grandes cajas de transporte y arengaba a las multitudes. Recordó la noticia que había leído en el teletipo. Hablaba de una secta, del fin del mundo y no recordaba que otros presagios de mal agüero, pero no le otorgó importancia en vista de los tumultos que se arremolinaban a su alrededor.

—De los muchos disturbios que se produjeron, ninguno fue tan sonado como el que recorría las calles de Madenera a la hora del almuerzo. “Ardieron troyas”, como decía ufana Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche, conocidísima diva de la radio y la primera que descubrió el asunto en la mañana del 18 de julio de 1963.
Mientras se fumaba aquel gran Coíbas fálico que caracterizaba a Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche, contempló como el predicador se esforzaba vanamente hasta llegar a la extenuación, pues más bien parecía provocar las alergias de los concurrentes que sus adhesiones y amenes. Ya desde que entró en la secta se caracterizaba por su fulgor fatuo al predicar. Y es que, como decía mi difunta abuela, “una cosa es predicar y otra dar trigo”.

Ester, por esa curiosidad innata que la caracterizaba, empezó a escuchar a aquel energúmeno propagandista.
— y una nube dejará su rastro de discordia y desolación entre los que no escuchan a “los enviados encima de las cajas”, pues el Señor es justo y compasivo con los que le escuchan – vociferaba el predicante.

Emilio Sobeque. Cuentos escogidos. Madrid, 1987.

Aleatorium Stone

greguería

En este momento no hay que preocuparse: nadie había escrito todavía las famosas vidas paralelas de Lorenzo Stone, que posteriormente habrían de causar tanto furor entre los apasionados del género. Yo las encontré en la biblioteca del Centésimo Quinto Círculo del Nonagésimo Poliverso, escritas por un Aleatorium inconsciente. Tuve que destruirlas. La realidad se parecía demasiado a la ficción. Era mi forma de conjurar los destinos escritos de personas a las que yo quería especialmente, tan cercanas que yo mismo también aparecía en ellas, fielmente retratado. No pudiendo dar crédito a más aleatoriedades, las quemé. Ahora me arrepiento.

HERBERT QUANT

greguería

Por otra parte -prosiguió Herbert Quant- la idea de que el universo tiene infinitas dimensiones, también es errónea, y hay que sustituirla por la idea de un universo, o mejor dicho, poliverso unidimensional, lo que también confirma y apoya la idea de que se parece a un cúmulo de muelles, una malla de hilos finamente entrelazados, una red infinita de círculos, o más bien de elipsis abiertas, trazadas en una sola dimensión. Las aparentes dimensiones que creíamos ver en el universo, no son más que las manifestaciones de los otros universos cuando se cruzan con el nuestro, en su continua confluencia y difluencia. No son nuevas dimensiones lo que se abren en una de estas difluencias, sino nuevos universos, quizás todavía inexistentes o quizás ya existentes, pero en cualquier caso distintos. Como tampoco desaparecen dimensiones en su confluencia, sino que desaparecen universos enteros, y no simples dimensiones del mismo, para fundirse en uno solo, también completamente nuevo y distinto, preexistente o no.

Yang-Yin

greguería

Yang-Yin: Traducción del chino tradicional al castellano viejo: El Amor Binario de un Caballo-dragón envuelto en el Círculo de una Circunferencia de Color positivo-negativo genera la Espiral doble de su Gráfico Ouroboros en los Planetas de la Serpiente de ambos Sexos (quince horas me costó la traducción, espero que se me agradezca)

Cumpleaños

relato

Cumpleaños de F. Mucha maría. Setas alucinógenas de D. ‘’Eres de Kentucky y no te enteras’’. El ‘’glamour’’ de R.A. La ‘’joyita’’ argentina. Las pruebas de A. Choque generacional. El novio de D., R., un cubano que trabaja en un bar, sale tarde. Llevan años juntos. La moneda del Ché que R. le regala a F. Un cúmulo enloquecido, estamos atrapados en él. Alguien tiene que imponerse. Coqueteo de F. con Al. Coqueteo de JJ. con Al. Intereses comunes de los dos: buceo.

El cultivo de la maría, un tema alucinógeno, por Al: se siembran las semillas en la luna nueva de febrero. Cuando crecen se separan los machos de las hembras, se acaba con todos los machos. Tampoco es eso, dice F. Déjale continuar, digo. Si sigues con el doble lenguaje no continúo contándolo, dice Al. Bueno, sólo se dejan dos machos, separados, mientras crecen las hembras, entre tanto los machos pelean entre sí, sólo uno de ellos podrá fecundarlas. Las hembras se continúan cuidando: todos los días agua, depende del sol que les de, pero no les puede faltar el agua. Es algo animal, comento. Pero estamos hablando de una planta. Sí, el macho muere después de fecundarlas. Y entonces ¿Te quedas sin macho?, dice F. con estupor, No, no, vuelven a salir. En cualquier caso no sirven como alucinógenos, sólo las hembras. Se recogen y hay que dejarlas secar boca abajo, colgadas en un armario, por ejemplo. Listas para hacerte volar, cuando salen del armario. ¿También?, dice F. Rica maría de Al: hembras alucinógenas.

JJ. el lado claro, el artista, frente al lado oscuro y sombrío que yo represento en su cuadro. A., pequeñas complicidades críticas, él también es una cámara de vídeo, como yo, mudo y a la expectativa. Sólo deja su cámara de vídeo virtual cuando adquiere el papel de crítico cine-literario y entonces podemos tener pequeñas complicidades: la visión de F., el gusto por lo rebuscado, ironías sobre arte…

La presentación de R. es un tanto tabú. Sólo que es cubano. No tengo ni idea que relación tiene con cada uno de ellos, soy el único que no le conoce. Se presenta: R. Es cubano, dice F. Incomodidad por no saber a que atenerme. Un absoluto desconocido. Hasta que acabo deduciendo que es la pareja de D. que ha estado observándome como distraído pero muy tenso, desde que R. se ha sentado a mi lado, entre F. y yo. Ahora se cierra el círculo: somos una flor alrededor de una mesa, cada uno somos los pétalos que beben el rocío -la cerveza- del centro. Las abejas -los paseantes de alrededor- van en parejas, tríos, grupos de insectos libando y revoloteando, se paran en esas otras flores, liban y se van.

Empieza el nuevo juego del siete. Somos F., Al, D., A, JJ., yo y el cubano R. El cumpleaños de F., 37. Algunos ya no los cumplen, dice F. mirando con sarcasmo a D. Algunos no llegarán vivos, dice D.