Laberintos delusorios /2

relatos

Se sentaron y comieron, mientras tanto, pero, por las ruedas giratorias del espacio, nadie os√≥ oponerse al labrador de los tiempos, al destructor y creador de v√≥rtices inversos. Desde el portal dimensional hasta los laberintos delusorios est√°n sujetos a los ciclos legendarios. Las naves deformadas, su solitario camino, el ciego emprendi√≥ sobre las fatigosas colinas que, con tr√©mulo paso, le reciben desde el d√≠a de los truenos antiguos. Las naves se retuercen y deforman agitadas como madrigueras de gusanos informes semejantes a catedrales g√≥ticas enmara√Īadas. El ciego ha entrado en las naves deformadas, salom√≥nicas, ind√≥mitas. No hay vuelta atr√°s. Los divergentes huyen de nuevo, aunque pocos logran escapar.

un viento cimarr√≥n…

poesía

un viento cimarrón cabalga
como vestigio mudo
tengo que caminar dos mil millas
aprendiendo sin sangre
de p√°lido gris que me estremece
hasta volver a mi lado del sof√°
una fiera serenata
por ti bebe y brinda
no asoma el llanto
viejo lirio del campo
por ahora
nada, corre y vuela
regresa pronto
no importa el nombre
está aquí para quedarse
un audaz banquete de chorlitos
bailando en la calle
esa arena tan hija del mar
ligeros hay que cabalgar
hoy, cuando m√°s joven soy
un himno que suena en lo lejano
otra chica, otro planeta
del arrecife al piélago
alodial
abandona tu sombría opinión
dónde estás?
escucha la m√ļsica del c√©firo
con azulado delirio
en los finales clandestinos
con juventud de mayo
el mundo est√° dispuesto
asciende vulnerable
serpiente fría del invierno
mi beso cuelga de tu labio
cada tibia ma√Īana
relumbrando en mi cabeza
porque quiero escribir
el lago a donde va el cisne
estoy pensando en ti
incluso la bruja m√°s vieja
se suicida
coreando alegremente
abreva la intemperie
entre las flores muertas
puntual y certeramente
aunque hable solo
una muerte glacial
hinchada vela para un largo viaje
entre la sepultura ciega
te dejas embriagar
capaz de morir sin decibelios
toda la gente lo dice
ardiente
en el estanque quieto
donde suena el eco
versa, ora hasta el infinito
un sol, cuya aurora sonríe
una noche robada
en el enigma de un rincón
comienza a despertarse
la bruma nocturna exhala
un glorioso estruendo mudo
√°gil y diligente
se agostó de desidia
sale una rana
en la quinta avenida de neón
el sol era memoria
ni rastro
junto a la charca
en el ebrio verano
entre las cortesanas
penetra su voz hasta la roca
en mi faro perdido
camino solitario
apacible insulario de desdichas
con su ala √ļnica de √°guila
chica furtiva del viernes
aunque ¬Ņqui√©n sabe?
del lado oscuro
víctima de la ebriedad
luce remotamente
un cantar fuera de tono
te abrazo
sin miedo de lavar la herida
en la brisa meditada
seg√ļn se agita
oh, noble dama
insaciable
más que una sensación
el viento de oto√Īo
ya no me acuerdo
el espejo no aprende nuestro gesto
en el fondo, sin límite
en tu boca aletea
una pandemia del alma es Pandemonia
transe√ļnte
en el cabaret celeste
la vibrante cigarra
con brisa matinal
mi nube tormentosa de mayo
nube, limusina del cielo
no lo pienses dos veces
dónde o cuándo?
febril sirena de las esferas
angelote con alas
solapante y teatral
mi trueno tras tu rayo
fiel a las migajas de la luna
‚ÄĒy qu√©?
un insondable río
no tienes que ser lejana estrella
tiene un destello divino
una herida amapola
luz de la hoguera
¬Ņpor qu√© sobre m√≠?
carajo
replegado en mi estancia
te escribo otra canción?
tiempo de alegría, oh virgen!
ondulando las aguas
en tu cristal solemne
un nuevo mirlo
despioja su camisa
nuestra salvaje foresta
deja que el buen tiempo llegue
un pirata del caribe
en el oscuro camino del astro
la suerte est√° eyaculada
se dijo alguna vez
en tu regazo
en el vals de un pífano ronco
un sepelio de voz
dulce muchacha del paraíso
feroz es el viento implacable
oscuro cigarro tras caoba café
lóbrego sobre lóbrego
el templo yermo de la duda
en el profundo y ancho azul
m√°gica mujer de rojo
si se empa√Īa
por el crep√ļsculo del blues
una sideral región
si los fantasmas duermen
mira la hierba germinar
en un instante
con voz quebrada
si puedes palpitar solitario
ponme un café, lleno de noche
quiz√°s por eso est√°
la colina de cerezos
para hacer esperar al hombre
lo m√°s seguro salga el sol
una esquiva noche
al nuevo sol
al parecer escapa
el día que llegas al mar
la luna es un mendigo tuerto
¬Ņsoy yo esa chica?
con el suspiro de la bruma
se pudre o se renueva?
oh, valquiria
de etéreo simulacro
el sol es un caldero bien fregado
aquel trofeo nebuloso
caen las alas al abismo
parte de ti
‚ÄĒd√≠a tras noche‚ÄĒ
ríndete al murmullo de la ciudad
una nube sombría y remolona
mejor a√ļn?
lloreando cencellada
m√°s sereno
en un viaje de mil millas
frente a las puertas de la luna
puedo so√Īar despierto
contra el rompedías
encontré la eternidad
m√°s viva, m√°s desnuda
de la perdición
corazón de cerezo
rezuma olor a madera
m√°s me vuelvo a mirarla
dentro de la sombra caoba
se inclina sobre el cadáver diciendo…
el tiempo corre
amante de Roma
con viento fresco
cae hialino el cristal de nieve
un salvaje día
embiste sin domar
balido tras balada
cabalga de nuevo
conmigo eternamente
no puedo tomarme en serio
nada nos queda
seguramente también
mendigo ciego que murmura
est√° luciendo suave
indeleble y sublime
un rescoldo estelar
el espejo no entiende nuestra cara
recuerda siempre
un nocturno homenaje
insumisa noche del desierto
para salir de esta estrella
al borde del abismo
en blanco y negro
más…
cae sobre mi
de ausencia desnuda y cenicienta
se ruboriza el piélago
enciende mi peregrina voz
leve y lívidamente
sue√Īo en el desierto
deja tu huella hoy
espera…
sue√Īo del terafante
en voz alta y sonora
‚ÄĒabsurdo! demencia!
pones una sonrisa en mi cara
bordado con mi cuerpo
un eco se hizo campo de corales
se anuncia silente
otra embriagadora balada
en un oscuro trueno
mientras hablo sola
no necesita eso
ahora y siempre
otro naufragio
la mente resopla confundida
como judío errante, no tengo precio
sin penas y sin pan
el verano lo viste
en cada historia
silente todavía
no lloro l√°grimas
¬Ņalguien puede explicarlo?
una bagatela de violín
día tirado al retrete
del azul lacrimoso
en toda su eternidad
del arrítmico latido
la luna sigue girando
no se acaba el camino
canta hasta el trébol
un nardo lanza al viento
para romper el techo de cristal
mi montón de huesos
con la oblicua mirada del loco
un hombre al piano
se infla optimista
no puede ver tu esencia
el liego abandonado
tiembla en el silencioso paisaje
corcoveando equino
Toda ley humana es una forma de opresión sobre otros.
soy yo quien te escribe
una grave monta√Īa
febril cual mosca cojonera
mira el hervor de su cicuta
salvo en la sombra
de París y Madrid
me pregunto
encontraba otro mar
moldeable de promesas
el universo en su rescoldo
un collar de perlas engarzado
se desmayó de primavera
un día de nieve todo cesa
se pavonea el pisaverdes
sin pensar en el desolado lirio
a sueldo de Mosc√ļ
nuestro fuego rezonga
el banquero ara√Īa su √°baco
delirescente, azulino
laberintos delusorios
de pereza sufrida
si supiera bailar
la ninfa ya no huye
nadie sabe…
caen las hojas
un ingenio penetrante
lo que todo el mundo dice
esta oscura y densa selva
lo que nos atraviesa
‚ÄĒ¬°oh, roedores judiciales!
parte de mi
caminando bajo el verde tilo
en un fundido a negro
la c√ļpula de una nube
herida de los labios
todo mi fuego
aguacero de versos
‚ÄĒ¬°abrid la ventana
un par de corazones escarlata
tras el verde ciprés
tras vivir y so√Īar
veo mi palabra perdida
h√°blame de la ociosa pubertad
sobre el verdor inédito
¬ęallegro ma non troppo¬Ľ
con sanguino a√Īejo
llora en la lluvia, redundante
jugando al escondite
sólo a veces
pétalo de azahar
… mutis por el fiordo
mi sat√°n desatado
postreramente
sin so√Īarlo siquiera
crepitando sutil
de tierra y cielo
también llega a su ocaso
Destructor y creador
tan risible como arrogante
el azul que me llena
sin nombre
mas, sin sobresaltos
nuestro amor
cruzar la puerta
sin embargo, oh sin embargo
si anochecen lunas en tu piel
m√°s cerca a√ļn, m√°s cerca
pero di que serás mía
abr√°zame con fuerza, insensato!
ora interminable
ahora que llueve
sumiso como esclavo
ven a bailar conmigo
ante un vendaval
se convierte en canción
con ceniza de luna
indemne entre el cieno de cloaca
bajo el fuego impetuoso
al emerger de las aguas
gimoteando lluvia
estrella fugaz
amada ninfa
entre penumbra e intemperie
de nieve pegajosa
agradable recuento del latido
en la ladera
con el brillo de un alma brumosa
puede ser poco inteligible
pavimento de tumba
el verano sestea entre mies
con hervor sanguíneo
con l√°grima de abril
rebosante de gracia
llueve suavemente
conspirando en el cielo
en el muro con lepra de un siglo
sometiendo a las olas de arena
como vieja armadura oxidada
acaso no es así?
tocaba el saxo
para, gozosos, celebrar el día
¬Ņc√≥mo reparar un coraz√≥n roto?
limusina
bacante surgida de mi sombra
amor de verano
mi silencio indolente y cobijado
en el profundo cielo y en el mar
huele a miel y rosa
¬°ay la leche!
hay se√Īales en la niebla
contigo siempre
ora breve y fugaz
por el oleaje empecinado
embiste nuestro rostro
con mística ebriedad
qué nos queda?
sombra sin ojos
bebe un vino amargo
¬°toma casta√Īa, Pandemonia!
cuando estás aquí
las hormigas arrastran
mi domingo de har√°pos
con la mítica valquiria
latiendo al unísono
di lo que quieras
pongo una sonrisa en tu boca
vuelo a casa
una palabra que grita
en la ensenada
con herrumbroso atardecer
‚ÄĒlas olas est√°n rotas
no se acaba la calle
escarcelante, libre
llueve un raudal de luz
llega otro día
surge siniestramente del naufragio
ninfa del cielo
ondea la nieve su bandera
al volver triunfal
un delusorio suspiro
con p√°rpado de escarcha
ni√Īo de escarcha
se disuelve y coagula
a su embrujada hora
de vuelta a la melodía
rescoldo sepultado
cuanto m√°s me alejo
sin azul ni desierto
una nada nadea
no ser√° alcanzable
‚ÄĒla savia no est√° lejos
un silencio invisible
capit√°n Cebada
en la caverna
el eco claro de tu voz
su sat√°n, otra vez!
agua llorada que cae
mientras pescas en un río revuelto
semejante a las sendas del mar
nuestro caballo m√°s veloz
te entiendo, hermana
viejo y olvidado amor
si ya no significa nada
el origen de toda actividad
a veinte bajo cero
a veces
al alba y al ocaso
del frío monte al salvaje lago
breve cortejo nupcial
el azul es f√°cil de amar
radiante por el √°ureo
mira de cara o de reojo
dios bendiga el blee blop blues
mi candor nativo
lanza sus perlas la tempestad
te entiendo, hermano
mi frente sangrante
rompe las ense√Īanzas de Orfeo
fascinando sin m√°s
con este swing sombrío
nada puede quedar
incontestable
en mi propia piel
si no hay forma de decir adiós
de estrellas deslunadas
con el humo y ceniza terminales
a remojo del cielo
la sombra mendiga

Enithar

relatos

Un v√≥rtice tenebroso que nos arrastra en otros abismos insondables. Postrimer√≠as de un hombre rendido, que rema en la noche ante el numerador cu√°ntico sobre las ciudades afligidas. El oscuro globo sigue latiendo en las profundas estelas, como en el √ļtero de las galaxias… donde permanecen suspendidos lanzando sus atroces chispas, eructando t√©tricos fuegos, sobre las ciudades afligidas, llenando el firmamento de verde polvor√≠n. En la oscuridad  est√°n en calma. Las estrellas brillan serenas en lo alto. Tambi√©n reposa bajo ellas contemplando un azul profundo y un tenue resplandor. Mientras tanto el mundo asiste a las postrimer√≠as del poder ilimitado de las huestes. planetas desiertos. el se√Īor Rojo. arenas draconianas. El solitario en la inmensidad. En el momento del tiempo oscuro… el solitario en la inmensidad sobrevuela los mares de estrellas de carbono desplegando sus alas blancas. No hay globos de atracci√≥n, todo es uniforme, aunque salpicado de espuma. ¬ŅQui√©nes fueron los divergentes y todos los dem√°s? Aulladores. Le infundi√≥ terror en su alma… Aulladores, rugiendo feroces en la noche negra. La Torre se eleva blanca y roja entre las plomizas nubes de la noche. Sobre su culmen el rojo es a√ļn m√°s intenso como un faro alertando del peligro. Todos los h√©roes han muerto, solos quedan los divergentes entre la bruma de un espacio intergal√°ctico sin esferas. El secreto oculto. Mi casa de cristal es un escondrijo secreto, ni todas las mir√≠adas de la eternidad… por el portal dimensional un duende burl√≥n, que ven√≠a del v√≥rtice tenebroso, se desliz√≥ sibilinamente. El p√≥rtico secreto de la biblioteca se abre, los dorados lomos de los libros crujen como espantados. Hemos dejado atr√°s al que trae los √≥bolos necesarios. Principio de la luz. Comenzaron a tejer cortinas de tinieblas para reflejar la primera luz. el infinito que se halla oculto, el transportador raudo. El v√≥rtice tenebroso devora neutrones de fusi√≥n, eructando t√©tricos fuegos en la oscuridad y esparciendo sus luces en el abismo sobre las llamas rojas. Martillos invernales. En torno al estent√≥reo con tenebrosa y let√°rgica dicha contempla los martillos invernales sosteniendo un farol de luces amarillas. Su anillo relumbra en su mano, una capa roja la cubre hasta los hombros dejando sus brazos desnudos. Agachada contempla con expectante mirada la inminente llegada de los martillos invernales. Los divergentes congelados, petrificados se encuentran por todas partes como estatuas de sal, mientras permanece enmarcada en su dorado cuadro. Sobre las llamas rojas. El secreto oculto es llevado sobre las llamas rojas en el transportador raudo por guardianes de las galaxias que luchan encarnizadamente con Millones de estrellas, que arden en la materia oscura. Tenebrosa y let√°rgica dicha. Una estela cruza en el cielo a lo largo de millones de parsec dejando a todo el universo at√≥nito. Un fondo de radiaci√≥n violeta y negro sostiene las estrellas. Ni los guardianes de las galaxias han podido evitarlo, impotentes tras su poder burlado. En torno al estent√≥reo. Desgajados de la eternidad fueron llevados por el transportador raudo. Mi casa de cristal. Se sienta llorando en el umbral, a su lado, trato de persuadirlo en vano.  ha sido cruel al convertir mi casa de cristal en torres de arena semejantes a totems. se ha marchado lejos.  camina entre nubes blancas sobre un cielo azul y todos se esconden en sus guaridas. Como truenos de oto√Īo se desatan las huestes de los … el primer engendro en el transportador raudo surge en torno al estent√≥reo. Eructando t√©tricos fuegos, la de melena larga, eructando t√©tricos fuegos sobre la multitud incauta que la rodea. Desgajados de la eternidad, entramos con las luces en el abismo. Al emerger de las aguas. El ojo ve m√°s que el coraz√≥n. Amar a un gusano. globos de atracci√≥n. Los √≥bolos necesarios. La blanca divergente, bella rubia, pone su √≥bolo dorado sobre el ojo izquierdo y contempla con el otro al que viene por el portal dimensional, su rostro desafiante, intriga al visitante. Se derramaron en los vientos. Primera edad, por el portal dimensional se derramaron en los vientos los √≥bolos necesarios.  encuentras a los divergentes, continua su viaje. Sobre las ciudades afligidas. el magno y Los dragones de las alturas, por el portal dimensional se derramaron en los vientos. principio de la luz.  desciende a las ciudades afligidas. Un complejo mecanismo mantiene a los divergentes en continua y fren√©tica actividad. Las megal√≥polis crecen en todas las dimensiones como un c√°ncer y los espacios se llenan cada vez de m√°s gente que acude de todos los rincones. La noche no para en ellas y las luces permanecen encendidas, como si nadie durmiera nunca. Los plut√≥cratas compiten por hacer los edificios m√°s altos, m√°s profundos, m√°s extensos, m√°s modernos, m√°s … El primer engendro. ¬ŅQu√© fue de los divergentes? Quiz√°s por el portal dimensional se fueron a los planetas desiertos. La mujer negra di√≥ a luz el primer engendro, las paredes manchadas de sangre y de luz adquieren caprichosas formas y un globo rojo se eleva sobre su cabeza. La mujer negra sostiene a su engendro entre sus manos, y se mantiene firme y altanera, orgullosa y fuerte. La vemos de perfil pues no quiere mirarnos, parece ignorarnos, toda la noche nos rodea y enmarca. S√≥lo hay rojo y negro.  la desea. Los divergentes la admiran y temen. Con crujidos, punzadas y palpitaciones. Las tormentas se desgarraron, las olas se extendieron y las aguas hirvieron con crujidos, punzadas y palpitaciones, se derramaron los vientos sobre las ciudades afligidas y un lobo surgi√≥ de la nieve entre los cargados pinos de nieve y de neutrones. Guardianes de las galaxias. Un divergente contempla las estrellas y ve descender por el portal dimensional los guardianes de las galaxias que caen en la noche sobre las llamas rojas, el globo gira y derrama polvo negro sobre el suelo, todo queda oculto, el templo de la vida se tambalea. Luces en el abismo. los ciclos legendarios se conservan en la torre cumular. principio de la luz. El agujero negro primordial. la casa, el solitario en la inmensidad. Apresada en las tinieblas. Brota la bestia como un claro manantial en la oscuridad. Apresada en las tinieblas. buscando el secreto oculto por el portal dimensional. Los ciclos legendarios primera edad. sube a la torre m√°s alta y se lanza al vac√≠o, flota en el √©ter y se desvanece entre luces carmines y blancas. Su vestido blanco ondula suavemente y se derrama en los vientos solares. aunque forma no ten√≠a, neutrones de fusi√≥n. Postrimer√≠as del derecho y del rev√©s V√≥rtice tenebroso planetas desiertos, primera edad.  entierra a. Una c√°lida luz ilumina la caverna frente al mar embravecido. Galaxia. v√≠a l√°ctea Seg√ļn el m√©todo se puede atravesar el universo por el portal dimensional, un agujero de gusano intergal√°ctico. el roble eterno aulladores de, laberintos delusorios, templo de la vida Arrancas una flor y asciendes por el valle entre truenos. Entre desiertos helados y abrasadores transcurre El camino. Todo el espacio intergal√°ctico puede ser recorrido por los neutrones de fusi√≥n… numerador cu√°ntico. Comenz√≥ a andar. Nadie … El camino no es de nadie. Surgen espirales de humo desde el oc√©ano y se condensan en llamas.

Laberintos delusorios /1

relatos

La Aventura termina aqu√≠. El camino apenas acaba de empezar. La Tierra se encuentra arrasada, plana, g√©lida. No se encuentra nadie en el camino. El Desierto se extiende mucho m√°s all√° de lo que nuestra vista puede alcanzar. Se elevan en la inmensidad vac√≠a unos picos oscuros que no anuncian mejores jornadas. Un duende burl√≥n tira tu cetro y tu t√ļnica y recoge una flor. El hombre cavernoso. Momento del tiempo oscuro, espacio intergal√°ctico. Primera edad. El anciano estaba frente a las puertas de su hermoso palacio… en estado de t√©trica penuria, la caverna hambrienta, con su estriada garganta, avanz√≥ hacia el norte en cerradas espirales… Unas escaleras de caracol descienden a los abismos, entrar en ella es hacerse cada vez m√°s peque√Īos, en consonancia con una espiral que se cierra. Desde nuestro punto de vista, somos iguales, pero desde fuera somos cada vez m√°s peque√Īos. En su centro crecen unas flores amarillas sobre el verd√≠n luminoso y fresco. Nuestra vista se obnubila con las ilusiones √≥pticas que nos provoca una tenebrosa y let√°rgica dicha en los planetas desiertos. La casa acoge a los divergentes. La costa est√° silenciosa, las praderas desfallecen, las sombras se extienden. Laberintos delusorios otra vez. Atravesamos las emanaciones y entramos en los laberintos delusorios. La claridad y el silencio se apoderan de los eternamente huidos… si crees ir recto, nada m√°s lejos de la verdad. Vagas d√≠a y noche… por los planetas desiertos. El palacio es s√≥lo un reflejo en el agua ondulante, neutrones de fusi√≥n atraviesan la atm√≥sfera, haciendo a√ļn m√°s irreal el paisaje de verdes √°rboles y un cielo de azules ondas. La puerta est√° cerrada y las columnas, antes rectas y colosales parecen salom√≥nicas, endebles, barrocas. Una balaustrada parece la dentadura del paisaje. Sobre su cima, la estatua parece clamar al cielo, cuando antes parec√≠a imperiosa y altiva, dos copas negras culminan sus flancos, extasiadas en la contemplaci√≥n.

EXT. FARO – NOCHE

juego

Un faro dando vueltas con UnaPuerta de entrada de la que parte UnCamino, que es de piedras rectangulares a lo largo de la parte m√°s alta de un acantilado en ElMar. Hay UnR√≠o navegable con un peque√Īo embarcadero en el que hay un ViejoBote abandonado en el suelo y un carro para uncir un asno. Sonido de sirenas, marea y oleaje.
Después de atravesar el océano del caos en una larga singladura nuestros protagonistas llegan al faro de Kether, la corona del reino.
GH√ćMEL
Est√° bien, ya hemos llegado.
BODOS
¡Menos mal! Creía que no llegaríamos nunca.
AYUDANTE
Bueno, demonios.
GH√ćMEL
¬°Y t√ļ que sea la √ļltima vez que te caes en mi barca!
BODOS
¬ŅPodr√≠an ayudarme a buscar y reparar mi nave?
AYUDANTE
No, hojalata, yo no arreglo naves; soy su ayudante.
BODOS
¬°Vaya! Muchos prometen la corona, pero pocos dan el reino.
AYUDANTE
Y esta es “Su Alteza Imperial”.
BODOS
¬°Caramba! …Ja, y yo el emperador de la basura.
AYUDANTE
Eso seguro.
BODOS
Pero al menos podr√≠an ayudarme, ¬ŅNo?
GH√ćMEL
Bueno, ¬ŅY ahora qu√©?
BODOS
Ah, quiz√°s el farolero nos pueda ayudar.
AYUDANTE, cantando
S√≥lo un joven muy especial…
TAU
¡Magnífico!
GH√ćMEL
Magnífico no sería el término que yo emplearía.
TAU
¬°Pero hemos conseguido escapar del desierto!
GH√ćMEL
Ya ¬ŅY ad√≥nde vamos ahora, listillo?
GH√ćMEL
¡Oh, no, otra vez aquí!
TAU
Mucho talismán y mucho palique pero esa pitonisa nos indicó mal el camino y seguimos sin encontrar la nave.
BODOS
¬ŅY ahora qu√© hacemos, TAU?
GH√ćMEL
Te recuerdo que tienes que encontrar El Alicor para restaurar el reino del centro, TAU, antes de que las siete se√Īales se manifiesten.
TAU
Oh, no otra vez con ese cuento, creía que lo habías olvidado.
GH√ćMEL
No puedes escapar a tu destino, TAU. Tienes que ayudarnos. S√≥lo t√ļ puedes conseguirlo.
BODOS
Bueno, probemos esta vez por otro sitio. ¬ŅNo?
BOTE
GH√ćMEL
Yo no pienso subir a otro bote; me marea.
BODOS
Adem√°s, ese viejo bote ya no sirve de mucho, ¬ŅNo crees?
PD de una llave debajo del bote.
TAU
Mira, alguien se ha dejado una llave aquí. ¡Claro, en el viejo bote se encuentra la llave para entrar al faro!

Puerta

juego

PD de la puerta del faro con un cartel manuscrito que dice: “Matilda, me he ido; la llave est√° donde siempre”.
BODOS, que intenta entrar, pero la puerta est√° cerrada…
¬°Pestes..!
TAU
¬ŅY esa Matilda d√≥nde estar√°?
GH√ćMEL
Eso digo yo, d√≥nde estar√° esa maldita llave…
TAU
Probemos la llave.
BODOS
¬°Bien, hemos conseguido abrir!
GH√ćMEL
Ya, pero no hay nadie.
GH√ćMEL
¬ŅSiempre eres tan optimista?
Salen por la puerta ALEPH y BETH asustados y se van por el camino y el río respectivamente.
TAU
¬°Eh, un momento, esperad!
GH√ćMEL
Es in√ļtil.
TAU
Entremos a ver.
GH√ćMEL
No, no, no, no, yo no entro ahí.
TRAVELLING a lo largo de una playa que es en realidad un desierto de dunas.

Camino

juego

BODOS
¬ŅY si seguimos por aqu√≠?
GH√ćMEL
Ya ¬ŅY c√≥mo vamos? ¬ŅAndando?
TAU
¬°Ahora s√≠ que tenemos que ir por aqu√≠! ¬ŅAd√≥nde lleva, GH√ćMEL?
PD de cartel “E Binah qus Azo√≠m -> 1461”.
GH√ćMEL
Al palacio de la Inteligencia por la Puerta M√°gica, 1461.
TAU
¬ŅAll√≠ vive un Mago?
BODOS
¬°Si hay un mago, nos podr√° ayudar!
GH√ćMEL
Inocente, ya ver√°s cuando conozcas a ese Mago.
TRAVELLING sobre piedras rectangulares a lo largo de la parte m√°s alta de un acantilado.

Puerta del Enamorado

juego

TAU
No se puede abrir.
TODOS
Risas.
Se abre la puerta.
GH√ćMEL
¬°Vaya! Un manitas. Este abre todas las puertas…
TAU y BODOS salen, cuando la emperatriz intenta salir se le cierra la puerta en las narices. TRAVELLING sobre un camino de tierra batida en una pradera.
TAU
No, no, no, yo no vuelvo ahí, es empalagoso.

EXT. PRADO – D√ćA

juego

Un campo o prado con una monta√Īa doble al fondo y un camino con dos direcciones La Una a la izquierda, la monta√Īa, mujer y senda izquierdas; y La Otra a la derecha, la monta√Īa, mujer y senda derechas. Un Cupido revolotea en el cielo sobre una nube, VAU el indeciso enamorado de dos mujeres. Trino de p√°jaros, m√ļsica empalagosa, cursi y melosa de enamorados.
En el camino a la batalla, el joven TAU encuentra a dos mujeres que le reclaman y ponen a prueba con sus encantos.
Este se muestra indeciso pues una de ellas le gusta, pero se acaba negando para ayudar a la emperatriz y salvar su imperio.
Monta√Īas del enamorado.
TAU está indeciso como el enamorado, VAU STION, el joven enamorado, acaramelado e indeciso, amor tentación, decisión, elección.
VAU tendr√° que elegir a UNA u OTRA.
¬°Pobre si se equivoca! ¬ŅEncadenamiento, uni√≥n, antagonismo, equilibrio, combinaci√≥n?
¬ŅT√ļ que har√≠as? ¬ŅA qui√©n elegir√≠as? Si aciertas te lo pagar√° muy bien.
De la elección del enamorado depende su destino, muere accidentalmente en Tipharet o se disputa el amor de la emperatriz con ZAYN.
Dos mujeres discuten por un hombre.
UNABETH, bella y tonta, y OTRELISA, inteligente y fea.
Cada una destaca los defectos de la otra y trata de seducir al hombre con sus encantos.
VAU no se decide pues las dos tienen unas cosas que le gustan y otras que no le gustan.
Mediante unas palabras m√°gicas puede saber cual es fiel e infiel pero el or√°culo de Cupido solo le responde que las dos o ninguna.
Con la intervención de TAU, Cupido lanza sus flechas, las divide a las dos y las une en otras dos, ELISABETH, guapa y lista y OTRUNA, fea y tonta.
VAU elige a ELISABETH y en agradecimiento le regala a TAU la clave de la inteligencia para abrir la puerta de Binah que lleva a Gomor, sin embargo ambos sufren las iras de OTRUNA.
UNABETH
T√ļ eres fea.
OTRELISA
Y t√ļ tonta.
UNABETH
Para qué quieres ser tan lista si los hombres no te miran.
OTRELISA
Y t√ļ para qu√© quieres ser tan bella si los hombres no te hablan.
UNABETH
Hablar, hablar, como si no hubiera nada mejor que hacer.
OTRELISA
Podemos hacer tantas cosas t√ļ y yo.
UNABETH le hace caricias.
UNABETH
¬°Mmmm!
OTRELISA
Oh, VAU, VAU, seremos tan felices juntos.
BODOS
¬ŅY nosotros qu√© hacemos?
TAU atormentado se aleja y se sienta a pensar.
VAU le acompa√Īa.
TAU
Yo debería ayudar a la emperatriz pero.
BODOS
¬ŅY nosotros que pintamos en todo esto? Dec√≠dete, TAU.
VAU
No sé qué hacer.
TAU
¬ŅA d√≥nde vamos ahora?
VAU
Una es tan inteligente, siempre lo comprende todo.
TAU
¬ŅSigo o vuelvo?
VAU
Sin embargo la otra me gusta tanto, es tan bella.
TAU
Mi mente no descansa.
VAU
Si pudiera juntarlas en una.
TAU
Yo tampoco sé hacia dónde ir.
TAU y VAU, a la vez
¬ŅT√ļ que har√≠as?

Paraguas

juego

CABALLERO.
¬ŅLluvia? (la esfinge lo devora).
ESFINGE.
¬°Contesta, so cerdote sumo!
HEH sale corriendo y gritando la respuesta.
HEH
¬°El paraguas y su due√Īo..!
ESFINGE.
¬°Oh, Oh, lo acert√≥..! Espero que no me pidan m√°s acertijos…
TAU.
¬°Venga, otro!
ESFINGE, que llora y gimotea.
¡Oh, no! ¡Me lo temía! ¡Ya no sé más acertijos, los habéis agotado todos! Está bien, está bien, está bien. Os dejaré pasar a todos, podéis pasar.
Ahora a la esfinge se le escapan unos cuantos interrogantes que caen y se desintegran en la arena. Cada uno se va por su camino haciéndole un gesto obsceno. La esfinge se queda deprimida. HEH y TAU se van juntos.
TAU.
Y a ti ¬ŅQu√© te ha preguntado?
HEH.
¬ŅY a ti qu√© te importa? ¬°Odio los preguntones!
TAU indica a TAU y a HEH.
TAU
¬°Sigamos a esos!
BODOS.
¬°Sig√°mosles!
Nuestros amigos se van corriendo tras ellos.
TRAVELLING sobre una senda de tablas de madera a lo largo de la playa.

EXT. ENCRUCIJADA – NOCHE

juego

Una extra√Īa encrucijada de caminos con Una Cruz en el centro en Un Cementerio cerca del mar, Una Cachiporra y Una Rueda de la fortuna. Canto de p√°jaros nocturnos y b√ļhos, vuelo y silbido de murci√©lagos.
TXT (SUBT√ćTULOS): “DominatChesed” (Dominaciones de la gracia)
Cuando llegan con el papa a velar, la fortaleza est√° luchando contra las fuerzas de la fortuna y la muerte. TAU se enfrenta a las primeras pruebas, la mala fortuna y la muerte.
Malogrados por la fortuna, esta les persigue de nuevo.
TAU ha sido dado por muerto. Un grupo de malhechores, YOD y MEM, llevan atados a sus amigos. CHETH trata de impedir que les aten a la cruz y les maten. Para escapar tienen que pedir su ayuda.
YOD
Bueno. Ya estamos. Esta es la cruz de la grandeza. Y ahora, ¬ŅQu√©?
Logran vencer y escapar adentr√°ndose en el mundo extra√Īo de la fortaleza.

EXT. CR√ďMLECH – D√ćA

juego

Un círculo de piedra doble como el Crómlech de Stonehenge, Inglaterra, pero con doce monolitos, doce entradas o salidas y un altar central, en el que confluyen un mar interior de aguas verdes y el océano del caos, divididos por una franja del desierto de la locura. Dentro del círculo, sobre el océano del caos flota una rueda, La rueda de la fortuna, que da vueltas alrededor como en una noria y que es impulsada por una manivela movida por la joven YOD. La rueda está sostenida por los mástiles de dos barcas unidas, izquierda y derecha, en cada una de las cuales hay una serpiente. En la parte ascendente Hermanubis con su caduceo y en la descendiente un monstruo tifónico con tridente. Encima de la rueda hay una esfinge inmóvil, bajo ella un monstruoso gusano torturado. Los 12 caballeros de la tabla redonda, hundidos hasta las rodillas, protegen cada una de las salidas o entradas. Sobre sus cabezas hay una roseta con los 12 símbolos del zodíaco y sostienen en una mano la espada. Los 12 vástagos de las tribus de Israel están a sus pies y tienen un collar con una piedra preciosa cada uno. Plaza de fuego de la fortuna, templo del sol, donde sale y se pone. Risas y llantos, ruido de instrumentos de tortura, ruedas de carro, bombos de la lotería. Posesión del escudo y la espada dados por la divinidad.
De camino a la batalla, TAU sufre un revés de fortuna.
Pierde parte del ejército en una apuesta o tormenta estelar de protones.
TAU y BODOS son enga√Īados y atrapados por YOD GOUR, joven mujer caprichosa y veleidosa, manifestaci√≥n, fecundidad, antesala del cielo, la rueda de la fortuna, que se r√≠e de ellos y los confunde, haci√©ndoles sufrir el juego de la fortuna.
TAU sólo puede apostar una parte de su ejército, si la pierde es cortada la parte del caballero correspondiente, si gana obtiene un collar con una piedra preciosa, pero que no sirve para nada en la batalla.
YOD intenta enga√Īarlos con el juego, ellos la enga√Īan con unos toques.
HERMANUBIS
¬°Se admiten apuestas, apuestas!
YOD
¬°Qu√© yo soy muy caprichosa! ¬ŅQui√©n ha dicho eso?
HERMANUBIS
Pero al menos no dir√°n que no das oportunidades a la gente.
YOD
¡Qué les parta un rayo!
HERMANUBIS
Tu suerte est√° echada ¬ŅCu√°l es tu signo?

EXT. CABA√ĎA – D√ćA

juego

Una extra√Īa casa con una sola puerta al lado de un gran acantilado que cae vertical al mar con un cruce de caminos en la parte alta cerca de un bosque. Hay un carro destrozado en la calzada romana, una maza dejada en el tronco de un √°rbol y una balanza con espada en la pared de la casa. Rumor de las hojas del bosque. Murmullo de viejas comadres.
TXT (SUBT√ćTULOS): “GeburahPotest” (Potestades del juicio)
Se encuentran con el comerciante LAMED y la juez KAPH.
El avaro y viejo comerciante LAMED, que quiere casarse con la bella CHETH, convence a ZAYN, fanfarrón pero tonto, para que mate a TAU.
KAPH, que es la madre de CHETH, est√° de acuerdo.
Llegan nuestros protagonistas y sorprenden en la conversación a los personajes.
KAPH
¬ŅSeguro que saldr√° bien?
LAMED
Ya est√° todo arreglado. T√ļ d√©jalo de mi cuenta.
KAPH
No pueden sospechar de nosotros.
LAMED
Tranquila, futura suegra, no tienes que preocuparte de nada.
LAMED se dirige a ZAYN.
LAMED
Entonces, t√ļ le retas y le matas.
ZAYN
Pero…
LAMED se frota las manos maliciosamente y traga saliva ruidosamente.
LAMED
Nada de peros.
El rigor de un guerrero como t√ļ no admite peros.
Tienes que acabar con él.
Ah, y olvídate de ella.
No te conviene en absoluto.
Est√° enamorada de otro.
TAU ha sido colgado por los bandidos y descolgado por.
KAPH
Silencio, alguien llega.
ZAYN, con miedo
Eh, ¬ŅQui√©n anda ah√≠?
LAMED
¬°Ah, son ellos!
KAPH
¡Ajá, por fin aquí!
LAMED
¬°A ellos, a ellos!

INT. CUEVA

juego

Una caverna al lado de un campo de arena o desierto, hay una linterna, un bastón ondulado y un manto dejados a los lados de la entrada de la cueva. Brisa, viento del desierto, a veces incluso tormenta de arena. Fuego crepitando con intensidad variable.
TETH deja la linterna en el suelo.
TETH
Busco un hombre, busco un hombre ¬ŅD√≥nde puedo hallar un hombre?
TAU
¬ŅTe puedo ayudar?
TETH
¬ŅEh?
TAU
¬ŅPorqu√© buscas a un hombre y qui√©n es ese hombre al que buscas?
TETH
Yo no me refería a un hombre concreto.
¬°Entrometido mequetrefe!
¬ŅY t√ļ qui√©n eres?
¬ŅDe d√≥nde has salido?
TAU
Voy en busca de mi entidad perdida.
Pues la verdad es que no sé dónde está.
Hemos caído del cielo.
¬°Ja!
Quiz√°s soy ese hombre que buscas.
TETH
O tal vez no.
¬ŅTu puedes ayudarme?
TETH
Mequetrefe, recién caído del cielo, yo busco al hombre.
¬ŅEs que no lo entiendes?
TAU
¬°Vale, vale!
TETH se dirige a la cueva.
TETH
¬°Vale, vale, vale! ¬ŅEs que no sabes decir algo m√°s? Ven te voy a ense√Īar algo, (se dirige a la cueva) sube al monte y contempla la tierra prometida mas no te digo que entrar√°s en ella.
A lo lejos, desde el monte, se ve la ciudad de Tipharet.
BODOS
Pero si ya hemos estado allí.
TETH
Debéis volver por esta caverna, pero que no te distraiga la belleza.
El joven TAU se disfraza de ermita√Īo y se esconde en una caverna del desierto monta√Īoso.
Un terrible guerrero se queda franqueando la entrada.
TETH, un anciano ermita√Īo en cuya mano derecha lleva una linterna parcialmente velada por un pliegue de su amplio manto, el cual es exteriormente de color oscuro pero con forro azul en el interior.
TAU debe vencer al astuto guerrero, visti√©ndose con el manto, la linterna y el bast√≥n, para entrar al centro de la caverna, donde se encuentra TETH TUTH, Viejo mago ermita√Īo, terco y solitario el bien, la moralidad, la sabidur√≠a, la reflexi√≥n, la prudencia contra la soberbia.
TETH, el eremita, les instruye para cruzar una gruta con fuego que es donde tienen que ir para encontrar el objeto preciado en la Gruta abismal.
TETH ya conoce el camino y alienta al protagonista.
Le ayuda con su experiencia y con sus métodos, pero, llegada la hora final, no puede sustituir a TAU.
El mago aumenta el poder del cetro o bastón para ir al infierno y destruir las fuerzas del mal que poseen El Alicor.
Consigue que se rinda el guerrero astuto, convirtiéndose en el mago, el cual ha sido el que les ha inducido a venir a estrellarse al planeta.

Géiser

juego

Por fin encuentran el verdadero objeto estelar preciado que brilla por sí mismo y emprenden el camino de vuelta para restituirlo.
Las fuerzas del mal se desatan, el agua del volc√°n es ahora fuego del infierno, expulsa la lava y de nuevo vuelve a tragarla en su interior.

EXT. CANAL – NOCHE

juego

Un embarcadero en un cruce de v√≠as navegables del reino, un profundo desfiladero o gran ca√Ī√≥n, un gran r√≠o navegable al descubierto en el que se cruza por un puente. Canal arriba, con un barco conducido por un Aqueronte bajo grutas a veces semiderruidas y al descubierto; y canal abajo, navegable y que desemboca en el gran ca√Īon. Traqueteo de barcas entre s√≠ y con un dique fluvial, una muralla de contenci√≥n por la que se puede andar, como la china. Niebla o nube.
TXT (SUBT√ćTULOS): “AngelosYesod” (Fundamento de los √°ngeles)
En el camino de vuelta a casa, encuentran de nuevo al narcisista príncipe QOPH que pretende atraer el amor de la bella NUN, en realidad un eunuco travestido, con la ayuda de las alcahuetas SHIN y PEH, que se mofan y aprovechan de la situación.
Las alcahuetas intentan quitar el objeto preciado que TAU consigue en la gruta abismal pero no lo consiguen y mandan a los Detritor a perseguirlos en su escapada.
..
No se ve el suelo…
..
Hay que guiarse por los astros.

EXT. PRADERA – D√ćA

juego

Una pradera en campo abierto que es cruzada por un río tranquilo y navegable. Canto de canarios, cigarras y grillos. Un águila, un buey, un hombre y un león. Centelleo de las olas fluviales.
En la huida por el Camino de vuelta los Detritor convertidos en bestias y animales salvajes del Apocalipsis lanzan su √ļltima ofensiva.
SHIN, una doncella desnuda en el interior de una guirnalda con dos varitas en las manos es perseguida y rodeada por las cuatro bestias tetram√≥rficas, √Āguila, Buey, Hombre y Le√≥n de SHIN.
Los gemelos y la emperatriz est√°n jugando despreocupados en la pradera.
Son raptados por los Detritor.
TAU tiene que superar la fuerza del león, la inteligencia y astucia del hombre, la tozudez y constancia del buey y la valentía y arrojo del águila.
Otra se√Īal de derrumbamiento, la desprotecci√≥n de la mujer.
Pero tambi√©n la destrucci√≥n de los animales da√Īinos o ben√©ficos.
Equilibrio de fuerzas.
El camino de vuelta.
SHIN KO PES, una mujer de mundo ligera de cascos y ropas, que trata de tentar a TAU para que saboree los placeres mundanos de la carne, acaba tortur√°ndolo s√°dicamente.
BODOS y TAU escapan pero las Arpías lanzan a los Detritor para perseguirlos.
Ser√°n castigados a recoger los excrementos de los animales.
Lo sensitivo, el carro, el cuerpo, la vida transitoria.
El mundo de SHIN, una trampa para atraparlos.
BODOS y TAU vienen sobre un barco y la oyen gritar.
Intentan ayudarla pero no pueden desde donde est√°n.
Confunden a SHIN con una diosa buena y la adoran pero al darse cuenta que no es así, tienen que salir huyendo.
Los poderes les fallan y salen corriendo cómicamente convertidos en aterradas y timoratas mujeres.
Todos los Detritor se convierten en basura que BODOS recoge obsesivamente en su nave.
TAU
No podemos permitir el triunfo de los animales da√Īinos.
SHIN
Sale el sol y se pone, y otra vez vuelve a su lugar donde torna a nacer.

Mayo

haikus

Sufre mi corazón con sólo rozar tu sombra sin poder abrazarte.
Ola tras ola el mar deja mi ojos como la arena.
Se desmaya la verde primavera todos los días.
A veces, sólo a veces, la espera es tan larga como un día sin baile.
Si hoy eres mi roca, ma√Īana ser√°s mi arena.
Sólo importan las estrellas que te iluminan.
Sígueme. No sé adónde voy. Quizás a todas partes. Quizás a la nada. Pero siempre a ti.
Qué tristes son los caminos que nos separan y qué negras las frías noches en que no estás.
Por las distancias cortas, los besos largos, la flores rojas, …yo te am√©.
Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Vosotros que admir√°is la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¬ŅQu√© sab√©is de belleza y de dolor?
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio est√°n tus labios, tus l√°grimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el roc√≠o de la ma√Īana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejar√°n de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreir√°.
El amor est√° lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y l√°grimas Y de dulces “te quiero”.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
Love is made of little moments.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Caen al vacío pétalos y palabras que se marchitan.
Cerca del silencio est√°n tus labios, tus l√°grimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Tan sólo quiero amarte en defensa propia.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el roc√≠o de la ma√Īana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejar√°n de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreir√°.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor est√° lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y l√°grimas Y de dulces “te quiero”.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio est√°n tus labios, tus l√°grimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el roc√≠o de la ma√Īana es su frescura.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Las alas del amor est√°n vac√≠as de sus brazos y s√≥lo queda arena en las pesta√Īas.
Qué dirán los que han visto el rumor herido de mi sombra sobre tus ojos.

Marzo

haikus, poesía

¬ŅDestino? ¬ŅAlmas gemelas? ¬ŅAmor verdadero? ¬ŅA√ļn vives en la Edad Media?
Se llenó el cosmos de preguntas y quisimos responderlas a todas. No hay respuestas. Sólo preguntas. Sólo el vacío nos inunda.
El problema es que no hay tiempo para todos los “T√ļ”. Y no todos los versos son de m√°rmol, ni todos los pensamientos son p√°jaros.
El roce de tu piel es como brisa fresca de verano. El brillo de tus ojos como el amanecer de un ni√Īo. Eres todo poes√≠a en mi recuerdo.
El goteo de luz de su mirada. Los profundos mares de su ausencia. La limosna de la yema de sus dedos. Los silencios oscuros de sus labios.
Rozar tu piel y no alcanzarte es espejismo de locura. Y respirar el aire que respiras es como el fuego del desierto que me abrasa.
Las penas flotan por ti en el mar de la distancia incomprensible y en el oscuro bosque de la ausencia como infinita niebla.
Si amas la rosa en su frescura, aprender√°s a amarla ya seca y marchita.
Moriré de pena sin tu amor.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres t√ļ.
Inalcanzable como una estrella, tan distante como el fondo del mar, invisible como el aire, pr√°cticamente nada…
El esperpento de un esperpento es la realidad.
Son fríos los cuchillos del amor como frío es el viento de esta tarde.
No me sigas, no. No me sigas si no has venido a quedarte. S√≥lo el que se queda puede llenar el vac√≠o… …para siempre.
Qu√© bello el infinito abismo, oscuro y limpio como la muerte…
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Vosotros que admir√°is la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¬ŅQu√© sab√©is de belleza y de dolor?
Se apagó el cigarro del día y para siempre será el cadáver y las cenizas de un poema. (A Leopoldo María Panero)
Quiero besar la luna en tus labios.
Tus labios tienen hoy brillo de luna.
La melancolía es el arpa del corazón acorazado.
Ama. Todo lo demás es etcétera.
Mi destino es ser quien soy. ¬ŅSe ha terminado el camino?
Se llenó de tristeza el ojo enamorado, se llenó de amor el ojo triste.

Noche sin ojos

greguerías

Acaríciame, noche sin ojos
Bacante surgida de mi sombra
¬ŅC√≥mo puedes reparar un coraz√≥n roto?
Así en el amor me entrego, querida
Nada, amor, significa mucho
Si no tiene ese sombreado swing
No tiene que ser una gran estrella
Mi chica está en el dulce paraíso
Alg√ļn d√≠a estaremos latiendo al un√≠sono
En el oscuro camino del sol

CONFESIONES 2

greguerías

escalaba la torre habr√© mientras unos desembarcan otros en una vieja barca se hacen a la mar. maria moderno junto saltimbancos lejos salud serio arden pose√≠do prohibidas hecha idolatr√≠a corral hecho entregada gastada cruel suelo maravilloso hierro estudio literatura arrastra comeos no obstante, trajo largos a√Īos de risa y prudencia ofrec√≠a haber emperador tendr√≠a querida izquierda tuviese alto due√Īo curtir√°n ocurri√≥ blanca tonto otros caminos beb√≠a despreciaba descubrimiento timidez silvestres dir√°n siempre tatuar√© calor blancas fatigosos joven pillaje triunfos multicolores infamia filosof√≠a vale prisionero mendicidad tenemos ejecuci√≥n duda santa; aullar√© telones ciega primitiva ave deber√≠a elegante cantos

√öltimos golpes

greguerías

Tres razones, principalmente, os pueden sacar de casa y acercaros al teatro a ver la obra que os sugiero. Si os interesan las propuestas sobre temas sociales candentes y que os ayuden a la reflexión más allá de las meras y crudas noticias. Si os gusta compartir experiencias que no os dejen impasibles y, tercera pero esencial, si disfrutáis con puestas en escena sencillas y con garra, de las que no te dejan indiferente.
La obra es Últimos golpes, dirigida por Fernando Calatrava, en la que la actriz Beatriz Grimaldos interpreta a una mujer, víctima de la violencia de género, que decide armarse de valor para poner fin a un largo camino de violencia y humillación.
Se representar√° en el Teatro Galileo durante todo el mes de abril dentro del proyecto dramat√ļrgico Los martes fronterizos que dirige Sanch√≠s Sinisterra y que tambi√©n es el autor del texto de esta obra.

JUGLAR

greguerías

La Teniente Ellen Ripley (desconfiada, valiente y arrebatadora Sigourney Weaver,
en su primera encarnación del papel antes de devenir secuela) viaja con otros
seis tripulantes a bordo de la nave Nostromo. La travesía es larga y lleva un
cargamento mineral de alto valor. A trav√©s del espacio una se√Īal que al
principio parece una petición de ayuda es en realidad un aviso para navegantes:
Alejados de este lugar o abandonad toda esperanza…voi ch’entrate. El cefalópodo
que surge de un huevo casi fósil (apenas una protuberancia desovada sobre aquel
planeta donde aterrizan) inocula a Kane (John Hurt) la simiente del octavo
pasajero. El misterio se quiebra y la criatura deja de ser una abstracción
embrionaria: contra todo pronóstico se abre camino a través del pecho de Hurt.
Simplemente ha nacido el horror, la bestia alumbrada gracias a un androide a
quien todos cre√≠an humano: El oficial cient√≠fico, Dr. Ash (Ian Holm)…

MI EPOPEYA R√öSTICA

greguerías

Nací a las 12 de la noche de un 29 de marzo de 1964, en el oratorio de la Casa grande o Casa de los Manrique. Un oratorio o capilla de la casa solariega de Rodrigo Manrique, en la que su hijo, Jorge, vivió su feliz luna de miel, y que en mi época había sido mancillado, convirtiéndolo en el dormitorio principal de una parte de la casa, que ahora era una corrala de vecinos, de la que mi abuela materna era propietaria de una cuarta parte de la misma.
Nac√≠ pues en un pueblo de La Mancha que hab√≠a recibido sucesivamente el nombre de Belmontejo de la Sierra, Belmonte y finalmente Villa de Los Manrique o Villamanrique. Un pueblo que, en pleno siglo XX, a√ļn permanec√≠a en la Edad Media. En una √©poca m√°s degradada y m√≠sera a√ļn que aquella debido a los estragos de la postguerra espa√Īola. En la m√°s oscura y profunda Espa√Īa, cat√≥lica, apost√≥lica y romana, en un lugar de La Mancha, entre la Sierra de Alcaraz y Sierra Morena, de la que me acuerdo con m√°s nubes que claros. Una tierra en donde los maquis y los bandoleros segu√≠an siendo un tema de conversaci√≥n habitual. En donde las historias de la guerra civil a√ļn estaban vivas y no hab√≠an cicatrizado. En donde la pobreza y la ro√Īa eran aceptadas como lo m√°s natural del mundo. Un mundo donde no era dif√≠cil encontrarse con quinquis, latoneros, familias de c√≠ngaros ambulantes y gitanos sedentarios. Una tierra de paso, el natural entre Andaluc√≠a y la Mancha, llena de caminos polvorientos, de repoblaci√≥n y despoblaci√≥n, en la que tambi√©n hab√≠a “jaros” procedentes de Europa que Franco hab√≠a tra√≠do para “repoblar” y hasta viejos bandoleros de Sierra Morena. En fin, una honrada y leal villa de la Espa√Īa franquista, a la que no lleg√≥ la guerra pero s√≠ sus rencillas, enfrentamientos y consecuencias. Un lugar de paso, en el que nunca nadie ha querido permanecer durante mucho tiempo, un territorio sin ra√≠ces y sin historia. Un paso fronterizo durante siglos entre moros y cristianos. Una tierra perif√©rica dejada de la mano de cualquiera que por all√≠ pasase, incluidos Don Quijote y Santa Teresa. Una comarca de soles, vientos y piedras oxidados y olvidados, sin m√°s novedades que las pasajeras y aventureras nubes.
De mi familia paterna s√©, seg√ļn contaba mi padre, que proced√≠a de Andaluc√≠a. El primer Alfaro que, seg√ļn √©l, hab√≠a llegado al pueblo era el llamado Abuelo Carbonero, un hombre, al parecer, listo y emprendedor que debi√≥ hacerse con una buena cantidad de tierras serranas, v√≠rgenes y sin roturar, que mi familia paterna fue convirtiendo en olivares a lo largo de varias generaciones. Yo mismo me enorgullezco de haber participado junto con mi padre en esa epopeya familiar, en esa conversi√≥n de una sierra pedregosa, pobre y arisca en productivos y ordenados olivares, plantando, mano a mano con mi padre, 300 olivos, quiz√°s los √ļltimos 300 que se han plantado ya en la familia. Yo por lo menos no pienso plantar m√°s. A los catorce a√Īos se acab√≥ mi rural y buc√≥lica epopeya. Yo tambi√©n estaba all√≠ de paso. De paso hacia ning√ļn sitio.

CAYENDO DEL BURRO

greguerías

Otra de mis m√°s tempranas experiencias tiene que ver con los burros y los abuelos. A veces no hay diferencia. Yo les tengo el mismo cari√Īo. Para empezar se parecen en algo. Ambas especies son de pelo suave y son tozudos. Y se les quiere, a pesar de todo, se les quiere mucho. Mi memoria guarda una extra√Īa imagen de aquel d√≠a porque el porrazo debi√≥ ser para dejarle a uno tonto -ahora me explico muchas cosas, la verdad. Yo iba montado en el burro de mi abuelo. No, esta vez no pens√©is mal, era de verdad su burro, no mi abuelo. Mi abuelo iba andando al lado, yo creo que un poco distra√≠do, pero esto lo supongo, no lo s√©. El caso en cuesti√≥n es que en menos de un segundo yo di un giro de 180 grados sobre la peluda panza del burro y ca√≠ de cabeza sobre el suelo, suelo de piedra y barro, por supuesto. Ni una maldita brizna de hierba hab√≠a en la calle, como era corriente en los caminos, para almohadillar mi blandito coco de beb√©, que a√ļn no tenia bien cerrada la mollera. El roc√≠n de mi abuelo era listo y afortunadamente par√≥ en seco y no me remat√≥ con sus pezu√Īas. As√≠ que, me libre del pateo. El que no pareci√≥ librarse del pateo verbal de mi madre fue su suegro, vamos, mi abuelo. “Pero como se le ocurre”, “Pa matar al ni√Īo”, “Est√° tonto” y en fin todas esas lindezas que se pueden descargar sobre el suegro, cuando la ha liado parda con un despiste y pierde de vista al inquieto mocoso al que le ha tocado cuidar ese aciago y rocinante d√≠a. Al parecer todo qued√≥ en un susto. Ya me lo explico, la cara de mi abuelo no volvi√≥ a ser la misma, las orejas eran m√°s grandes y peludas cada vez. Suaves y peludas como las de un platerillo silvestre. Y mi cabeza siempre ha conservado un promontorio en su cenit, duro como un ariete.

EXT. PARQUE – D√ćA

greguerías

Flota un cisne negro buscando en el estanque un pedazo de algo que llevarse al rojo pico. Nadan los ánades en el agua de verdín mientras en la orilla alimentan y espulgan a sus crías. Pelean las palomas con los cuervos. Ladran los perros. Un paseante solitario está ajeno a todo bajo la lluvia. Camino solitario entre estanques cenagosos, cuevas de helechos retorcidos, palacios de cristal heridos y vuelvo a mirar la estatua de un ángel caído.

SOLVE ET COAGULA

greguerías

Oh, exclama, como nunca,
mientras este demonio lleve miseria
sin razón, que a otra ciudad o
tiempo marche con deseo ingrato
entre la bruma para
cuajar l√°grimas deshechas
pero s√ļbitamente
maraville su riqueza.
Por ti, cada caída en el fango,
la fuerza del camino, tu amante
despojada de vestimenta,
mas pronto todo el aguardiente
de satán, que causa esa visión,
querr√° este tiempo
de pillaje, no santo.
Adorar la miseria de occidente
La novela que enciende
Su √ļltima hoguera y
cultiva la domesticidad
al solicitar mi abominio,
que alguien tiene ya dorado,
por enternecidos estados.
Mi desenfreno llora, pero
Sigue adelante su alegría,
asumiendo que est√° condenada,
y contin√ļa haciendo oler al pueblo
con el sauce de las multitudes.

CHAPLIN

greguerías

Lo siento.
Pero‚Ķ yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, sino ayudar a todos si fuera posible. Blancos o negros. JudiŐĀos o gentiles. Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos asiŐĀ. Queremos hacer felices a los demaŐĀs, no hacernos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas.
Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho ciŐĀnicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco.
MaŐĀs que maŐĀquinas necesitamos maŐĀs humanidad. MaŐĀs que inteligencia, tener bondad y dulzura.
Sin estas cualidades la vida seraŐĀ violenta, se perderaŐĀ todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos maŐĀs cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.
Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, millones de hombres desesperados, mujeres y ninŐÉos, viŐĀctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oiŐĀrme, les digo: no desespereŐĀis. La desdicha que padecemos no es maŐĀs que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano.
El odio pasaraŐĀ y caeraŐĀn los dictadores, y el poder que se le quitoŐĀ al pueblo se le reintegraraŐĀ al pueblo, y, asiŐĀ, mientras el Hombre exista, la libertad no pereceraŐĀ.

VAU

greguerías

Eramos un desastre. Sin embargo, eras mi desastre, mi hermoso caos, eras mío y ese camino a tu lado lo llevé con dignidad, honestidad, entrega y amor. Eramos como la noche y el día, como el cazador y el lobo, en franca rebeldía de este amor que nos construía y nos daba miedo, una clase de miedo distinta a la de los demás. A veces la perfección atemoriza, porque no quieres perderla.

Lo peor de cierto m√©todo en la adjudicaci√≥n…

greguerías

Lo peor de cierto m√©todo en la adjudicaci√≥n de algunos despachos, es que luego ni siquiera se molestan en preguntar por el camino a seguir ante los problemas a quienes s√≠ est√°n capacitados para esos despachos. Mis condolencias a todas las v√≠ctimas, por ejemplo a los profesionales que se la juegan cada ma√Īana cuando van a trabajar al hospital (no me refiero a quienes no salen de su despacho en el hospital).

El √ļnico camino para estar junt@s toda la…

greguerías

El √ļnico camino para estar junt@s toda la vida es: que parte de un@ se convierta en el otr@, y el otr@ en un@. As√≠ que cuidado de qui√©n te enamoras para siempre; elije bien, s√≠, elije, porque el amor se elije: convi√©rtete a quien buscas; √°mate como quisieras que te amaran; m√≠rate en el espejo de sus ojos; no tengas citas, realiza entrevistas. La atracci√≥n y el orgasmo vive en tus neuronas, d√≥malas. No busques a tu media naranja; encuentra a tu imagen especular; como dos manos, iguales, distintas, complementarias, opuestas… Mira tus manos, ahora, junta palma con palma, entrelaza tus dedos… ¬Ņlo ves? Ahora lo ves.

Arriesgarnos

greguerías

[…] Porque si no os arriesg√°is para conseguir algo nuevo y diferente, dif√≠cilmente conseguir√©is nunca nada nuevo o diferente. […] Tener esperanzas es arriesgarse a perderlas; amar es arriesgarse a no ser correspondido; invertir es arriesgarse a perder: comprometerse es arriesgarse a no lograrlo‚Ķ En definitiva, vivir es arriesgarse a morir. Si no arriesgamos nada, es probable que evitemos sufrimientos y preocupaciones, pero no aprenderemos, no sentiremos, no cambiaremos, no amaremos, no creceremos, no prepararemos ni viviremos. ¬°Sin arriesgarnos, nos encadenamos a nuestro propio miedo al fracaso! Es as√≠ como nos convertimos en esclavos de nuestra falsa seguridad y perdemos la verdadera libertad. […] La vida es un camino basado en la confianza. Sin ella, no podr√≠amos seguir andando.

√Ālex Rovira Celma – Los 7 poderes

Cuando vuelvo a la realidad a mi realidad…

greguerías

Cuando vuelvo a la realidad, a mi realidad, descubro junto a mi un sinf√≠n de malas elecciones, oportunidades perdidas, de horas desperdiciadas y de un camino por el cual ya no hay vuelta atr√°s…y all√≠ me refugio en los libros y en ese mar de palabras que distraen mi mente de la tormenta que me espera la pr√≥xima vez que abra los ojos…

Valent√≠a es sinceridad espontaneidad transparencia‚Ķ ¬°es tornarte…

greguerías

“Valent√≠a es sinceridad, espontaneidad, transparencia‚Ķ ¬°es tornarte pura Verdad! Valent√≠a es dejar de especular, abandonar las estrategias, las caretas y mostrarte tal cual eres. Cuando ya no dependes de lo que piensen otros y te regocijas ser tu mismo, de seguir tu coraz√≥n. As√≠ siempre est√°s protegido, alegre, pues todo sale a la luz y la vida te muestra el verdadero camino”

Tierra tus pulmones arrasados por las f√°bricas que…

greguerías

Tierra tus pulmones arrasados
por las f√°bricas que te suplantan
para acabar tu mirada al sol
dejando rastros de verg√ľenza
y hambre, oprobio entre opulencia de otros
revolc√°ndose en la miseria humana.

Al fin del camino, del tiempo y del lugar
todo pasar√°
pasar√° la vida y el color fenecer√°
muerta el alma solo quedar√° el amor
por todos tus confornos, Tierra,
como √ļnico resto de verdad.

HJW

greguerías

Silencio bajo las palabras,
sue√Īos desvanecidos entre las l√°pidas.
La Almudena descansa tranquila,
yacen sobre ella, cortas y largas vidas.

Mientras en las esquinas de mis pensamientos
una verdad herida, el recuerdo de una vida perdida.
Deambulo entre callejones de la Capital dormida.
Fría y dura noche de Madrid, sin Luna, ni guía.

Llora en las alturas tinta,
negra, como este cielo sin estrellas,
negra, como la noche sin su día,
pero a√ļn m√°s negra, como estos versos sin tu compa√Ī√≠a.

Tinta etérea que se derrama en el Manzanares,
a lo largo de sus bastas orillas,
y recorre de vuelta el camino a mis mejillas.

Triste en la noche, el viento silba
ante el imponente Palacio de Oriente,
y callejea, sin meta, ni fin
por el Madrid de los Austrias.

Triste se esconde en el Cerro de los Locos,
busca y vuelve a buscar,
desde lo alto de su explanada
a la Luna, en ese infinito y negro mar.

Y llora, porque se ha ido,
porque la ha dejado marchar,
Y tiembla, porque no quiere dejar de verla,
ni perder los versos que la llevaron a ella.

Y entonces corre raudo como lo que es,
Viento en la agitada gran ciudad.
Y se detiene, hincando las rodillas, en la fría arena,
ante la estatua del √ļltimo √Āngel que cay√≥ al mundo.

Y Maldice su Reino.

No tendr√°s mi Alma, ni hoy, ni ma√Īana,
porque mi Alma, la protege la Luna.
No tendr√°s mis versos, ni mis palabras, ni mis sue√Īos,
pues yo soy, el √ļltimo √Āngel que a ella protejo.

Madrid sin Luna, Henry J. White.

Buenas noches Viva, y Feliz A√Īo con retraso…. hacia mucho que no volv√≠a por estos lares. Sonrisas desde la nocturna capital.

CAMINO

greguerías

Sendero del río,
¬Ņcu√°ndo llegar√° la primavera?
Bajan los rayos de sol
caminando entre los pinos
por el sendero del río,
secas ramas de los chopos,
serpentea un lecho seco.

Segu√≠a mi camino sin apreciar lo que me…

greguerías

Seguía mi camino sin apreciar lo que me rodeaba; sin observar cómo el viento me susurraba, sin observar cómo el Sol me enviaba su energía, sin observar cómo la noche me acurrucaba.

Segu√≠a mi camino sin pararme, sin prestar atenci√≥n a nada, ni a nadie. Pero…en un solo instante, te encontr√©. Tus miradas, tus abrazos, tus besos, tus caricias, tus dudas, tus sonrisas, tu felicidad…
Ahora eres t√ļ mi viento, mi Sol y mi noche.

Estoico Ha de vivir el d√©vil entre fuertes…

greguerías

Estoico

Ha de vivir el dévil entre fuertes,
como lo hace la flor con las ortigas,
cual pasa entre la ara√Īa y las hormigas,
nutriendo va su vida con sus muertes;

asi camina el débil con sus suertes,
sufriendo del camino las intrigas,
contando en el reposo sus fatigas,
quedando asi sus m√ļsculos inertes;

mas pasa aquel que es fr√°gil estrecheces,
que avivan a su ingenio y su cordura,
alimentan su √°nimo escaseces,

y corre por sus venas sangre pura.
Navega el poderoso entre embriagueces
y triunfa el impasible en su aventura.

el 7/12/12 J.LL.Folch

Recorro el camino a contracorriente el viento me…

greguerías

Recorro el camino a contracorriente, el viento me da en el cara, oponiéndose a mí, sin querer que llegue al final. Pero no me rindo, sigo adelante, sin detenerme.

Sigo y sigo, ya queda poco, solo queda un √ļltimo esfuerzo. ¬°Vamos!
Ya te veo, corro un poco m√°s y… te alcanzo.

Ahora, ya tendr√© tus besos, tus abrazos, tus caricias, tus miradas, tus palabras, tus sonrisas…
Hasta el infinito.

Camino…

greguerías

Camino hacia el amor
y en sue√Īos lo oigo palpitar.
Camino hacia mi amor
y en clandestina guarida
de su pecho me cobijo.
Camino hacia este amor
al que se llama sexo
y todos se averg√ľenzan…
como si no hubiéramos nacido
lamiendo sus orillas.