EXT. ESFINGE – DÍA

Una playa muy extensa que se prolonga en un desierto de dunas en el que se encuentra una gran esfinge de la sabiduría de terrible aspecto. Todos los personajes están delante esperando. Como desperdigados están los elementos que dan las respuestas, UnJarro, UnCaballo, LasOlas, UnaMina, UnaHuella, UnaAlmohada, UnEspejo, UnaCebra, UnParaguas. Música misteriosa de órgano electrónico, la esfinge espera tamborileando con los dedos de una pata y apoya su mejilla en la otra con cara de aburrirse.
TXT (SUBTÍTULOS): «ChokmahCherub» (Querubines de la sabiduría)
Llegan con la emperatriz y encuentran al papa y al emperador con sus caballeros. El primer caballero está siendo devorado ahora. Otro valiente caballero es devorado por la esfinge que bosteza abriendo su enorme bocaza, se le escapan unos eructos, se monda los dientes y arroja un trozo de mano del caballero.
ESFINGE, molesta.
¡Oh, no, otra vez aquí!
La ESFINGE amenaza con tragarlos a todos pero no lo hace.
ESFINGE
¡Alto! ¡No puedes pasar! Antes tienes que adivinar un acertijo o seréis devorados.
CABALLERO
¡Para poder pasar hay que responder una pregunta o acertijo de la esfinge, en caso contrario, al que se equivoque lo devorará!
TAU.
Queremos pasar. A ver esas preguntas.
ESFINGE.
¡Qué valientes, os empeñáis en ser devorados! Acabo de comerme un valiente capitán… Algo duro… Pero tú no estarás mal de postre, pareces más tierno.
La esfinge se levanta sobre la arena del desierto dispuesta a devorarlos, un gran interrogante sale de su boca también amenazador. Todos intentan huir despavoridos. Un caballero de la tabla redonda será devorado en cada error.
TODOS
¡No!
Todos huyen menos TAU.
TAU
Está bien, está bien, pregunta…
La ESFINGE se sorprende de su arrojo pero acerca sus garras a TAU relamiéndose la boca.
ESFINGE
A ver quien sabe el siguiente enigma… «Crece y mengua aunque no se ve y se apaga aunque no es luz».

Jarro

CABALLERO.
¿Jarro? (la esfinge lo devora).
El robot con cara de bobo. BODOS (BOC) «!»
TAU.
¡Ah, esa es muy fácil!
ESFINGE.
¡Tú calla, chivato!
BODOS.
¿Qué? No sé.
BODOS se dirige a TAU.
BODOS.
¡Esto me huele mal!
TAU.
No me extraña.
La respuesta correcta la da casualmente TAU mientras piensa.
TAU.
¡La sé, la sé!
ESFINGE.
¡Correcto! La sed ¿No se lo habrás soplado?
BODOS.
¡No, no, no!
ESFINGE.
Vale, tú pasas. A ver el siguiente si acierta esta… «Gordo lo tengo, más lo quisiera, que entre las piernas no me cogiera».

Caballo

CABALLERO.
¿Herradura? (la esfinge lo devora).
TAU.
¡Odio las esfinges preguntonas!
La esfinge se acerca a devorarlo.
TAU, nervioso.
Espera, espera, lo sé. Mi, yo, es decir, mi caballo.
ESFINGE.
Vale, tú también pasas.
TAU se aleja corriendo.
ESFINGE.
Pero seguro que esta no la sabe nadie. «Ayer vinieron, hoy han salido, volverán mañana con mucho ruido».

Mina

CABALLERO.
¿Pico? (la esfinge lo devora).
DÁLETH.
¡Qué osadía! ¡Preguntarme a mí! Yo soy el Emperador.
ESFINGE, amenazadora.
¡Grrr!
DÁLETH.
¿La mina?
ESFINGE.
¡Es eso! ¿Y esta? «Cuando iba, iba con ella y cuando volví me encontré con ella».

Huella

CABALLERO.
¿Pies? (la esfinge lo devora).
GHÍMEL.
Cómo está la plebe.
ESFINGE, con ironía.
Desde luego, esto ya no es lo que era, Alteza Imperial. ¿?
GHÍMEL, nerviosa.
La huella.
ESFINGE.
¡Se la sabe! Está bien, está bien. Os dejaré pasar, Majestad.
ESFINGE.
Está bien, a ver, a ver… ¿Quién sabe esta? «Vence al tigre y al león, vence al toro embravecido, caen señores y reyes todos a sus pies rendidos».

Espejo

CABALLERO.
¿Cristal? (la esfinge lo devora).
BODOS, nervioso.
Lo sé, lo sé. El espejo.
ESFINGE, muy cabreada y gritando.
¿Y esta..? «Por el desierto corre la fama de que no tienes más que un pijama».

Cebra

CABALLERO.
¿Una cebra? (la esfinge lo devora).
TAU.
¡Eh! ¡Era la cebra! ¿Por qué le devoras?
ESFINGE.
Por listillo. Ahora el gran y definitivo enigma… «Si vienen dos, uno se moja y el otro no».
Salen todos corriendo tras la emperatriz, menos HEH que no ha respondido.
TAU.
Vamos a seguirle.
HEH.
¡Eh, no me dejéis aquí, bastardos!
TRAVELLING sobre una pista muy ancha que lleva a un soberbio castillo.

Paraguas

CABALLERO.
¿Lluvia? (la esfinge lo devora).
ESFINGE.
¡Contesta, so cerdote sumo!
HEH sale corriendo y gritando la respuesta.
HEH
¡El paraguas y su dueño..!
ESFINGE.
¡Oh, Oh, lo acertó..! Espero que no me pidan más acertijos…
TAU.
¡Venga, otro!
ESFINGE, que llora y gimotea.
¡Oh, no! ¡Me lo temía! ¡Ya no sé más acertijos, los habéis agotado todos! Está bien, está bien, está bien. Os dejaré pasar a todos, podéis pasar.
Ahora a la esfinge se le escapan unos cuantos interrogantes que caen y se desintegran en la arena. Cada uno se va por su camino haciéndole un gesto obsceno. La esfinge se queda deprimida. HEH y TAU se van juntos.
TAU.
Y a ti ¿Qué te ha preguntado?
HEH.
¿Y a ti qué te importa? ¡Odio los preguntones!
TAU indica a TAU y a HEH.
TAU
¡Sigamos a esos!
BODOS.
¡Sigámosles!
Nuestros amigos se van corriendo tras ellos.
TRAVELLING sobre una senda de tablas de madera a lo largo de la playa.

Cruz

La muerte.
MEM
¡Hay que crucificarle! Entrégamelo a mí.
MEM
Tarde o temprano nos veremos.
Aunque diezmados por la mala fortuna, los caballeros van a la batalla.
TRAVELLING sobre senda de graba negra con cipreses a los lados.

EXT. CRÓMLECH – DÍA

Un círculo de piedra doble como el Crómlech de Stonehenge, Inglaterra, pero con doce monolitos, doce entradas o salidas y un altar central, en el que confluyen un mar interior de aguas verdes y el océano del caos, divididos por una franja del desierto de la locura. Dentro del círculo, sobre el océano del caos flota una rueda, La rueda de la fortuna, que da vueltas alrededor como en una noria y que es impulsada por una manivela movida por la joven YOD. La rueda está sostenida por los mástiles de dos barcas unidas, izquierda y derecha, en cada una de las cuales hay una serpiente. En la parte ascendente Hermanubis con su caduceo y en la descendiente un monstruo tifónico con tridente. Encima de la rueda hay una esfinge inmóvil, bajo ella un monstruoso gusano torturado. Los 12 caballeros de la tabla redonda, hundidos hasta las rodillas, protegen cada una de las salidas o entradas. Sobre sus cabezas hay una roseta con los 12 símbolos del zodíaco y sostienen en una mano la espada. Los 12 vástagos de las tribus de Israel están a sus pies y tienen un collar con una piedra preciosa cada uno. Plaza de fuego de la fortuna, templo del sol, donde sale y se pone. Risas y llantos, ruido de instrumentos de tortura, ruedas de carro, bombos de la lotería. Posesión del escudo y la espada dados por la divinidad.
De camino a la batalla, TAU sufre un revés de fortuna.
Pierde parte del ejército en una apuesta o tormenta estelar de protones.
TAU y BODOS son engañados y atrapados por YOD GOUR, joven mujer caprichosa y veleidosa, manifestación, fecundidad, antesala del cielo, la rueda de la fortuna, que se ríe de ellos y los confunde, haciéndoles sufrir el juego de la fortuna.
TAU sólo puede apostar una parte de su ejército, si la pierde es cortada la parte del caballero correspondiente, si gana obtiene un collar con una piedra preciosa, pero que no sirve para nada en la batalla.
YOD intenta engañarlos con el juego, ellos la engañan con unos toques.
HERMANUBIS
¡Se admiten apuestas, apuestas!
YOD
¡Qué yo soy muy caprichosa! ¿Quién ha dicho eso?
HERMANUBIS
Pero al menos no dirán que no das oportunidades a la gente.
YOD
¡Qué les parta un rayo!
HERMANUBIS
Tu suerte está echada ¿Cuál es tu signo?