Tratar con cariño a un tiesto vacío a…

greguería

Tratar con cariño
a un tiesto vacío, a una noche.
a esa esperanza idiota que te sostuvo un día.
a la vida.
a los funerales y a las cajeras del supermarket. al mando a distancias.
al coche cuando no arranca, al perro que ladra, al día lluvioso.
al aburrimiento grave, a la repetición.
al horizonte feo, a las ballenas.
tratar con cariño algo que ni conoces
a las malas noticias, al desaliento.
a la sonrisa del otro, a lo relativo. a lo que ignoro
con cariño
tratar con cariño

Devoración

greguería

Así fue: el Lobo surgió de las aguas en el preciso instante en que cruzamos el mar de Jonás. No era a causa del Incesto, como hubiera supuesto C. G. Jung, después de su pesada Digestión. Nuestro barco crujía tras el Envolvimiento y ya no pudimos zafarnos del Viaje nocturno por el mar, al que tanto temía Paul Diel. Viaje al vientre de la Ballena de los Símbolos. ¿Sería posible la Resurrección? La idea me asqueaba enormemente.

Willend…

relato

Era como una enorme venus de Willendorf y todos sus clientes eran pequeños. Flotaban sobre sus ciclópeos senos y su coloso vientre de ballena como pinochos traviesos y perdidos. Por supuesto, la nariz les crecía con cada entrega hasta encajar en su enorme culo de estatua de Botero. Le llamaban la Willendgorda o Willendgorfa (los andaluces) y Willendgolfa (los castellanos), dependiendo de si la querían herir o halagar, respectivamente. Y, sólo con oír su nombre, Casca-Vito –llamado así por ser pequeño, además de un masturbador compulsivo– se ponía rijoso y atropellado. Su nariz era entonces digna del más genuino rey de los pinochos y hasta las “chicas de la esquina” se corrían de vergüenza… y de gusto al verla crecer.