El rastrillo de los destinos cruzados

relato

En el Rastrillo de los destinos cruzados ocurren los más inverosímiles intercambios. Desde una esteatopigia que transfiere la grasa inmunda de sus nalgas a una niña pija, que desde entonces es apodada “La Esteatopija” a través de un ojo que todo lo ve; hasta el soldado de la guerra civil que tras enviar un sobre con balas al vicepresidente empieza a desarrollar un extraño cáncer de vejiga que le llevará dolorosamente a la muerte; pasando por la eficiente forma con que una máquina de escribir como si fuera una diligente secretaria, corrige las cantidades anotadas en un banco, perteneciente al plutócrata de turno, haciendo que los endeudados se liberen de sus agobiados bolsillos; y terminando por la coulotte de una gitana que acaba recibiendo Monsieur Le President en el palacio del Eliseo, y cuyo sortilegio aún no parece haber obrado con claridad.

No se han podido documentar todos los destinos que se han cruzado en este rastrillo pero cada objeto es potencialmente una peligrosa o milagrosa oportunidad de justicia poética. Por medios indescriptibles, se realizan en este rastrillo de los destinos cruzados, innumerables transacciones poético-justicieras, que en poco tiempo pueden aliviar las tremendas injusticias de este imperdonable mundo.

¿Qué fascinante destino aguarda al casco de buzo, a la balanza rota, a la caja de herramientas incompleta, a las máscaras de gas de la segunda guerra mundial, a la cámara fotográfica de fuelle, a las piedras pulidas, a los recipientes de mil formas, a los metales herrumbrosos con miles de funciones?

EXT. CABAÑA – DÍA

juego

Una extraña casa con una sola puerta al lado de un gran acantilado que cae vertical al mar con un cruce de caminos en la parte alta cerca de un bosque. Hay un carro destrozado en la calzada romana, una maza dejada en el tronco de un árbol y una balanza con espada en la pared de la casa. Rumor de las hojas del bosque. Murmullo de viejas comadres.
TXT (SUBTÍTULOS): “GeburahPotest” (Potestades del juicio)
Se encuentran con el comerciante LAMED y la juez KAPH.
El avaro y viejo comerciante LAMED, que quiere casarse con la bella CHETH, convence a ZAYN, fanfarrón pero tonto, para que mate a TAU.
KAPH, que es la madre de CHETH, está de acuerdo.
Llegan nuestros protagonistas y sorprenden en la conversación a los personajes.
KAPH
¿Seguro que saldrá bien?
LAMED
Ya está todo arreglado. Tú déjalo de mi cuenta.
KAPH
No pueden sospechar de nosotros.
LAMED
Tranquila, futura suegra, no tienes que preocuparte de nada.
LAMED se dirige a ZAYN.
LAMED
Entonces, tú le retas y le matas.
ZAYN
Pero…
LAMED se frota las manos maliciosamente y traga saliva ruidosamente.
LAMED
Nada de peros.
El rigor de un guerrero como tú no admite peros.
Tienes que acabar con él.
Ah, y olvídate de ella.
No te conviene en absoluto.
Está enamorada de otro.
TAU ha sido colgado por los bandidos y descolgado por.
KAPH
Silencio, alguien llega.
ZAYN, con miedo
Eh, ¿Quién anda ahí?
LAMED
¡Ah, son ellos!
KAPH
¡Ajá, por fin aquí!
LAMED
¡A ellos, a ellos!

INT. CÁRCEL

juego

Unas mazmorras en una cárcel. Hay un trono estable y macizo. Hay también una balanza, un carnero, una saeta, un pez, un arpa, un cangrejo, un jarro y una madre que está amamantando un niño. KAPH, una mujer en actitud frontal y simétrica con una túnica roja y un manto azul que sostiene en una mano la balanza y en la otra una espada, lleva una corona con florones en forma de hierro de lanza. Goteras. Balidos de carnero, música de arpa, llantos de niño.
El joven TAU, mientras busca a los Detritor para hacer justicia y acabar con ellos, es encarcelado pero consigue escapar.
Peligros. Amigos y enemigos.
En la cárcel, piden justicia a KAPH RE, mujer severa, justiciera y vengativa, la justicia, equilibrio, serenidad, que diplomáticamente se la niega y les acompaña a la ciudad.
¿Vienes al juicio terrenal para acusar o como acusado?
Si has robado o violado, serás encarcelado.
Tienes que intentar escapar.
En otro caso puedes tu acusarles a ellos.
Tienes que pasar la prueba de fuego de la justicia.
Una elección que delatará tus instintos capitales.
La justicia es administrada por KAPH, la madre de CHETH.
Estancia en la cárcel.
KAPH
En nombre de la justicia, quedas detenido, juzgado y absuelto o condenado según tus obras.
Jugar al zodiaco octonario de los protoindios supone aceptar la prueba de fuego.
Los elementos del mismo son los testigos, jueces y verdugos de KAPH.