un viento cimarrón…

poesía

un viento cimarrón cabalga
como vestigio mudo
tengo que caminar dos mil millas
aprendiendo sin sangre
de pálido gris que me estremece
hasta volver a mi lado del sofá
una fiera serenata
por ti bebe y brinda
no asoma el llanto
viejo lirio del campo
por ahora
nada, corre y vuela
regresa pronto
no importa el nombre
está aquí para quedarse
un audaz banquete de chorlitos
bailando en la calle
esa arena tan hija del mar
ligeros hay que cabalgar
hoy, cuando más joven soy
un himno que suena en lo lejano
otra chica, otro planeta
del arrecife al piélago
alodial
abandona tu sombría opinión
dónde estás?
escucha la música del céfiro
con azulado delirio
en los finales clandestinos
con juventud de mayo
el mundo está dispuesto
asciende vulnerable
serpiente fría del invierno
mi beso cuelga de tu labio
cada tibia mañana
relumbrando en mi cabeza
porque quiero escribir
el lago a donde va el cisne
estoy pensando en ti
incluso la bruja más vieja
se suicida
coreando alegremente
abreva la intemperie
entre las flores muertas
puntual y certeramente
aunque hable solo
una muerte glacial
hinchada vela para un largo viaje
entre la sepultura ciega
te dejas embriagar
capaz de morir sin decibelios
toda la gente lo dice
ardiente
en el estanque quieto
donde suena el eco
versa, ora hasta el infinito
un sol, cuya aurora sonríe
una noche robada
en el enigma de un rincón
comienza a despertarse
la bruma nocturna exhala
un glorioso estruendo mudo
ágil y diligente
se agostó de desidia
sale una rana
en la quinta avenida de neón
el sol era memoria
ni rastro
junto a la charca
en el ebrio verano
entre las cortesanas
penetra su voz hasta la roca
en mi faro perdido
camino solitario
apacible insulario de desdichas
con su ala única de águila
chica furtiva del viernes
aunque ¿quién sabe?
del lado oscuro
víctima de la ebriedad
luce remotamente
un cantar fuera de tono
te abrazo
sin miedo de lavar la herida
en la brisa meditada
según se agita
oh, noble dama
insaciable
más que una sensación
el viento de otoño
ya no me acuerdo
el espejo no aprende nuestro gesto
en el fondo, sin límite
en tu boca aletea
una pandemia del alma es Pandemonia
transeúnte
en el cabaret celeste
la vibrante cigarra
con brisa matinal
mi nube tormentosa de mayo
nube, limusina del cielo
no lo pienses dos veces
dónde o cuándo?
febril sirena de las esferas
angelote con alas
solapante y teatral
mi trueno tras tu rayo
fiel a las migajas de la luna
—y qué?
un insondable río
no tienes que ser lejana estrella
tiene un destello divino
una herida amapola
luz de la hoguera
¿por qué sobre mí?
carajo
replegado en mi estancia
te escribo otra canción?
tiempo de alegría, oh virgen!
ondulando las aguas
en tu cristal solemne
un nuevo mirlo
despioja su camisa
nuestra salvaje foresta
deja que el buen tiempo llegue
un pirata del caribe
en el oscuro camino del astro
la suerte está eyaculada
se dijo alguna vez
en tu regazo
en el vals de un pífano ronco
un sepelio de voz
dulce muchacha del paraíso
feroz es el viento implacable
oscuro cigarro tras caoba café
lóbrego sobre lóbrego
el templo yermo de la duda
en el profundo y ancho azul
mágica mujer de rojo
si se empaña
por el crepúsculo del blues
una sideral región
si los fantasmas duermen
mira la hierba germinar
en un instante
con voz quebrada
si puedes palpitar solitario
ponme un café, lleno de noche
quizás por eso está
la colina de cerezos
para hacer esperar al hombre
lo más seguro salga el sol
una esquiva noche
al nuevo sol
al parecer escapa
el día que llegas al mar
la luna es un mendigo tuerto
¿soy yo esa chica?
con el suspiro de la bruma
se pudre o se renueva?
oh, valquiria
de etéreo simulacro
el sol es un caldero bien fregado
aquel trofeo nebuloso
caen las alas al abismo
parte de ti
—día tras noche—
ríndete al murmullo de la ciudad
una nube sombría y remolona
mejor aún?
lloreando cencellada
más sereno
en un viaje de mil millas
frente a las puertas de la luna
puedo soñar despierto
contra el rompedías
encontré la eternidad
más viva, más desnuda
de la perdición
corazón de cerezo
rezuma olor a madera
más me vuelvo a mirarla
dentro de la sombra caoba
se inclina sobre el cadáver diciendo…
el tiempo corre
amante de Roma
con viento fresco
cae hialino el cristal de nieve
un salvaje día
embiste sin domar
balido tras balada
cabalga de nuevo
conmigo eternamente
no puedo tomarme en serio
nada nos queda
seguramente también
mendigo ciego que murmura
está luciendo suave
indeleble y sublime
un rescoldo estelar
el espejo no entiende nuestra cara
recuerda siempre
un nocturno homenaje
insumisa noche del desierto
para salir de esta estrella
al borde del abismo
en blanco y negro
más…
cae sobre mi
de ausencia desnuda y cenicienta
se ruboriza el piélago
enciende mi peregrina voz
leve y lívidamente
sueño en el desierto
deja tu huella hoy
espera…
sueño del terafante
en voz alta y sonora
—absurdo! demencia!
pones una sonrisa en mi cara
bordado con mi cuerpo
un eco se hizo campo de corales
se anuncia silente
otra embriagadora balada
en un oscuro trueno
mientras hablo sola
no necesita eso
ahora y siempre
otro naufragio
la mente resopla confundida
como judío errante, no tengo precio
sin penas y sin pan
el verano lo viste
en cada historia
silente todavía
no lloro lágrimas
¿alguien puede explicarlo?
una bagatela de violín
día tirado al retrete
del azul lacrimoso
en toda su eternidad
del arrítmico latido
la luna sigue girando
no se acaba el camino
canta hasta el trébol
un nardo lanza al viento
para romper el techo de cristal
mi montón de huesos
con la oblicua mirada del loco
un hombre al piano
se infla optimista
no puede ver tu esencia
el liego abandonado
tiembla en el silencioso paisaje
corcoveando equino
Toda ley humana es una forma de opresión sobre otros.
soy yo quien te escribe
una grave montaña
febril cual mosca cojonera
mira el hervor de su cicuta
salvo en la sombra
de París y Madrid
me pregunto
encontraba otro mar
moldeable de promesas
el universo en su rescoldo
un collar de perlas engarzado
se desmayó de primavera
un día de nieve todo cesa
se pavonea el pisaverdes
sin pensar en el desolado lirio
a sueldo de Moscú
nuestro fuego rezonga
el banquero araña su ábaco
delirescente, azulino
laberintos delusorios
de pereza sufrida
si supiera bailar
la ninfa ya no huye
nadie sabe…
caen las hojas
un ingenio penetrante
lo que todo el mundo dice
esta oscura y densa selva
lo que nos atraviesa
—¡oh, roedores judiciales!
parte de mi
caminando bajo el verde tilo
en un fundido a negro
la cúpula de una nube
herida de los labios
todo mi fuego
aguacero de versos
—¡abrid la ventana
un par de corazones escarlata
tras el verde ciprés
tras vivir y soñar
veo mi palabra perdida
háblame de la ociosa pubertad
sobre el verdor inédito
«allegro ma non troppo»
con sanguino añejo
llora en la lluvia, redundante
jugando al escondite
sólo a veces
pétalo de azahar
… mutis por el fiordo
mi satán desatado
postreramente
sin soñarlo siquiera
crepitando sutil
de tierra y cielo
también llega a su ocaso
Destructor y creador
tan risible como arrogante
el azul que me llena
sin nombre
mas, sin sobresaltos
nuestro amor
cruzar la puerta
sin embargo, oh sin embargo
si anochecen lunas en tu piel
más cerca aún, más cerca
pero di que serás mía
abrázame con fuerza, insensato!
ora interminable
ahora que llueve
sumiso como esclavo
ven a bailar conmigo
ante un vendaval
se convierte en canción
con ceniza de luna
indemne entre el cieno de cloaca
bajo el fuego impetuoso
al emerger de las aguas
gimoteando lluvia
estrella fugaz
amada ninfa
entre penumbra e intemperie
de nieve pegajosa
agradable recuento del latido
en la ladera
con el brillo de un alma brumosa
puede ser poco inteligible
pavimento de tumba
el verano sestea entre mies
con hervor sanguíneo
con lágrima de abril
rebosante de gracia
llueve suavemente
conspirando en el cielo
en el muro con lepra de un siglo
sometiendo a las olas de arena
como vieja armadura oxidada
acaso no es así?
tocaba el saxo
para, gozosos, celebrar el día
¿cómo reparar un corazón roto?
limusina
bacante surgida de mi sombra
amor de verano
mi silencio indolente y cobijado
en el profundo cielo y en el mar
huele a miel y rosa
¡ay la leche!
hay señales en la niebla
contigo siempre
ora breve y fugaz
por el oleaje empecinado
embiste nuestro rostro
con mística ebriedad
qué nos queda?
sombra sin ojos
bebe un vino amargo
¡toma castaña, Pandemonia!
cuando estás aquí
las hormigas arrastran
mi domingo de harápos
con la mítica valquiria
latiendo al unísono
di lo que quieras
pongo una sonrisa en tu boca
vuelo a casa
una palabra que grita
en la ensenada
con herrumbroso atardecer
—las olas están rotas
no se acaba la calle
escarcelante, libre
llueve un raudal de luz
llega otro día
surge siniestramente del naufragio
ninfa del cielo
ondea la nieve su bandera
al volver triunfal
un delusorio suspiro
con párpado de escarcha
niño de escarcha
se disuelve y coagula
a su embrujada hora
de vuelta a la melodía
rescoldo sepultado
cuanto más me alejo
sin azul ni desierto
una nada nadea
no será alcanzable
—la savia no está lejos
un silencio invisible
capitán Cebada
en la caverna
el eco claro de tu voz
su satán, otra vez!
agua llorada que cae
mientras pescas en un río revuelto
semejante a las sendas del mar
nuestro caballo más veloz
te entiendo, hermana
viejo y olvidado amor
si ya no significa nada
el origen de toda actividad
a veinte bajo cero
a veces
al alba y al ocaso
del frío monte al salvaje lago
breve cortejo nupcial
el azul es fácil de amar
radiante por el áureo
mira de cara o de reojo
dios bendiga el blee blop blues
mi candor nativo
lanza sus perlas la tempestad
te entiendo, hermano
mi frente sangrante
rompe las enseñanzas de Orfeo
fascinando sin más
con este swing sombrío
nada puede quedar
incontestable
en mi propia piel
si no hay forma de decir adiós
de estrellas deslunadas
con el humo y ceniza terminales
a remojo del cielo
la sombra mendiga

Enithar

relato

Un vórtice tenebroso que nos arrastra en otros abismos insondables. Postrimerías de un hombre rendido, que rema en la noche ante el numerador cuántico sobre las ciudades afligidas. El oscuro globo sigue latiendo en las profundas estelas, como en el útero de las galaxias… donde permanecen suspendidos lanzando sus atroces chispas, eructando tétricos fuegos, sobre las ciudades afligidas, llenando el firmamento de verde polvorín. En la oscuridad  están en calma. Las estrellas brillan serenas en lo alto. También reposa bajo ellas contemplando un azul profundo y un tenue resplandor. Mientras tanto el mundo asiste a las postrimerías del poder ilimitado de las huestes. planetas desiertos. el señor Rojo. arenas draconianas. El solitario en la inmensidad. En el momento del tiempo oscuro… el solitario en la inmensidad sobrevuela los mares de estrellas de carbono desplegando sus alas blancas. No hay globos de atracción, todo es uniforme, aunque salpicado de espuma. ¿Quiénes fueron los divergentes y todos los demás? Aulladores. Le infundió terror en su alma… Aulladores, rugiendo feroces en la noche negra. La Torre se eleva blanca y roja entre las plomizas nubes de la noche. Sobre su culmen el rojo es aún más intenso como un faro alertando del peligro. Todos los héroes han muerto, solos quedan los divergentes entre la bruma de un espacio intergaláctico sin esferas. El secreto oculto. Mi casa de cristal es un escondrijo secreto, ni todas las miríadas de la eternidad… por el portal dimensional un duende burlón, que venía del vórtice tenebroso, se deslizó sibilinamente. El pórtico secreto de la biblioteca se abre, los dorados lomos de los libros crujen como espantados. Hemos dejado atrás al que trae los óbolos necesarios. Principio de la luz. Comenzaron a tejer cortinas de tinieblas para reflejar la primera luz. el infinito que se halla oculto, el transportador raudo. El vórtice tenebroso devora neutrones de fusión, eructando tétricos fuegos en la oscuridad y esparciendo sus luces en el abismo sobre las llamas rojas. Martillos invernales. En torno al estentóreo con tenebrosa y letárgica dicha contempla los martillos invernales sosteniendo un farol de luces amarillas. Su anillo relumbra en su mano, una capa roja la cubre hasta los hombros dejando sus brazos desnudos. Agachada contempla con expectante mirada la inminente llegada de los martillos invernales. Los divergentes congelados, petrificados se encuentran por todas partes como estatuas de sal, mientras permanece enmarcada en su dorado cuadro. Sobre las llamas rojas. El secreto oculto es llevado sobre las llamas rojas en el transportador raudo por guardianes de las galaxias que luchan encarnizadamente con Millones de estrellas, que arden en la materia oscura. Tenebrosa y letárgica dicha. Una estela cruza en el cielo a lo largo de millones de parsec dejando a todo el universo atónito. Un fondo de radiación violeta y negro sostiene las estrellas. Ni los guardianes de las galaxias han podido evitarlo, impotentes tras su poder burlado. En torno al estentóreo. Desgajados de la eternidad fueron llevados por el transportador raudo. Mi casa de cristal. Se sienta llorando en el umbral, a su lado, trato de persuadirlo en vano.  ha sido cruel al convertir mi casa de cristal en torres de arena semejantes a totems. se ha marchado lejos.  camina entre nubes blancas sobre un cielo azul y todos se esconden en sus guaridas. Como truenos de otoño se desatan las huestes de los … el primer engendro en el transportador raudo surge en torno al estentóreo. Eructando tétricos fuegos, la de melena larga, eructando tétricos fuegos sobre la multitud incauta que la rodea. Desgajados de la eternidad, entramos con las luces en el abismo. Al emerger de las aguas. El ojo ve más que el corazón. Amar a un gusano. globos de atracción. Los óbolos necesarios. La blanca divergente, bella rubia, pone su óbolo dorado sobre el ojo izquierdo y contempla con el otro al que viene por el portal dimensional, su rostro desafiante, intriga al visitante. Se derramaron en los vientos. Primera edad, por el portal dimensional se derramaron en los vientos los óbolos necesarios.  encuentras a los divergentes, continua su viaje. Sobre las ciudades afligidas. el magno y Los dragones de las alturas, por el portal dimensional se derramaron en los vientos. principio de la luz.  desciende a las ciudades afligidas. Un complejo mecanismo mantiene a los divergentes en continua y frenética actividad. Las megalópolis crecen en todas las dimensiones como un cáncer y los espacios se llenan cada vez de más gente que acude de todos los rincones. La noche no para en ellas y las luces permanecen encendidas, como si nadie durmiera nunca. Los plutócratas compiten por hacer los edificios más altos, más profundos, más extensos, más modernos, más … El primer engendro. ¿Qué fue de los divergentes? Quizás por el portal dimensional se fueron a los planetas desiertos. La mujer negra dió a luz el primer engendro, las paredes manchadas de sangre y de luz adquieren caprichosas formas y un globo rojo se eleva sobre su cabeza. La mujer negra sostiene a su engendro entre sus manos, y se mantiene firme y altanera, orgullosa y fuerte. La vemos de perfil pues no quiere mirarnos, parece ignorarnos, toda la noche nos rodea y enmarca. Sólo hay rojo y negro.  la desea. Los divergentes la admiran y temen. Con crujidos, punzadas y palpitaciones. Las tormentas se desgarraron, las olas se extendieron y las aguas hirvieron con crujidos, punzadas y palpitaciones, se derramaron los vientos sobre las ciudades afligidas y un lobo surgió de la nieve entre los cargados pinos de nieve y de neutrones. Guardianes de las galaxias. Un divergente contempla las estrellas y ve descender por el portal dimensional los guardianes de las galaxias que caen en la noche sobre las llamas rojas, el globo gira y derrama polvo negro sobre el suelo, todo queda oculto, el templo de la vida se tambalea. Luces en el abismo. los ciclos legendarios se conservan en la torre cumular. principio de la luz. El agujero negro primordial. la casa, el solitario en la inmensidad. Apresada en las tinieblas. Brota la bestia como un claro manantial en la oscuridad. Apresada en las tinieblas. buscando el secreto oculto por el portal dimensional. Los ciclos legendarios primera edad. sube a la torre más alta y se lanza al vacío, flota en el éter y se desvanece entre luces carmines y blancas. Su vestido blanco ondula suavemente y se derrama en los vientos solares. aunque forma no tenía, neutrones de fusión. Postrimerías del derecho y del revés Vórtice tenebroso planetas desiertos, primera edad.  entierra a. Una cálida luz ilumina la caverna frente al mar embravecido. Galaxia. vía láctea Según el método se puede atravesar el universo por el portal dimensional, un agujero de gusano intergaláctico. el roble eterno aulladores de, laberintos delusorios, templo de la vida Arrancas una flor y asciendes por el valle entre truenos. Entre desiertos helados y abrasadores transcurre El camino. Todo el espacio intergaláctico puede ser recorrido por los neutrones de fusión… numerador cuántico. Comenzó a andar. Nadie … El camino no es de nadie. Surgen espirales de humo desde el océano y se condensan en llamas.

EXT. PRECIPICIO – DÍA

juego

Un desierto de piedras y arena, cerca hay UnPrecipicio y UnObelisco derribado. Hay UnCocodrilo y un LinceBlanco que muerde a TauMatUrge, el loco del desierto. Silencio, estatismo, leve zumbido de una mosca. Zumbido progresivamente más intenso de algunas moscas hasta convertirse en un fuerte zumbido de muchas moscas.
Al entrar, la puerta del faro se cierra y desaparece, quedando “encerrados” en un desierto lleno de conchas trituradas. A lo lejos se divisa una playa y el mar como una continuación del desierto.
BODOS
¡Un desierto!
GHÍMEL
¡Y el mar!
AYUDANTE
¡Guau, que espejismo!
PD de un cartel que pone “E Chokmah qus Zu -> 1462”.
BODOS
¿Qué significa eso, GHÍMEL?
GHÍMEL
“A Sabiduría, por el Desierto de la Locura 1462”.
BODOS
Eso no me gusta nada.
GPG de GHÍMEL, TAU y BODOS que vienen agotados caminando por las dunas. A lo lejos alguien viene caminando hacia el precipicio, es TAU, como loco, aparece con traje de colores abigarrados predominando el color rojo anaranjado fuego, lleva una tulipa color púrpura, un cinto de oro con las 12 placas del zodiaco y una alforja sostenida por un bastón. el lince, TAU.
BODOS
Oh, mira, por fin nos encontramos a alguien en este maldito desierto.
AYUDANTE
Tú deliras; Eso es un espejismo.
BODOS
¡No! Es cierto. ¡Mis circuitos no pueden engañarme!
AYUDANTE
Si tú lo dices…
La pierna izquierda de TAU es mordida por un lince blanco y se dirige a un cocodrilo dispuesto a devorar.
BODOS
¡Ten cuidado!
GHÍMEL
Cuidado, un lince blanco te está mordiendo en la pierna izquierda.
TAU
Los locos no tenemos remordimientos.
GHÍMEL
Que no, que es un lince que te está destrozando la pierna.
TAU
¡Ah! En su secreto no entre tu alma ni en mi puerto tu navío.

EXT. ESFINGE – DÍA

juego

Una playa muy extensa que se prolonga en un desierto de dunas en el que se encuentra una gran esfinge de la sabiduría de terrible aspecto. Todos los personajes están delante esperando. Como desperdigados están los elementos que dan las respuestas, UnJarro, UnCaballo, LasOlas, UnaMina, UnaHuella, UnaAlmohada, UnEspejo, UnaCebra, UnParaguas. Música misteriosa de órgano electrónico, la esfinge espera tamborileando con los dedos de una pata y apoya su mejilla en la otra con cara de aburrirse.
TXT (SUBTÍTULOS): “ChokmahCherub” (Querubines de la sabiduría)
Llegan con la emperatriz y encuentran al papa y al emperador con sus caballeros. El primer caballero está siendo devorado ahora. Otro valiente caballero es devorado por la esfinge que bosteza abriendo su enorme bocaza, se le escapan unos eructos, se monda los dientes y arroja un trozo de mano del caballero.
ESFINGE, molesta.
¡Oh, no, otra vez aquí!
La ESFINGE amenaza con tragarlos a todos pero no lo hace.
ESFINGE
¡Alto! ¡No puedes pasar! Antes tienes que adivinar un acertijo o seréis devorados.
CABALLERO
¡Para poder pasar hay que responder una pregunta o acertijo de la esfinge, en caso contrario, al que se equivoque lo devorará!
TAU.
Queremos pasar. A ver esas preguntas.
ESFINGE.
¡Qué valientes, os empeñáis en ser devorados! Acabo de comerme un valiente capitán… Algo duro… Pero tú no estarás mal de postre, pareces más tierno.
La esfinge se levanta sobre la arena del desierto dispuesta a devorarlos, un gran interrogante sale de su boca también amenazador. Todos intentan huir despavoridos. Un caballero de la tabla redonda será devorado en cada error.
TODOS
¡No!
Todos huyen menos TAU.
TAU
Está bien, está bien, pregunta…
La ESFINGE se sorprende de su arrojo pero acerca sus garras a TAU relamiéndose la boca.
ESFINGE
A ver quien sabe el siguiente enigma… “Crece y mengua aunque no se ve y se apaga aunque no es luz”.

Paraguas

juego

CABALLERO.
¿Lluvia? (la esfinge lo devora).
ESFINGE.
¡Contesta, so cerdote sumo!
HEH sale corriendo y gritando la respuesta.
HEH
¡El paraguas y su dueño..!
ESFINGE.
¡Oh, Oh, lo acertó..! Espero que no me pidan más acertijos…
TAU.
¡Venga, otro!
ESFINGE, que llora y gimotea.
¡Oh, no! ¡Me lo temía! ¡Ya no sé más acertijos, los habéis agotado todos! Está bien, está bien, está bien. Os dejaré pasar a todos, podéis pasar.
Ahora a la esfinge se le escapan unos cuantos interrogantes que caen y se desintegran en la arena. Cada uno se va por su camino haciéndole un gesto obsceno. La esfinge se queda deprimida. HEH y TAU se van juntos.
TAU.
Y a ti ¿Qué te ha preguntado?
HEH.
¿Y a ti qué te importa? ¡Odio los preguntones!
TAU indica a TAU y a HEH.
TAU
¡Sigamos a esos!
BODOS.
¡Sigámosles!
Nuestros amigos se van corriendo tras ellos.
TRAVELLING sobre una senda de tablas de madera a lo largo de la playa.

EXT. DESIERTO – DÍA

juego

Una pradera desierta, arenales con hierbas secas, matojos y cardos. Rugido de leones. Viento del desierto que va progresivamente haciéndose más fuerte. Tormenta de arena muy violenta.
El joven TAU cae de nuevo en un desierto y se esconde en él disfrazado de león.
Le encuentra una salvaje mujer que caza animales en el desierto.
CHETH, la reina salvaje con sombrero, doma, sin aparente esfuerzo, un león que aprieta sobre su pecho con las mandíbulas separadas después de haberle dado con la maza.
BODOS
¿Pero que hace?
TAU
¡Le va a devorar!
CHETH PERUDA, joven mujer salvaje e indomable, la fortaleza.
Si pierdes la virginidad, NUN no te dejará pasar y convertir la plata en oro y multiplicar las monedas, pecas de lujuria y en el infierno puedes ser castigado por ello.
También podrías ser castigado por la justicia terrenal, KAPH, por violador.
Es la emperatriz.
Se reconocen.
TAU
¿Qué haces tú aquí?
CHETH
Vivo salvajemente en el campo cazando animales para sobrevivir.
Hacen el amor.
Intentan volver.
CHETH
Gozoso en la esperanza, sufrido en la tribulación, se constante en la oración.
TAU
¿Quién a quien?
TAU
¡Vamos, rápido!
TAU
Bueno, bueno ¿Pero qué hacemos?

INT. CUEVA

juego

Una caverna al lado de un campo de arena o desierto, hay una linterna, un bastón ondulado y un manto dejados a los lados de la entrada de la cueva. Brisa, viento del desierto, a veces incluso tormenta de arena. Fuego crepitando con intensidad variable.
TETH deja la linterna en el suelo.
TETH
Busco un hombre, busco un hombre ¿Dónde puedo hallar un hombre?
TAU
¿Te puedo ayudar?
TETH
¿Eh?
TAU
¿Porqué buscas a un hombre y quién es ese hombre al que buscas?
TETH
Yo no me refería a un hombre concreto.
¡Entrometido mequetrefe!
¿Y tú quién eres?
¿De dónde has salido?
TAU
Voy en busca de mi entidad perdida.
Pues la verdad es que no sé dónde está.
Hemos caído del cielo.
¡Ja!
Quizás soy ese hombre que buscas.
TETH
O tal vez no.
¿Tu puedes ayudarme?
TETH
Mequetrefe, recién caído del cielo, yo busco al hombre.
¿Es que no lo entiendes?
TAU
¡Vale, vale!
TETH se dirige a la cueva.
TETH
¡Vale, vale, vale! ¿Es que no sabes decir algo más? Ven te voy a enseñar algo, (se dirige a la cueva) sube al monte y contempla la tierra prometida mas no te digo que entrarás en ella.
A lo lejos, desde el monte, se ve la ciudad de Tipharet.
BODOS
Pero si ya hemos estado allí.
TETH
Debéis volver por esta caverna, pero que no te distraiga la belleza.
El joven TAU se disfraza de ermitaño y se esconde en una caverna del desierto montañoso.
Un terrible guerrero se queda franqueando la entrada.
TETH, un anciano ermitaño en cuya mano derecha lleva una linterna parcialmente velada por un pliegue de su amplio manto, el cual es exteriormente de color oscuro pero con forro azul en el interior.
TAU debe vencer al astuto guerrero, vistiéndose con el manto, la linterna y el bastón, para entrar al centro de la caverna, donde se encuentra TETH TUTH, Viejo mago ermitaño, terco y solitario el bien, la moralidad, la sabiduría, la reflexión, la prudencia contra la soberbia.
TETH, el eremita, les instruye para cruzar una gruta con fuego que es donde tienen que ir para encontrar el objeto preciado en la Gruta abismal.
TETH ya conoce el camino y alienta al protagonista.
Le ayuda con su experiencia y con sus métodos, pero, llegada la hora final, no puede sustituir a TAU.
El mago aumenta el poder del cetro o bastón para ir al infierno y destruir las fuerzas del mal que poseen El Alicor.
Consigue que se rinda el guerrero astuto, convirtiéndose en el mago, el cual ha sido el que les ha inducido a venir a estrellarse al planeta.

Septiembre

poesía

Al universo no pesan las alas, la noche carga los olores del alma y canta a la boca que besa. Una flor se abre y el aire es alma de tu voz.
Hay suspiros de alondra y miradas de búho que en la nieve se funden y nadie los canta. Así, beso tras beso, bebo yo el anís de tus labios.
Ahora veo flores níveas de jara enhebrando las nubes; se estremece una estrella.
Dicen que a la luna llena le dabas besos de plata y tu me los das de alpaca pero qué besos me dabas!
Un turbio laberinto de estrellas afiladas enreda mi ilusión casi marchita.
Tras los verdes cipreses, el clavel de tu boca se arrojó sobre mi con su brisa marina de bandera pirata.
La aurora nos unió sobre la arena, las bocas puestas sobre el mar helado de la espuma sin fin que se derrama.
Todos los días mendigar en tus labios nubes de nieve.
Febril memoria De cuerpos que habitan El silencio mudo.
Rumorea Mi sombra El silencio derramado Por tus venas.

Julio

poesía

Voy llenando mi vida de páginas de espuma abatidas por el acantilado de los sueños y ahora son arena de la playa del amor hasta el final.
Los seres se dividen en racionales e irracionales… Los amantes nunca están entre los primeros.
a las orillas de tus labios por el Sahara azul de la sustancia
Me levanta tu voz en la penumbra, me eleva tu aliento en las tinieblas; con la tímida luz, me transporta al azul tu cálida mirada.
No son los amores que ganas, son los amores que pierdes los que se recuerdan siempre.
Sin desmayos, erguidos, redondos, duros, tersos, temblaron los montones de nieve de mis pechos.
Soy el cardo olvidado en la cuneta del destino vestido de amapola ajada que yo misma rasgué.
Soy la tristeza vestida de mujer.
Y aún creo en el amor.
Cada vez que imagino la belleza el mundo se vuelve feo. Cada vez que pienso en ti, te alejas más y más.
Tu deseo es el tatuaje de mi piel.
Le dije que iba a besarle; bajó, excitado, los ojos y me ofreció sus mejillas, como quien mira un diamante.
Bañarse en el mar y toda mi vida parece tenerte navegado.

Mayo

poesía

Sufre mi corazón con sólo rozar tu sombra sin poder abrazarte.
Ola tras ola el mar deja mi ojos como la arena.
Se desmaya la verde primavera todos los días.
A veces, sólo a veces, la espera es tan larga como un día sin baile.
Si hoy eres mi roca, mañana serás mi arena.
Sólo importan las estrellas que te iluminan.
Sígueme. No sé adónde voy. Quizás a todas partes. Quizás a la nada. Pero siempre a ti.
Qué tristes son los caminos que nos separan y qué negras las frías noches en que no estás.
Por las distancias cortas, los besos largos, la flores rojas, …yo te amé.
Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Vosotros que admiráis la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¿Qué sabéis de belleza y de dolor?
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
Love is made of little moments.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Caen al vacío pétalos y palabras que se marchitan.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Tan sólo quiero amarte en defensa propia.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Las alas del amor están vacías de sus brazos y sólo queda arena en las pestañas.
Qué dirán los que han visto el rumor herido de mi sombra sobre tus ojos.

Abril

poesía

HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
En este momento estoy a cero grados de separación de ti.
De tus manos zarparon las caricias que suavizan la sórdida aridez de este mundo que parece vagar a la deriva como un barco fantasma.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Hombre de arena, ya no queda nada, ni perfume en el viento.
El silencio de tu voz se perdió en la neblina.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Soy la luna del sol de tus ojos.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Descargué tu alma de la nube y ahora soy tú lloviendo.
No hay hilo rojo pero para cada corazón hay llaves en el universo infinito del amor.
Todas las estrellas cuentan y yo cuento a las estrellas.
DESAYUNO CON AMANTES Dame el café de tus ojos, el zumo de tu mirada y, de tus labios, el pan, bien untado de tu risa.
La rosa es novia de la espina.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Lentos como la nieve Caían los copos de tu amor Sobre mi espalda dorada.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres TU.
La soledad es el ensayo de la muerte.
Mi vida está pintada sobre un muro incendiado de corazones solitarios.
Si quieres cambiarme, no es a mi a quien quieres. Búscate a otra.
Distracciones sin amor; amor sin distracciones… Where’s my Summer Love?
Las estrellas son almas de besos incendiarios que acarician de luz los bellos labios.

CONFESIONES 18

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agriaba corona calcinados paraíso despiertan pueblo salvados alimento mantenido cuyos últimas fuerte abordarlos razonable artesonados oscurece llegó esperanzas prestaba mas ropa profundas aburrimiento éste arrepentimiento florece profesores arenas entre levantado religiosos rato siglo moral sea otoño poner figurado divino llanuras exijo tener podridos sabes inmemorial ofrendó pasearse niñez esposo

CONFESIONES 15

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habrían ariscas hubieran bujas hirviendo logro quedaré sigo fe delicadezas paliza lengua pisotear roca brumas sufriendo rodeaba lucha habrá celos vicios pacer espera castrados miembros cuantos evapora nació educación eso agua llena fantásticos alegría campanario juicio pasada habitación truenos decía solo precié santo boca señales dejan suplico brutal pasadas anillo barca noble corazones axilas rodados deambula horror éstos castillo resplandores tenido ingenuos inclinarlas arena universos soltar destino

El Pirata

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Ítaca le regaló un hermoso barco llamado El Invencible. Con el corazón inflamado, cuando cumplió catorce, se despidió de Ítaca. Partío el pirata joven buscando su fortuna. De su bajel pirata, por su osadía, los viejos bucaneros se mofaban. Duro fue el viaje entre tormentas, calmachichas, encallando entre arenas, rocas y bajíos, peleando por múltiples tesoros, baratijas y miserias… Más el grande, el único tesoro, no era el barco, no lo fué la fortuna, no fue la gloria, ni la fama. El grande, el único tesoro, era llegar a Ítaca, tras largas aventuras y periplos.

Homenaje a Konstantino Kavafis, cuya vida se enmarca entre dos 29 de abril.

Ten siempre a Ítaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Más no apresures el viaje.

 

JUGLAR

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¿Cómo fundiremos el vitral
donde se congregan las naciones?
El mapa de las buenas tierras
y de las que fueron arrasadas por nuestra inclemencia.
La del cuerpo clavado en la arena
entre aprensiones de humedales
y vilezas de cal viva.
¿Cómo amortiguar el estupor, la rabia
y la apatía del mundo
ante el crimen de los cachorros del hombre
inducido por sus patriarcas?
La muerte posa su mano sobre el hombro elegido
y ya lo sabes… te hace suya.
Algo en la memoria del cuerpo produce un rastro inútil
pero tal vez lo imaginé todo
y aún no he comenzado a vivir:
me lo dicen los espinos blancos
y los rojos
que traen otro esplendor a las colinas.

El terremoto

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El desastre se ha sentido en Japón y parte del casquete polar. Se ha detectado un seísmo de magnitud 55 en la escala de Richter que no ha dejado de temblar hasta esta mañana. El capitán Kirk ha tenido que bajar y enseñar Klingon a la policía. Los japoneses han empezado a hablarlo espontáneamente desde el temblor. Nadie se lo explica. Mister Spock tampoco. El Enterprise se ha quedado en misión permanente. Star Trek es ahora una escuela de idiomas. ¡Qué calor! Este desierto me está matando… No puede ser, otra vez esos espejismos. Ahora me parece ver un gran trozo de hielo, casi como un iceberg, en pleno desierto… y noto la arena fría, muy fría, helada.

HJW

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Silencio bajo las palabras,
sueños desvanecidos entre las lápidas.
La Almudena descansa tranquila,
yacen sobre ella, cortas y largas vidas.

Mientras en las esquinas de mis pensamientos
una verdad herida, el recuerdo de una vida perdida.
Deambulo entre callejones de la Capital dormida.
Fría y dura noche de Madrid, sin Luna, ni guía.

Llora en las alturas tinta,
negra, como este cielo sin estrellas,
negra, como la noche sin su día,
pero aún más negra, como estos versos sin tu compañía.

Tinta etérea que se derrama en el Manzanares,
a lo largo de sus bastas orillas,
y recorre de vuelta el camino a mis mejillas.

Triste en la noche, el viento silba
ante el imponente Palacio de Oriente,
y callejea, sin meta, ni fin
por el Madrid de los Austrias.

Triste se esconde en el Cerro de los Locos,
busca y vuelve a buscar,
desde lo alto de su explanada
a la Luna, en ese infinito y negro mar.

Y llora, porque se ha ido,
porque la ha dejado marchar,
Y tiembla, porque no quiere dejar de verla,
ni perder los versos que la llevaron a ella.

Y entonces corre raudo como lo que es,
Viento en la agitada gran ciudad.
Y se detiene, hincando las rodillas, en la fría arena,
ante la estatua del último Ángel que cayó al mundo.

Y Maldice su Reino.

No tendrás mi Alma, ni hoy, ni mañana,
porque mi Alma, la protege la Luna.
No tendrás mis versos, ni mis palabras, ni mis sueños,
pues yo soy, el último Ángel que a ella protejo.

Madrid sin Luna, Henry J. White.

Buenas noches Viva, y Feliz Año con retraso…. hacia mucho que no volvía por estos lares. Sonrisas desde la nocturna capital.

En primicia mi receta Macaroni a la…

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En primicia mi receta: “Macaroni a la vela”

¡A la cola, como todo el mundo! – le dice Sor “Porcanoli” a Panoti y luego le pone al primero una loncha de queso cerosa y rígida encima con una galleta que parece arena prensada–. Los que tengo detrás protestan, conscientes de que no quedará queso cuando les toque. Debería sortearse –dice Ciccio agachando la cabeza para que “Porcanoli” no sepa quién ha sido–. Yo nunca lo he probado, porque ando distraído cuando tocan merienda, pero “Soluso”, que siempre es de los primeros, me han dicho que sabe como cuando rallamos una vela para hacerla pasar por parmesano y que los macaroni sepan a algo.

MANDALA

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¿Saben lo que es un Mándala? Son grandes figuras hechas en arena por los monjes Budistas, la importancias de estos son no es el resultado final, sino “el proceso” de creación. Los mismos monjes gastan días, semanas en hacer estos detallados diseños como medio de meditación, para el cuerpo y el alma, al finalizar el Diseño lo dejan varios días para que las “personas normales” lo vean y luego lo destruyen Barriéndolo.
Cuando hago una obra es el mismo proceso de reflexión pero no es solo una ilustración, cada pieza contiene una historia, una técnica que las hace únicas, lo importante de estas obras no es solo el resultado final, sino toda la historia que acarrean ellas.

MAL DE ALZHEIMER, LOCURA SENIL

poesía

Fue conmovedor no recuerdo que día de la semana cuando estaba yo paseando por las publicaciones de amigos míos a los que admiro y de los que me agrada leer sus trabajos, una publicación en lo particular me impactó, ya que mi propia Mamá fue víctima del Mal de Alzheimer o como también denominan otros más insensibles: Locura Senil.
Culpo a mi memoria de no haber tomado nota ni del nombre del Bloguero ni el de la publicación, bueno….
Pero logre captar que una persona harta de el desorden que causaba alguien más en sus habitaciones coloca una cámara para grabar al responsable y su sorpresa es mayúscula al descubrir que era ella misma y ni siquiera tenía idea de lo que le estaba sucediendo.
Pues bien, o debiera al mismo tiempo decir Pues mal; yo lógicamente tengo herencia en mis genes desde no sé cuantas generaciones ha de parte de mis dos progenitores, siempre quise que dijeran las personas que me parecía a mi Papá y generalmente decían que me parecía a mi Mamá.
Llegué a llorar no porque no la quisiera a ella pero digo, yo era hombrecito y quería parecerme a él.
Descubrí con los años que no era cosa mala parecerme a ella, ella era bonita y yo digo que soy guapo, ella tenía muchas cualidades y características no del gusto de otros pero muy útiles para sus intereses propios que a mí me agradó y me convino heredar. Y entonces me conformaba yo con heredar a mi Papá con su gusto por la Poesía, su responsabilidad para el Trabajo, su gusto por la Cocina, su Gallardía al caminar, la dulzura mimosa con la que trataba a su esposa, y al final…..conforme.
La situación es que con el correr de los años, después de dos perdidas que estoy seguro afectaron a mi Mamá en todos los aspectos, primero su única hija, mi hermana María de los Ángeles y al poco tiempo mi Papá.
Yo no la atendí, fue mi hermano Juan con el apoyo de mi hija, Ale una de las hijas de él y desde luego Martha mi cuñada y al final de cuentas todos los cercanos, incluyendo a una sobrinita que apenas había comenzado a caminar hacia más o menos un año y hasta donde sé hasta un vecino con quien yo tuve un problema de manos nos ayudó. Sin embargo sí la vi aunque no en sus momentos más críticos pero me temo que de alguna forma los imagino por la descripción que recibí de ellos, ¡es increíble que haya yo deseado y pedido a mi Dios por medio de su Madre que por favor ya se la llevara!
Si me pasa, yo lo acepto, pero ojalá que no.
Bueno y ¿Qué le vamos a hacer?
Si contáramos los granos de arena que entre el viento y el mar le han robado a las rocas desde el día en que nacimos….desde luego que nos desgastamos, algunos somos más veces golpeados o tal vez somos de un material más frágil, o más fino o más corriente, ¡que sé yo!
Los lindos amaneceres y atardeceres de los que hemos disfrutado, los besos que hemos recibido y los que hemos dado….
Al final como siempre concluyo cuando tengo achaques de la….vamos a decir madurez:
La única manera de no tenerlos pues es morir joven y al final de cuentas ese es el problema de quien nos atienda o deje de hacerlo, se supone que nosotros no nos damos cuenta, ya veremos, ya veremos.

Os acompaño un soneto de Juan Gutiérrez Padial…

greguería

Os acompaño un soneto de Juan Gutiérrez Padial. Os recomiendo al poeta, aunque es difícil de hallar. Se titula “Río anónimo”, y va encabezado por una leyenda que dice “Lanjarón tiene un río, que de verme llorar anda salobre”. Ahí va el soneto:
Río mío de nieve, río de prisa
arcana y musical en tu ribera,
agua de mi querencia que te espera
de par en par a tu altivez sumisa.
Llevo en mi piel el áncora y la brisa
de tu presencia verde y marinera;
tu noria circundó mi voz primera,
mi barco de papel y mi sonrisa.
Pero qué lejos ya. Cuánto pasado
por tu gastada orilla, qué distantes
el caballo, la arena… Y qué porfía
le clavas a mi ausencia desbocado
para seguir, tan río como antes,
escupiéndole a mar la muerte mía.

UFINDER

greguería

Sólo he sido el acantilado de tus besos, y ahora que no soy más que arena…
me dispersas, me abandonas…
Desde la orilla recuerdo tu alta presencia, y camino perdido
entre un mar de olas incandescentes y la amargura de una tierra rota y yerma.
No me queda nada, y después como un vago recuerdo un murmullo,
un hilo rojo y extraño del pasado que me ata a todo,
esa espina que penetra en mis llagas para dejarme sin nada,
esa extraña voz olvidada que salpica el aire y que me recuerda a ti.
Solo, perdido, exangüe
me dispersas, me abandonas.
El mar, la tierra, el aire, el fuego y tú;
todo eres tú y nada.
Porque no soy nada. No somos nada. Y tú.
He sentido golpes tan fuertes con tu sola presencia
que respirar tu recuerdo me quema y me desgarra,
el roce de tu risa lejana, como alas de acero cortando y lacerando
cada partícula elemental de mi ser,
elimina luz de mi camino.
Sólo he sido el acantilado de tus besos, y ahora que no soy nada
me dispersas por un universo vacío y olvidado.

Sólo he sido el acantilado de tus besos…

poesía

Sólo he sido el acantilado de tus besos, y ahora que no soy más que arena…
me dispersas, me abandonas…
Desde la orilla recuerdo tu alta presencia, y camino perdido
entre un mar de olas incandescentes y la amargura de una tierra rota y yerma.
No me queda nada, y después como un vago recuerdo un murmullo,
un hilo rojo y extraño del pasado que me ata a todo,
esa espina que penetra en mis llagas para dejarme sin nada,
esa extraña voz olvidada que salpica el aire y que me recuerda a ti.
Solo, perdido, exangüe
me dispersas, me abandonas.
El mar, la tierra, el aire, el fuego y tú;
todo eres tú y nada.
Porque no soy nada. No somos nada. Y tú.
He sentido golpes tan fuertes con tu sola presencia
que respirar tu recuerdo me quema y me desgarra,
el roce de tu risa lejana, como alas de acero cortando y lacerando
cada partícula elemental de mi ser,
elimina luz de mi camino.
Sólo he sido el acantilado de tus besos, y ahora que no soy nada
me dispersas por un universo vacío y olvidado.
Poema completo – https://guaridadelpensamiento.wordpress.com/

Él era fortalezade cantos y estampidos fue…

poesía

“…Él era fortalezade cantos y estampidos, fue como un panadero: con sus manos hacía sus sonetos. Toda su poesía tiene tierra porosa, cereales, arena, barro y viento, tiene forma de jarra levantina, de cadera colmada, de barriga de abeja, tiene olor a trébol en la lluvia, a ceniza amaranto, a humo de estiércol, tarde, en las colinas….” El Pastor Perdido – Pablo Neruda

Tengo mil palabras para derribar los muros con…

greguería

Tengo mil palabras para derribar
los muros, con mis puños de seda.
Millares de palabras atropelladas
con las que hacer temblar
al bronce. Pero ¡Ay! He perdido
los engarces; no hay corona.
Estoy cansada de parecer
“una tía dura” con poco éxito.
Harta, de no poder ser
mimosa, vulnerable, cristalina
tranquila y a gusto. De serlo
a mi pesar, cuando me encuentran
con la guardia baja.
Las ilusiones que se van muriendo
luchan hasta convertirse
en obsesión. Estoy desbordada,
sin nervio, sin aliento.
Quisiera recostarme en la arena,
y no digo morir, sino dejar
volar el tiempo, volverme
espuma de mar,
lecho de gaviotas.
No digo morir,
ni dejar mi último suspiro evaporase
al azar por el éter.
No, sólo permitir que el reloj
deje de pulsar
a fuego lento. Desaparecer
de la mirada de las serpientes
y de la cizaña, sin príncipes
que rompan las cortinas.
Las ilusiones que se difuminan
luchan para no convertirse
en lánguidas sombras.
Espuma de mar y arena;
rehacerme al tercer día
¿Estará ya cerca?

SOLES DE LUTO

relato

Aquellos dos soles de luto clavaron sus pupilas en él. Azorado, la saludó con un tímido gesto, desconfiando de sí mismo como un cazador desarmado que ha sido sorprendido por su presa. Por la plaza deambulaban los lejanos recuerdos de su infancia, cuando jugaban juntos sobre la arena húmeda y rojiza. Entonces el mundo no parecía tener fin. Ahora era consciente de todas las limitaciones.

Espejismo

relato

La arena del desierto se pegaba a sus ojos como si el sol quisiera hacer con él un escalope frito. Llevaba recorridos varios kilómetros y el olor a chamusquina de sus pies subía hasta su nariz, excitando sus jugos gástricos. Sus pies descalzos eran como un bistec con patatas. Miró por enésima vez aquel fogón colgado del cielo azul y luego al horizonte infinito, deseando que aquello terminase de una vez, fuera como fuera. Desfallecía por momentos pero aún se mantenía en pie. Espejismos despiadados remojaban sus ojos mientras el aire secaba su garganta. Aquello no parecía tener fin.

San Miguel de Aiguilhe de Puy

relato

No sé cómo pero decidimos salir a comer al campo. Desde luego, el tiempo acompañaba y era grata la compañía. Tortilla preparada, bocatas hechos, cervezas frías y un magnífico sol… El camino era largo y mantuvimos una tendida conversación aunque nada profunda. Al llegar al lugar, extrañamente presidido por la estatua de una sirena, había comenzado ya una riña muy acalorada que amenazaba en convertirse en una gran contienda. Ajenos al comienzo de la misma, poco nos incumbía ni la causa, ni los contrincantes, ni los resultados y, alejándonos de la refriega, nos dispusimos a extender nuestro mantel de campo y nuestras frescas y apetecibles meriendas. Sólo para saciar nuestra curiosidad, más hambrienta, si cabe, que nuestros estómagos, nos acomodamos a pocos metros de la arena en que los rivales se batían. Y desde luego le dimos merienda para deglutir a ambas gazuzas. Al parecer un asunto de cuernos. Una mujer morena, generosa y apasionada ha quedado embarazada y el marido, sabedor exclusivo de su propia impotencia, arroja sus cuernos contra todo aquel que mira con agrado a su mujer. Una vez situados en la escena, ninguno de nosotros logra apartar la vista de los generosos pechos de aquella morena, esperando a ser retados en duelo pues, como boxeadores que somos, necesitamos un “saco” para nuestro entrenamiento vespertino y un seno que nos consuele tras la lucha.

ASMODEO, Para Xarleen

poesía

Tu aliento me sostiene en este bosque frío,
oh blanca muchacha de los cielos xarleenes.
En tu monte de Venus cohabitará mi mano
con los memes sin nombre de mis labios
y, en mis brazos, tu sexo cesará de su lucha;
yo escucharé el poema de tus labios vaginales
mientras el diablo en la Gloria
sufrirá los terribles tormentos
por no poder dormir en tus pechos,
esas dunas de arena y erótica luz
que aborrecen la fétida sopa.

Espejito, espejito, ¿quién es la más…?

greguería

Esta mañana el espejo me devolvió una sonrisa forzada, oscuras ojeras, ojos con resto de maquillaje y el ya habitual pelo alborotado. El día de ayer no había sido muy… en fin, digamos simplemente sin demasiadas florituras que fue una mierda. Este verano que acababa podría ser calificado como el peor de mi vida, pero lo que yo no sabía es que lo “mejor” sería el final. Me estampé, si, pero no literalmente; ojalá. Todo se vino abajo cual castillo de arena arrastrado por las olas del mar.
Me lavé la cara y volví a mirarme en el espejo, pero este seguía devolviéndome la misma sonrisa tosca. Cerré los ojos y, en contraste con el agua fría que todavía humedecía mi cara, noté dos cálidas lágrimas resbalar por mi piel. Me miré de nuevo en el espejo y vi que este me miraba amablemente. Abrí los ojos y, no, el espejo seguía reflejándome a mí, claro.
Me metí en la bañera y me duché con agua bien caliente, quizá me relajara un poco. Tras sentir el agradable caer de millones de gotitas por mi desnudo cuerpo, salí de la bañera y cuando iba a coger la toalla me miré en el espejo de nuevo, pero este ya no me reflejaba a mí. Empañado, mostraba un mensaje…
…profundo malestar oculta tu mirar…
Rompí en llanto, me quedé acurrucada en una esquina del cuarto de baño, desnuda y mojada en mil lágrimas con olor a avena.

Wiki

relato

Quería evitar herirle en los ojos e instintivamente me dirigí a la TommeO.Tal como le había dicho a NoNakis, prosiguió mi amiga, TraD pensaba proseguir los trabajos que le habían mantenido hasta ese momento.Durante esos diez años no sólo se desarrolló la nueva construcción del templo…—¿Verdad que KaeM era muy chistoso?, comentó emocionada MaoTe.—De un tiempo a esta parte, por todo el QaicmU han aparecido toda clase de GummivuT. Es realmente desagradable.Por la negra ventana se veía a Sigou abrazada a un JupcsI.Aquellas riberas eran de un amarillo quemado. Subimos hasta las colinas y nos quedamos contemplando el espectáculo de TumiT que el cielo nos regalaba en ese momento. Se respiraba olor a verdadera VoissE y extasiados por aquel inesperado goce de los sentidos mantuvimos un largo y contemplativo silencio.Me quiere como ella, libre de las cargas que la ataban a todos los convencionalismo al uso. Es así como comenzamos las construcción del MecisopVu.Reina guerrera casi inmortal, de belleza perenne y con la capacidad de hacerse entender en cualquier idioma aunque no lo domine.Por encima de toda apariencia, era necesario descubrir el camino de regreso, la puesta de sol se acercaba y nadie pensaba en otra cosa que no fuera volver, antes del trágico desenlace. Era imprescindible abrir nuevas puertas lógicas con la esperanza de dar, aunque sólo fuera por casualidad, con la salida.Un templo con suelo de baldosas rojas y negras y UnTrono entre la ColumnaJakin, columna azul que representa a una hembra joven desnuda y bella, y la ColumnaBohaz, columna roja que representa a una mujer vieja y zarrapastrosa que mira envidiosamente a la joven. Entre ambas hay UnaPuerta. HEH, el gran sacerdote, gordo y seboso, aparece sentado en su trono comiendo todo tipo de viandas de UnaCesta. El cetro termina en una triple cruz de metales y piedras preciosos, cuyos extremos redondeados dan lugar a ElSeptenario. Aparecen también dos fieles arrodillados, uno DeRojo, que levanta su mano con ira exigente como pidiendo favores, y otro DeNegro, que deja caer perezosamente su mano como pidiendo perdón. Música religiosa de órgano.Un faro dando vueltas con UnaPuerta de entrada de la que parte UnCamino, que es de piedras rectangulares a lo largo de la parte más alta de un acantilado en ElMar. Hay UnRío navegable con un pequeño embarcadero en el que hay un ViejoBote abandonado en el suelo y un carro para uncir un asno. Sonido de sirenas, marea y oleaje.Un desierto de piedras y arena, cerca hay Un Precipicio y Un Obelisco derribado. Hay Un Cocodrilo y un Lince Blanco que muerde a Tau Mat Urge, el loco del desierto. Silencio, estatismo, leve zumbido de una mosca. Zumbido progresivamente más intenso de algunas moscas hasta convertirse en un fuerte zumbido de muchas moscas.Un santuario con suelo de baldosas blancas y negras. Hay un trono entre dos cariátides, La Jakin, roja y La Bohaz, azul, unidas por el velo que cierra la entrada o La Salida del templo. Rezos, cantos, sombras y luces. BETH, la gran sacerdotisa con Una Corona, se apoya sentada sobre La Esfinge de las interrogaciones cósmicas, tiene Un Libro entreabierto en la mano derecha y unas llaves en la izquierda, Una Dorada y Otra Plateada.—Alguien había hablado de ”beinzin”, pero ¿cómo se pronunciaba correctamente aquel nombre extraño en el idioma IrqEpUm?Las trampas estaban colocadas con extremada maldad, ocultas tras aquella maleza indómita y la dificultad se acrecentaba a medida que el cansancio hacía mella en nuestras energías.Se improvisó una morgue en la casa más apartada del pueblo, los cuerpos se amontonaban como si fueran frutas podridas, comenzaron a llegar las gordas y verdes moscas que revoloteaban sobre los pies que sobresalían de las sábanas.Nuestro trabajo consistía en acarrear con los cuerpos desde la plaza del pueblo, donde cinco horas antes habían sido ajusticiados hombres jóvenes, ancianos, mujeres e incluso algún anciano desdentado, todos ellos musulmanes.Me asaltó una duda ¿en qué dirección se encontraba La Meca? Puesto que nos habían encargado que les diéramos sepultura, era de justicia que tuviéramos la precaución de enterrarlos mirando a La Meca, aunque ¿de qué sirve mirar si ya no hay nada que ver?Entablé un discusión con Padov puesto que él se negaba a enterrarlos conforme a sus creencias, al final le convencí, los pusimos envueltos en un sudario blanco, paralelos, con las manos cruzadas sobre el pecho y mirando a la Meca.Aquella jornada fue agotadora, me lavé la cara y las manos con furia, el olor y la visión de todos esos cuerpos no dejaron que pegara ojo en toda la noche.El fantasma colectivo de aquellos muertos me velará cada una de las noches que me queden por vivir.Las familias de los cuerpos que yacían a dos metros de sus pies se consolaban las unas a las otras como queriendo descubrir un sufrimiento mayor en el rostro de los demás. Pero, en el fondo, ellos sabían que todo formaba parte del mismo engaño, del mismo dolor, de la misma miseria.Enterraron la cabeza de Sigou bajo un cedro gigante y, a pesar del tiempo transcurrido, seguía siendo tan abierta de mente como siempre. Sus pensamientos no habían cambiado respecto de nosotras. Regresamos a la ciudad, después de haberla limpiado cuidadosamente. El tiempo no había hecho grandes estragos en su cerebro, y emprendimos el largo viaje. En el horizonte se divisaba un atardecer esplendoroso.Aquellas riberas eran de un amarillo quemado. Subimos hasta las colinas y nos quedamos contemplando el espectáculo de colores que el cielo nos regalaba en ese momento. Se respiraba olor a verdadera tierra mojada y extasiados por aquel inesperado goce de los sentidos mantuvimos un largo y contemplativo silencio.Por lo general, cuando recuerdo el día en que terminaron las guerras internas, tengo la impresión de haber hecho el mismo recorrido que el día en que Petra vino a visitarme a mi casa y se quedó plantada en la puerta de la calle. Desde la bifurcación, era difícil encontrar otra vez el camino de vuelta a casa. Afortunadamente mi orientación era entonces más instintiva que lo es ahora y, tras varios días, logré llegar al pueblo. La guerra hacía estragos allí también y no pude quedarme durante mucho tiempo. No lograba mi objetivo. El país arrasado, Petra de nuevo perdida o quizás algo peor. Aunque yo bien sabía que era muy capaz de sobrevivir en las condiciones más extremas, no estaba ahora tan segura. Todos perdimos parte de nuestros instintos. Eramos más débiles. Pregunte de nuevo por Petra, antes de mi partida, y nadie me dio señales de ella. Había perdido definitivamente todas las referencias.El General Mislov, mientras tanto, daba cuenta de un copioso almuerzo en el único restaurante que se encontraba abierto.Era una estupidez y, a pesar de todo, su empecinamiento la condujo a aquel extraño edificio de palabras. Era quizás el recogimiento, que propiciaba la tormenta o aquel ambiente cargado de electricidad, pero nada era reprobable en su conducta ahora que estaba allí.—Qué coño de limbo, joder!—Venid a mi InfiernO…No me abandonaría, como lo hago ahora. Podría jugar hasta el agotamiento. Decir y no decir es lo mismo. Entrar en la caverna prohibida con paso marcial y quedar tendida sobre el suelo, una vez acabado el negocio, sin dejarse alcanzar por el infundio tiñoso. Descubrir los infinitos mundos que aún no han sido inventados, manosearlos recién estrenados y guardarlos en el tarro del paraíso para fermento de los irrefrenables instintos. El viaje es la única forma de renacimiento posible. Contemplar el paisaje mientras pasa a tu lado raudo y resignado; y dejarse llevar por el cicerone del viento, mientras saboreas el tintorro de la tarde. Saludar al galgo que se cruza en tu camino y que vuelve preocupado por tu soledad elegida a que le acaricies el cuello de nuevo. Con su olfato pregunta a tus piernas porque andas vagando a aquellas horas por parajes solitarios y tristes, mientras la lluvia amenaza con espantar tu huida, reclamando con un perezoso permiso si puede acompañarte.Era generosa
como una garza japonesa. Con displicencia se contoneó con gesto canalla. Abrió el cerillero y encendió su cigarrillo rubio. La arboleda no quedaba lejos; hacía una tarde espléndida de mayo y azuzó a sus lebreles para que corriesen hacia el río.NoDete estaba alejado de la ciudad. Pero aquel alacrán se interpuso en su camino y aún le obligó a alejarse más del camino.—Alambra, cable, hilo, filamento… hay que encenagarse como un cerdo—Vaya idioma!—Eh! hay alguien ahí?—Esto es más raro que un perro verde—Vaya toalla!

NEFASTISSIMUS

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Por esta isla azul, donde casi todo es mar, cielo y arena –sólo un montón de palabras– no pasa nadie. Advierto que esta robinsoniana isla es sólo para mí: sobre sus palabras vivo para no zozobrar en el océano que me rodea. Pero si, por ventura, algún navegante se acerca a sus costas espero con impaciencia que deje al menos su mensaje en la botella. La he dejado ahí no para enviar mis mensajes de socorro en ella sino para que, los que casualmente recalen por aquí, dejen la huella de su paso: un grano de arena más para esta exigua y artificial isla de arenas, de palabras… sólo imprescindibles para sustentarme a mí mismo: mi trozo de escritorio, mi desk-trozo.

Actividad y pasividad

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La investigación me estaba haciendo dar vueltas en Círculo. Ahora me inclinaba a la actividad y más tarde a la pasividad. Crucé varios universos sin sospechar siquiera, pues su continuidad parecía evidente como el pensamiento y la existencia. Ahora tenía muchos datos pero ninguna interpretación, ninguna teoría que les diera unidad. Era como remover un montón de arena. Volví a mi Mediterráneo. Junto a la ciudad de Alejandría siempre había tenido grandes iluminaciones y de paso daría descanso a mi desasosiego. Era quizás su luz o el azul del cielo, que no se da en ningún otro sitio, pero al fin descansé.

AMUITZ

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VIAJE A LA PALABRA

Desde las oscuras profundidades marinas
surge, entre algas y bacterias, mi vida
que, sigilosamente, en un lento ascenso
arriba hasta los rayos intermitentes,
destellos súbitos y fulgurantes
de ámbito supremo.

Cuerpo que deslizo armonioso
entre aguas transparentes,
donde colores, entornos, calores
se funden en amalgama albiazul.
Así, cual pez abisal que cambia
aletas por patas, en perezoso paseo
asomo a las rocas y arenas,
tierra, aire, sol,
dificultades que son retos,
y busco nuevos manjares
desconocidos en mi vida pasada,
encuentro universos
–hostiles y paradisíacos–
que me acogen en mi rumbo
azaroso e incierto.

Me recojo, rehuyo del ser que soy sin serlo, retorno
y muto sin variar la esencia del abismo,
de la corriente que me arrastró y me izó,
del cambio superficial y de la evolución discontinua.
Rehago mi cuerpo, mi vida, estiro vértebras y osamenta,
pienso y siento –qué placer pensar y sentir–
y reconozco tu mundo, desde el que contemplas
las olas del mar cuya profundidad me creó, y por fin,
encuentro el modo de llegar a ti: la palabra.
Ahora soy súbdito de tu reino.

EN DELICADAS CUMBRES

greguería

(Por Jose L. Serrano)

En delicadas cumbres nacaradas
paso intacto las tardes del estío
y sin querer, mirando hacia lo lejos
veo la luz que del futuro habla.

Insólitos placeres denuncian mi deseo,
el penetrante hastío de amoratados lirios
y, cautamente, encojo la cabeza:
el doloroso paso por la vida

Hasta mañana. Como la luz
que se ahoga tras los montes,
en la noche me interno de puntillas,
otra espantosa noche
de dientes rechinados y dolores,
de sábanas mojadas y calientes
en las que tu semilla busca el mar
pero se pierde,
como los ríos de África en la arena.

MARES SOÑADOS DEL TUAREG

poesía

En los eternos mares de arena
–oh desesperación vivaz–
extraviados en los juegos infantiles,
navegan las promesas salvajes
de un mágico tuareg
que, acariciando a los lobos
y chacales del desierto
con la gracia instintiva y angélica
del bandolero alquímico
–y ahora febril y disipado–
escapó de las cobras
y de los sagrados linces
del quejumbroso Nilo…

–¡Preciosos y olvidados sueños de la dulce niñez..!