EXT. BOSQUE – DÍA

juego

Un bosque, árboles. Hay una cuerda amarilla anudada a un travesaño entre dos árboles deshojados de tonalidad verde azulada. Unas monedas debajo en el suelo y el colgado. Ruidos del bosque. Graznidos de pájaros, chillidos de jabalí, etc. Los 12 caballeros de la tabla redonda pasan sin entretenerse.
TAU y la emperatriz intentan volver al palacio.
TAU y la emperatriz son atacados por un bandido en el bosque, LAMED CUL, comerciante colgado y avaro.
Los bandidos dejan colgado a TAU por los pies en un árbol.
La emperatriz es raptada.
LAMED
La llevaremos a vender como esclava a los Detritor.
Primero es colgado TAU y luego LAMED.
BODOS y TAU encuentran colgado a TAU.
TAU
¡Anda, un colgado!
BODOS
¿Un colgado?
TAU
Sí, mira.
BODOS
¿Ya estás otra vez fumando hierba?
TAU
Oye, hojalata parlante, un respeto.
BODOS
Es un colgado de verdad, en el árbol.
TAU
¡Vaya! Eso si que es estar colgado.
Liberan a TAU.
Cuerda amarilla atada a un travesaño.
TAU coge la cuerda.
Una cuerda muy apropiada.
BODOS
He aquí el ejemplo, la enseñanza, la lección pública.
El misticismo, el sacrificio, la abnegación.
La continencia, el sueño utópico.
TAU
¡Calla, bocazas!
, al que descuelgan.
LAMED
¡Ladrón, ladrón, esas monedas son mías!
TAU
¡Qué colgado más desagradecido!
, al que cuelgan.
LAMED
¡Socorro, asesinos!
, al que descuelgan.
LAMED
Gracias, os recompensaré.
, al que cuelgan.
LAMED
¡No, no, criminales!
Monedas de oro y plata en el suelo.
TAU coge las monedas.
Bonitas monedas.
BODOS
Quien no tiene cabeza todo son pies.
TAU
Sí, y a nadie le amarga un dulce.
, al que roban y dejan colgado.
LAMED
¡Ladrones, rateros, bajadme de aquí!
TAU
Es insoportable.
Hay que colgarlo.
LAMED
Alto, alto.
Hagamos un trato, te doy el dinero, si no me cuelgas.
TAU
¿Qué? ¿Se te baja a la cabeza? ¿Eh?
, al que dejan colgado y le roban las monedas.
LAMED
¡Canallas, soltadme!
, al que descuelgan.
LAMED
Gracias, gracias.
Os será compensado.
, al que cuelgan pero no le quitan las monedas, llorando.
LAMED
¡No, no, os daré mi dinero, pero no me colguéis, por favor!
TAU
Un vuelco, eso es lo que necesita.
, al que roban y dejan colgado, amenazador.
LAMED
¡Soltadme, os acordaréis de mí, canallas!
TAU
Nada de facilidades.
Que nos dé el dinero si quiere que no lo atemos.
LAMED
Vale, vale, os doy el dinero, pero no me ahorquéis, por favor.
TAU
Deberíamos colgarte.
Aunque también podemos hacer un trato.. Si nos das el dinero, no te colgamos.
LAMED
Está bien, está bien.. Os daré el dinero.
El ahorcado comerciante.
Una vez descolgado LAMED, sólo queda la cuerda, que sirve para colgarlo.
TAU coge a LAMED para colgarlo.
¡Ven acá, amigo!
TAU
Sé que he estado colgado en el borrascoso árbol durante nueve noches seguidas, herido por la lanza, dedicado a Odín, yo mismo a mí mismo.
El comerciante LAMED, ha sido robado y atado por unos bandidos malhechores a un árbol.
¡Socorro, socorro, ayuda, por favor!
TAU, con sorna
¡Pero si es de nuevo nuestro amigo LAMED, el generoso y bienintencionado comerciante perseo!
BODOS
Aunque el sol te fatigue de día y la luna te entristezca de noche no lleves tu pie al resbaladero, ni duermas cuando haces guardia.
LAMED, el avaro comerciante, personaje parecido al juglar o mago suspendido por un pie de la cuerda.
El traje de este ahorcado es rojo y blanco.
Los brazos atados de éste sostienen sacos entreabiertos de los que se derraman monedas de oro y plata.
TAU
¿Este es el sitio?
BODOS
¿Qué, lo colgamos o no?
TAU
Desde luego.
Se lo merece.
LAMED
¡Qué! ¿Cómo?
TAU
Lo que has oído, chato.
No seas varón de ojos abiertos a la codicia.
Ni mujer de oído abierto a la lisonja.
Llevan al comerciante al bosque y lo dejan colgado.
Le encuentran colgado y lo sueltan, cae de cabeza, se hace un chichón y le sale sangre por la nariz, este les promete recompensarlos pero como es un avaro no cumple su palabra.
Si está Colgado puedes descolgarlo o dejarlo colgado.
Si está descolgado puedes colgarlo o dejarlo descolgado.
Si coges las monedas te da puntos pero puede ser AVARICIA.
Si le sueltas o ayudas, CARIDAD.

EXT. DOS TORRES – NOCHE

juego

Una estepa con dos castillos, izquierdo y derecho, en forma de torre cuadrada color carne y ribeteados de oro con ventanas góticas, detrás hay un campo, un bosque de fantasmas, una montaña doble, un precipicio que acaba en un curso de agua vivificadora. Aparece un cangrejo rojizo en el barrizal; dos perros guardianes o arpistas que ladran o cantan a una luna llena, un disco plateado de perfil femenino con largos rayos amarillos y rojos más cortos. Gotas invertidas flotan en el aire. Sonido del viento entre los árboles. Ruido lejano de una cascada al caer. Música de arpa y de cítara. Fantasmas, vampiros, murciélagos. Arrastrar de cadenas.
Acabada la batalla, el imperio descansa en paz. Sólo aparentemente ya que algo acecha en la noche. Los Detritor están reaccionando.
Una señal más del Mal, el encantamiento de los habitantes del campo de Selene.
Encuentran un objeto brillante pero que es falso porque no brilla por sí mismo, la luna.
BODOS, desperezándose y bostezando.
¡Ah! Tengo sueño.
TAU
Está bien..
BODOS
Hagamos un alto para dormir.
TAU
Yo también estoy cansado..
DOS ARPISTAS cantan al claro de luna a una joven que desata sus cabellos al borde de la ventana, la princesa TZADDI KA, princesa lunática o encantada.
ARPISTA UNO
En noche lóbrega galán intrépido oscuras calles atravesó y bajo típica ventana gótica templó su cítara y así cantó…
TAU
¡Vaya, un cantamañanas! ¿Y aquí es donde quieres dormir?
ARPISTA DOS
Niña bellísima, de faz angélical, que en blancas sábanas durmiendo estás Despierta y óyeme, mis dulces cánticos, suspiros “prófundos” voy a exhalar.
TAU
¿¡Otro más!?
ARPISTA UNO
Pero la sílfide que oyó sus cánticos entre las sábanas se arrebujó y dijo…
TZADDI
¡Cáscaras,este es el “vámpiro”, ventana gótica no le abro yo.
TAU
¿Quieres dejar de decir chorradas, encanto?
BODOS
Dulce es el tañer, dulce el cantar, dulce el escuchar.
TAU
¡Oh, no, lo que faltaba!
BODOS
Sea tu caridad granero inagotable.
TAU
Y tu paciencia no menos inagotable que tu caridad.
BODOS
¡Llueve hacia arriba!
TAU
¿Cómo que llueve hacia arriba? ¿Qué estás diciendo?
BODOS, medio ido
Los elementos, el mundo visible, la luz reflejada, las formas materiales, el simbolismo…
TAU
¡Ostras, gotas invertidas flotan en el aire!

Árbol que sentipiensa

poesía

Sueño ser un árbol
que sin remedio
a veces sentipienso

y con la lentitud beatífica
de la sigilosa madera
todo oigocomprendo.

Sueño que soy neuronal
corteza de corcho
de lo eternoinfinito

y que a las estrellas
con mi saviasangre
sostengoalimento.

Que son picopájaros míos
todos los luminososcuros
y pesadillasueños

y que, cuando me talen,
se caerán todas a una
las nubesfirmamento.

Junio

poesía

Oh luna silente que los árboles aman y eres sobre el llano dulzura de la sombra o niebla y resonancia en el alma dormida del paisaje.
Todas la rosas de la pálida luna caían, fantasmales, por la ventana abierta de tu cuerpo desnudo.
Estábamos juntos. Después lo he olvidado. (Walt Whitman)
Hazme, divino amor, la lluvia dorada de tus versos.
Limpios son los abismos de la ausencia. Como besos sin aire que no dejan huella. Como miradas que ni rastro dejan. Como la pena.
Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
A los pies que idolatro desplegada, Mano al fin de madurez inesperada, Otro rebelde henchido de mirada Repicará la carne desgarrada.
Como estrellas fugaces, todos los sueños se rompen. Fin?
Quiero aprender tu piel como mapa de un tesoro imposible, escondido en la isla de los sueños, en la playa arenosa de tus días, en tu mar.
El polvo sometido iza sus llamas, conteniendo de luz sólo las formas. Las fúlgidas espinas de mis lágrimas tristes sonríen a tus ojos.
Cerebro hueco: vergel de perversiones debajo del sombrero.
Acaríciame como la suave y fresca sombra de junio.
El amor eterno es inconcluso.

Gotas de lluvia.

greguería

En el antiguo reloj hacia un rato que habían sonado las cinco. En la casa sonaba el silencio del domingo. Fuera el viento movía lentamente las hojas del olivo. Las ramas de los árboles desnudos permanecían impasibles. Las gotas del agua de la lluvia, caida poco antes, brillaban en la hierba reflejando los rayos del tímido y acuoso sol de la tarde, pugnando en ocasiones con los nimbos y cirros que cubrían trechos del azul celeste. Todo llamaba a la tranquilidad y el sosiego. El libro clamaba, con celos, para recibir sus caricias y ofrecer su envolvente historia. La música colaboraba para ofrecer un ambiente acogedor, intensamente relajado y profundamente propenso para hacer una inmersión disfrutando de la lectura. La escritura podía esperar un poco más, ya estaba acostumbrada a ello.

EXT. COLUMPIO – DÍA

relato

Un niño y una niña de siete años juegan en un columpio.

NIÑA. ¿Me empujas más fuerte?
NIÑO. Vale. Agárrate fuerte.

El niño empuja con más fuerza.

NIÑA. Más… más… más fuerte..!
NIÑO. Te caerás!
NIÑA. Que no, tonto… Empuja..!
NIÑO. Ahora veras… Vas a dar la vuelta… Vas a volar…

El niño empuja más fuerte, con todas sus fuerzas.

NIÑA. JAJAJA! Así, así… más, más..!
NIÑO. No te caigas!

Después de un largo rato así, la niña se baja de repente del columpio y se recuesta sobre un árbol.

NIÑA. (levantándose el vestido hasta descubrir su barriga) ¿Me rascas la barriga?

El niño la mira sorprendido, pero se recuesta junto a ella y le rasca la barriga muy turbado y excitado.

NIÑA. Más abajo…

El niño lo hace pero cada vez más excitado.

NIÑA. Más abajo..!

El niño no sabe que hacer, está excitadísimo, cuando va a hacerlo, la lejana voz de la MADRE se oye gritando.

MADRE (off) ¡Luisito, Maripili..!

El niño se levanta corriendo y se pone a columpiarse, callado. la niña permanece tumbada.

MADRE (off) ¡Luisito, Mari pili..! ¿Donde estáis?

NIÑO. Aquí, aquí..!
MADRE (off, la madre insiste) ¿Qué hacéis?
NIÑO (muy nervioso) Jugando… (con picardía) …Jugando al columpio…
MADRE (off) ¡Venid a merendar!

El niño se baja del columpio para ir a merendar.

NIÑA (con inocente picardía) ¿Jugamos a papás y a mamás?
NIÑO (que contesta a la madre) Jo, ahora no…. Luego vamos!

Paro Un árbol a mi izquierda El árbol…

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Paro. Un árbol a mi izquierda. El árbol es muy bonito, pero está rodeado de papeles, latas, cacas y una zapatilla negra roía por el tiempo y el abandono del mismo árbol.
Claro es donde aparcan coches y como no cuesta dinero, esta abandonao tó, como el árbol, como los papeles, como las latas, como las cacas, como la zapatilla negra y como mi coche ahora. Y lo digo en serio.

Gracias por tu visita es un placer leerte…

greguería

Gracias por tu visita, es un placer leerte por ahí. Estás superatenta a las novedades que publico y me alegra mogollón. Un abrazo y hasta siempre.
Pd. No era niño prodigio en absoluto, a parte de escribir me subía a los tejados de los garajes y a los árboles mas altos, jugaba a las canicas, a los trompos, etc…como todos los niños, excepto el fútbol, que siempre se me dio mal.jeje

CONDENADO

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Me gusta morderle el cuello como una rata. Sea dicho entre paréntesis, también en la entrepierna. Cierra la guantera, le digo. Es una moraleja tu mirada, contesta. Son veinte pavos, digo. Esparce los billetes como un árbol sus hojas en otoño. Gracias, digo, bonita demostración de poder. Y le descargo la culata sobre su cabeza. ¿Puedo fumar?, pregunto. Esta vez no dice ni una frase. Oh mundo, pienso. Qué precio tiene la cultura. Y rememoro de nuevo la infancia. Un polvo entre los senos, memento mori, pies ligeros de mosca. Dejo el cuerpo sobre la vaca y lanzo el coche al vacío. Adieu, sans adieu.

Los ombligos plebeyos

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Recorro los ombligos plebeyos hasta que llegue el frío enero del deseo y en la gloria de tus senos enredo mis cabellos de diosa alicaída. Yo soy la madre que su pezón desnuda como palmera joven del desierto, la senoidal campana que en silencio, mientras contempla la fábrica de semen de la gente mundana, adora el fálico árbol-rey de la entrepierna.

ÁRBOLES

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Son unas de las estructuras más importantes en las ciencias de la computación. Proporcionan una representación natural para muchas clases de datos y son útiles para resolver una gran variedad de problemas algorítmicos.
Un árbol con tipo base T es un conjunto de uno o más nodos que cumplen:

a). Existe un nodo especial llamado raíz considerado el inicio del árbol.
b). Los nodos restantes están separados en n>=0 conjuntos distintos, cada uno de los cuales son a su vez un árbol (subárboles).

          (1)
         /    
     (2)        (3)
   /  |  
 (4) (5) (6)

La heredera de Aquiles

greguería

Pero hete aquí que aquel oráculo de la desdicha señala los peligros y algo indefinido sobre ciertas alucinaciones en las que, mientras estás atrapada hasta las axilas, surgen del mar nuevas naves con cascos abollados que desembarcan en el puerto. Entonces, las rezagadas muchachas sufrimos los espantosos estragos de sus huestes por todo el país.
Me revolcaré en el fango para camuflarme, pienso yo. Y, mientras dejo el arco sobre el suelo, les veo acercarse marcial y sigilosamente. Con aquella insoportable tensión mis músculos se agarrotan. No podría describir algo más real y terrorífico que aquellas guerreras moscas abatiéndose sobre mí. No puede ser humana esta alucinación, pienso yo. Al fin, me tiendo sobre el fango, pues ya mis piernas me han dado permiso para hacerlo. Oigo además, mientras casi me alcanzan, consejos susurrados por el bosque que se encuentra a mi espalda. Ya nada importa, me dice un viejo árbol, cúbrete bien con el barro milagroso de Aquiles, una gloriosa y larga vida te espera.

Adán

greguería

La falsa idea de que Adán fue expulsado del paraíso ha provocado un desconocimiento de la verdad que me veo obligado a desmentir. Siempre se ha escrito que, una vez probado el fruto del árbol, Dios le castigó a salir para siempre del paraíso. No fue así en absoluto. Adán fue condenado a vagar por la tierra al perder su inocencia primordial. Siempre es así: cualquier nuevo conocimiento nos expulsa de algún paraíso. Sólo que Adán no murió por ello y vive aún acosado por su atrevimiento. Difícil es verlo por ahí, desde luego, pues sus cabellos han crecido a lo largo de los siglos y ya no puede arrastrarlos por el lodo, sin embargo, es posible encontrarlo junto a Lilith, aquella terrible madre que le ofreció la manzana y que también derrama su vientre por el fango como la serpiente que les obsequió con la sabiduría prohibida. ¡Lástima que no la hayamos heredado los descendientes de Caín!

A la vuelta te espero -sentenciaba Boomerang

Alquimia

greguería

Alquimia es la ablución del águila, tan necesaria para que sus alas den al andrógino la sustancia de un ángel entre los animales que graznan en este árbol anidado, a partes iguales, por el asno y el caballero.
Es el caos del color del corazón y la cruz para el despedazamiento, en el que hacer la digestión es como tragarse a un dragón vomitando fuego en la escalera invertida de un ave Fénix que resurge y vuela de flor en flor por todo el globo, anunciando su gráfico caminar de letras hacia la luna.
Es el mandala sagrado de Mercurio, que en su multiplicidad de niño vuela como un pájaro, y convierte a una piedra en sutil primera materia, no tanto por sus procesos físicos, sino por la bondad infinita de la rueda, serpiente cuyo signo y destino es un sol único y ternario.

PFNHDM 12.UN PROBLEMA MENOS, UN MILLÓN MÁS

relato

La acera estaba vacía. Seguí caminando hasta la siguiente manzana. Los primeros copos de nieve empezaban a caer. El viento los arremolinaba aleatoriamente. Las ramas de los árboles me saludaban caprichosas también. ¿Me encontraba en una bola de cristal? Tenía la sensación de encontrarme dentro de una de esas infantiles bolas de navidad con renos y Papá Noel. Rodeado de copos de nieve. Mi estúpida sonrisa salió de nuevo imaginándome como un papá noel repartiendo regalos. Incluso pensé en subir por la chimenea y dejarme deslizar para dejar mi regalo en los calcetines colgados. Lástima que no hubiera aprendido a volar.
Todo aquel asunto había sido realmente sucio. Y sólo el cielo era limpio ahora. Respiré. Había cumplido su palabra. Estaba allí.

¿Ni siquiera me había movido de mi habitación? ¿Todo había ocurrido en mi cabeza? ¿Sería la falta de acción? ¿La necesidad de inventarme una vida distinta a la que realmente estaba llevando? ¿La necesidad de fabulación y confabulación con el mundo que no me pertenecía? No se. Pero ahora me alegro de que todo sea un sueño. Una pesadilla que se acaba.

Lo que no acabo de comprender es qué hace este millón aquí… Y… ¿Qué importa? Suena I Am A Foul For You. La copa de güisqui está fría y Aretha canta como los ángeles. ¿Qué más puedo pedir? Una cosa sí, una única cosa: Por favor, no hables más de mí.
elegancia del pavo

Gregueriótica fundamental. Cuestión 3:

greguería

¿El orgulloso derretir de perros frescos que montan, como machos de fálico levantamiento, los cementerios que van cazando, pulsan severos, entrando en erupción, mientras el reino excreta, la seca suciedad del flust respirado, rápido y blanco en la masquerade manchada, rubicunda o nerviosa… o bien ya no respiran, sobre los ataúdes mojados, los gritos de palma clara y sin nombre, pero presumen de mariquita maternal, profunda, débil, frívola… cuando la palma amablemente de rubor destella, sobre los jinetes enojados y orgullosos de los árboles espinosos del abedul que silba y se rompe los labios de las hojas muertas?

Primaveras

greguería

Seréis al menos once o doce, perdonad el olvido, pero sobre todo las grandes cobardías, los rubores de un vástago dormido. Debéis saber que poco sol había en ese invernadero. Poco pudo crecer. Han hecho falta soles, abriles aguas y doce primaveras. A vosotras os debo la sabia que me corre por las venas, la leña, las raíces y, ojalá, alguna vez, las hojas y los frutos de este arbusto con vocación de árbol estepario.

THE AVISO

greguería

Siempre he odiado los pelotas. Como últimamente abundan mucho en el trabajo, ayer me hice con una escopeta de cazar elefantes y me la traje al curro, convenientemente provista de munición. El segurata se reía cuando le conté lo que venía dispuesto a hacer y, claro, me dejó pasar el tío.
Puse un aviso bien visible en mi mesa: “He venido a cazar pelotas. Tengo una escopeta de cazar elefantes y estoy dispuesto a usarla”.
Me puse la gorra, me parepeté tras el ordenata, oculto entre la maleza de camuflaje –incluida gratuitamente en el pack junto con la escopeta– y me dispongo a pasar una bucólica mañana de safari.
¡Leches!, con los nervios se me olvidó ir al lavabo. Así que me la saco allí mismo, tras el árbol de plástico del camuflaje, y me despacho a gusto. Me la sacudo y continúo al acecho.
Es ridícula la jodida gorra –pienso– ¿no me habrán engañado los de la tienda? En cambio los pantalones me dan un aire tan marcial…
Estaba en estos pensamientos cuando el jefe me llama por el teléfono móvil.
Me va a estropear la caza -pienso y, a regañadientes, salgo del escondrijo. Me dirijo a su despacho. En el largo pasillo que circunda el edificio me encuentro a dos. Uno con patas de bandoneón y el otro con cuello de jirafa. Bang!, bang!
En la puerta del despacho otros tres, una urraca (Garrulus glandarius) y dos cuervos. Bang!, bang!, bang!
¡Al fin y al cabo, no va a estar tan mal este safari, es mejor salir a los pasillos que quedarse quieto tras el arbusto plastificado!
Entro –bastante contento, todo hay que decirlo– en el despacho y el jefe no está. Así que me siento en su silla. No sé por qué extraña razón se ha comprado un camuflaje como el mío y ha puesto un cartel igualito que yo… ¡Leches!

Ciprés

greguería

El ciprés …
es el tallarín chino de algas mediterráneas
es el porro de un troll olvidadizo
es el árbol de navidad cuando no es navidad
es el torbellino del césped en rebelión contra sus cortacéspedes
es el cohete espacial de las vacas del prado
es la inspiración de los poetas elevados por elevador
es el cigarro puro de la hierba vegetariana
es una mierda verde pinchada en un palo
es el pimiento picante que los muertos le meten por el culo al cielo.

EXT. CEMENTERIO

relato

Los muertos buscan sus raíces y las raíces a sus muertos. El cementerio es un sitio increíblemente curioso. En mi pueblo, cada generación es enterrada sobre la anterior, siempre en la misma sepultura. Sobre las raíces, habrá otras y otras, ya conectadas entre sí, encontrándose de nuevo como en la vida, los padres duermen sobre los abuelos y estos sobre los bisabuelos y así hasta no se sabe. A los árboles les pasa lo mismo, buscan en la tierra profundizar sus raíces. Es curioso como al cavar una tumba encuentras ambas cosas entremezcladas, las raíces y los huesos. El árbol que crece aquí es mi padre-madre-abuelo-bisabuelo… sus raíces han escarbado para sacarles a la luz, una generación saca a la otra, le devuelve a la vida en forma de árbol, de hojas, de cipreses eternos. Y nosotros respiramos ese aire, su aire. Somos la misma savia.