un viento cimarrón…

poesía

un viento cimarrón cabalga
como vestigio mudo
tengo que caminar dos mil millas
aprendiendo sin sangre
de pálido gris que me estremece
hasta volver a mi lado del sofá
una fiera serenata
por ti bebe y brinda
no asoma el llanto
viejo lirio del campo
por ahora
nada, corre y vuela
regresa pronto
no importa el nombre
está aquí para quedarse
un audaz banquete de chorlitos
bailando en la calle
esa arena tan hija del mar
ligeros hay que cabalgar
hoy, cuando más joven soy
un himno que suena en lo lejano
otra chica, otro planeta
del arrecife al piélago
alodial
abandona tu sombría opinión
dónde estás?
escucha la música del céfiro
con azulado delirio
en los finales clandestinos
con juventud de mayo
el mundo está dispuesto
asciende vulnerable
serpiente fría del invierno
mi beso cuelga de tu labio
cada tibia mañana
relumbrando en mi cabeza
porque quiero escribir
el lago a donde va el cisne
estoy pensando en ti
incluso la bruja más vieja
se suicida
coreando alegremente
abreva la intemperie
entre las flores muertas
puntual y certeramente
aunque hable solo
una muerte glacial
hinchada vela para un largo viaje
entre la sepultura ciega
te dejas embriagar
capaz de morir sin decibelios
toda la gente lo dice
ardiente
en el estanque quieto
donde suena el eco
versa, ora hasta el infinito
un sol, cuya aurora sonríe
una noche robada
en el enigma de un rincón
comienza a despertarse
la bruma nocturna exhala
un glorioso estruendo mudo
ágil y diligente
se agostó de desidia
sale una rana
en la quinta avenida de neón
el sol era memoria
ni rastro
junto a la charca
en el ebrio verano
entre las cortesanas
penetra su voz hasta la roca
en mi faro perdido
camino solitario
apacible insulario de desdichas
con su ala única de águila
chica furtiva del viernes
aunque ¿quién sabe?
del lado oscuro
víctima de la ebriedad
luce remotamente
un cantar fuera de tono
te abrazo
sin miedo de lavar la herida
en la brisa meditada
según se agita
oh, noble dama
insaciable
más que una sensación
el viento de otoño
ya no me acuerdo
el espejo no aprende nuestro gesto
en el fondo, sin límite
en tu boca aletea
una pandemia del alma es Pandemonia
transeúnte
en el cabaret celeste
la vibrante cigarra
con brisa matinal
mi nube tormentosa de mayo
nube, limusina del cielo
no lo pienses dos veces
dónde o cuándo?
febril sirena de las esferas
angelote con alas
solapante y teatral
mi trueno tras tu rayo
fiel a las migajas de la luna
—y qué?
un insondable río
no tienes que ser lejana estrella
tiene un destello divino
una herida amapola
luz de la hoguera
¿por qué sobre mí?
carajo
replegado en mi estancia
te escribo otra canción?
tiempo de alegría, oh virgen!
ondulando las aguas
en tu cristal solemne
un nuevo mirlo
despioja su camisa
nuestra salvaje foresta
deja que el buen tiempo llegue
un pirata del caribe
en el oscuro camino del astro
la suerte está eyaculada
se dijo alguna vez
en tu regazo
en el vals de un pífano ronco
un sepelio de voz
dulce muchacha del paraíso
feroz es el viento implacable
oscuro cigarro tras caoba café
lóbrego sobre lóbrego
el templo yermo de la duda
en el profundo y ancho azul
mágica mujer de rojo
si se empaña
por el crepúsculo del blues
una sideral región
si los fantasmas duermen
mira la hierba germinar
en un instante
con voz quebrada
si puedes palpitar solitario
ponme un café, lleno de noche
quizás por eso está
la colina de cerezos
para hacer esperar al hombre
lo más seguro salga el sol
una esquiva noche
al nuevo sol
al parecer escapa
el día que llegas al mar
la luna es un mendigo tuerto
¿soy yo esa chica?
con el suspiro de la bruma
se pudre o se renueva?
oh, valquiria
de etéreo simulacro
el sol es un caldero bien fregado
aquel trofeo nebuloso
caen las alas al abismo
parte de ti
—día tras noche—
ríndete al murmullo de la ciudad
una nube sombría y remolona
mejor aún?
lloreando cencellada
más sereno
en un viaje de mil millas
frente a las puertas de la luna
puedo soñar despierto
contra el rompedías
encontré la eternidad
más viva, más desnuda
de la perdición
corazón de cerezo
rezuma olor a madera
más me vuelvo a mirarla
dentro de la sombra caoba
se inclina sobre el cadáver diciendo…
el tiempo corre
amante de Roma
con viento fresco
cae hialino el cristal de nieve
un salvaje día
embiste sin domar
balido tras balada
cabalga de nuevo
conmigo eternamente
no puedo tomarme en serio
nada nos queda
seguramente también
mendigo ciego que murmura
está luciendo suave
indeleble y sublime
un rescoldo estelar
el espejo no entiende nuestra cara
recuerda siempre
un nocturno homenaje
insumisa noche del desierto
para salir de esta estrella
al borde del abismo
en blanco y negro
más…
cae sobre mi
de ausencia desnuda y cenicienta
se ruboriza el piélago
enciende mi peregrina voz
leve y lívidamente
sueño en el desierto
deja tu huella hoy
espera…
sueño del terafante
en voz alta y sonora
—absurdo! demencia!
pones una sonrisa en mi cara
bordado con mi cuerpo
un eco se hizo campo de corales
se anuncia silente
otra embriagadora balada
en un oscuro trueno
mientras hablo sola
no necesita eso
ahora y siempre
otro naufragio
la mente resopla confundida
como judío errante, no tengo precio
sin penas y sin pan
el verano lo viste
en cada historia
silente todavía
no lloro lágrimas
¿alguien puede explicarlo?
una bagatela de violín
día tirado al retrete
del azul lacrimoso
en toda su eternidad
del arrítmico latido
la luna sigue girando
no se acaba el camino
canta hasta el trébol
un nardo lanza al viento
para romper el techo de cristal
mi montón de huesos
con la oblicua mirada del loco
un hombre al piano
se infla optimista
no puede ver tu esencia
el liego abandonado
tiembla en el silencioso paisaje
corcoveando equino
Toda ley humana es una forma de opresión sobre otros.
soy yo quien te escribe
una grave montaña
febril cual mosca cojonera
mira el hervor de su cicuta
salvo en la sombra
de París y Madrid
me pregunto
encontraba otro mar
moldeable de promesas
el universo en su rescoldo
un collar de perlas engarzado
se desmayó de primavera
un día de nieve todo cesa
se pavonea el pisaverdes
sin pensar en el desolado lirio
a sueldo de Moscú
nuestro fuego rezonga
el banquero araña su ábaco
delirescente, azulino
laberintos delusorios
de pereza sufrida
si supiera bailar
la ninfa ya no huye
nadie sabe…
caen las hojas
un ingenio penetrante
lo que todo el mundo dice
esta oscura y densa selva
lo que nos atraviesa
—¡oh, roedores judiciales!
parte de mi
caminando bajo el verde tilo
en un fundido a negro
la cúpula de una nube
herida de los labios
todo mi fuego
aguacero de versos
—¡abrid la ventana
un par de corazones escarlata
tras el verde ciprés
tras vivir y soñar
veo mi palabra perdida
háblame de la ociosa pubertad
sobre el verdor inédito
«allegro ma non troppo»
con sanguino añejo
llora en la lluvia, redundante
jugando al escondite
sólo a veces
pétalo de azahar
… mutis por el fiordo
mi satán desatado
postreramente
sin soñarlo siquiera
crepitando sutil
de tierra y cielo
también llega a su ocaso
Destructor y creador
tan risible como arrogante
el azul que me llena
sin nombre
mas, sin sobresaltos
nuestro amor
cruzar la puerta
sin embargo, oh sin embargo
si anochecen lunas en tu piel
más cerca aún, más cerca
pero di que serás mía
abrázame con fuerza, insensato!
ora interminable
ahora que llueve
sumiso como esclavo
ven a bailar conmigo
ante un vendaval
se convierte en canción
con ceniza de luna
indemne entre el cieno de cloaca
bajo el fuego impetuoso
al emerger de las aguas
gimoteando lluvia
estrella fugaz
amada ninfa
entre penumbra e intemperie
de nieve pegajosa
agradable recuento del latido
en la ladera
con el brillo de un alma brumosa
puede ser poco inteligible
pavimento de tumba
el verano sestea entre mies
con hervor sanguíneo
con lágrima de abril
rebosante de gracia
llueve suavemente
conspirando en el cielo
en el muro con lepra de un siglo
sometiendo a las olas de arena
como vieja armadura oxidada
acaso no es así?
tocaba el saxo
para, gozosos, celebrar el día
¿cómo reparar un corazón roto?
limusina
bacante surgida de mi sombra
amor de verano
mi silencio indolente y cobijado
en el profundo cielo y en el mar
huele a miel y rosa
¡ay la leche!
hay señales en la niebla
contigo siempre
ora breve y fugaz
por el oleaje empecinado
embiste nuestro rostro
con mística ebriedad
qué nos queda?
sombra sin ojos
bebe un vino amargo
¡toma castaña, Pandemonia!
cuando estás aquí
las hormigas arrastran
mi domingo de harápos
con la mítica valquiria
latiendo al unísono
di lo que quieras
pongo una sonrisa en tu boca
vuelo a casa
una palabra que grita
en la ensenada
con herrumbroso atardecer
—las olas están rotas
no se acaba la calle
escarcelante, libre
llueve un raudal de luz
llega otro día
surge siniestramente del naufragio
ninfa del cielo
ondea la nieve su bandera
al volver triunfal
un delusorio suspiro
con párpado de escarcha
niño de escarcha
se disuelve y coagula
a su embrujada hora
de vuelta a la melodía
rescoldo sepultado
cuanto más me alejo
sin azul ni desierto
una nada nadea
no será alcanzable
—la savia no está lejos
un silencio invisible
capitán Cebada
en la caverna
el eco claro de tu voz
su satán, otra vez!
agua llorada que cae
mientras pescas en un río revuelto
semejante a las sendas del mar
nuestro caballo más veloz
te entiendo, hermana
viejo y olvidado amor
si ya no significa nada
el origen de toda actividad
a veinte bajo cero
a veces
al alba y al ocaso
del frío monte al salvaje lago
breve cortejo nupcial
el azul es fácil de amar
radiante por el áureo
mira de cara o de reojo
dios bendiga el blee blop blues
mi candor nativo
lanza sus perlas la tempestad
te entiendo, hermano
mi frente sangrante
rompe las enseñanzas de Orfeo
fascinando sin más
con este swing sombrío
nada puede quedar
incontestable
en mi propia piel
si no hay forma de decir adiós
de estrellas deslunadas
con el humo y ceniza terminales
a remojo del cielo
la sombra mendiga

Argollas

juego

UNO
El ángel RESH y el Detritor SAMECH tratan de atraerse al príncipe QOPH para que dirima a favor del arquitecto AYIN o del comerciante LAMED que han sido acusados de robar la corona.
RESH
Ha sido LAMED, Majestad, el arquitecto no tiene la culpa.
SAMECH
De eso nada, Majestad.
Este arquitecto es un gafe.
Seguro que se le cayó encima uno de sus palacios.
AYIN
No, no, yo no he sido.
Ese avaro.
Seguro que fue él.
LAMED
¿Yo? No, no, no.
QOPH
Oh, estoy muy cansado.
QOPH se dirige a BODOS y TAU.
QOPH
Que lo decidan ellos.
BODOS y TAU, a la vez
¿Nosotros?

EXT. CEMENTERIO – NOCHE

juego

Hay unos restos humanos de huesos, pellejos, pelos y calaveras amontonados en el suelo cerca de una tumba y una larga trompeta del ángel RESH dejada encima. Trompetas del juicio final. Amasijo de huesos, pellejos, pelos y calaveras que se van recomponiendo y descomponiendo hasta convertirse en andrajosos cuerpos y al revés.
En su escapada TAU llega al valle estepario del juicio final, donde se encuentran las guaridas de los Detritor.
TAU encuentra a sus amigos dormidos y a unos muertos; toca la trompeta, resucitan los muertos y despiertan sus amigos.
Los muertos protestan al haber sido despertados por su error.
RESH echa la culpa a TAU de la resurrección de los muertos.
TAU llega con el ejército reunido de nuevo.
El estruendo de las naves de guerra hace que los Detritor salgan huyendo aterrados de sus guaridas pero de nuevo atrapan a TAU y le encierran en Hod.
RESH IGNADO, ángel dormilón, dramático y apocalíptico.

Tumba

juego

Resucitas en caso de haber muerto.
Langostas gigantes del Apocalipsis.
RESH, El ángel del juicio final con el signo solar en la frente y cabellera dorada.
Llegan nuestros amigos.
TAU toca su trompeta y lo despierta, este creyendo que ha llegado el día del juicio final, la hace resonar aún más fuerte.
Salen de sus tumbas tres muertos vivientes, un niño, un hombre viejo y una mujer joven.
Nuestros amigos le sacan del error.

EXT. CANAL – NOCHE

juego

Un embarcadero en un cruce de vías navegables del reino, un profundo desfiladero o gran cañón, un gran río navegable al descubierto en el que se cruza por un puente. Canal arriba, con un barco conducido por un Aqueronte bajo grutas a veces semiderruidas y al descubierto; y canal abajo, navegable y que desemboca en el gran cañon. Traqueteo de barcas entre sí y con un dique fluvial, una muralla de contención por la que se puede andar, como la china. Niebla o nube.
TXT (SUBTÍTULOS): “AngelosYesod” (Fundamento de los ángeles)
En el camino de vuelta a casa, encuentran de nuevo al narcisista príncipe QOPH que pretende atraer el amor de la bella NUN, en realidad un eunuco travestido, con la ayuda de las alcahuetas SHIN y PEH, que se mofan y aprovechan de la situación.
Las alcahuetas intentan quitar el objeto preciado que TAU consigue en la gruta abismal pero no lo consiguen y mandan a los Detritor a perseguirlos en su escapada.
..
No se ve el suelo…
..
Hay que guiarse por los astros.

Antigua

poesía

Pasa la vida en negro
y blanco y gris de grises.

Y no hay ángeles

sino perros callejeros y famélicos.

Es húmeda y lluviosa

y con orín corriendo por las calles.

La piedra desgastada

por los que se arrastran en sus calles.

Mendigos de sueños imposibles,

que recorren sus laberintos

y sus cuestas imposibles.

Hay calles que son casas

y casas que son calle.

Y todo se confunde y es oscuro.

Y sólo buscas algo que has perdido,

Mientras se necrosan tus dedos

y tienes que tirarlos a los perros.

Aire de silencio

poesía

Hay un cielo dulce y triste en el rojo de la tarde,
que da belleza a la nube voluptuosa en la que arde.
Y bajo el malva y el rojo se han remansado los tilos
de blanco, rosado y grana en sus sigilosos nimbos.
Sosegada el agua gime, en el fondo de la fuente,
agua de callada lágrima, bajo la tierra nacida.
Tras su vesánico ensueño, entre rojos y fanales de los cielos,
luz de estrellas, plumas de ángel y en la penumbra luceros.
Por los rosales de nubes la tarde se hacía incienso.
Y, de repente, un silencio melancólico y distante,
ha temblado sobre el agua en el vacío del aire.
Es un aire de silencio, es un suave trepidar
entre cúmulos ahogados, soñolientos de la tarde;
un silencio tan difunto que llorando está por nadie
en esta triste y dorada solemnidad de los aires.

CONFESIONES 9

greguería

envidiaba bastante prisa doce carnes confidencia zambulla hombre representan brezal calesas miradas vieran figuraba flores escribirse hospital sueños traiciones vida muecas plena maestros real luna orientales ratos ligero remordimiento licor pagana encanto lluvia camaradería puede ardor consumo enloquecer repúblicas límpidas fui todavía abandonarme viajar ángel veo nido posibles otro asfixiarse renovándose encontrar galo pesadilla intensidad gusta antiguo dando fuego cuerpo arriba voz eternas compañero palmas poder arado ciudades girad discernimiento cargada bellas hadas mentira riquezas

EXT. PARQUE – DÍA

greguería

Flota un cisne negro buscando en el estanque un pedazo de algo que llevarse al rojo pico. Nadan los ánades en el agua de verdín mientras en la orilla alimentan y espulgan a sus crías. Pelean las palomas con los cuervos. Ladran los perros. Un paseante solitario está ajeno a todo bajo la lluvia. Camino solitario entre estanques cenagosos, cuevas de helechos retorcidos, palacios de cristal heridos y vuelvo a mirar la estatua de un ángel caído.

A MI HERMANO ANICETO

greguería

La luz terca y cansina de las siestas de La Mancha. Todo está sumergido en el formol del pasado, viejas que debieron morir hace mucho tiempo, cosen y rumian sus rezos a las puertas de las casas. La luz familiar de estas calles es la que se prende a los ojos y a la sangre, al polvo dinástico de las cosas. La luz amniótica que pasa como un río silencioso, hermanando orillas, lamiendo la piedra de las tapias, las ventanas enclavadas. La luz detenida de las cinco de la tarde, detenida en los relojes, en los olivos, en esos cerros comidos de intemperie, en el luto totémico y lustral de los arcángeles, en el bronce tullido de las torres pregoneras. Y cómo no pensar en la muerte bajo este sol tan familiar, tan aburrido, tan obstinadamente infancia. Esta luz ni tan siquiera encuentra una puerta abierta, una sombra en la que refugiarse, una casa en la que arder reconocida. Bajo este sol, vienes a enterrar al padre del amigo.

PARA ARIANE

greguería

Vía Láctea
obstinado relámpago en la noche
terrible soldadura de universo
fulgor fosilizado.
Vía Láctea
hormiguero de hidrógeno remoto
ingrávida culebra de luciérnagas
antigua cicatriz.
Vía Láctea
espinazo de cúmulos e incienso
procesión de temblores diminutos
arañazo de leche
Vía Láctea
empedrado de plata sideral
Nilo copiado arriba muy arriba
pajarera de arcángeles.

3/4 Zuperman

greguería

Zuperman:
-Lleva horas durmiendo en su cunita como un ángel.
-Ya puede, después de levantar a pulso mi camioneta…
-¿Qué crees que significa esta “Z” del paño rojo con el que venía arropadito?
-Ay, mujer… no es una “Z” es una “S”.
-Seguro que es la inicial de su nombre… ¿cuál será?
-Saturnino, seguro.
-Pues a mi me gusta más Zacarías, como mi padre.
-Es que Zacarías no pega con nuestro apellido.
-¿Y Saturnino sí?
-Vaaale, pues Zacarías Kent para servirle a Dios y a la patria.

HJW

greguería

Silencio bajo las palabras,
sueños desvanecidos entre las lápidas.
La Almudena descansa tranquila,
yacen sobre ella, cortas y largas vidas.

Mientras en las esquinas de mis pensamientos
una verdad herida, el recuerdo de una vida perdida.
Deambulo entre callejones de la Capital dormida.
Fría y dura noche de Madrid, sin Luna, ni guía.

Llora en las alturas tinta,
negra, como este cielo sin estrellas,
negra, como la noche sin su día,
pero aún más negra, como estos versos sin tu compañía.

Tinta etérea que se derrama en el Manzanares,
a lo largo de sus bastas orillas,
y recorre de vuelta el camino a mis mejillas.

Triste en la noche, el viento silba
ante el imponente Palacio de Oriente,
y callejea, sin meta, ni fin
por el Madrid de los Austrias.

Triste se esconde en el Cerro de los Locos,
busca y vuelve a buscar,
desde lo alto de su explanada
a la Luna, en ese infinito y negro mar.

Y llora, porque se ha ido,
porque la ha dejado marchar,
Y tiembla, porque no quiere dejar de verla,
ni perder los versos que la llevaron a ella.

Y entonces corre raudo como lo que es,
Viento en la agitada gran ciudad.
Y se detiene, hincando las rodillas, en la fría arena,
ante la estatua del último Ángel que cayó al mundo.

Y Maldice su Reino.

No tendrás mi Alma, ni hoy, ni mañana,
porque mi Alma, la protege la Luna.
No tendrás mis versos, ni mis palabras, ni mis sueños,
pues yo soy, el último Ángel que a ella protejo.

Madrid sin Luna, Henry J. White.

Buenas noches Viva, y Feliz Año con retraso…. hacia mucho que no volvía por estos lares. Sonrisas desde la nocturna capital.

MAL DE ALZHEIMER, LOCURA SENIL

poesía

Fue conmovedor no recuerdo que día de la semana cuando estaba yo paseando por las publicaciones de amigos míos a los que admiro y de los que me agrada leer sus trabajos, una publicación en lo particular me impactó, ya que mi propia Mamá fue víctima del Mal de Alzheimer o como también denominan otros más insensibles: Locura Senil.
Culpo a mi memoria de no haber tomado nota ni del nombre del Bloguero ni el de la publicación, bueno….
Pero logre captar que una persona harta de el desorden que causaba alguien más en sus habitaciones coloca una cámara para grabar al responsable y su sorpresa es mayúscula al descubrir que era ella misma y ni siquiera tenía idea de lo que le estaba sucediendo.
Pues bien, o debiera al mismo tiempo decir Pues mal; yo lógicamente tengo herencia en mis genes desde no sé cuantas generaciones ha de parte de mis dos progenitores, siempre quise que dijeran las personas que me parecía a mi Papá y generalmente decían que me parecía a mi Mamá.
Llegué a llorar no porque no la quisiera a ella pero digo, yo era hombrecito y quería parecerme a él.
Descubrí con los años que no era cosa mala parecerme a ella, ella era bonita y yo digo que soy guapo, ella tenía muchas cualidades y características no del gusto de otros pero muy útiles para sus intereses propios que a mí me agradó y me convino heredar. Y entonces me conformaba yo con heredar a mi Papá con su gusto por la Poesía, su responsabilidad para el Trabajo, su gusto por la Cocina, su Gallardía al caminar, la dulzura mimosa con la que trataba a su esposa, y al final…..conforme.
La situación es que con el correr de los años, después de dos perdidas que estoy seguro afectaron a mi Mamá en todos los aspectos, primero su única hija, mi hermana María de los Ángeles y al poco tiempo mi Papá.
Yo no la atendí, fue mi hermano Juan con el apoyo de mi hija, Ale una de las hijas de él y desde luego Martha mi cuñada y al final de cuentas todos los cercanos, incluyendo a una sobrinita que apenas había comenzado a caminar hacia más o menos un año y hasta donde sé hasta un vecino con quien yo tuve un problema de manos nos ayudó. Sin embargo sí la vi aunque no en sus momentos más críticos pero me temo que de alguna forma los imagino por la descripción que recibí de ellos, ¡es increíble que haya yo deseado y pedido a mi Dios por medio de su Madre que por favor ya se la llevara!
Si me pasa, yo lo acepto, pero ojalá que no.
Bueno y ¿Qué le vamos a hacer?
Si contáramos los granos de arena que entre el viento y el mar le han robado a las rocas desde el día en que nacimos….desde luego que nos desgastamos, algunos somos más veces golpeados o tal vez somos de un material más frágil, o más fino o más corriente, ¡que sé yo!
Los lindos amaneceres y atardeceres de los que hemos disfrutado, los besos que hemos recibido y los que hemos dado….
Al final como siempre concluyo cuando tengo achaques de la….vamos a decir madurez:
La única manera de no tenerlos pues es morir joven y al final de cuentas ese es el problema de quien nos atienda o deje de hacerlo, se supone que nosotros no nos damos cuenta, ya veremos, ya veremos.

Los sueños a veces entran sin llamar a…

greguería

Los sueños, a veces entran sin llamar, a veces hay que empujarlos para que entren y la mayoría de las veces hay que dejarse prendas en el camino para poder acariciarlo con las manos. Y con todo, hay veces que ni esta posibilidad entra.
Ellos son la antesala de la realidad.
La perseverancia y el estímulo hacen que los sueños dejen de ser sólo sueños dormidos y el desaliento y la desidia ayudan a que sigan siendo dormidos sueños.

Miguel Ángel Casas Benítez

HAY DÍAS

greguería

Hay días en que las nubes pasan,
sin dibujar palabra.

Y sin sentido vuelan.

Son casi todo el tiempo
el incomprensible lenguaje de los dioses.

La humareda perdida
de un ángel caído.

El alado algodón de un in-fante.

Desde esta torre de marfil las contemplo
con el estúpido rostro de los necios.

Demasiado cruel

greguería

Es demasiado tarde, la noche es larga. Es demasiado noche, el día es muy oscuro. Es demasiado negro, la vida es un momento tan corto como el vuelo de un muro. Personas y secretos mueren en la calle y nadie los entierra. En Dublín, en Madrid, en la plaza Victoria, en el metro, en las aceras. El cielo de esta noche es la mirada de un ciego. No hay estrellas, ni luces, ni siquiera hay sirenas. La desesperación encoge mi alma y un ángel exterminador pasa por la calle Desengaño y tuerce por la esquina de Ballesta… Se acerca a esta calle de risa, de mentira… Es demasiado cruel, es demasiado cruel…!

Alquimia

greguería

Alquimia es la ablución del águila, tan necesaria para que sus alas den al andrógino la sustancia de un ángel entre los animales que graznan en este árbol anidado, a partes iguales, por el asno y el caballero.
Es el caos del color del corazón y la cruz para el despedazamiento, en el que hacer la digestión es como tragarse a un dragón vomitando fuego en la escalera invertida de un ave Fénix que resurge y vuela de flor en flor por todo el globo, anunciando su gráfico caminar de letras hacia la luna.
Es el mandala sagrado de Mercurio, que en su multiplicidad de niño vuela como un pájaro, y convierte a una piedra en sutil primera materia, no tanto por sus procesos físicos, sino por la bondad infinita de la rueda, serpiente cuyo signo y destino es un sol único y ternario.

PFNHDM 12.UN PROBLEMA MENOS, UN MILLÓN MÁS

relato

La acera estaba vacía. Seguí caminando hasta la siguiente manzana. Los primeros copos de nieve empezaban a caer. El viento los arremolinaba aleatoriamente. Las ramas de los árboles me saludaban caprichosas también. ¿Me encontraba en una bola de cristal? Tenía la sensación de encontrarme dentro de una de esas infantiles bolas de navidad con renos y Papá Noel. Rodeado de copos de nieve. Mi estúpida sonrisa salió de nuevo imaginándome como un papá noel repartiendo regalos. Incluso pensé en subir por la chimenea y dejarme deslizar para dejar mi regalo en los calcetines colgados. Lástima que no hubiera aprendido a volar.
Todo aquel asunto había sido realmente sucio. Y sólo el cielo era limpio ahora. Respiré. Había cumplido su palabra. Estaba allí.

¿Ni siquiera me había movido de mi habitación? ¿Todo había ocurrido en mi cabeza? ¿Sería la falta de acción? ¿La necesidad de inventarme una vida distinta a la que realmente estaba llevando? ¿La necesidad de fabulación y confabulación con el mundo que no me pertenecía? No se. Pero ahora me alegro de que todo sea un sueño. Una pesadilla que se acaba.

Lo que no acabo de comprender es qué hace este millón aquí… Y… ¿Qué importa? Suena I Am A Foul For You. La copa de güisqui está fría y Aretha canta como los ángeles. ¿Qué más puedo pedir? Una cosa sí, una única cosa: Por favor, no hables más de mí.
elegancia del pavo

Me han encargado unos trabajitos y he tenido…

greguería

Me han encargado unos trabajitos y he tenido que volver de nuevo. Al principio me resistí, pero ya no tengo más excusas, así que me dispongo a bajar… y bajo. Es difícil acostumbrarse… Ya había olvidado lo desagradable que es esto. Ahora, lo que menos soporto de la Tierra es que me persiga la sombra. No deja de ser inquietante, sobre todo para una potestad angélica degradada a simple angelote meón de esta fuente.

La fuente

greguería

Me han encargado unos trabajitos y he tenido que volver de nuevo. Al principio me resistí, pero ya no tengo más excusas, así que me dispongo a bajar… y bajo. Es difícil acostumbrarse… Ya había olvidado lo desagradable que es esto. Ahora, lo que menos soporto de la Tierra es que me persiga la sombra. No deja de ser inquietante, sobre todo para una potestad angélica degradada a simple angelote meón de esta fuente.

Looking for heros

greguería

Y en eso, mi hermano y yo decidimos bajar a las ciudades, en busca del lustrado linaje de los antiguos héroes y heroinas, y vaya si los encontramos: alfareros de edenes de cemento, geishas sifilíticas en los cauces secos de los ríos, adolescentes que se dejaban morir para liberar al ángel que dormía en su esqueleto, esquivos mercaderes de espumas sospechosas, guerreros que esparcían sus vísceras por metros y autobuses, predicadores esquizofrénicos prometiendo por los arrabales ovaciones de incienso… y vimos que el mundo estaba bien hecho y que el octavo día jamás sería inaugurado por nuestro creador.