un viento cimarr√≥n…

poesía

un viento cimarrón cabalga
como vestigio mudo
tengo que caminar dos mil millas
aprendiendo sin sangre
de p√°lido gris que me estremece
hasta volver a mi lado del sof√°
una fiera serenata
por ti bebe y brinda
no asoma el llanto
viejo lirio del campo
por ahora
nada, corre y vuela
regresa pronto
no importa el nombre
está aquí para quedarse
un audaz banquete de chorlitos
bailando en la calle
esa arena tan hija del mar
ligeros hay que cabalgar
hoy, cuando m√°s joven soy
un himno que suena en lo lejano
otra chica, otro planeta
del arrecife al piélago
alodial
abandona tu sombría opinión
dónde estás?
escucha la m√ļsica del c√©firo
con azulado delirio
en los finales clandestinos
con juventud de mayo
el mundo est√° dispuesto
asciende vulnerable
serpiente fría del invierno
mi beso cuelga de tu labio
cada tibia ma√Īana
relumbrando en mi cabeza
porque quiero escribir
el lago a donde va el cisne
estoy pensando en ti
incluso la bruja m√°s vieja
se suicida
coreando alegremente
abreva la intemperie
entre las flores muertas
puntual y certeramente
aunque hable solo
una muerte glacial
hinchada vela para un largo viaje
entre la sepultura ciega
te dejas embriagar
capaz de morir sin decibelios
toda la gente lo dice
ardiente
en el estanque quieto
donde suena el eco
versa, ora hasta el infinito
un sol, cuya aurora sonríe
una noche robada
en el enigma de un rincón
comienza a despertarse
la bruma nocturna exhala
un glorioso estruendo mudo
√°gil y diligente
se agostó de desidia
sale una rana
en la quinta avenida de neón
el sol era memoria
ni rastro
junto a la charca
en el ebrio verano
entre las cortesanas
penetra su voz hasta la roca
en mi faro perdido
camino solitario
apacible insulario de desdichas
con su ala √ļnica de √°guila
chica furtiva del viernes
aunque ¬Ņqui√©n sabe?
del lado oscuro
víctima de la ebriedad
luce remotamente
un cantar fuera de tono
te abrazo
sin miedo de lavar la herida
en la brisa meditada
seg√ļn se agita
oh, noble dama
insaciable
más que una sensación
el viento de oto√Īo
ya no me acuerdo
el espejo no aprende nuestro gesto
en el fondo, sin límite
en tu boca aletea
una pandemia del alma es Pandemonia
transe√ļnte
en el cabaret celeste
la vibrante cigarra
con brisa matinal
mi nube tormentosa de mayo
nube, limusina del cielo
no lo pienses dos veces
dónde o cuándo?
febril sirena de las esferas
angelote con alas
solapante y teatral
mi trueno tras tu rayo
fiel a las migajas de la luna
‚ÄĒy qu√©?
un insondable río
no tienes que ser lejana estrella
tiene un destello divino
una herida amapola
luz de la hoguera
¬Ņpor qu√© sobre m√≠?
carajo
replegado en mi estancia
te escribo otra canción?
tiempo de alegría, oh virgen!
ondulando las aguas
en tu cristal solemne
un nuevo mirlo
despioja su camisa
nuestra salvaje foresta
deja que el buen tiempo llegue
un pirata del caribe
en el oscuro camino del astro
la suerte est√° eyaculada
se dijo alguna vez
en tu regazo
en el vals de un pífano ronco
un sepelio de voz
dulce muchacha del paraíso
feroz es el viento implacable
oscuro cigarro tras caoba café
lóbrego sobre lóbrego
el templo yermo de la duda
en el profundo y ancho azul
m√°gica mujer de rojo
si se empa√Īa
por el crep√ļsculo del blues
una sideral región
si los fantasmas duermen
mira la hierba germinar
en un instante
con voz quebrada
si puedes palpitar solitario
ponme un café, lleno de noche
quiz√°s por eso est√°
la colina de cerezos
para hacer esperar al hombre
lo m√°s seguro salga el sol
una esquiva noche
al nuevo sol
al parecer escapa
el día que llegas al mar
la luna es un mendigo tuerto
¬Ņsoy yo esa chica?
con el suspiro de la bruma
se pudre o se renueva?
oh, valquiria
de etéreo simulacro
el sol es un caldero bien fregado
aquel trofeo nebuloso
caen las alas al abismo
parte de ti
‚ÄĒd√≠a tras noche‚ÄĒ
ríndete al murmullo de la ciudad
una nube sombría y remolona
mejor a√ļn?
lloreando cencellada
m√°s sereno
en un viaje de mil millas
frente a las puertas de la luna
puedo so√Īar despierto
contra el rompedías
encontré la eternidad
m√°s viva, m√°s desnuda
de la perdición
corazón de cerezo
rezuma olor a madera
m√°s me vuelvo a mirarla
dentro de la sombra caoba
se inclina sobre el cadáver diciendo…
el tiempo corre
amante de Roma
con viento fresco
cae hialino el cristal de nieve
un salvaje día
embiste sin domar
balido tras balada
cabalga de nuevo
conmigo eternamente
no puedo tomarme en serio
nada nos queda
seguramente también
mendigo ciego que murmura
est√° luciendo suave
indeleble y sublime
un rescoldo estelar
el espejo no entiende nuestra cara
recuerda siempre
un nocturno homenaje
insumisa noche del desierto
para salir de esta estrella
al borde del abismo
en blanco y negro
más…
cae sobre mi
de ausencia desnuda y cenicienta
se ruboriza el piélago
enciende mi peregrina voz
leve y lívidamente
sue√Īo en el desierto
deja tu huella hoy
espera…
sue√Īo del terafante
en voz alta y sonora
‚ÄĒabsurdo! demencia!
pones una sonrisa en mi cara
bordado con mi cuerpo
un eco se hizo campo de corales
se anuncia silente
otra embriagadora balada
en un oscuro trueno
mientras hablo sola
no necesita eso
ahora y siempre
otro naufragio
la mente resopla confundida
como judío errante, no tengo precio
sin penas y sin pan
el verano lo viste
en cada historia
silente todavía
no lloro l√°grimas
¬Ņalguien puede explicarlo?
una bagatela de violín
día tirado al retrete
del azul lacrimoso
en toda su eternidad
del arrítmico latido
la luna sigue girando
no se acaba el camino
canta hasta el trébol
un nardo lanza al viento
para romper el techo de cristal
mi montón de huesos
con la oblicua mirada del loco
un hombre al piano
se infla optimista
no puede ver tu esencia
el liego abandonado
tiembla en el silencioso paisaje
corcoveando equino
Toda ley humana es una forma de opresión sobre otros.
soy yo quien te escribe
una grave monta√Īa
febril cual mosca cojonera
mira el hervor de su cicuta
salvo en la sombra
de París y Madrid
me pregunto
encontraba otro mar
moldeable de promesas
el universo en su rescoldo
un collar de perlas engarzado
se desmayó de primavera
un día de nieve todo cesa
se pavonea el pisaverdes
sin pensar en el desolado lirio
a sueldo de Mosc√ļ
nuestro fuego rezonga
el banquero ara√Īa su √°baco
delirescente, azulino
laberintos delusorios
de pereza sufrida
si supiera bailar
la ninfa ya no huye
nadie sabe…
caen las hojas
un ingenio penetrante
lo que todo el mundo dice
esta oscura y densa selva
lo que nos atraviesa
‚ÄĒ¬°oh, roedores judiciales!
parte de mi
caminando bajo el verde tilo
en un fundido a negro
la c√ļpula de una nube
herida de los labios
todo mi fuego
aguacero de versos
‚ÄĒ¬°abrid la ventana
un par de corazones escarlata
tras el verde ciprés
tras vivir y so√Īar
veo mi palabra perdida
h√°blame de la ociosa pubertad
sobre el verdor inédito
¬ęallegro ma non troppo¬Ľ
con sanguino a√Īejo
llora en la lluvia, redundante
jugando al escondite
sólo a veces
pétalo de azahar
… mutis por el fiordo
mi sat√°n desatado
postreramente
sin so√Īarlo siquiera
crepitando sutil
de tierra y cielo
también llega a su ocaso
Destructor y creador
tan risible como arrogante
el azul que me llena
sin nombre
mas, sin sobresaltos
nuestro amor
cruzar la puerta
sin embargo, oh sin embargo
si anochecen lunas en tu piel
m√°s cerca a√ļn, m√°s cerca
pero di que serás mía
abr√°zame con fuerza, insensato!
ora interminable
ahora que llueve
sumiso como esclavo
ven a bailar conmigo
ante un vendaval
se convierte en canción
con ceniza de luna
indemne entre el cieno de cloaca
bajo el fuego impetuoso
al emerger de las aguas
gimoteando lluvia
estrella fugaz
amada ninfa
entre penumbra e intemperie
de nieve pegajosa
agradable recuento del latido
en la ladera
con el brillo de un alma brumosa
puede ser poco inteligible
pavimento de tumba
el verano sestea entre mies
con hervor sanguíneo
con l√°grima de abril
rebosante de gracia
llueve suavemente
conspirando en el cielo
en el muro con lepra de un siglo
sometiendo a las olas de arena
como vieja armadura oxidada
acaso no es así?
tocaba el saxo
para, gozosos, celebrar el día
¬Ņc√≥mo reparar un coraz√≥n roto?
limusina
bacante surgida de mi sombra
amor de verano
mi silencio indolente y cobijado
en el profundo cielo y en el mar
huele a miel y rosa
¬°ay la leche!
hay se√Īales en la niebla
contigo siempre
ora breve y fugaz
por el oleaje empecinado
embiste nuestro rostro
con mística ebriedad
qué nos queda?
sombra sin ojos
bebe un vino amargo
¬°toma casta√Īa, Pandemonia!
cuando estás aquí
las hormigas arrastran
mi domingo de har√°pos
con la mítica valquiria
latiendo al unísono
di lo que quieras
pongo una sonrisa en tu boca
vuelo a casa
una palabra que grita
en la ensenada
con herrumbroso atardecer
‚ÄĒlas olas est√°n rotas
no se acaba la calle
escarcelante, libre
llueve un raudal de luz
llega otro día
surge siniestramente del naufragio
ninfa del cielo
ondea la nieve su bandera
al volver triunfal
un delusorio suspiro
con p√°rpado de escarcha
ni√Īo de escarcha
se disuelve y coagula
a su embrujada hora
de vuelta a la melodía
rescoldo sepultado
cuanto m√°s me alejo
sin azul ni desierto
una nada nadea
no ser√° alcanzable
‚ÄĒla savia no est√° lejos
un silencio invisible
capit√°n Cebada
en la caverna
el eco claro de tu voz
su sat√°n, otra vez!
agua llorada que cae
mientras pescas en un río revuelto
semejante a las sendas del mar
nuestro caballo m√°s veloz
te entiendo, hermana
viejo y olvidado amor
si ya no significa nada
el origen de toda actividad
a veinte bajo cero
a veces
al alba y al ocaso
del frío monte al salvaje lago
breve cortejo nupcial
el azul es f√°cil de amar
radiante por el √°ureo
mira de cara o de reojo
dios bendiga el blee blop blues
mi candor nativo
lanza sus perlas la tempestad
te entiendo, hermano
mi frente sangrante
rompe las ense√Īanzas de Orfeo
fascinando sin m√°s
con este swing sombrío
nada puede quedar
incontestable
en mi propia piel
si no hay forma de decir adiós
de estrellas deslunadas
con el humo y ceniza terminales
a remojo del cielo
la sombra mendiga

Enithar

relatos

Un v√≥rtice tenebroso que nos arrastra en otros abismos insondables. Postrimer√≠as de un hombre rendido, que rema en la noche ante el numerador cu√°ntico sobre las ciudades afligidas. El oscuro globo sigue latiendo en las profundas estelas, como en el √ļtero de las galaxias… donde permanecen suspendidos lanzando sus atroces chispas, eructando t√©tricos fuegos, sobre las ciudades afligidas, llenando el firmamento de verde polvor√≠n. En la oscuridad  est√°n en calma. Las estrellas brillan serenas en lo alto. Tambi√©n reposa bajo ellas contemplando un azul profundo y un tenue resplandor. Mientras tanto el mundo asiste a las postrimer√≠as del poder ilimitado de las huestes. planetas desiertos. el se√Īor Rojo. arenas draconianas. El solitario en la inmensidad. En el momento del tiempo oscuro… el solitario en la inmensidad sobrevuela los mares de estrellas de carbono desplegando sus alas blancas. No hay globos de atracci√≥n, todo es uniforme, aunque salpicado de espuma. ¬ŅQui√©nes fueron los divergentes y todos los dem√°s? Aulladores. Le infundi√≥ terror en su alma… Aulladores, rugiendo feroces en la noche negra. La Torre se eleva blanca y roja entre las plomizas nubes de la noche. Sobre su culmen el rojo es a√ļn m√°s intenso como un faro alertando del peligro. Todos los h√©roes han muerto, solos quedan los divergentes entre la bruma de un espacio intergal√°ctico sin esferas. El secreto oculto. Mi casa de cristal es un escondrijo secreto, ni todas las mir√≠adas de la eternidad… por el portal dimensional un duende burl√≥n, que ven√≠a del v√≥rtice tenebroso, se desliz√≥ sibilinamente. El p√≥rtico secreto de la biblioteca se abre, los dorados lomos de los libros crujen como espantados. Hemos dejado atr√°s al que trae los √≥bolos necesarios. Principio de la luz. Comenzaron a tejer cortinas de tinieblas para reflejar la primera luz. el infinito que se halla oculto, el transportador raudo. El v√≥rtice tenebroso devora neutrones de fusi√≥n, eructando t√©tricos fuegos en la oscuridad y esparciendo sus luces en el abismo sobre las llamas rojas. Martillos invernales. En torno al estent√≥reo con tenebrosa y let√°rgica dicha contempla los martillos invernales sosteniendo un farol de luces amarillas. Su anillo relumbra en su mano, una capa roja la cubre hasta los hombros dejando sus brazos desnudos. Agachada contempla con expectante mirada la inminente llegada de los martillos invernales. Los divergentes congelados, petrificados se encuentran por todas partes como estatuas de sal, mientras permanece enmarcada en su dorado cuadro. Sobre las llamas rojas. El secreto oculto es llevado sobre las llamas rojas en el transportador raudo por guardianes de las galaxias que luchan encarnizadamente con Millones de estrellas, que arden en la materia oscura. Tenebrosa y let√°rgica dicha. Una estela cruza en el cielo a lo largo de millones de parsec dejando a todo el universo at√≥nito. Un fondo de radiaci√≥n violeta y negro sostiene las estrellas. Ni los guardianes de las galaxias han podido evitarlo, impotentes tras su poder burlado. En torno al estent√≥reo. Desgajados de la eternidad fueron llevados por el transportador raudo. Mi casa de cristal. Se sienta llorando en el umbral, a su lado, trato de persuadirlo en vano.  ha sido cruel al convertir mi casa de cristal en torres de arena semejantes a totems. se ha marchado lejos.  camina entre nubes blancas sobre un cielo azul y todos se esconden en sus guaridas. Como truenos de oto√Īo se desatan las huestes de los … el primer engendro en el transportador raudo surge en torno al estent√≥reo. Eructando t√©tricos fuegos, la de melena larga, eructando t√©tricos fuegos sobre la multitud incauta que la rodea. Desgajados de la eternidad, entramos con las luces en el abismo. Al emerger de las aguas. El ojo ve m√°s que el coraz√≥n. Amar a un gusano. globos de atracci√≥n. Los √≥bolos necesarios. La blanca divergente, bella rubia, pone su √≥bolo dorado sobre el ojo izquierdo y contempla con el otro al que viene por el portal dimensional, su rostro desafiante, intriga al visitante. Se derramaron en los vientos. Primera edad, por el portal dimensional se derramaron en los vientos los √≥bolos necesarios.  encuentras a los divergentes, continua su viaje. Sobre las ciudades afligidas. el magno y Los dragones de las alturas, por el portal dimensional se derramaron en los vientos. principio de la luz.  desciende a las ciudades afligidas. Un complejo mecanismo mantiene a los divergentes en continua y fren√©tica actividad. Las megal√≥polis crecen en todas las dimensiones como un c√°ncer y los espacios se llenan cada vez de m√°s gente que acude de todos los rincones. La noche no para en ellas y las luces permanecen encendidas, como si nadie durmiera nunca. Los plut√≥cratas compiten por hacer los edificios m√°s altos, m√°s profundos, m√°s extensos, m√°s modernos, m√°s … El primer engendro. ¬ŅQu√© fue de los divergentes? Quiz√°s por el portal dimensional se fueron a los planetas desiertos. La mujer negra di√≥ a luz el primer engendro, las paredes manchadas de sangre y de luz adquieren caprichosas formas y un globo rojo se eleva sobre su cabeza. La mujer negra sostiene a su engendro entre sus manos, y se mantiene firme y altanera, orgullosa y fuerte. La vemos de perfil pues no quiere mirarnos, parece ignorarnos, toda la noche nos rodea y enmarca. S√≥lo hay rojo y negro.  la desea. Los divergentes la admiran y temen. Con crujidos, punzadas y palpitaciones. Las tormentas se desgarraron, las olas se extendieron y las aguas hirvieron con crujidos, punzadas y palpitaciones, se derramaron los vientos sobre las ciudades afligidas y un lobo surgi√≥ de la nieve entre los cargados pinos de nieve y de neutrones. Guardianes de las galaxias. Un divergente contempla las estrellas y ve descender por el portal dimensional los guardianes de las galaxias que caen en la noche sobre las llamas rojas, el globo gira y derrama polvo negro sobre el suelo, todo queda oculto, el templo de la vida se tambalea. Luces en el abismo. los ciclos legendarios se conservan en la torre cumular. principio de la luz. El agujero negro primordial. la casa, el solitario en la inmensidad. Apresada en las tinieblas. Brota la bestia como un claro manantial en la oscuridad. Apresada en las tinieblas. buscando el secreto oculto por el portal dimensional. Los ciclos legendarios primera edad. sube a la torre m√°s alta y se lanza al vac√≠o, flota en el √©ter y se desvanece entre luces carmines y blancas. Su vestido blanco ondula suavemente y se derrama en los vientos solares. aunque forma no ten√≠a, neutrones de fusi√≥n. Postrimer√≠as del derecho y del rev√©s V√≥rtice tenebroso planetas desiertos, primera edad.  entierra a. Una c√°lida luz ilumina la caverna frente al mar embravecido. Galaxia. v√≠a l√°ctea Seg√ļn el m√©todo se puede atravesar el universo por el portal dimensional, un agujero de gusano intergal√°ctico. el roble eterno aulladores de, laberintos delusorios, templo de la vida Arrancas una flor y asciendes por el valle entre truenos. Entre desiertos helados y abrasadores transcurre El camino. Todo el espacio intergal√°ctico puede ser recorrido por los neutrones de fusi√≥n… numerador cu√°ntico. Comenz√≥ a andar. Nadie … El camino no es de nadie. Surgen espirales de humo desde el oc√©ano y se condensan en llamas.

Puerta del Mago

juego

TAU
¬ŅY esta puerta?
BODOS
Parece que da a otra sala igual simétricamente.
TAU se dirige a la puerta y esta se cierra de golpe.
TODOS
Risas.
ALEPH
¬°Cuidado, es la Puerta del No!
TODOS
¬°No!
TAU abre la puerta. Las aguas del Mar del No entran a oleadas manchadas de sangre, TAU cierra la puerta y la sujeta con la espalda asustado.
TODOS
¬°No!
ALEPH
Es un falso sendero.
TAU
¬°El mar est√° rojo!
No se puede abrir y se convierte al girar en una puerta con un espejo.

EXT. ESFINGE – D√ćA

juego

Una playa muy extensa que se prolonga en un desierto de dunas en el que se encuentra una gran esfinge de la sabidur√≠a de terrible aspecto. Todos los personajes est√°n delante esperando. Como desperdigados est√°n los elementos que dan las respuestas, UnJarro, UnCaballo, LasOlas, UnaMina, UnaHuella, UnaAlmohada, UnEspejo, UnaCebra, UnParaguas. M√ļsica misteriosa de √≥rgano electr√≥nico, la esfinge espera tamborileando con los dedos de una pata y apoya su mejilla en la otra con cara de aburrirse.
TXT (SUBT√ćTULOS): “ChokmahCherub” (Querubines de la sabidur√≠a)
Llegan con la emperatriz y encuentran al papa y al emperador con sus caballeros. El primer caballero est√° siendo devorado ahora. Otro valiente caballero es devorado por la esfinge que bosteza abriendo su enorme bocaza, se le escapan unos eructos, se monda los dientes y arroja un trozo de mano del caballero.
ESFINGE, molesta.
¡Oh, no, otra vez aquí!
La ESFINGE amenaza con tragarlos a todos pero no lo hace.
ESFINGE
¡Alto! ¡No puedes pasar! Antes tienes que adivinar un acertijo o seréis devorados.
CABALLERO
¬°Para poder pasar hay que responder una pregunta o acertijo de la esfinge, en caso contrario, al que se equivoque lo devorar√°!
TAU.
Queremos pasar. A ver esas preguntas.
ESFINGE.
¬°Qu√© valientes, os empe√Ī√°is en ser devorados! Acabo de comerme un valiente capit√°n… Algo duro… Pero t√ļ no estar√°s mal de postre, pareces m√°s tierno.
La esfinge se levanta sobre la arena del desierto dispuesta a devorarlos, un gran interrogante sale de su boca también amenazador. Todos intentan huir despavoridos. Un caballero de la tabla redonda será devorado en cada error.
TODOS
¬°No!
Todos huyen menos TAU.
TAU
Est√° bien, est√° bien, pregunta…
La ESFINGE se sorprende de su arrojo pero acerca sus garras a TAU relamiéndose la boca.
ESFINGE
A ver quien sabe el siguiente enigma… “Crece y mengua aunque no se ve y se apaga aunque no es luz”.

Paraguas

juego

CABALLERO.
¬ŅLluvia? (la esfinge lo devora).
ESFINGE.
¬°Contesta, so cerdote sumo!
HEH sale corriendo y gritando la respuesta.
HEH
¬°El paraguas y su due√Īo..!
ESFINGE.
¬°Oh, Oh, lo acert√≥..! Espero que no me pidan m√°s acertijos…
TAU.
¬°Venga, otro!
ESFINGE, que llora y gimotea.
¡Oh, no! ¡Me lo temía! ¡Ya no sé más acertijos, los habéis agotado todos! Está bien, está bien, está bien. Os dejaré pasar a todos, podéis pasar.
Ahora a la esfinge se le escapan unos cuantos interrogantes que caen y se desintegran en la arena. Cada uno se va por su camino haciéndole un gesto obsceno. La esfinge se queda deprimida. HEH y TAU se van juntos.
TAU.
Y a ti ¬ŅQu√© te ha preguntado?
HEH.
¬ŅY a ti qu√© te importa? ¬°Odio los preguntones!
TAU indica a TAU y a HEH.
TAU
¬°Sigamos a esos!
BODOS.
¬°Sig√°mosles!
Nuestros amigos se van corriendo tras ellos.
TRAVELLING sobre una senda de tablas de madera a lo largo de la playa.

EXT. CR√ďMLECH – D√ćA

juego

Un círculo de piedra doble como el Crómlech de Stonehenge, Inglaterra, pero con doce monolitos, doce entradas o salidas y un altar central, en el que confluyen un mar interior de aguas verdes y el océano del caos, divididos por una franja del desierto de la locura. Dentro del círculo, sobre el océano del caos flota una rueda, La rueda de la fortuna, que da vueltas alrededor como en una noria y que es impulsada por una manivela movida por la joven YOD. La rueda está sostenida por los mástiles de dos barcas unidas, izquierda y derecha, en cada una de las cuales hay una serpiente. En la parte ascendente Hermanubis con su caduceo y en la descendiente un monstruo tifónico con tridente. Encima de la rueda hay una esfinge inmóvil, bajo ella un monstruoso gusano torturado. Los 12 caballeros de la tabla redonda, hundidos hasta las rodillas, protegen cada una de las salidas o entradas. Sobre sus cabezas hay una roseta con los 12 símbolos del zodíaco y sostienen en una mano la espada. Los 12 vástagos de las tribus de Israel están a sus pies y tienen un collar con una piedra preciosa cada uno. Plaza de fuego de la fortuna, templo del sol, donde sale y se pone. Risas y llantos, ruido de instrumentos de tortura, ruedas de carro, bombos de la lotería. Posesión del escudo y la espada dados por la divinidad.
De camino a la batalla, TAU sufre un revés de fortuna.
Pierde parte del ejército en una apuesta o tormenta estelar de protones.
TAU y BODOS son enga√Īados y atrapados por YOD GOUR, joven mujer caprichosa y veleidosa, manifestaci√≥n, fecundidad, antesala del cielo, la rueda de la fortuna, que se r√≠e de ellos y los confunde, haci√©ndoles sufrir el juego de la fortuna.
TAU sólo puede apostar una parte de su ejército, si la pierde es cortada la parte del caballero correspondiente, si gana obtiene un collar con una piedra preciosa, pero que no sirve para nada en la batalla.
YOD intenta enga√Īarlos con el juego, ellos la enga√Īan con unos toques.
HERMANUBIS
¬°Se admiten apuestas, apuestas!
YOD
¬°Qu√© yo soy muy caprichosa! ¬ŅQui√©n ha dicho eso?
HERMANUBIS
Pero al menos no dir√°n que no das oportunidades a la gente.
YOD
¡Qué les parta un rayo!
HERMANUBIS
Tu suerte est√° echada ¬ŅCu√°l es tu signo?

Canal

juego

Se lanzan al gran canal.
Caen en el agua.
Caen en el barco de La templanza.
NUN
TAU
TRAVELLING Un barco navega sobre aguas negras y es conducido por un Aqueronte pasando a veces bajo grutas semiderruidas y al descubierto.
Cae por una catarata a un lago.

EXT. LAGO – NOCHE

juego

Un volcán de agua o gran fuente y constelación con una gran estrella. Una joven vierte dos vasijas, una vasija en el suelo y otra vasija en el agua. Fulgor de las estrellas. Borbotones de agua. Cráteres y aguas sulfurosas. Rosa abierta, rama de acacia.
La emperatriz tiene gemelos del emperador TAU.
Uno reinar√° sobre el Reino Denso y otro sobre el Reino Fluido.
PEH I NADA, una joven mujer complaciente.
Unos piden se√Īales para creer y otros sabidur√≠a para obrar mas el coraz√≥n esperanzado lo tiene todo en su esperanza.
La joven PEH vierte el agua de una vasija en el suelo y produce así el canal navegable.
La gran estrella refulge.
PEH
Soy una estrella que camina con vosotros y brilla desde lo hondo.
Un p√°jaro sale volando y hace un sonido parecido a “wirth, wirth”.
Redundar en la idea de encantamiento.
El Alicor sale despedido por un v√≥mito de la descomunal boca del maligno Belceb√ļ, el goloso.
Al salir despedido cae sobre la cabeza de TAU que queda convertido en un blanco Unicornio.
¬°¬°¬°Encontrado!!!
PEH
El alma ligando el espíritu a la materia.

Cuentos de hadas

relatos

Pueden los bosques cantar con oscuras gargantas

Los secretos del viento y los misterios de Roma,

Eclipsando la ininteligible miseria de los hombres

Y la impenetrable marea de las confusas masas.

Pueden romper el silencio de las dudosas hadas

Y desplegar en las sombras su lóbrego lamento,

La danza de las hojas y sus paladinas aguas.

Pueden mostrar sus enmara√Īadas ra√≠ces

Con toda la antojadiza y ca√≥tica sa√Īa

De la m√°s salvaje y escabrosa floresta.

Pueden en fin congelar nuestros huesos

O cubrirnos con un manto de frondosa espesura,

Más sólo nosotros deliramos, febriles y vanos,

En sus grotescos cuentos y extrafalarios hados.

CONFESIONES 6

relatos

primavera beodo seguir√°s huelo enga√Īosos centella aguas arm√© perfecci√≥n basta nadie er√≥ticos multitud cabellera ara√Īa desea violetas reavivan romper√© sauces escapamos ello puertas desierto pesares m√°scara canto adquirir dispensado ni√Īos atarjeas llam√© tiernos galope reservaba combate legumbres tonta capaz descarnado di aut√©ntica refiero nacido fest√≠n mec√°nica buscar replicaba cuidados moscas lago; encog√≠a grises manchada m√°rtir recuperado leyes Francia Europa camisa manda decorados oportunidad francesa veras podr√≠a estaban alima√Īa hacerse cuento apagada cuyo guardi√°n llorar aventurera santa mostr√≥ humanos tratad inmediato emborrach√°bamos tengas car√°mbanos espantosamente rodee esto consejos falta cristo existente arrojar paisajes occidente galos clave

INUNDACI√ďN

greguerías

A veces lloro y me arde el estómago,
quiero contarte una historia de dulces cosas
pero mis ventanas oscuras no me dejan ver
y me arde el vientre de nueve a cinco.
A veces grito en el mar y nadie puede oírlo.
Quiero decir lo que quiero decir, desde este cuerpo,
atrapado entre huesos y dolores,
pero mis cuerdas están gastadas y secas.
Di lo que quieras, est√° lloviendo otra vez.
El bote hace aguas y hay huracán de nuevo.
¬ŅDe qu√© sirve gritar en la distancia del oc√©ano?
¬ŅY qui√©n quiere vivir para siempre,
en este mar terrible, sin salvación, sin fe?

MOJO PIN

greguerías

Bella mujer,
esencia del no en una escuela de calor,
canta con el río entre dos aguas.
Todo est√° bien ahora, fe, visi√≥n… m√°s que eso,
…ahora que s√© tu nombre,
quiero saber tu nombre verdadero.
Una visi√≥n, una marcha…
¬Ņpor qu√© esta tierra seca en momentos que brillan?
¬ŅHay alguien ah√≠ fuera?
La canci√≥n se acaba pero la melod√≠a permanece a√ļn…
y cada l√°grima es una cascada de agua marina.
Me siento bien o no,
todo depende de ti,
del buen vino tinto
y del moderno amor en Mojo Pin.

VANITAS VANITATUM En la casa de Jorge Manrique…

greguerías

VANITAS VANITATUM
(En la casa de Jorge Manrique)

De qué me servirán
este trajín de huesos,
esta pereza de llegar a conocerme,
este afán de exprimir los días,
de sacar a pasear la calavera,
de aprender a caminar sobre las aguas,
de pagar mis impuestos,
de equilibrar el debe y el haber,
de acudir a mi trabajo,
de agrandar la diferencia entre dos fechas,
para acabar como lo haremos todos,
tan quieto, tan mudo, tan cuadrado.

El triunfo de los mediocres

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Quienes me conocen saben de mis credos e idearios. Por encima de éstos, creo que ha llegado la hora de ser sincero. Es de todo punto necesario, hacer un profundo y sincero ejercicio de autocrítica, tomando, sin que sirva de precedente, la seriedad por bandera.

Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.

Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar los unos contra los otros. 

Reconocer que el principal problema de Espa√Īa no es Grecia, el euro o la se√Īora Merkel.¬†¬†
Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre. 
¬†Ning√ļn pa√≠s alcanza semejante condici√≥n de la noche a la ma√Īana. Tampoco en tres o cuatro a√Īos. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.

Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos m√°s populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que m√°s se hacen escuchar en los medios de comunicaci√≥n y a los √ļnicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan,¬†alguien cuya carrera pol√≠tica o profesional desconocemos por completo, si es que la hay. Tan solo porque son de los nuestros.¬†

Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado  natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia. 

  • Mediocre es un pa√≠s donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al d√≠a frente a un televisor que muestra principalmente basura.
  • Mediocre es un pa√≠s que en toda la democracia no ha dado un solo¬†presidente que hablara ingl√©s o tuviera unos m√≠nimos conocimientos sobre pol√≠tica internacional.¬†
  • Mediocre es el √ļnico pa√≠s del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir, incluso, a las asociaciones de v√≠ctimas del terrorismo.
  • Mediocre es un pa√≠s que ha reformado su sistema educativo seis veces en tres d√©cadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.¬†
  • Mediocre es un pa√≠s que tiene dos universidades entre las 10 m√°s antiguas de Europa, pero, sin embargo, no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
  • Mediocre es un pa√≠s con una cuarta parte de su poblaci√≥n en paro, que sin embargo, encuentra m√°s motivos para indignarse cuando los gui√Īoles de un pa√≠s vecino bromean sobre sus deportistas.¬†
  • Mediocre es un pa√≠s donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada ‚Äďcuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.¬†
  • Mediocre es un pa√≠s en cuyas instituciones p√ļblicas se encuentran dirigentes pol√≠ticos que, en un 48 % de los casos, jam√°s ejercieron sus respectivas profesiones, pero que encontraron en la Pol√≠tica el m√°s relevante modo de vida.¬†
  • Es Mediocre un pa√≠s que ha hecho de la mediocridad la gran aspiraci√≥n nacional, perseguida sin complejos por esos miles de j√≥venes que buscan ocupar la pr√≥xima plaza en el concurso Gran Hermano, por pol√≠ticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compa√Īero que se esfuerza.¬†
  • Mediocre es un pa√≠s que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.¬†
  • Es Mediocre un pa√≠s, a qu√© negarlo, que, para lucir sin complejos su ense√Īa nacional, necesita la motivaci√≥n de alg√ļn √©xito deportivo.¬†

  
ANTONIO FRAGUAS DE PABLOS (FORGES)

Sigou

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Era un hecho que, de repente, tanto los que contemplaron las revueltas desde su Tommeo como los que avanzaban por la Demmi, encontraran alentador gritarle a Sigou. Ella enfadada empezó a devolverles aquella desalentadora bronca, asestándoles con el paraguas. Inmediatamente un círculo se abrió alrededor de ella.

Devoración

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As√≠ fue: el Lobo surgi√≥ de las aguas en el preciso instante en que cruzamos el mar de Jon√°s. No era a causa del Incesto, como hubiera supuesto C. G. Jung, despu√©s de su pesada Digesti√≥n. Nuestro barco cruj√≠a tras el Envolvimiento y ya no pudimos zafarnos del Viaje nocturno por el mar, al que tanto tem√≠a Paul Diel. Viaje al vientre de la Ballena de los S√≠mbolos. ¬ŅSer√≠a posible la Resurrecci√≥n? La idea me asqueaba enormemente.

Agua inferior y superior

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Dios quer√≠a matarme de aburrimiento haci√©ndome inmortal. Pero yo le imit√© en todo, pues siendo √©l mismo inmortal de alguna forma deb√≠a vencer el tedio de los siglos. Y d√≠ con la clave: hab√≠a que crear el mundo —mi propio mundo— para no caer en su trampa mortal. Separ√© las aguas en submundos inferiores y superiores; imagin√© todas las posibles versiones de un drag√≥n; combine todas las letras hasta escribir todos los libros; convenc√≠ a Neptuno de su existencia en infinitos diosecillos; y he recreado en las nubes todos los universos y figuras. Se con seguridad que nunca acabar√© mi obra y por tanto que nunca morir√©.

Primaveras

greguerías

Ser√©is al menos once o doce, perdonad el olvido, pero sobre todo las grandes cobard√≠as, los rubores de un v√°stago dormido. Deb√©is saber que poco sol hab√≠a en ese invernadero. Poco pudo crecer. Han hecho falta soles, abriles aguas y doce primaveras. A vosotras os debo la sabia que me corre por las venas, la le√Īa, las ra√≠ces y, ojal√°, alguna vez, las hojas y los frutos de este arbusto con vocaci√≥n de √°rbol estepario.

NANA A LA ALEGR√ćA

poesía

Me reencuentro con la alegr√≠a a trav√©s de poemas de un metal con nombre de carpintero. Elevo el brazo con la mano izquierda abierta, quiero que la media luna de hoy se llene con las palabras de los que ya no est√°n a mi lado, que se llene con la fortuna y la dicha escondidas en esos versos secretos que recito en soledad de madrugada en un lugar perdido de mi infancia, una infancia no tan lejana gracias a la imaginaci√≥n y la escritura. Volver√≠a al lugar donde creci√≥ mi coraz√≥n, aunque un impedimento de calambres quiso entonces mostrarme que todo estaba ocupado, que no hab√≠a m√°s que buscar, que no hab√≠a m√°s que cuidar, sino dejarse llevar por el rumor de aguas cristalinas de un r√≠o que se iba secando poco a poco hasta que del cauce no qued√≥ m√°s que un lastimoso recuerdo y la pena, la pena de lo buscado, encontrado y perdido. Por eso hoy quiero cantarle una nana a la alegr√≠a, para que duerma a mi lado esta noche que se avecina y me recuerde que yo ya he triunfado en esta vida, que hubo un tiempo en que todo lo que me rodeaba se pintaba de colores vivos, un tiempo en que no exist√≠a el pensamiento de la palabra alegr√≠a pues estaba inmensamente inmerso en ella, disfrutando alegremente como el r√≠o de su caudal y el reflejo de la luna llena, el √ļnico momento que encuentro hoy para estar junto a ti sin estar contigo, r√≠o de fuerte caudal alejado, luna llena yo de sentimientos, de deseos esquivos pero controlados, aunque haya instantes sucesivos que amontonen en mi mente anhelos de furia y descontrol, de sufrir por la corriente de otros r√≠os, de otras fuentes, de otros manantiales, de otros nombres que me hagan olvidar la idea que genera la palabra alegr√≠a.

AMUITZ

greguerías

VIAJE A LA PALABRA

Desde las oscuras profundidades marinas
surge, entre algas y bacterias, mi vida
que, sigilosamente, en un lento ascenso
arriba hasta los rayos intermitentes,
destellos s√ļbitos y fulgurantes
de √°mbito supremo.

Cuerpo que deslizo armonioso
entre aguas transparentes,
donde colores, entornos, calores
se funden en amalgama albiazul.
Así, cual pez abisal que cambia
aletas por patas, en perezoso paseo
asomo a las rocas y arenas,
tierra, aire, sol,
dificultades que son retos,
y busco nuevos manjares
desconocidos en mi vida pasada,
encuentro universos
‚Äďhostiles y paradis√≠acos‚Äď
que me acogen en mi rumbo
azaroso e incierto.

Me recojo, rehuyo del ser que soy sin serlo, retorno
y muto sin variar la esencia del abismo,
de la corriente que me arrastró y me izó,
del cambio superficial y de la evolución discontinua.
Rehago mi cuerpo, mi vida, estiro vértebras y osamenta,
pienso y siento ‚Äďqu√© placer pensar y sentir‚Äď
y reconozco tu mundo, desde el que contemplas
las olas del mar cuya profundidad me creó, y por fin,
encuentro el modo de llegar a ti: la palabra.
Ahora soy s√ļbdito de tu reino.

CARMEN DE RAFEL MAR√ČS

greguerías

All√° en el fondo, todas las palabras que dijimos y de las cuales ya no guardamos recuerdo, DUERMEN BAJO LAS AGUAS. Duermen aquellas que no supimos decir y esperan su turno para salir a flote. Las cartas que hemos roto, las no recibidas y las veces que hemos dicho adi√≥s. La pena que sentimos y que ahora, al recordarla, nos parece peque√Īa. La risa o el llanto que no lleg√≥ a brotar. La amistad que buscamos en el momento dif√≠cil y que result√≥ ser m√°s d√©bil que nosotros, m√°s falta de ayuda. La persona a quien quisimos consolar y termin√≥ sirvi√©ndonos de consuelo. Todo duerme all√≠, en ese fondo…

DUERMEN BAJO LAS AGUAS

greguerías

“All√° en el fondo, todas las palabras que dijimos y de las cuales ya no guardamos recuerdo, duermen bajo las aguas. Duermen aquellas que no supimos decir y esperan su turno para salir a flote. Las cartas que hemos roto, las no recibidas y las veces que hemos dicho adi√≥s. La pena que sentimos y que ahora, al recordarla, nos parece peque√Īa. La risa o el llanto que no lleg√≥ a brotar. La amistad que buscamos en el momento dif√≠cil y que result√≥ ser m√°s d√©bil que nosotros, m√°s falta de ayuda. La persona a quien quisimos consolar y termin√≥ sirvi√©ndonos de consuelo. Todo duerme all√≠, en ese fondo…”
( Carmen de Rafel Marés, 1955 )