Adán

greguería

La falsa idea de que Adán fue expulsado del paraíso ha provocado un desconocimiento de la verdad que me veo obligado a desmentir. Siempre se ha escrito que, una vez probado el fruto del árbol, Dios le castigó a salir para siempre del paraíso. No fue así en absoluto. Adán fue condenado a vagar por la tierra al perder su inocencia primordial. Siempre es así: cualquier nuevo conocimiento nos expulsa de algún paraíso. Sólo que Adán no murió por ello y vive aún acosado por su atrevimiento. Difícil es verlo por ahí, desde luego, pues sus cabellos han crecido a lo largo de los siglos y ya no puede arrastrarlos por el lodo, sin embargo, es posible encontrarlo junto a Lilith, aquella terrible madre que le ofreció la manzana y que también derrama su vientre por el fango como la serpiente que les obsequió con la sabiduría prohibida. ¡Lástima que no la hayamos heredado los descendientes de Caín!

A la vuelta te espero -sentenciaba Boomerang

Dead Man Walking

greguería

Jesús el nazareno, en su camino hacia el Gólgota, sabía que su condena a muerte era justa, que no lavaba el pecado original ni las manchas de la estirpe adánica; en realidad trataba de redimir el horror venidero,pues, aunque nunca hubiera matado a nadie en su vida, muchos morirían y muchos más matarían en su nombre, apóstatas, herejes, mártires, iluminados, inquisidores, santos, blasfemos, cruzados, profetas, putas y vírgenes, célibes y súcubos, fieles e infieles, republicanos y fascistas. Infinitamente más que su cruz, le pesaba su culpa.