Cebra

CABALLERO.
¿Una cebra? (la esfinge lo devora).
TAU.
¡Eh! ¡Era la cebra! ¿Por qué le devoras?
ESFINGE.
Por listillo. Ahora el gran y definitivo enigma… “Si vienen dos, uno se moja y el otro no”.
Salen todos corriendo tras la emperatriz, menos HEH que no ha respondido.
TAU.
Vamos a seguirle.
HEH.
¡Eh, no me dejéis aquí, bastardos!
TRAVELLING sobre una pista muy ancha que lleva a un soberbio castillo.