Caballo

CABALLERO.
¿Herradura? (la esfinge lo devora).
TAU.
¡Odio las esfinges preguntonas!
La esfinge se acerca a devorarlo.
TAU, nervioso.
Espera, espera, lo sé. Mi, yo, es decir, mi caballo.
ESFINGE.
Vale, tú también pasas.
TAU se aleja corriendo.
ESFINGE.
Pero seguro que esta no la sabe nadie. “Ayer vinieron, hoy han salido, volverán mañana con mucho ruido”.