En la pescadería nunca puedo evitar preguntarme una…

En la pescadería nunca puedo evitar preguntarme una cosa: ¿cuánta hambre tendría la persona que descubrió que los percebes se podían comer?

3 Comments

  1. Me he autocensurado, porque al respecto hay una frase cojonuda, pero vaya, que me mandan una horda de suegras a casa si la suelto.

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