EXT. TORRE. NOCHE

No era fácil escalar aquella torre, inclinada, como en el Tarot. Su lado norte, el aparentemente más expedito, estaba poblado de musgo húmedo y líquenes escurridizos. Tenía por costumbre hacerme acompañar de Gérard de Nerval, cuya inestimable ayuda en las faenas de escalada previas a las amatorias nunca saldé por completo. Aquel atanor no era fácil de atacar ni aún con los más belicosos y provocadores consejos de Friedrich Nietzsche. Maldita sea, cada vez que pienso en mi entonces amada Dánae viene a mi mente aquella Torre de Babel y la inmaculada Virgen María que la habitaba. Yo allí debajo, como un Toro de Creta y aquella torre resistiendo a mis embistes… Perseo Símbolos arquitectura formas minarete tortuga…

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